Usami tomó el teléfono, no lo hubiera hecho normalmente, y menos si estaba escribiendo pero la persona del otro lado fue demasiado insistente.

-Usami-sensei… Yo…tenía que hablar con alguien, ¿puedo verlo más tarde?

-Sí, está bien…

Ocasionalmente Onodera Ritsu su editor anterior le marcaba para saludarlo, saber cómo estaba, la relación que llevaron fue muy buena, lo suficiente para mantener una amistad.

Llegó al lugar de la cita, puntual, lo vió a lo lejos se veía perturbado.

-Onodera…¿Estás bien?

-Sensei…Es solo que, siéntese por favor. Es una vieja historia, la conoce parcialmente, ¿Recuerda lo que le conté, ese día que fuimos a beber?

-Sí, ¿Qué sucedió?

-Ha vuelto, y es mi vecino, trabaja conmigo, está cada vez más dentro de mi vida, en todos los aspectos, me siento agobiado.

-¿Agobiado? Voy a ir directo al grano. ¿Qué sientes por él?

-No lo sé...Pero mi corazón late muy rápido cada vez que se acerca, debo ser sincero con usted. Hace poco entró alguien nuevo al equipo, y sé que es normal, por que estamos apoyándolo todos, pero siento que -suspiro- mi jefe le presta demasiada atención.

-Ya veo… Estas celoso.

-Acudí a usted, por que he leído todas sus novelas BL y no pensé que nadie pudiera tener más experiencia en la vida. De seguro no pasa por problemas como estos.

-Algo así…

Misaki llevaba pocos días en la sección de manga shojo, se esforzaba por cumplir las expectativas de su nuevo jefe, pensó que iba a ser difícil pero cuando se instaló en su cubículo y sintió que todo el piso era como un cuarto de la casa de Usami, supo que sería peor. Todo valía la pena, quien triunfaba ahí, tenía asegurada su carrera en el mundo del manga.

-¿Chibi-tan, terminaste la papelería que te encargué?

-Un momento Takano-san… - La pila de documentos que debía revisar era inmensa. Con un esfuerzo sobrehumano y sacrificando su hora de almuerzo tenía listo cerca del 80% del trabajo. No era nada relevante, pero el hecho de que Masamune lo considerara como el asistente de su asistente, era todo un honor.

Ritsu llegó un poco tarde de comer, y con una mejor actitud de la que había mantenido a lo largo del día.

-¿Dónde estabas?-preguntó Takano con un deje de indiferencia fingida.

-No es de su incumbencia.

-Claro que sí, te quitó 30 minutos de trabajo, eso y es mi problema.

-Comí con un amigo ¿Esta bien? Puedo quedarme mas tarde si es lo que le preocupa. Y si no le molesta preferiría ue me dejara tranquilo.

-…

Masamune lo dejó en su escritorio sin disimular su enojo. No dijo nada más.

Perdón, por continuar este fic hasta ahora, prometo subir ya mas seguido, gracias por sus reviews.