Como lo supe

-Buenas noches espadachín-san –sonrió la morena al ver tan sorprendido al vigía de turno, que en aquel momento se encontraba en el cuarto de entrenamiento, no se había percatado de su presencia, hecho que de por si ya es bastante extraño pues es bien sabido que Roronoa Zoro siempre esta alerta a su entorno, lo cual demuestra que para haberse sorprendido tanto, aquello en lo que pensaba le estaba llevando a usar la totalidad de sus sentidos, y ese algo no era mas que decidir que hacer con lo que sentía por el idiota cejas de sushi.

- y bien, ¿Qué es lo que quieres? –Dijo Zoro un poco más repuesto - pues no creo que para subir hasta aquí a esta hora- que por cierto era bastante tarde -solo hallas venido a tomar aire.

La morena en completo silencio se sentó a su lado, y utilizando su poder hizo aparecer un par de manos que traían un termo con café recién hecho, le sirvió un poco al peli verde, y mientras este tomaba el oscuro liquido comenzó a hablar.

- Espadachín–san desde cuando te gusta Cocinero-san- en ese momento toda la bebida caliente que estaba en la boca de Zoro salió disparada por la ventana del cuarto cayendo en la cabeza de usopp (espero ahora este bien escrito XD) el cual caminaba en estado sonámbulo por la cubierta del barco.

Definitivamente la morena sabia como sorprenderlo, mira que hacer esa pregunta de manera tan directa.

- D-de q-que e es-tas Hablando, Y-yo po-por el Ce-cejas de Su-sushi…-

Si definitivamente no podía crear una respuesta coherente, y esto mantenía muy divertida a la morena, que lo escuchaba y observaba muy tranquila, de repente lo vio ponerse de pie y caminar hacia un poste donde… ¿comenzó a darse de cabezazos contra la madera?, definitivamente el espadachín estaba en shock.

- si Robin lo sabe, tal vez también lo sepa Nami y tal vez… también Luffi, y Usopp y todos in in-cluso Sa-sanji- Pensaba Zoro mientras se seguía golpeando contra el pilar.

-espadachín-san no te preocupes que soy la única que lo sabe- sonrió al ver como el otro se detenía- o al menos eso creo- pesaba para ella

Ya un poco más calmado y con un parche en la frente que le puso la misma Robin, comenzaron a charlar acerca del tema.

- ¿como fue que te enteraste?, digo eto… de que yo.. Mmm… pues…- no podía terminar la pregunta de daba demasiada vergüenza.

- ¿Qué estas enamorados de coci… ¡hmpp!- una mano le impidió terminar

- ¡ssshhhhh! ¡No lo digas tan alto!- gritaba un muy sonrojado Zoro y con la respiración acelerada –pero si ¿Cómo fue que te enteraste d-de "eso"?-

-Fácil mi querido nakama, soy mujer y una muy observadora, solo es cosa de comenzar a atar cabos, pero dime como te diste cuenta- Zoro la miro un tanto desconfiado, pero luego relajo su expresión, al diablo, si la arqueóloga ya sabia lo que sentía por el cocinero que mas daba que le contara lo demás, aparte podría servirle para desahogarse y liberar aquello que le oprimía por dentro y no le dejaba dormir, ¿quien sabe?, tal vez le ayude a encontrar una solución a todo.

- Esta bien te lo contare, todo comenzó hace un par de semanas…-

_flashback_

Era un día de radiante sol, momento perfecto para tomar una relajante siesta en la cubierta pues el espadachín se encontraba de mal humor y ni siquiera el entendía el por que, ese día el y el cocinero no habían tenido ninguna de sus típicas peleas pues el rubio había estado desde que terminaron de desayunar en la cocina preparando un pastel para Nami pues era su santo (no se me ocurrió otra festividad y el cumpleaños era como muy repetido ¬¬) y por alguna razón aquello molestaba a Zoro, que después de un escueto "feliz santo" a la peli naranja se había separado de los demás, para ir a dormir.

En ese momento un fuerte estruendo vino desde la cocina y todo el mundo fue corriendo hasta allá, incluso Zoro que no se dio cuenta en que momento se había dirigido al lugar, al llegar todos estaban ahogándose a carcajadas, pues el rubio estaba tirado en el piso en un charco de agua, completamente empapado y maldiciendo por lo bajo al tuvo de agua a su espalada cuyo grifo había saltado a varios metros de ahí, mojando completamente a Sanji, que trataba de impedir que su amada cocina se inundara, y mucho peor que se arruinara su recién horneado pastel.

El espadachín en cuanto vio la escena, desde su punto de vista aquello no tenia mucho de divertido pues, ver al cocinero en el piso con la camisa y el pantalón empapados que se ajustaban a su cuerpo, haciendo mostrar la delgada y hermosa figura de su cuerpo, subiendo la vista hasta su pelo mojado del cual caían gotas que recorrían deliciosamente su rostro, todo aquello le hacia ver endemoniadamente sexi… U-un momento, ¿sexi?, espera, espera, espera, ¿se-sexi?, ¿realmente había pensado eso de su nakama? En ese momento se dio media vuelta y se dirigió al cuarto de entrenamiento una vez ahí pensaba- no puede ser, ¡no puede ser¡ debe ser el sol, si eso es, o tal vez he dormido mucho, de seguro me ha dado anemia (si eso es precisamente ahora le dio anemia después de haber dormido toda la vida, justo ahora… ¬¬) Lo mejor será preguntarle a chopper, tal vez tengo fiebre me iré a dar una ducha fría, me servirá estar un rato debajo del agua…- en ese momento se le atravesó por la cabeza la imagen de hace un momento del rubio.

-¡aahhhhhh! Sale de mi cabeza- gritaba mientras se daba de cabezazos con el mástil (que buena forma de desahogar su desesperación tiene el peli verde, si ese mástil hablara podría escribir un libro… o tal vez un fan fic XD).

Luego de que franky arreglara el grifo de la cocina y que usopp la limpiara por perder al cachipun, se llevo a cabo la celebración, con un peli verde muy callado que no cruzo palabras con el cocinero ni siquiera una pelea, cosa que extraño al rubio, pero que luego lo asocio a que no quería molestar a Nami durante su celebración.

Días mas tardes mientras tomaba una siesta en la cubierta del barco, Sanji perseguía al capitán el cual se había comido los aperitivos que había preparado para sus damas y que en ese momento se estaba terminando de comer una banana, justo cuando el chico de goma pasaba corriendo por el lado de su segundo abordo, lanzo la cascara de la fruta al piso la cual el cocinero no pudo esquivar, por lo que resbalo cayendo sobre un dormido marimo (que conveniente ¬¬), el cual se despertó de inmediato al sentir al rubio caer sobre el.

-¡Luffi, Ven acá! ¡Te voy a patear tu elástico trasero!- decía el cocinero que no se daba cuenta de la posición en la que estaba encima del marimo, quien si se había dado cuenta.

-¡ya bájate de encima, cejas de sushi!- en ese momento el otro se dio cuenta de que estaba sobre su nakama, al que enfrento sin atinar a ponerse de pie.

-¿y tu por que duermes en donde voy a caer?- en ese momento se puede ver la escena detenida, y una bola de paja pasar al estilo western, y Sanji sudando mirando con nerviosismo la respuesta de otro pero se tranquilizo pues el peli verde era un tanto lento y no se había dado cuenta de la incoherencia dicha por el rubio, lo cual fue un alivio para este, ya que le había dado la oportunidad perfecta para que se burlara de él.

-bu-bueno al menos sirves para amortiguar caídas- decía al momento que se ponía de pie, y que sin notarlo rozó con sus dedos la entrepierna del peli verde, el cual se quedo estático y que después de unos minutos para volver a la realidad, al ver que los dos ya se habían ido y que ninguno de los demás le estaban prestando atención, se fue corriendo a darse una ducha fría pues su cuerpo, en especial cierta parte, había reaccionado al contacto del otro, más tarde después de pasar prácticamente toda la tarde tratando de aliviar su problemita, se poso en la borda del barco, y en un suspiro dijo.

-no puedo creer que me guste ese idiota… -

_fin flashback_

-y así fue como pasó, he incluso han habido otras veces en las que siempre acabo con una ducha fría- terminaba de relatar.

- ya veo por eso se ha estado acabando tan pronto el agua, y se te nota más limpio y fragante que antes- decía la morena en tono divertido, pues era primera vez que escuchaba al espadachín hablar tanto.

-si… ¿espera que me quisiste decir?