Hola! Y… kasjaksjaskasjakajska! 79 RR Para un capítulo! Are you serious people? ¡Muchas gracias no saben el gusto que me dio ver la bienvenida que le dieron a mi nueva locura! :D aunque también mentiría si no les digo que así como me alegraron tantos RR también me intimido… :S así que espero que este capítulo también sea de su agrado.
Muchas gracias a Isa Mella Romo (Beta FFAD) por ayudarme con el capítulo :D
Todos los personajes le perteneces a la maravillosa Meyer y solo la historia es mía.
Capítulo 2:
Bella se quedó pensando en el aquel cuarto de juegos hasta que se auto regañó ¡¿Qué hacia ahí sentada mientras una ambulancia se llevaba a Edward? Se paró de un solo impulso y persiguió a los paramédicos que lo subían a la ambulancia para ser revisado.
—Disculpe ¿Puedo subir yo también?— Preguntó esperanzada al paramédico que estaba a punto de cerrar la puerta. Él la miró dudando por su vestimenta y después habló.
—No tiene nada por qué preocuparse, sólo lo llevaremos al hospital para que sea revisado por un doctor—A Bella no la convenció ni un poco su respuesta y volvió a insistir.
—Por favor déjeme ir con él, no lo puedo dejar ir solo.
—¿Es por lo menos usted algo del muchacho?—La volvió a mirar dudoso. El paramédico no podía creer que una muchacha como… ella pudiera conocer o ser algo de Edward. Sí, el paramédico y todos los demás incluyendo al chofer conocían a Edward ¿Cómo? Pues digamos que ser el hijo del director del hospital y estar continuamente ahí por incidentes sin sus lentes lo habían hecho famoso. Bella lo pensó por un segundo y decidió que si decía que apenas hace una hora le había hablado por primera vez no la dejaría entrar, así que pensó que una mentirilla blanca no dañaría a nadie.
—Sí, yo soy la novia de Edward— Dijo convencida y con una dulce sonrisa en sus labios. "¡La novia de Edward!" Pensó el paramédico ¡Pues qué había hecho el muchacho para estar con semejante mujer! Él la miraba de arriba abajo una y otra vez al mismo tiempo que veía a Edward que estaba siendo atendido por otro colega. "Naaa… eso tiene que ser un chiste" pensaron todos porque incluso el chofer que está listo para en cuanto le indicaran arrancar, volteó a ver a la muchacha sin poder creerlo. Entonces todos empezaron a unir las piezas sin poder creerlo; el lugar a donde los habían mandado a recogerlo, el cuarto de donde lo habían sacado y la mayor evidencia… el haber estado acompañado por esa hermosa muchacha y vestida de esa manera. ¡Vaya que se lo tenía escondido Edward! El paramédico la miró con picardía después de ver a Edward y le dejó el paso libre para que pudiera entrar a la ambulancia.
El viaje iba tranquilo hasta que Edward comenzó a despertar a mitad de camino y Bella se emocionó de verlo reaccionar, pero para el paramédico no era nada sorprendente porque en realidad Edward no estaba grave ni nada por el estilo, solamente lo llevaban para que lo revisaran por si las dudas, e incluso lo hubieran reanimado en el mismo lugar si no fuera porque después su padre los colgaría por no haberlo traído al hospital para asegurarse de que su hijo estuviera bien.
Ella miraba como poco a poco abría sus ojos parpadeando constantemente y totalmente perdido. Bella comenzó a sentirse nerviosa porque no sabía cómo iba a reaccionar al verla ahí y también tenía miedo de que la pusiera en evidencia al decir que tristemente ella no era nada suyo.
—¿Te encuentras bien muchacho?—Le preguntó tranquilamente el paramédico.
—Sí-sí estoy bien ¿Qué-qué… me pasó? ¿Por qué me duela la cabeza?—Dijo sobándose la parte trasera de su cabeza que se había lastimado el caerse.
—¿Otra vez sin lentes hijo?—Le dijo otro paramédico que se encontraba ahí en un tono entre preocupación y de diversión. A Bella realmente le sorprendió la familiaridad con la que lo trataban e incluso parecía que lo conocían y él a ellos.
—¿Mis lentes? ¿Dónde están?—Comenzó a tantear a su alrededor para buscarlos y Bella de inmediato se tensó al recordar que ella los tenía en sus manos en ese momento. Además que tampoco le pasó desapercibido el hecho de que él no se había percatado de su presencia, en gran parte, porque no la podía ver bien.
—No te preocupes hijo, tu hermosa novia los trajo para ti— Le dijo el mismo paramédico en tono pícaro volteando a ver a Bella que sin dudar alguna era una de las mujeres más bellas que había visto en su vida.
—Ah gracias— Dijo extendiendo su mano hacia el aire como si nada hasta que… ¿¡Su qué? Como un cubetazo de agua fría todo lo que hace poco acabada de ocurrir regresó a su memoria, y aún sin poder ver bien comenzó a mirar frenéticamente en busca de la chica "por favor déjeme tocar su sable". Miró entre las figuras borrosas a su alrededor y decidió que la había encontrado al notar que su figura contaba con más curvas que las demás y su ropa tenía otros colores.—¡Tú! ¡E-ella que-que se vaya!
—Cálmate Edward, todo está en orden ahora— Dijo Bella tratando de que Edward reaccionara y fuera capaz de detener el ataque de asma que claramente estaba comenzado a atacarlo.
—¡Cállate! ¿¡Co-cómo que-que ahora está todo bien? ¡Na-nada está bien! ¡T-tú quisiste pffff…! ¡A mí!—A Edward poco le importó que ella supiera su nombre, a él lo único que le interesaba era que ella desapareciera y poder olvidar por lejos (y eso es mucho decir) el suceso más vergonzoso en sus 25 años.
—Hey, hey, hijo calma, estás entrando en crisis y no sé lo que haya pasado entre tu novia y tú, pero esa no es razón para que le grites— Le dijo desaprobatoriamente.
—¡Ella no…!
—No debí presionar más de mis limites—Interrumpió dulcemente mirando hacia el paramédico.
—Sí, no debiste—concordó enfurruñado Edward y cruzado de manos que ni siquiera sabía hacia donde hablaba porque lo único que veía eran esas borrosas figuras a su alrededor. Bueno, al menos la chica ya entró en razón.
—Lo siento cariño, yo sé que no te gusta que te manden pero tus lentes son necesarios—Dijo con "arrepentimiento". Bella puso la cara y ojitos que su mejor amiga Alice le había enseñado y si contábamos que le sumó su innegable belleza, tenía a los paramédicos de la ambulancia asintiendo como borregos a lo que ella decía.
—¡Tú!— La señaló Edward acusatoriamente. Bueno, decir que la apuntó es solo un decir porque en realidad estaba apuntando a un pedestal para el suero, pero… detalles, detalles.
—Yo lo siento— Dijo bajando su cabeza y mirando hacía a sus manos —Pero por favor Edward, no me dejes por eso—Bella actuó con maestría su papel, aunque ya no sabía qué más decir para evitar que él la delatara hasta, por lo menos, bajar con él al hospital y poder aclarar las cosas sobre lo que pasó de una forma privada.
—¡Edward! Así no es como se trata a una dama y menos si esa dama es tu novia— El segundo paramédico que era el más joven pensaba con envidia ¿Cómo rayos puede tratarla así? Nunca había escuchado sobre alguna novia y ahora que se consigue una como ESTA ¡Se pone sus moños! Edward completamente indignado y al borde de otro ataque, volvió a hablar.
—¡Co-cómo la-la pu-pu-e-edo de-deja si ella no-no es…
—¡No me puedes dejar porque que me amas!—Dijo Bella aventándose hacia donde él estaba acostado para abrazarlo por el torso y tratar de ganar más tiempo. Si no le fallaban sus cálculos, unos dos minutos más y estarían en el hospital.
—Vaya chico, eres alguien con mucha suerte—Le dijo el primer paramédico aunque él y el segundo miraban más bien las largas y torneadas piernas de Bella mientras abrazaba al, ahora sí, completamente indignado y en crisis de Edward. Edward ya sin saber qué hacer y sin poder hablar por la falta de aire, estiró su mano hacia el suelo porque si le habían dicho que ella tenía sus lentes los debió dejar en el suelo, porque ahora que lo abrazaba no los sentía. Si iban a jugar a eso por lo menos quería ser capaz de mirarla a la cara.
Pero grave error.
Al no poder ver y estar en parte imposibilitado por el abrazo de Bella, jaló una de las manijas de seguridad de la camilla lo que ocasionó que una parte de ella se callera de un solo golpe al suelo, golpeándolo fuertemente de paso con uno de los tanques de oxígeno que se encontraban como parte del equipo básico de la ambulancia. Por suerte para Bella, fue capaz de separarse de él antes de que ella también callera el suelo, pero de inmediato gritó preocupada al verlo inconsciente en el suelo.
—¡Edward!
Y todo se volvió hacer negro para Edward…
.
.
.
Pi…pi…pi…pi…
Fue lo primero que escuchó Edward al despertar ¿En dónde estaba? Se preguntó mentalmente. Si la primera vez se había sentido perdido en la ambulancia al despertar, ahora estaba completamente desorientado, lo único que veía era blanco. Comenzó a enfocar sus ojos se dio cuenta de que estaba en el hospital, pero cuando se dio cuenta de que podía ver bien soltó un sonoro y aliviado suspiro. Si podía ver bien significaba que tenía sus lentes puestos, y si tenía sus lentes puestos significaba que todo había sido un mal sueño o alguna alucinación por algún golpe que se debió de haber dado mientras estaba en su departamento o algo. Sólo para estar seguro de que la chica con la que había soñado no era real, dio una mirada por todo el cuarto y confirmó que estaba vacío.
—Ufff sabía que lo que había pasado no podía ser verdad—Dijo ahora completamente tranquilo y aliviado también de saber que todos esos ataques de asma con los que alucinó no eran reales, porque aunque él los tuviera, nunca había tenido tantos en tan poco tiempo. Volvió a respirar tranquilo, y relajado se acomodó en la cama de hospital cerrando sus ojos hasta que…
—¡Ya despertaste!— Edward en seguida se tensó y abrió de par en par los ojos en búsqueda de esa voz ¡¿Por qué Dios? Reclamó al cielo.
—Sí, eso parece—Contestó enfurruñado y cruzándose de brazos como un niño pequeño.
—Mira, te traje algo de café para cuando despertaras, las enfermeras me dijeron que estaba bien porque no tienes nada grave, sólo te pusieron en observación por lo duro del golpe— Le dijo ella sonriente y acercándose a él con el embace de café en la mano.
—Aprecio el gesto, pero yo sólo tomo café de…
—Cappuccino de vainilla y con cinco de endulzante artificial— Le dijo dejando en la mesita de al lado el café. Se sentó a su lado en la cama y nunca quitó la hermosa, y también algo apenada, sonrisa de su cara.
—¿Cómo…? Bueno, eso no importa— Dijo ya cansado de replicar con ella, siempre que lo hacía terminaba con un ataque de asma o besando el suelo.
—Mira Edward yo… Lo siento— Dijo ella mirando hacia sus manos que rascaban su pantalones de mezclilla que había decidido sacar de su morral que traía con ella para cuando saliera de ese lugar, porque no le pareció apropiado andar por un hospital con una falda que apenas cubría lo necesario.—Siento el mal entendido y también siento el haberles mentido a los de la ambulancia, pero quería saber si estabas bien. Sobre el malentendido ahora entiendo qué fue lo que pasó; yo había quedado con otra persona y en lugar de ella apareciste tú ¿Cómo? No lo sé, pero llegase tú— Le dijo con un adorable sonrojo en sus mejillas que logró hechizar a Edward por unos segundos. "Bueno es de humanos errar" pensó más tranquilo y cómodo con la presencia de ella.
—Está bien te disculpo…
—Isabella, pero por favor dime Bella—Dijo ella contenta de que ya no entrara en pánico con tan solo verla.
—Ok Bella, como te dije, te disculpo y fue… interesarte conocerte— Le estiró su mano para despedirse de ella, pero Bella tenía otra idea.
—¡Para mí también fue un placer conocerte Edward!— Se abalanzó sobre él y lo abrazó fuertemente contra su pecho.
Literalmente.
Edward se sonrojó furiosamente y su frente se cubrió con una ligera capa de sudor al ver claramente en donde Bella había prácticamente enterrado su cara.
Pi…pi…pi..pi...pi
Se comenzó a acelerar notoriamente el sonido de su monitor al estar en esa posición y al bajar su vista por compelo para ver la separación de sus pechos tan… a su alcance. Se veían con un tamaño justo, su piel de porcelana que se veía por su escote prometía ser la más suave de las pieles. Si sólo se reclinaba un poquitito más…
¡Edward Por Dios! Se auto regañó de inmediato al apenas tener ese pensamiento.
—¿Estás bien?— Bella se separó de él al ver su monitor de esa manera y en el momento en que se separó, ligeramente también disminuyó su pulso. Edward respiró aliviado de que no notara por qué se le había acelerado tanto.
Sólo era un poquito de distancia si hubiera sido más rápido… ¡Ya basta con eso! Se volvió a decir a sí mismo.
Pero Bella al ser estudiante de medicina y ya no estar tan perdida en cuestiones técnicas, quiso de todas formas asegurarse de que nada estuviera mal así que se reclinó para poder observar más de cerca el monitor, colocando una mano en la cabecera y la otra al lado de la cabeza de Edward. Como se podrán imaginar, puso a Edward en una situación aún más complicada.
Pi,pi,pi,pi,pi,pi,pi
Ya ni siquiera había separación entre los latidos y pitidos del monitor, Edward ya no sabía qué hacer para salir de semejante situación. Para empeorar las cosas, una de las solapas de la playera tipo colegiala de Bella comenzó a picarle en la nariz.
—Edward esto no está bien, tu pulso…
—¡Achuuu!— Edward estornudó fuertemente enterrando, ya sin distancia alguna, su cara en el escote de Bella. Eso hizo que ella perdiera el equilibrio sin poder evitarlo haciendo que cayera por completo encima de él.
—¡Hijo! ¡¿Estás…— El pobre de Carlisle ni siquiera pudo continuar al ver la escena. Carlisle comenzó su camino en seguida al cuarto de su hijo cuando le dijeron que su ritmo cardiaco estaba en situación crítica y pensó que su propio corazón se detendría al escuchar que se paraba el sonido del monitor. Claro que eso fue porque al caer encima de él, sin querer, Bella desconectó el monitor.
Creo que se pueden imaginar la escena y lo que la incrédula imaginación de Carlisle pensó. Pero… ¿Cómo no pensarlo? ¿Qué sería lo primero que se te vendría a la cabeza si encontraras a tu hijo con la cara enterrada en el escote de una muchacha? Esa muchacha que está acostada a horcajadas de tu hijo y su monitor mostraba pulsaciones aceleradas a un ritmo casi ridículo…
Sí, lo sé, hasta yo pensaría mal.
—Hum, lo siento, puedo volver luego— Dijo incomodo Carlisle y aún sin poder creer que su hijo estuviera… ¡Ufff! Ni lo podía pensar. A pesar de que Edward tuviera 25 años, nadie en su familia le había conocido nunca una novia o pareja.
—¡No! ¡NO es lo que parece papá!— Dijo Edward sacando su cara del escote de Bella que estaba del color de una cereza por la pena de la situación.
—Está bien hijo, tú ya eres un adulto y puedes hacer lo que quieras, pero… ¿No pudieron esperar estar en tu apartamento o algo? Esto es un hospital y….
—¡No-no-no e-estamos ha-ha-ciendo na-na-da!— Gritó desesperado. Edward siempre se ha caracterizado por ser una persona muy pacífica e incluso tímida, pero todo lo que le había pasado en una sola noche sería demasiado para cualquiera.
Carlisle casi como si estuviera señalando lo obvio, levantó una ceja hacia ellos que seguían en la misma posición. Eso los hizo reaccionar a los dos porque de inmediato se separaron y pusieron distancia.
—Ok, como digan— Dijo aún divertido y un poco perturbado por la escena que acababa de contemplar —Carlisle, el padre de Edward— extendió amablemente su mano hacia Bella que aún completamente sonrojada, aceptó con una pequeña y cohibida sonrisa.
—Bella, una… una amiga de Edward— Dijo Bella.
—Un placer conocerte Bella, me da gusto conocer a una amiga tan bella de mi hijo. ¿Sabes? él casi no…
—¡Papá!— Lo cortó antes de que pudiera continuar.
—¿Qué? es cierto no eres muy sociable y menos con jovencitas.
—Papá… ya soy mayor y sé lo que hago—Dijo molesto. Bella solo observaba la interacción entre Edward y su papá en silencio sentada en una esquina de la cama.
—Perdón pero no parece hijo ¿Qué hemos dicho sobre los lentes? A veces olvidas usarlos y discúlpame, pero estás más ciego que un murciélago de día ¿Recuerdas por qué estuviste aquí la última vez? —Le reprochó Carlisle a Edward. Las mejillas de Edward en seguida se tornaron rosas por el recuerdo. La última vez que había estado ahí fue porque hace unos meses iba a asistir a una reunión del fandom con sus mejores amigos Jasper y Emmett. Aquella vez le había tocado personificarse de Darth Maul* en el juego de roles, Jasper iría de Anakin Skywalker* y Emmett de Chubaca*. (Sí, a Emmett tampoco le causó gracia el personaje que le tocó en el juego de roles, pero según los organizadores su tamaño daba el perfil)
Ya que el personaje necesitaba que el usara lentillas rojas y obviamente Darth Maul no contaba con unas enormes gafas de botella dentro de su vestimenta, pensó que podría sobrevivir sin ellas por una noche.
Grave error.
Mientras los tres caminaban orgullosos con sus vestimentas por las anchas calles de New York, Edward trataba de estar cerca de Jasper para así evitar cualquier incidente… Claro que no contaba con que una alcantarilla en reparación se atravesara en su camino y lo demás… ya se lo imaginaran…
—Ok ok, admito que esa vez tuve algunos problemas técnicos—Dijo aún apenado y queriendo terminar con ese tema antes de que diera detalles.
Ring… Ring…
—Disculpen, tengo que contestar ¿Bueno?—Carlisle levantó un dedo para que lo disculparan por un momento cuando tuvo que contestar su teléfono y se dirigió a una esquina del cuarto para poder hablar con una persona sobre los análisis de un paciente.
—Bueno Bella, como ya te dije fue interesante conocerte y creo que los dos somos una raza lo suficientemente civilizada para olvidar aquel episodio tan bochornoso e incomodo que claramente fue ocasionado por un mal manejo de información y me disculpo por ello— Edward que ya estaba más tranquilo, regresó a su naturaleza intelectual y tímida—Arriesgándome a sobre pasar mis límites y mentalmente preparado para tu rechazo, sugiero una interacción entre mujer y hombre en donde existe un trato cordial o también llamada amistad— Terminó un poco inseguro pues estaba seguro de que ella rechazaría su oferta, pero realmente no le importaba. La única razón por la que le ofrecía su mal valorada amistad era porque estaba seguro de que una vez fuera de ese hospital, nunca la volvería a ver. Además él no estaba interesado en entablar más amistades más allá de sus eternos dos mejores amigos, pero sí le pareció la forma más cordial de despedirse de una persona con la que acababa de vivir la experiencia que vivió.
Bella le regaló una radiante sonrisa, pero negó con su cabeza.
—Lo siento Edward, pero yo no quiero tu amistad— A Edward no le sorprendió su respuesta ¿Quién querría ser amigo del empollón de Edward Cullen? Aunque eso realmente ya no le afectaba. Tantas bromas y maltratos en la secundaria e Instituto lo habían hecho prácticamente insensible en ese sentido, por eso ,aparte de Jasper y Emmett que también habían tenido que sufrir esa clase de maltrato, no le interesaba interactuar con las demás personas.
—Muy bien, soy perfectamente capaz de comprender eso, que te vaya bien Bella— Dijo ahora sí dando por terminado el encuentro.
—No, no entiendes nada— Edward de inmediato se tensó cuando Bella se pegó por completo a uno de sus costados, acercó su boca hasta uno de sus oídos y lentamente le susurró —Quiero más… mucho más
—¿Ma-ma-más?—Le preguntó nervioso Edward, sintiendo como su frente y manos le empezaban a sudar.
—Mmm-hmm— Le contestó de nuevo sobre su oído y cuidando de que Carlisle siguiera en el teléfono —¿Recuerdas qué era lo que yo buscaba en ese lugar?— Esta vez Bella se atrevió a ser más atrevida y besó la oreja de Edward.
—U-u-un Do-do-mi-na-nan-te—Edward que no estaba acostumbrado a recibir atención femenina más allá de sus maestras de matemáticas y trigonometría, se sentía nervioso y hechizado por la voz de la muchacha que, hasta ahora, estaba seguro le había parecido la más hermosa de todas.
—Exacto, pero yo no quiero cualquier Dominante Edward… te quiero a ti— Él se quedó en shock por lo que ella le pedía y sintió como el aire de sus pulmones se quedaba atascado. Bella aunque no tenía mucha experiencia, utilizó un tono de voz esperaba que fuera seductor. —Así que… ¿Tú qué dices?—Bella terminó ahora dejando un beso sobre la base del cuello de Edward que lo hizo estremecer. Pasaron unos segundos sin que Edward digiera nada hasta que por fin habló…
—Ne- necesito—Empezó a decir.
—No me pidas tiempo para pensarlo Edward, yo quiero estar contigo y yo no te soy indiferente —Dijo Bella convencida al ver el estado de Edward.
—No-no ne-necesito tiempo.
—Entonces dime qué es lo que necesita Edward y yo te lo daré—Volvió a susurrar sugerentemente en su oído—Lo que sea…—Su voz fue aún más profunda y esperó la respuesta de él. Edward tomó un respiro tembloroso y por fin dijo lo que necesitaba con urgencia, casi como si fuera una cuestión de vida o muerte.
Bueno… en realidad lo era.
—Mi a-aparato pa-para el a-asma…
¿Qué tal… les gusto? ¿Conseguí sacarles por lo menos una sonrisa? Espero que sí :D
Les propongo algo… En los RR me preguntaron cada cuando actualizaría, pero realmente no lo sé así que… ¿Qué tal cuando me dejen su comentario me dicen que día les gustaría que fuera el día de actualización? El que más nombren será ese día ;)
Si gustan ver las imágenes de los personajes que marque con un * pueden entrar a mi face y estarán en mi muro, mi nombre de face es "Madeleine Pattinson Pattinson"
Nos vemos! .-.
Oh! Y una vez más mil gracias por todos sus comentarios, favorito y alertas no saben lo que hacen con mis ganas de escribir ;D
*Darth Maul es un personaje de ficción de la saga de Star Wars. Él es uno de los principales antagonistas de la cuarta entrega de la saga, Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma, interpretado por el artista marcial Ray Park y la voz de Peter Serafinowicz.
En la película, Maul sirve como el aprendiz de Darth Sidious, un misterioso Lord Sith que está manipulando los eventos galácticos desde la oscuridad. Portando un sable de luz de doble hoja y formado como un maestro del combate con sables de luz, Maul sirve como un asesino personal de Darth Sidous y es enviado para eliminar a Obi-Wan Kenobi y Qui-Gon Jinn. (hahaha el que sale con la cara roja y con muchos cuernos en la cabeza)
*Anakin Skywalker (también conocido como Ani por sus amigos y familiares) es el personaje central de las películas de George Lucas, Star Wars.
Tanto la trilogía original como la precuela, siguen el ascenso de Anakin en su conocimiento de La Fuerza, su caída al Lado Oscuro y finalmente, su redención. En los films de la Primera Trilogía, Anakin es un Padawan y más tarde, un Caballero Jedi. Como se revela en Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back y en Star Wars: Episode VI - Return of the Jedi, es el alter ego del Sith Lord Darth Vader (David Prowse/James Earl Jones) y el padre de Luke Skywalker (Mark Hamill) y de la Princesa Leia Organa (Carrie Fisher).
*Chubaca: bueno, creo que a ese todos lo conocen…
