Sentido Común
Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude
Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.
Capítulo 2: Retírate para pelear otro día.
- ¡El juicio del entrenador Pokémon es más importante que ninguna otra cosa, y para desgracia tuya, un entrenador debe tener cerebro!
El Equipo Rocket llegó mientras Misty parecía estar teniendo una discusión con Ash. Pero sin darle importancia a eso, hicieron su entrada mientras Jessie se reía por haberlos encontrado y James a su vez dejaba salir un "Nos vemos de nuevo, niños", que sacó a Ash de su estupor de estar intimidado por la rabia de Misty.
- Oh no, conozco esa voz… – dijo mientras veía al Equipo Rocket en medio del camino, y empezaban a recitar su lema.
- Para proteger al mundo de la devastación.
- Para unir a los pueblos dentro de nuestra nación.
- Para denunciar los males de la verdad y el amor.
- Para extender nuestro reino hasta las estrellas.
- ¡Jessie!
- ¡James!
- No, otra vez no… – murmuró Ash para sí mismo.
- ¡El Equipo Rocket, viajando a la velocidad de la luz!
- ¡Escuchen, ríndanse ahora o prepárense a luchar, niños!
- ¡Meowth, así es! – Y al terminar su lema, de repente aparecieron unos juegos pirotécnicos con humos de colores detrás de ellos. Ash caminó hacia el frente.
- ¿Saben?, estamos algo ocupados, así que si no les importa…
- Cállate, muchacho. – lo interrumpió Jessie. – No vinimos a escucharte; vinimos por tu Pokémon.
- ¡Entréganos a ese Pikachu! – exclamó James mientras él y Jessie señalaban al susodicho roedor. Ash se quedó confuso.
- ¡Hey, este es mi Pikachu! ¡Vayan a buscar el suyo!
- ¡El único Pikachu que queremos es ese! – replicó Jessie sonriendo.
- Las razones no importan, pero de un modo u otro, ese Pikachu viene con nosotros. – agregó James con una sonrisa aún más maligna. Tuvo mucho cuidado de no revelar que los Pokémon raros eran prioridad para el Equipo Rocket. Meowth se dio cuenta de esto y le susurró a Jessie que no se le ocurriera decir que ese Pikachu era demasiado poderoso. – Así no te resistas y entréganos al Pikachu.
- ¡Olvídenlo! – dijo Ash cruzando los brazos.
- Entonces no nos dejas opción, niño tonto. – dijo James mientras él y Jessie sujetaban sus Pokébolas.
- ¡Batalla Pokémon! ¡Ekans, ve!
- ¡Koffing, ve por ellos! – ordenó James. Mejor dejar a sus dos nuevos Pokémon en reserva.
- ¡Oigan! ¡Dos contra uno, eso es trampa! – gritó Ash.
- No amigo, en la guerra, en el amor y las batallas Pokémon todo se vale. – dijo Jessie moviendo su cabellera de manera arrogante.
- ¡Ese dicho es una vileza, y ustedes también! – espetó Ash.
- Claro que sí, zoquete, nosotros somos los malos. – dijo James levantando una ceja.
- Si ellos van a usar dos Pokémon, nosotros también usaremos dos Pokémon. – intervino Misty.
Mientras Ash estaba ocupado empezando a discutir con Misty sobre las reglas de la Liga Pokémon y sus regulaciones, James vio una oportunidad y apuntó con su rosa a Pikachu.
- ¡Koffing, ataque de Desechos, ahora!
- ¡Koffing! – Koffing se lanzó al frente y escupió un fluido tóxico a los ojos de Pikachu. El ratón trató de quitárselo, gritando, pero no pudo hacerlo. Ash lo recogió y se dio la vuelta.
- ¡Si creen que usando sus trucos sucios me vencerán, se equivocan! – Después de dejar a Pikachu en las manos de Misty, dudó por un momento antes de tomar una de las Pokébolas en su cinturón.
- ¿Y bien? ¿Cuál es tu plan de batalla? – se burló Jessie. Ash tomó una de sus Pokébolas y volteó su gorra, preparado para la batalla.
- ¡Pidgeotto, yo te elijo!
El pájaro de tamaño mediano voló directo hacia arriba apenas se abrió la Pokébola. James sonrió; el mocoso acababa de capturar a ese Pokémon, así que estaba considerablemente debilitado por la última pelea.
- Koffing, hora de la batalla. – declaró James, sosteniendo la rosa cerca de su rostro con aplomo.
Koffing voló para perseguir a Pidgeotto, metiéndose en el camino de su vuelo y forzándolo a descender escupiéndole Desechos.
- ¡Ekans, ve por tu cena! – gritó Jessie.
Ekans interceptó a Pidgeotto cuando voló bajo, pero perdió su oportunidad de morderlo cuando Pidgeotto viró hacia un lado para luego lanzarse en picada hacia la serpiente.
- ¡Pidgeotto, Ataque Rápido! – A las órdenes de Ash, Pidgeotto imprimió un impulso extra de velocidad en su ataque y haciendo aparecer unos aros de energía a su alrededor. Jessie sin embargo no se veía preocupada.
- ¡Ekans, ve bajo tierra!
Ekans se zambulló en el suelo y se abrió camino como si pasara por agua por agua. Pidgeotto tuvo que aletear para parar el descenso, quedándose flotando justo antes de estrellarse contra el suelo. En ese momento, Koffing apareció detrás de él.
- ¡Pidgeotto, detrás de ti! ¡Cuidado! – le advirtió Ash.
Koffing disparó un chorro de Smog fuera de su boca, pero Pidgeotto lo dispersó con un aletazo. Koffing entonces le disparó una serie de chorros de residuos, pero Pidgeotto maniobró y esquivó los ataques de suciedad, pero mientras esquivaba, Ekans salió bruscamente desde el suelo y trató de morder de nuevo a Pidgeotto.
- ¡Pidgeotto! – gritó Misty.
Pidgeotto vio a Ekans por la esquina del ojo y se elevó para esquivar con un aleteo. A pesar de eso, después de fallar, Ekans se enrolló como resorte y saltó tras él, seguida de Koffing con su levitación.
- ¡Contraataca con Ráfaga, ahora! – gritó Ash.
Pidgeotto empezó a aletear y creó unos pequeños tornados en el aire, pero Koffing rápidamente le disparó algo de gas por el costado izquierdo y esquivó hacia el lado derecho mientras Ekans continuaba elevándose. Una vez que Ekans alcanzó el punto más alto de su salto, giró el cuerpo en el aire y embistió con todo su peso a Pidgeotto en la espalda. Luego de eso, Koffing también lo embistió en el mismo punto para incrementar más el daño mientras Ekans aterrizaba y volvía a enrollarse de nuevo para saltar. Esta vez, Ekans se lanzó a golpear a Pidgeotto por el frente, derribándolo, pero antes que pudiera caer, Ash levantó su Pokébola.
- ¡Pidgeotto, regresa! – Tras poner la Pokébola de vuelta en su cinturón, corrió hacia el equipo Rocket mientras gritaba. – ¡Yo les enseñaré!
James dejó salir una risita mientras ponía la rosa en su boca y simplemente lo mantenía a raya, usando su estatura y fuerza como ventaja. Ash, al darse cuenta que lo habían detenido empezó a agitar los puños violentamente tratando de avanzar.
- ¡Vamos, pelea, pelea, pelea, pelea!
- ¡Ja, qué tonto! – se burló Meowth. – En las batallas Pokémon, solo los Pokémon pueden pelear.
James entretanto, colocó su otra mano frente a la cara de Ash y aun con la rosa en la boca, golpeó a Ash en la frente y lo mandó por el suelo dando vueltas. Misty corrió junto a él para asegurarse que se encontraba bien.
- Creo que no tienes opción. – dijo Jessie. – ¡Entréganos a ese Pikachu! ¡El Equipo Rocket ganó!
Pikachu empezó a chillar, pero Misty lo sujetó, tratando de limpiarle la cara y diciéndole que no podía pelear en esa condición. Entretanto, el Equipo Rocket vio a Ash sacando otra Pokébola y después de murmurar algo, los miró con determinación y la lanzó.
- ¡Caterpie, ve! – Cuando la bola se abrió, un pequeño Caterpie lleno de arañazos y jadeando apareció frente a ellos. El Equipo Rocket se quedó viéndolo con cara de shock.
- ¿Qué es esto? – preguntó James.
- Es un gusanito, nada más que un gusanito. – respondió Meowth.
Los tres empezaron a reírse burlonamente mientras gritaban algo de que trajeran el repelente para insectos. Ekans y Koffing se lanzaron al frente, mientras Caterpie se agachaba contra el suelo asustado. Ash entonces tuvo un arranque de inspiración.
- ¡Caterpie, Disparo de Seda, ahora!
Caterpie levantó la mirada y se irguió firme de nuevo. Rociando un potente chorro de seda desde su boca, envolvió completamente a Koffing, haciendo que cayera al suelo con un golpe seco ya que no podía expulsar gas para poder flotar. James al ver esto dejó caer la rosa que tenía en la boca. Inmediatamente, Caterpie se dio la vuelta hacia Ekans y disparó el chorro de seda para cubrirle toda la cabeza, haciendo que la serpiente se confundiera y empezara a sacudirse a ciegas y violentamente. Caterpie corrió hacia el cuerpo caído de Koffing para embestirlo.
- ¡Oh, no, no lo harás! – gritó James sosteniendo su Pokébola. – ¡Koffing, regresa!
El rayo de retorno golpeó al Pokémon de gas antes que Caterpie hiciera contacto, y este atravesó el cuerpo de Koffing convertido en energía antes de ser retornado, con el hilo y todo, a su Pokébola. Jessie pronto hizo lo mismo con Ekans, dándose cuenta de que no podía pelear si estaba ciega. Meowth sonrió y dio unos pasos al frente.
- Ahora verán a un verdadero Pokémon en acción. – dijo sacando sus garras.
Pero entonces Caterpie empezó a rociarlo con el Disparo de Seda. Meowth trató de cortar los hilos con sus garras, pero se formaban más rápido de lo que podía cortarlo, y pronto se vio totalmente envuelto y atrapado en una posición bastante incómoda. James de inmediato lo recogió y lo desenvolvió usando una navaja de bolsillo.
- ¿Conque un verdadero Pokémon, hm?
- Cállate.
- ¡Ya los vencimos! – dijo Misty adelantándose. – ¡Ahora ríndanse!
- Oh, ¿acaso creías que Ekans y Koffing eran nuestros únicos Pokémon? – sonrió Jessie. – Deberías saber que nosotros también tenemos Pokébolas, señorita.
Tanto ella como James sacaron sus siguientes Pokébolas y las sostuvieron después de volver a dejar a Meowth en el suelo. Ash se quedó boquiabierto: ¡pero si no tenían más Pokémon cuando atacaron el Centro Pokémon! Sonriendo malignamente, Jessie y James arrojaron sus Pokébolas al aire.
- ¡Spearow, hora de la cena!
- ¡Mankey, ve!
Las recientes adquisiciones Pokémon de Jessie y James aparecieron frente a ellos. Spearow miró al Caterpie con ojos dignos de un depredador, mientras Mankey solo observaba con su mirada usual de ojos en rendijas, con las piernas encogidas y las manos en el piso, y la cola enrollada en su espalda. A Ash le preocupaba mucho ver a Spearow después de lo que dijo Misty sobre que las aves comen insectos, sin mencionar su propia mala experiencia. Y el otro Pokémon, ni siquiera lo conocía. Sacando su Pokédex, los escaneó:
- MANKEY, EL POKÉMON MONO CERDO, DE TIPO LUCHADOR. CONOCIDO POR SU TRABAJO DE PIES SUPERIOR, Y TAMBIÉN ES CAPAZ DE DAR PODEROSOS GOLPES.
- ¡Mankey, ten cuidado con el Disparo de Seda de ese bicho! – le advirtió James.
- ¡Mochit!
- ¡Spearow, cómetelo!
- ¡Spear!
- ¡Caterpie, resiste ahí! – gruñó Ash. – ¡Disparo de Seda!
Caterpie roció de nuevo su seda contra Mankey, pero este con su velocidad superior saltó hacia atrás y se movió en círculos. Mientras Spearow se lanzaba en picada y Mankey se disponía a patearlo por detrás, Caterpie abruptamente levantó la cabeza y disparó su seda hacia arriba, causando que empezara a caerle encima en forma de olas. Spearow y Mankey se vieron forzados a retroceder a riesgo de no quedar enredados, mientras Ash se le quedaba viendo sorprendido. Toda la seda le caía encima de todo el cuerpo recubriéndolo poco a poco.
- ¿Caterpie…? – preguntó.
- ¡Está evolucionando! – dijo Misty.
Pronto, la seda se endureció para formar una coraza protectora, completando la evolución de Caterpie en Metapod. Justo después de evolucionar, su cuerpo brilló de verde, indicativo de su movimiento característico, Fortaleza.
- ¡Sí, evolucionó, ¿y qué?! – gruñó Jessie. – ¡Spearow, ataca!
- ¡Mankey, Patada Baja! – ordenó.
Spearow se lanzó volando y Mankey se preparó para darle una parada en la espalda a Metapod. Hubo un sonido como de metal siendo golpeado, y entonces Mankey empezó a saltar en un pie, chillando de dolor y sujetándose el otro que ahora tenía los dedos hinchados. Esto fue suficiente para que Spearow se detuviera y reconsiderara muy seriamente atacarlo.
- ¡Olvídate del que no puede moverse! – ordenó Jessie con irritación. – ¡Ataca a la que sostiene al Pikachu!
Pero ya para entonces, Pikachu había recuperado la vista y se puso de pie por su cuenta. Al ver a Spearow aproximándosele, simplemente le soltó encima un Impactrueno y la hizo caer derrotada. Con Spearow en el suelo, Jessie y James recuperaron a sus Pokémon, dejando salir un "tch" de rabia.
- ¡El Equipo Rocket fue vencido esta vez! – exclamó Jessie furiosa.
- ¡Puede que hayan ganado esta vez, pero volveremos! – gritó James mientras cargaba a Meowth encima del hombro.
- ¡Vuelvan cuando quieran! ¡Estaremos felices de acabarlos! – escucharon gritar a Misty.
Jessie y James gruñeron por ese comentario. Esa niña boba no tenía derecho de presumir. Ni siquiera peleó, no hizo nada contra Ekans y Koffing. Por ahora, regresarían al globo para ver cómo quitarles de encima esa cosa pegajosa a Ekans y Koffing, y después volverían por ellos. Solo tuvieron suerte esta vez con Pikachu, y ese Caterpie al volverse Metapod apenas les sirvió para ganar tiempo.
El Equipo Rocket consiguió quitarle el hilo a Ekans y Koffing sin mucho problema. Ekans solo inclinó la cabeza y usó Ácido para abrir un agujero en la seda y Jessie pudo quitarle el resto sin complicaciones, mientras que James usó su cuchillo para cortarle algunas de las tiras y desenrolló el resto. No quería arriesgarse a pinchar en la piel a Koffing. Después, decidieron dejar el globo donde estaba y continuar siguiendo a Ash y Misty a pie. Pero al adentrarse en lo más profundo del Bosque Viridian, Jessie insistió en que volvieran a Ciudad Viridian disfrazados para comprar provisiones.
- ¿Y eso para qué? – preguntó Meowth.
- Ya lo verás. – respondió Jessie.
Al día siguiente, el trío se encontraba metido en una gruesa caja hecha de madera que cargaban sobre sus cabezas con el logo Rocket en ambos lados. Meowth iba montado encima de él, mientras Jessie, James y Mankey caminaban debajo de él, sujetando unas agarraderas que había adentro. Jessie y James iban al frente, mirando por una ventana con una escotilla de metal para ver por dónde iban. Entretanto, Mankey iba en la retaguardia, sosteniendo unas agarraderas más abajo mientras miraba entre las piernas de Jessie y James. El refugio improvisado llegaba hasta las rodillas de Jessie y James, por lo que podrían agacharse para ocultarse en él cómodamente por un tiempo. Eventualmente, al llegar a la porción más profunda del bosque, James finalmente decidió hablar:
- Estoy cansado.
- James, deja de quejarte. – ordenó Jessie.
- Pero Jessie, ¿qué sentido tiene que arrastremos este tanque por aquí? – preguntó James.
- Para protegernos de los Beedrills. – explicó Jessie. – ¿Alguna vez te ha picado uno? Duele como los mil demonios. Agradece que tu Mankey estuvo ahí para salvarte el pellejo.
- Mochit, mo-moch. – dijo Mankey.
- Mankey dice que le debes tres bolas de arroz extra en la cena por eso. – dijo Meowth.
- ¿Y qué hay de ti? – preguntó Jessie.
- Sí, ¿por qué no vienes a ayudarnos? – agregó James.
- Me gustaría, pero estoy haciendo de vigía. – replicó con pereza Meowth. Jessie y James fruncieron el cejo, y sujetando las agarraderas del tanque, James miró hacia atrás y le dio una señal a Mankey con su cabeza.
- ¡Muy bien, vigila esto! – gritó Jessie y los tres empezaron a sacudir el tanque hasta que hicieron caer a Meowth adelante. James de inmediato siguió.
- ¡Vamos a pisarlo, Mankey! – exclamó, y de inmediato entre todos le pasaron por encima.
- ¡Hey, esperen un segundo! ¡Vuelvan aquí, no me dejen! – gritó Meowth corriendo detrás de ellos.
El Equipo Rocket no encontró rastros de Ash o Misty por ninguna parte, así que acamparon afuera, comiéndose una cena empacada (mientras Mankey devoraba sus bolas de arroz), durmiendo en el suelo, usando sus propios brazos como almohadas. Al salir el sol, Meowth creyó escuchar algo, y al ver desde su posición enrollada, vio a Ash abriéndose camino hacia alguna parte. Rápidamente movió por los hombros a Jessie y James, señalando mientras ponía la otra pata en su boca para que guardaran silencio. El trío sonrió mientras lo seguían, asegurándose de llevar con ellos el tanque.
Mientras Ash se acercaba a donde iba, empezó a revisar por la hierba, observando al enjambre de Beedrills descansando en el enorme árbol. Pero de pronto, sintió su cabeza presionada contra el suelo justo cuando Meowth le saltó encima y aterrizó encima de él con su pie.
- ¿Sabes cuál es el juego favorito de Meowth? – le dijo burlonamente.
- ¡Quítate de encima! – Ash se lo sacudió, pero Meowth simplemente se lanzó a arañarle por toda la cara.
- ¡Rasca y araña, jajajaja! – replicó Meowth con arrogancia, y mientras este se divertía, James también salió.
- ¡Adivina quién! – El Equipo Rocket ahora estaba de pie encima de un risco cercano y comenzaron a recitar su lema, pero Ash empezó a gritarles.
- ¡No, no de nuevo! ¡Ahora no!
- ¡Nunca te atrevas a interrumpir el lema del Equipo Rocket! – gruñó Jessie.
- ¡Pero los Beedrills…! – Jessie lo cortó aclarándose la garganta mientras ella y James continuaban.
- ¡Para denunciar los males de la verdad y el amor!
- ¡Para extender nuestro reino hasta las estrellas!
- ¡Jessie!
- ¡James!
- ¡Cállense, que van a despertar a los Beedrills! – dijo Ash tan bajo como pudo, pero solo por desprecio, los dos empezaron a hablar más fuerte.
- ¡El Equipo Rocket, viajando a la velocidad de la luz!
- ¡Ríndanse ahora, o prepárate a luchar!
- ¡Meowth, así es!
Los juegos pirotécnicos que estallaron detrás de ellos terminaron siendo lo que despertó a los Beedrills. Ash gritó al oír que empezaban a zumbar con furia, pero Jessie lo ignoró por completo.
- Escucha, niño, ¿por qué no solo nos entregas a tu Pikachu? ¡No tiene sentido resistirse, así que sé inteligente y entréganos a tu Pokémon!
- ¡No tengo a Pikachu conmigo, y aunque lo tuviera, jamás dejaría que se lo llevaran! – gritó Ash, antes de salir corriendo hacia Metapod.
- ¡Vuelve aquí! – El Equipo Rocket saltó fuera del risco y empezó a perseguirlo, todavía ignorantes de los Beedrills.
Ash murmuró algo antes de lanzarse al suelo y rodar para evitar al enjambre de Beedrills por abajo. Al hacerlo, estos siguieron adelante y al ver al Equipo Rocket empezaron a moverse hacia ellos. Se detuvieron por un momento en shock, pero de inmediato se calmaron y empezaron a mirarse entre ellos.
- El tanque nos será de mucha utilidad ahora. – sonrió Jessie.
- Valió la pena arrastrarlo hasta aquí. – dijo James estando de acuerdo. El trío volvió a correr y de inmediato se escondió de bajo del tanque.
- Pensándolo bien, ¿por qué no aprovechamos esto? El humo confunde a las abejas, ¿correcto? – dijo Jessie, sacando la Pokébola de Spearow y expandiéndola. James sonrió y asintió, agarrando también la de Koffing.
- Bien pensado, Jess. ¡Hora de cosechar esta colmena!
El tanque se sacudió un poco mientras los Beedrills comenzaban a atacarlo. Algunos de los aguijones lograron atravesarlo, pero James rápidamente abrió la escotilla antes de lanzar su Pokébola.
- ¡Koffing, Pantalla de Humo!
- ¡Spearow, derriba a todos y cada uno de ellos! – agregó Jessie poco después.
Después de eso, los dos rápidamente volvieron a cerrar la escotilla, usando el metal para bloquear el aguijón de un Beedrill. Koffing apareció en medio del enjambre y lanzó humo fuera de su cuerpo, envolviendo y desorientando a todos los Pokémon abejas venenosas. Spearow apareció a través del humo y salió disparada atacándolas, pudiendo ver gracias a su habilidad Vista Aguda. Sonrió mientras miraba a Koffing.
- ¡Spearow, Spear!
Spearow desafió a Koffing a ver si podía seguirle el paso antes de salir disparada como una flecha y empezó a utilizar su pico y garras para atacar a los Beedrill mientras volaba a través de ellos. Koffing sonrió también y comenzó a usar Embestida en los Beedrills, no queriendo quedarse atrás. El esfuerzo hizo que Spearow aprendiera a usar Ataque Furia, y lo utilizó de inmediato para derribar a los últimos dos que quedaban. El marcador final quedó 15 – 6, a favor de Spearow. Ya con todo tranquilo de nuevo, James abrió la escotilla y vio que no había moros en la costa. Levantando el tanque con ayuda de Jessie, miró a su alrededor.
- Ya cayeron toditos. ¿Qué hacemos con ellos? – preguntó James.
- Pues atraparlos, por supuesto. – dijo Jessie burlonamente, como si la respuesta fuera tan obvia. – Spearow, asegúrate que permanezcan en el suelo. James, sé bueno y tráenos veinte Pokébolas en un saco.
- ¿Veinte? – Meowth miró alrededor y se puso a contar. – Pero si aquí hay veintiún Beedrills.
- Se los vamos a dar al jefe para que los otros escuadrones puedan conseguir más Pokémon. – Jessie tomó una Pokébola vacía y la dejó caer sobre el Beedrill más cercano. Esta solo se sacudió un par de veces antes de que la luz se apagara. – Seguro nos darán alguno después, así que no importa si me quedo con este ahora.
James suspiró, pero salió corriendo hacia donde guardaban el globo de aire caliente.
Ash había logrado escaparse de los Beedrills. Se sentía un poco mal por dejar que el Equipo Rocket los capturara, pero Pidgeotto no sería suficiente para detenerlos a todos él solo. Sin embargo, luego que Ash se disculpó con Metapod por haber dejado que se lo llevaran, este evolucionó en Butterfree. Con su nuevo Pokémon tal vez tendría una oportunidad, así que sin perder tiempo salió corriendo de vuelta a donde estaba la colmena.
Para cuando llegó, sin embargo, todos los Beedrills ya habían desaparecido, y Jessie y Meowth se encontraban metiendo las Pokébolas en una bolsa que James sujetaba. Ya habían recuperado a Spearow y Koffing.
- ¡Deténganse ahí, Equipo Rocket! – les gritó.
- ¿Hm? – Jessie miró hacia arriba. – ¿No se supone que nosotros somos los que hacemos entradas dramáticas?
- ¿Y qué hay de ilegal en capturar algunos Pokémon salvajes? – le preguntó James levantando una ceja.
- Sí, más bien tal vez TÚ eres el malo por tratar de hacer que nos atacaran esos Beedrills. – se rio Meowth. – ¿Creíste que no podríamos manejar a unas cuantas abejas?
- ¡Ustedes no se llevarán ningún Pokémon hoy! ¡Butterfree, Somnífero! – gritó Ash.
- ¡Free! ¡Free! – exclamó Butterfree mientras se elevaba. En cuanto James vio el polvo azul empezando a descender encima de ellos, rápidamente amarró el saco y sacó la Pokébola de Mankey.
- ¡Mankey! Ahh… llévate… las Pokébolas… y escapa… – dijo con voz somnolienta y bostezando.
La bola cayó al suelo y se abrió justo en el momento en que el Equipo Rocket terminó cayéndose en un profundo sueño. Habiendo alcanzado a oír las órdenes de su entrenador a través de la Pokébola, Mankey rápidamente agarró el saco y echándoselo encima del hombro saltó hacia los árboles para escapar. Gracias a la adrenalina superior que le daba su Espíritu Vital, el Somnífero no le afectó en nada.
- ¡¿Qué rayos?! ¡Butterfree, detén a ese Mankey! – gritó Ash, señalando al frente.
- ¡Free!
Butterfree persiguió a Mankey, que sin perder el paso se las arregló para agarrar una roca de buen tamaño del suelo. Saltando entre las ramas de los árboles, continuó con su escape tratando de perder a Butterfree, y de pronto, se dio la vuelta en medio del salto y le lanzó la roca, dándole en toda la cabeza y dejándolo mareado por un momento. Eso era todo lo que necesitaba para poder dar la vuelta y volver con su amo. Con órdenes o sin ellas, si capturaban a James, ¿quién iba a cocinar su comida?
Al poco rato, divisó a Ash junto con otros dos humanos y un Pikachu, y parecía que estaban a punto de arrastrar a los inconscientes miembros del Equipo Rocket. Ocultando las Pokébolas en un arbusto cercano, empezó a chirriar, para sorprender e intimidar al grupo antes de lanzarse a atacarlos.
- ¡Oigan, ese Mankey volvió! – gritó Ash sorprendido.
- ¡Mochit! – De un salto, Mankey usó todo el peso de su cuerpo para asestarle a Ash una patada en el costado, lanzándolo contra los dos humanos y haciendo que se estrellara contra ellos. De inmediato aprovechó la oportunidad para correr hacia los otros y empezó a abofetearlos, primero a Jessie, luego a James y finalmente a Meowth, para despertarlos.
- ¡¿Qué diablos?! – gritó Jessie frotándose la cara, que le estaba ardiendo. – ¡Mankey! ¡Si eso me dejó una marca, te juro que…!
- ¡Jessie, cálmate! – dijo James rápidamente, al darse cuenta de la situación. – El Butterfree de ese bobo nos puso a dormir con su Somnífero, pero ya estamos despiertos.
- Ah, claro. – Jessie exhaló un "hmph", y tomó la Pokébola de Spearow de inmediato. – Spearow, ve por ese Butterfree y mantenlo a raya.
- ¡Spear! – Spearow de inmediato se echó a volar, pero Ash no iba a dejarla ir.
- ¡Pikachu, Impactrueno!
- ¡No tan rápido! ¡Mankey, Patada Baja! – dijo James apuntando con su siempre presente rosa.
Mankey se lanzó a toda prisa mientras Pikachu cargaba electricidad, y se deslizó al suelo antes de patear al ratón haciéndolo volar por los aires. A pesar de esto, Pikachu logró enderezarse y soltar su Impactrueno directo encima de Mankey, y el Pokémon mono cerdo gritó de dolor mientras la electricidad lo recorría. Abriendo sus ojos frunció el cejo de rabia, mirando directo hacia Pikachu, y apenas aterrizó, Mankey se lanzó a perseguirlo.
- ¡Mochit! ¡Mochit! ¡Mochit! – gritó mientras corría, levantando una nube de polvo persiguiendo a Pikachu.
- ¡Chaaa! – gritaba Pikachu de terror mientras corría por su vida. Ash gruñó de frustración.
- ¡Suficiente! ¡Es hora de traer a Pidgeotto! – Sacando su Pokébola la lanzó al aire, y el Samurai a su vez hizo lo mismo.
- ¡Envíalo detrás del Spearow! ¡Yo me encargaré del Mankey! ¡Pinsir, asume posición de batalla!
El Pinsir del Samurai apareció frente a Mankey y atrapó sus brazos, causando que los dos Pokémon comenzaran a ejercer fuerza uno contra el otro. Mankey gruñó con rabia, con vapor saliéndole de las fosas nasales, mientras Pikachu volvía a correr de vuelta al hombro de Ash. Jessie recogió a Meowth con una mano mientras sujetaba la Pokébola con la otra, y empezó a susurrarle al gato para que solo él pudiera oír.
- Averigua dónde escondió Mankey las Pokébolas y llévatelas al globo. Prepara el transportador portátil y envíaselas al jefe. – Después de esto lo dejó en el suelo y Meowth se escurrió en medio de la batalla. Jessie entonces abrió la Pokébola y gritó sus órdenes. – ¡Ekans! ¡Usa Atadura para sujetar a ese Pinsir!
- ¡Ekaaaansss! – La serpiente se abrió camino bajo tierra y apareció por detrás de Pinsir, sujetándolo con su largo cuerpo.
- ¡Bien hecho! ¡Ahora Mankey, dale duro a ese insecto! – dijo James con una sonrisa.
Mientras Mankey hundía sus puños tratando de romper la piel acorazada de Pinsir, Samurai trató de recuperarlo, pero Ekans se dio cuenta de esto y se atravesó en el camino del rayo retractor cada vez que lo intentó. Entretanto, Jessie se preocupó de no ver por ninguna parte a su Spearow.
- "El Pidgeotto de ese bobo debe haberla encontrado." – pensó. Sacando su otra Pokébola, decidió sacar a su recientemente adquirido Beedrill. – Escúchame tú, ve a buscar a Spearow y ayúdala con ese Butterfree y Pidgeotto, ¿entendiste?
- Bzz…
Beedrill salió disparado en la dirección que Jessie le indicó. No pasó mucho antes de encontrarlos; Spearow ya venía de regreso, perseguida por el Butterfree y Pidgeotto de Ash. Butterfree parecía bastante golpeado, pero Spearow también estaba llena de arañazos por todos lados, y Beedrill, al ver a los dos Pokémon persiguiendo a Spearow preparó su ataque de Doble Aguijón. Zumbando, se lanzó a tratar de picar a Pidgeotto con ellos.
- Grr… el Equipo Rocket está usando uno de esos Beedrills – gruñó Ash.
Pinsir se desparramó en el suelo una vez que Ekans lo soltó, y tenía todo su exoesqueleto lleno de grietas. Samurai por fin pudo retornarlo con un gruñido, y Misty empezó a buscar dentro de su propia mochila.
- ¡Todavía no terminamos! Aún tengo a…
En menos de un instante, Mankey saltó y le robó su mochila, dándole una patada en la cabeza para alejarse. Ya había aprendido que cuando los Pokémon registran sus bolsas, usualmente es para llamar Pokémon.
- ¡Jajaja! ¡No vas a poder llamar tus refuerzos! – se rio James. Qué bien se sentía ganar después de su derrota de ayer. En ese momento, Pidgeotto cayó derribado del cielo con un par de piquetes en la espalda.
- ¡Lo envenenaron, necesita un antídoto! – exclamó el Samurai mientras él y Misty corrían hacia él. – ¡Ten, usa uno de los míos!
De inmediato le lanzó a Ash la botella con la medicina, y Ash sin perder tiempo roció a Pidgeotto con ella antes de retornarlo. Al mirar hacia arriba pudo ver que Butterfree estaba recibiendo una paliza de parte de los Pokémon de Jessie, así que también lo retornó. Aunque la Spearow de Jessie se veía cansada, Beedrill parecía seguir con muchas ganas de continuar.
- Spearow, regresa, te ganaste un buen descanso. – dijo mientras la retornaba.
Para este momento, James ya había recibido la mochila de Misty y se encontraba registrándola y sacando todos los trastes de ella mientras Mankey colgaba de su hombro, y su rabia había sido reemplazada por curiosidad de momento. A James no le interesaban los Pokémon; ya había visto a los de Misty y cuando pelearon contra Ekans y Koffing fueron patéticos. Solo se quedaba con la mochila para que no pudiera interferir, aunque sí encontró algo que le hizo levantar las cejas de la sorpresa.
- ¿Qué es esto, un diario? – Él y Mankey estallaron en risas, mientras empezaban a burlarse de Misty. – ¿Qué edad tienes, siete años?
- ¡Devuélveme eso! – gritó Misty, lanzándose contra él, pero el Beedrill de Jessie se le atravesó enfrente, haciendo que retrocediera del miedo y se alejara rápidamente.
- ¡Se les acabó la suerte! – se rio Jessie – ¡Ya vencimos a sus Pokémon, superamos a su Pikachu tres a uno, y además…!
- Mmm, esa es mi señal para salir. – Meowth saltó fuera de uno de los árboles cercanos, aterrizando entre Jessie y James. Tenía una sonrisa de gato que acababa de comerse a un canario. – El jefe está muy feliz con ese cargamento de Beedrills que le mandamos. Dijo que los agentes podrán ponerlos a buen uso.
- Muy bien, ya no necesitamos esto. – dijo James arrojándole a Misty su mochila mientras todavía estaba en el suelo. – Ahora, ¿nos vas a entregar a tu Pikachu, o tendremos que soltarte a NUESTROS nuevos Beedrills?
Ash gruñó de rabia, pero entonces se dio cuenta que con el Spearow de Jessie fuera, tal vez no podrían rastrearlos. Tomó una de sus propias Pokébolas, y el Equipo Rocket de pronto se vio confuso de que tratara de volver a llamar a uno de sus Pokémon estando lastimado.
- ¡Pidgeotto! ¡Ataque de Arena! – gritó, dejando salir a Pidgeotto en el suelo.
Por suerte para él, Pidgeotto era el que estaba menos dañado, y ya estaba curado del veneno. Saliendo en el suelo, abrió las alas y empezó a aletear para levantar una espesa nube de arena directo a la cara de los miembros del Equipo Rocket. Cegados y empezando a toser, apenas pudieron oír la voz de Ash mientras gritaba:
- ¡Pidgeotto, regresa! ¡Tenemos que huir ahora!
- ¡Espéranos!
- ¡No! – gritó Jessie, tratando de sacarse la arena de los ojos. Beedrill y Mankey también se vieron afectados, y para cuando recuperaron la vista, Ash, Misty y el Samurai se habían marchado.
- Huyeron… – James se quedó sorprendido por esto. Había creído que el bobo sería del tipo que nunca escaparía de una batalla. Pero no, los cegó con arena y luego escapó, como un pequeño Rattata asustado.
- ¡Beedrill, hacia el cielo, rastréalos! – ordenó Jessie.
Estaba que hervía de rabia por haber perdido la oportunidad de capturar el Pikachu del bobo. Luego que Beedrill se marchó, dirigió su mirada hacia James y Meowth, que de inmediato se pusieron firmes. Los dos sabían que una Jessie enojada era muy peligrosa de contradecir.
- ¡Ustedes dos! ¡Vamos de vuelta al globo y busquemos con los binoculares! ¡Pero ya! – les gritó.
Los tres salieron corriendo, sin molestarse en llevarse el tanque, pues solo los alentaría y haría que fuera más difícil salir del Bosque Viridian.
Esta historia continuará…
Notas del traductor:
Lamento tener que decirlo pero creo que es mejor que lo haga para futuras. Realmente no me gusta mucho tener que usar esta sección para responder preguntas (prefiero hacerlo vía review), pero cuando son anónimos que no se identifican por nombre o no dejan forma de contactarlos no queda alternativa. Esto va para el Guest que dejó review el día 1 de Septiembre. En primer lugar, tu comentario va dirigido a mí como si fuera el autor, y ya dejé claro que esta historia no es mía, solo la estoy traduciendo. Quisiera que tuvieras cuidado porque no me gusta que me halaguen por algo que yo no hice, y también de preguntarme de cosas que tal vez yo no sepa porque yo no soy el autor, solo el traductor. Sin embargo, ya que puedo responder a la pregunta haré: de lo que lleva la versión original sin spoilear demasiado, esta historia sí sigue una línea idéntica al canon de la serie original, pero ocasionalmente cambia de perspectiva para mostrar como son las cosas desde el lado de los villanos, de hecho, casi de manera equitativa con Ash. Ya salido de eso, vamos al capítulo en sí.
Y bien, como lo prometí, la publicación de esta traducción será semanal. Este capítulo cubre parte de la travesía de Ash y Misty por el Bosque Viridian. Aquí no hay mucha diferencia con el canon, salvo que el equipo Rocket agrega otro par de manos (o aguijones en este caso) a sus filas y le manda el resto del enjambre a Giovanni. Parece apropiado, siendo que en un episodio Jessie dijo que los Pokémon tipo Veneno van bien con la gente como ellos, ¿no creen?
Para el próximo, sin spoilear demasiado terminará el arco del Bosque Viridian y comenzará el de Ciudad Pewter, aunque siento decirles que no podremos ver a Brock sino hasta el capítulo 4. De todos modos, el siguiente servirá para ver un poco cómo afecta el carácter de Ash el tener que lidiar con un Equipo Rocket que genuinamente es una amenaza, que como dije será la piedra angular de esta historia. Gracias por los reviews a AlenDarkStar, LordFalconX, klyVan, darkdan-sama, soldado dragon, BRANDON369, Gorath089, Guest (ya sabes para futuras) y Soul of Demon. Nos veremos la próxima semana con otro capítulo de esta traducción, aunque en el transcurso de esta semana voy a dedicarme a otro oneshot para el Resetverso y ver si arranco mi AU de Sol y Luna. Nos veremos.
