Capítulo 2: ¿Dónde estamos?
La luz de la luna iluminaba en todo su esplendor esa noche un parque casi en el centro de una enorme y bella ciudad. En el parque ya hace un pequeño lago donde luciérnagas danzan creando un hermoso espectáculo y en la orilla dos jóvenes terminaban una sesión de fotos…
-Bueno eso es todo, por fin hemos terminado – decía un chico de unos 22 años, delgado, de tez blanca, de estatura media, cabello semi-largo que sostenía una cámara fotográfica y procedía a guardarle en su estuche.
- ¡Por fin, ya era hora! – exclamo una joven de unos 20 años, de complexión delgada, tez blanca, con cabello largo hasta su cintura, estatura baja, que bajaba de una roca y se acercaba a su compañero – Toby sabes que me gusta ayudarte con tus fotografías pero que sea la última vez que me haces venir a este parque a casi ya las 2 de la mañana – haciendo una cara algo molesta por la imprudencia de su amigo.
- Oh vamos Sara tu sabes que no fue mi culpa, ¿Cómo iba a saber que olvidaría las memorias de la cámara en el departamento y también que cuando llegáramos no hubiera luciérnagas? – contestaba el joven, sintiéndose un poco ofendido por el comentario de su amiga provocando la risa de ella.
- Vale ya entendí pero para la próxima hay que planearlo bien ¿ok? – decía Sara mientras tomaba sus cosas del piso – Bueno será mejor que nos vallamos antes de que se haga más noche, este lugar puede ser muy hermoso pero también peligroso -
- Tienes razón, bien vámonos de aquí – respondió Tobias con sus cosas ya en mano y comenzó a caminar junto a su amiga para regresar a su departamento mientras conversaban sobre lo que había sido la sesión fotos de esa noche.
Una gran sacudida era lo que se sentía, nada se veía, todo era oscuro no se podía distinguir absolutamente nada. Elsa comenzó a abrir poco a poco sus ojos, se encontraba en el suelo y tratando de asimilar que era lo que estaba pasando su mente rápidamente le hizo llegar un pensamiento "Anna, ¿Dónde estas?".
Al ponerse de pie se dio cuenta de que se encontraba en lo que parecía ser un bosque, no le dio importancia y comenzó a buscar con la mirada a su querida hermana, que para alegría de la reina se encontraba no muy lejos de ahí. Se encontraba en el suelo y no parecía respirar, a Elsa le invadió un sentimiento de pánico al ver a su hermana en ese estado…
-¡Anna! No porfavor no me hagas esto Anna, ¡contéstame Anna! – con ojos llorosos en su rostro, la rubia no sabia que hacer hasta que Anna comenzó lentamente a abrir los ojos - ¡Anna! Gracias a Dios estas bien – Elsa dejo escapar un enorme suspiro de alivio al saber que su hermana estaba bien.
- Mmm… Elsa… ¿Qué paso? –
- Tranquila Anna, no hagas mucho esfuerzo –
- Estoy bien hermana, creo que solo me desmaye por un momento - decía la pelijorra que al mismo tiempo y con ayuda de su hermana se ponía de pie – Elsa ¿Qué fue lo que paso, en dónde estamos? Lo último que recuerdo es que habían entrado personas al castillo y que yo cai por un agujero enorme –
- No lose Anna pero lo primero será salir de este bosque y buscar ayuda, ven vamos –
Las dos hermanas tomadas de la mano comenzaron a caminar por aquel bosque sin tener una clara idea de hacía a donde ir o que dirección tomar. Elsa vio a lo lejos unas luces y pensó que se trataría de un pueblo y caminaron hacia esa dirección, sin embargo al poco tiempo fueron sorprendidas por 3 hombres que por su aspecto no parecían nada amables y se acercaban a las hermanas.
-Buenas noches señoritas – decía uno de ellos, Anna y Elsa empezaron a retroceder pero atrás de ellas ya se encontraban los otros dos hombres que expedían un fuerte olor a alcohol – no tengan miedo no les haremos daño – soltando un risa maliciosa.
Anna abrazo el brazo de su hermana con una expresión de pánico ante lo que estaba pasando. Su hermana tratando de calmarla y de controlar la situación pensaba en algo para alejar a esos hombres que claramente no tenían buenas intenciones y se le ocurrió lo único que podría hacer al ya verse acorraladas. La reina alzo su mano y girándola para crear una ventisca pero algo no andaba bien, Elsa no tenía sus poderes, miro sus manos con incredulidad esta era la primera vez que algo así le ocurría.
-Elsa ¿Qué sucede? – pregunto Anna al ver que algo no iba bien con su hermana.
- Mis poderes… no… no tengo poderes – tartamudo Elsa.
- ¡¿Qué?!- Anna estaba igual de sorprendida y mas al ver que los 3 hombres ya estaban enfrente de ellas - ¡Oye aléjate de mi! – decía Anna cuando uno de los hombres la tomaba de los brazos con fuerza.
- ¡No Anna! ¡Por favor dejen a mi hermana en pa… - Elsa no pudo terminar lo que decía ya que uno de ellos la tomaba de atrás con su mano en la boca.
- ¡Ayuda! ¡Que alguien nos ayude! – grito Anna con todas sus fuerzas con la esperanza de que alguien las ayudara.
-Sabes que ella no me gusta y aunque me gustara es imposible que yo… espera ¿escuchaste eso? –
- Si alguien grito ayuda, ven creo que fue por acá –
Sara y Tobias se acercaban al lugar donde vieron a 3 hombres que trataban de hacerles daño a dos chicas y sin pensarlo dos veces Tobias dejo sus cosas y corrió para ayudar. Golpeando al hombre que tenía atrapada a Anna dejándolo inconsciente, rápidamente volteo a los otros 2 que tenía a la otra chica.
- ¿Te encuentras bien- pregunto Tobias a la pelirroja.
- Mi hermana por favor ayúdala – dijo inmediatamente Anna y señalando a Elsa que aún se encontraba sujeta por un de los hombres.
El chico corrió hacia donde se encontraba la rubia y no le fue difícil quitarle a esos hombres de encima debido al estado en el que se encontraban. Una vez que estos hombres salieron corriendo, Elsa estaba muy exaltada aun tratando de recuperarse de esa mala experiencia.
-Hey todos ¿se encuentran bien? – preguntaba Sara que se encontraba al lado de Anna, tanto Elsa como Tobias asintieron con la cabeza.
- ¡Oigan ustedes ¿Qué están haciendo? – todos volteaban para ver quien había dicho eso, se trababa de un policía que los aluzaba con su lámpara a los 4 chicos percatándose que una de ellos, la chica rubia, se encontraba muy agitada - ¡Muy bien! ahora me dirán ¿Qué hacen aquí y por qué? –
Nadie sabía exactamente que decir y aunque Sara y Tobias sabían lo que había pasado podrían meterse en problemas y no quisieron agrandar el problema. Sara fue la primera en hablar mencionando que Tobias era fotógrafo y que se encontraban haciendo una sesión de fotos a sus amigas, dijo esto ya que se dio cuenta que esas dos chicas vestían elegantes vestidos y lucían joyas muy hermosas. No fue difícil convencer al policía ya que al ver la cámara y a las chicas vestidas de esa manera los dejo ir con la condición de regresar a su casa ya que esa zona no era muy segura por las noches.
Los 4 jóvenes llegaron hasta la calle, donde Anna y Elsa no daban crédito a lo que veían, todo era muy diferente, casa, edificios e incluso las personas y comenzaron a preguntarse a qué lugar las habían mandado. Nadie había hablado desde que habían salido del parque por lo que Sara decidió hablar.
-Bueno creo que no hemos presentado bien, mi nombre es Sarahi pero todos me dicen Sara y este es mi buen amigo Tobias – señalando a su amigo.
- Yo soy Anna y ella es mi hermana Elsa, muchas gracias por ayudarnos con esos hombres – decía Anna elegantemente.
-No se preocupen pero ¿Cómo llegaron aquí?- pregunto Tobias ya que por su manera de vestir debían de ser chicas de la alta sociedad.
Ambas hermanas se miraron tratando de saber que decir, porque aunque ellos las habían ayudado aun no sabían si confiar en esos dos chicos, que lucían diferentes a ellas, su ropa, su manera de hablar y de comportarse. Anna tomo la palabra y les conto que estaban en la fiesta de cumpleaños de su hermana Elsa pero que al salir de ahí se perdieron y que por confidencia llegaron aquí.
Tobias y Sara creyeron la historia de la pelirroja aunque tenían dudas sobre si era verdad, ya que no llevaban celular ninguna de las dos o recordar en que lugar estaban pero si de algo estaban seguros era que esas dos chicas necesitaban ayudan por lo que les ofrecieron pasar la noche en su departamento y ya mañana podrían ayudarlas a volver a su casa.
-Anna escucha no podemos ir con ellos, se que nos ayudaron pero necesitamos saber ¿dónde estamos y cómo volver a Arendelle? – le decía Elsa a su hermana mientras ellas platicaban alejadas un poco de los dos chicos.
- Elsa se que todo esto es muy raro y la verdad estoy tan confundida como tu pero piensa no tenemos a donde ir, ni tampoco en que lugar estamos, ellos tal vez nos puedan ayudar – las palabras de Anna tenían algo de razón por lo que Elsa decidió seguir el consejo de su hermana y aceptar la invitación de los dos jóvenes.
Con la decisión tomada Elsa y Anna se acercaron para decirles que aceptaban cordialmente su invitación de pasar la noche en su casa, Sara y Tobías se sorprendieron ante la elegancia de como ellas hablaban. Al poco tiempo pararon un taxi para que los llevara al departamento, tanto Elsa como Anna se sorprendieron al ver esa especie de carruaje pero que no era jalado por caballos si no que parecía moverse solo, las chicas entraron al auto y se sentaron en la parte de atrás mientras que Tobías iba en la parte de enfrente.
Durante todo el recorrido Elsa miraba por la ventanilla poniendo mucha atención a la arquitectura de aquella ciudad y supo con certeza donde se encontraban cuando logro ver una enorme torre de reloj cerca de un enorme y hermoso palacio, la rubia sabía que aquel palacio era "Palacio de Westminster" que era la sede del parlamento británico pero esa torre de reloj que recordó que algunas personas le decían "Big Ben" según ella no tenía mucho tiempo de ser construida pero su aparecían daba la impresión que ya tenía varios años.
Cuando llegaron a su destino, entraron a lo que parecía ser un pequeño salón bastante amplio, había objetos en ese lugar que ni Anna ni Elsa había visto en su vida había otros que pudieron deducir que eran aunque lucían algo diferentes a como ellas lo recordaban.
-Hogar dulce hogar, no es muy elegante lose pero tiene lo suyo, siéntanse con en su casa - decía Tobías mientras se estiraba e iba a la cocina por algo de beber - ¿Les ofrezco algo? ¿Anna? ¿Elsa?, tengo déjame ver… jugo, leche, tenemos té, cerveza bueno eso no -
- Tomaremos un poco de té joven Tobías, muchas gracias – contestaba la rubia
-jeje no es necesario tanta formalidad, solo dime Tobías –
-Está bien, Tobías –
Después de unos minutos los cuatro se encontraban tomando té en la mesa del comedor hasta que Sara dijo que estaba algo cansada y que iría a dormir.
-Bueno creo que fue mucha emoción para una noche me ire a dormir, oh por cierto les dejos aquí esto chicas para que descansen mejor – entregándoles unas blusas y unos pants a las hermanas – y miren pueden dormir aquí, este cuarto tiene una litera y así bueno creo que es todo nos veremos en la mañana –
- Muchas gracias por todo – respondía Elsa con una sonrisa.
- No se preocupen descansen –
- Creo que también me iré a dormir buenas noches a todos – comentaba Tobías al tiempo que entraba a su habitación.
- Muy buenas noches a todos – respondió Anna, cerrando la puerta del cuarto donde se quedarían a dormir – Pido la cama de arriba – Elsa rodo los ojos al ver que su hermana aun con todo lo que pasaba no perdía esa actitud infantil tan característica de ella.
Las chicas se quitaron sus vestidos y joyas y se pusieron la ropa que Sara les había dado, se sentía algo diferente a la ropa que ellas usaban para dormir pero aun así eran muy cómodas. Ya acostadas, Elsa trataba de pensar en la forma de volver pero al no encontrar una solución decidió dormir no sin antes hacer un último intento con sus poderes pero nada.
"Espero que todo esto sea solo un mal sueño" se decía así misma, hasta que poco a poco el sueño la vencía quedándose profundamente dormida.
