¡Feliz! …¿Navidad?

Por: Lightkey27

Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail son propiedad de Hiro Mashima, yo sólo he tomado los personajes para hacer esta historia.

Este fanfic ha terminado siendo para la actividad del foro Cannon Island "Navidad: actividad especial" y hace referencia estos prompts, espero les guste la historia nwn/

#24 -"Cariño/bebé, ayúdame a poner a la estrella arriba."

#32-Decoración del árbol de navidad

#33- Cocinar la cena de navidad

#34- Fiesta de navidad

#38- "Esta caminata de navidad fue una idea de mierda, mis bolas están jodidamente azules"

#41- "Cariño, está frío afuera"

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Muy bien señorita Scarlet, sé que es su primer día aquí, sin embargo espero que se sienta cómoda con el ambiente de su nuevo trabajo.

¡No hay problema! Pero Kagura, no hay necesidad de tanta formalidad, nos conocemos desde niñas ¿No? —comentó la nueva traductora peli escarlata abrazando repentinamente a la peli azabache.

L-Lo sé Erza, es sólo la ética del trabajo, debemos ser formales en el área laboral—le respondió la peli azabache mientras era acompañada por su amiga de la infancia hacia la salida.

No te preocupes, lo entiendo, además, estoy lista para afrontar todo tipo de retos, yo—¡Auch! —Erza estaba tan distraída dando su discurso del buen trabajador, que al abrir la puerta de su oficina no se percató de que alguien se encontraba a punto de llamar por lo que terminó dándole un ligero golpe, de esos que dejan marcas por varios días.

¡Lo siento mucho! —Ofreció inmediatamente pues el sujeto aún se encontraba frotando su cabeza para aliviar el dolor producido por el impacto —No fue mi intención, yo…¡Oh por todos los pasteles de fresas, le he dejado la cara marcada! —la víctima de aquel incidente no pudo evitar fruncir el ceño, no ante las palabras de aquella mujer, sino por las carcajadas que Kagura estaba intentando ocultar al presenciar esa escena.

No se preocupe, le aseguro que esta marca—señaló a su rostro, justo donde comenzaba aquel tatuaje color escarlata que tenía —No es debido a usted y por favor Kagura, me puedes explicar por qué Urtear no ha llegado—Erza se encontraba ruborizada, pues tenía la sensación de que había ofendido a aquel azulado, pero ya se había disculpado, qué más podía hacer ¿Ofrecerse para que la golpee? Ni que estuviera loca, además no conocía a ese sujeto, a ese atractivo sujeto.

Jellal pudo sentir la mirada que la mujer que lo había golpeado tenía sobre él

¿Por qué lo miraba tanto?

¿Es que no tenía nada mejor que hacer?

¡Ya basta!

Se sentía intimidado por aquellos ojos marrones que no le quitaban la vista de encima ¿Qué ocurre con esta mujer?

¿Le sucede algo? Le recuerdo que fui yo a quien golpeó y no al revés—sabía que estaba algo sonrojado por tener la descarada mirada de ella sobre él, pero había llegado a un punto donde no podía soportarlo más.

Yo…Es que, siento que le he ofendido al referirme a su marca—confesó con cierta timidez.

Ya veo—contestó sin decir más.

No creo que tengas que preocuparte por eso Erza, Jellal siempre ha tenido esa cara—comentó Kagura en tono burlón hacia el Fernandes.

Te pido que dejes las bromas para después y cuando localices a Urtear, dile que pase a mi oficina de inmediato—Y aunque para ninguno de los dos aquella presentación tan inusual tuvo mayor relevancia, fue el inicio de una relación que debido a malos entendidos no pudo madurar por completo en aquel tiempo.

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—¡¿Eres el hermano de Meredy?! —preguntaron ambos sorprendidos al ver al azulado al lado del buzón junto a sus maletas.

—De acuerdo—Jellal se estaba debatiendo entre reír, como no solía hacer, o enfadarse, pero contó hasta diez para posteriormente responder —Esperaría que Erza lo preguntara, pero Lyon ¿En serio? —cuestionó algo fastidiado Jellal, ante su despistado alumno frotándose su sien en busca de alejar el futuro dolor de cabeza que tendría.

—¡Sí Lyon ¿En serio?! —añadió Erza protestando también y de brazos cruzados—¿Y qué es eso de profesor Fernandes? —preguntó autoritaria para ambos chicos.

—Las explicaciones, que no debería darles, después—contestó en modo cortante el profesor —Ahora Erza ¿Serías tan amble de abrir el portaequipaje? Y de decirme de una buena vez por todas ¿Qué haces aquí? —La mencionada se sobresaltó por las palabras del peli azul frunciendo el ceño para demostrar su disgusto y tocando el botón del portaequipaje —¿Lo conoces? —preguntó Lyon al ver como ella golpeaba su cabeza ante el timón desesperadamente tras asegurarse que el peli azulado no la viera.

—¿Q-Qué? ¿C-Conocerlo? Jajaja ¿Po-Por qué c-crees eso? Y-Yo no lo conozco, b-bueno sí, p-pero no es como si yo…¡Ah!

—Quién lo diría—comentó Lyon de manera irónica con una sutil sonrisa que le fue borrada al instante ya que Erza lo había tomado del cuello de la camisa con brusquedad, como si quisiera asfixiarlo, no intencionalmente, por supuesto.

—¡¿Por qué no me dijiste que él era el hermano de Meredy?! —preguntó alterada la peli escarlata infundiendo terror en el cuerpo del albino.

—Y-Yo ¡Te dije que no lo conocía! ¿Crees que no me llevé una sorpresa al saber que mi profesor es mi cuñado? ¡Esto es una mala jugada del destino! —Se justificó el chico alarmado —Además no sé por qué te alteras tanto…es que acaso tú…

—Yo nada—respondió Erza con voz tétrica colocando su mano, marcándola, en la boca del chico para impedir que siguiera hablando —¿Entendido? —Lyon estaba a punto de llorar y pedir ayuda, de no ser porque alguien había tocado la ventana del lado del copiloto.

—¿Quieren abrir la puerta? —era Jellal, con cara de pocos amigos. Lyon abrió de inmediato la puerta trasera, pero Jellal aún no entraba.

—¿Qué sucede? —Cuestionó el albino extrañado—Ya está abierta—añadió

—¿Por qué vas adelante? —cuestionó fríamente el juez, intimidando al albino con su mirada, después de todo infundir miedo en los demás se le daba muy bien a Jellal.

—P-Porque yo llegué primero y no quiero ir atrás—respondió de inmediato cruzándose de brazos y haciendo un puchero—Además Erza me asignó este asiento—dijo finalmente, sin saber que había asegurado su victoria en cuanto a la disputa de los asientos de refería y obteniendo como respuesta un suspiro por parte del Fernandes, quién sin decir más entró al auto y se colocó el cinturón de seguridad.

—Y bien Scarlet ¿Qué estamos esperando? Son tres horas de viaje y no quiero estar en el tráfico—la mencionada no dijo nada, para sorpresa de Lyon, y se limitó a conducir. Sin embargo el joven Vastia seguía con la intriga acerca de la relación de ellos dos, por lo que, si sus instintos no lo engañaban, cualquiera pregunta que le hiciera al profesor no podría ser refutada por Erza, al menos no refutada de manera que atente contra su vida, era más que obvio que la peli escarlata se ponía nerviosa ante la presencia de su profesor.

—Profesor Fernandes, ¿Puedo saber cómo conoce a Erza? —preguntó con miedo, y a la vez curiosidad el albino, mirándolo por el espejo retrovisor.

—No, no puedes—contestaron al unísono el azulado y la peli escarlata, respondiendo ante ello con un suspiro y un gran sonrojo, respectivamente.

—Ya veo—comentó Lyon, qué viaje más incómodo le esperaba.

—A todo esto, ¿Qué haces aquí Erza? —indagó, una vez más, el Fernandes, intentando ocultar la curiosidad que lo consumía al ver cómo la única chica que ha logrado despertar ese tipo de sentimientos, conozca a su hermana y al novio de la misma.

—B-Bueno yo…es una larga historia, verás…

—Mirajane no pudo llevarme y le pidió el favor a Erza de que lo hiciera—respondió Lyon brevemente recibiendo una mirada de reproche por parte de la conductora del vehículo, y una mirada de asombro del azulado, pues no esperaba que le respondiera de ese modo, sonrió un poco y disimuladamente, pues estaba aplicando la misma técnica de "No digas más de lo necesario" que tan sólo unos instantes utilizaron contra el albino.

Muy listo Vastia

—¡Oh! ¡Es Meredy! —anunció con alegría el albino llamando la atención del pasajero que llevaban.

—¡Hola amor! Sí, ya fuimos por él, vamos en camino, por cierto Mirajane no nos va a poder acompañar, Sí, sí, ya lo sé, pero es que su novio estaba en el hospital y decidió pasar esta navidad con su familia, sí es una lástima, pero no te preocupes tenemos a una invitada este año, Erza se ofreció a llevarnos. Disculpa, creo que se me olvidó decirte Erza es una amiga de Mirajane ¿Qué?…Sí, Erza Scarlet ¿La conoces? —la cara de espanto que tenía el Jerza en ese momento era de película, misteriosamente habían comenzado a sudar frío y en un intento por cortar la conversación que estaba teniendo el albino con su novia, Erza pisó el acelerador como si su vida dependiera de ella, que de hecho lo era al menos su vida privada, logrando que tanto Jellal como Lyon se hundieran en sus asientos por el incremento de velocidad.

Erza esquivaba los coches de manera que Lyon y Jellal quedaran ridiculizados al punto de comenzar a gritar desesperadamente y recitar todo tipo de súplicas para no morir mientras la Scarlet conducía.

—¡Lyon! ¡¿Qué sucede Lyon?! —ni siquiera podía atender a Meredy que estaba al teléfono, el miedo a morir en un accidente de tráfico lo llenaba por completo, lo único que podía hacer era sujetarse bien del asiento y seguir rezando para llegar con vida.

—¡Scarlet, basta! —exclamó Jellal quien a pesar de estar en el asiento de atrás, con su cinturón puesto, tenía el alma en la boca, sin embargo eso no le impidió levantarse y estirar su brazo hasta que alcanzara el timón maniobrado por la chica, aunque no había previsto la acción que ella podría ejecutar luego de haber realizado aquel acto heroico de detener a Erza, arriesgando su propia vida.

—¡Lyon! —Meredy seguía llamando al albino, quien ahora se encontraba agradecido con la vida por haberle permitido sobrevivir a esa macabra experiencia, Jellal suspiró aliviado y regresó a su asiento llevando su brazo hasta su frente para cubrirse luego de tan alarmante suceso.

Erza por su parte estaba congelada, avergonzada, se sentía expuesta al estar con Jellal estando en un mismo lugar, que para su desgracia, no es privado.

—N-No sabía que Erza-san condujera de este modo—dijo Lyon mirando hacia atrás y sudando frío al ver la cantidad de conductores que se habían bajado de su auto para reclamar aquel desenfreno que tuvo la Scarlet.

—Creí que sólo era un mito Scarlet, pero en verdad no hay que dejarte estar tras el volante—añadió Jellal en tono burlón, sin embargo estaba diciendo la verdad, hace un par de años cuando trabajó con ella, debían realizar muchas diligencias y aquello requería que varios trabajadores, viajaran en vehículos pagados por el gobierno, se había extrañado en su primer viaje tras el ingreso de la chica, cuando vio que todos sus compañeros iban incómodos en una de las dos camionetas que la organización había patrocinado.

—Nadie quiere subir cuando ella es la que conduce—le dijo una voz a sus espaldas.

—Minerva—exclamó Jellal finalmente notando que era aquella mujer, que lo había golpeado con la puerta cuando recién había llegado, quien iba a conducir —¿A qué te refieres?

—Te diría que lo compruebes por ti mismo, pero te necesitamos vivo aquí, así que tienes tres opciones ir allí—señaló la camioneta llena —Aunque parece que ya no hay espacio, la segunda opción y la más tentadora para ti, es ir con ella y arriesgar tu vida—dirigió su mirada hacia la peli escarlata y pudo notar lo emocionada que estaba por conducir, sin embargo la palabra peligro y las señas negativas de sus compañeros lo hicieron dudar —Y tu tercera opción soy yo—declaró la morena mostrando las llave de un auto —Resulta beneficioso cuando el auto asignado para el equipo de telecomunicaciones tiene espacio para alguien más, deberías aprovecharlo—de repente Kagura pasó a su lado y se subió, sin titubear, al auto de la Scarlet, si iba a ser incómodo con ella sola, ahora se le ha sumado otro problema, mejor era prevenir.

—Entonces vamos—dijo sujetando fuertemente su maletín y siendo guiado por la Orlando hasta el último vehículo, sin ser consciente de que tenía un par de miradas sobre él.

—¿Lo has visto? ¡Se fue con Minerva! —exclamó Kagura asombrada.

—Si…bueno, bien por él—añadió Erza con un tono de voz deprimido—¡Bien, vamos en camino! —exclamó tras una rápida recuperación para no preocupar a su amiga, por supuesto, que aquello sólo fue externamente, pues por dentro estaba que le lanzaba una y mil espadas imaginarias a Minerva para que se alejara de Jellal.

—Me alegra que finalmente me dieran mi seguro de vida—comentó Kagura colocándose el cinturón de seguridad sonrientemente.

—No sabía que solicitaste el trámite de uno ¿Alguna razón en especial?

—No, por nada

—¿Te parece mejor si conduzco yo? —con una sonrisa socarrona y esos ojos oliva penetrantes atentos a cualquier movimiento que realizara la chica Jellal le habló a Erza. La joven aunque titubeando, estaba a casi nada de aceptar, pero al ver cómo Lyon hacía señales en oposición dudó en cederle el puesto de conductor al peli azulado. Jellal notó como Erza había desviado su mirada hacia atrás de él por lo que la siguió encontrándose con un sospechoso Lyon silbando.

El Vastia se encontraba en una encrucijada ¿Qué era peor? Que Erza estuviera al volante y vivir durante casi dos horas la experiencia más aterradora de su vida o dejar que su cuñado, que parece odiarlo, haga el viaje una tortura a su lado. Ninguna de las opciones parecían favorables, por lo que hizo algo de tiempo distrayendo a Erza y comparando sus alternativas. El timbre de su móvil comenzó a sonar, llamando la atención de los tres.

—¿Meredy? —la voz de la peli rosada se escuchaba con dificultad por los dos acompañantes del albino, sin mostrar expresión alguna Lyon escuchaba atentamente a su novia y segundos después terminó la llamada.

—Bien, que mi cuñadito conduzca—dijo sonriente ganándose la mirada desafiante tanto de Erza como Jellal.

—¿Cuñadito?

—¿Por qué el cambio de opinión?

—Ehhhh….—Lyon había iniciado la excavación de su propia tumba.

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—¿Sucede algo Meredy? —Juvia se encontraba desde muy temprano en la casa de su amiga ayudando con la cena y decoración de la casa para la fiesta que se iba a llevar a cabo en la noche, sin embargo le extrañó el que la ojiverde suspirara tras haber hablado con su novio.

—Esto es raro, al parecer Erza está viajando con Lyon y Jellal—explicó la joven mientras meditaba un poco acerca de la situación.

—¡Erza-san! ¡Qué bien! —Juvia había conocido a Erza por un programa de natación infantil que se llevó a cabo en más de veinte países donde ella fue una de las embajadoras, pues no por nada era una nadadora olímpica y su talento la había hecho acreedora de distintas medallas tanto a nivel nacional como internacional, todo un orgullo para su nación, Erza la asistió como intérprete para que pudiera compartir sus ideas e iniciativas con el mundo, a partir de ese momento se volvieron muy buenas amigas, de hecho la peli azul considera a Erza como la hermana mayor que siempre deseó tener, incluso la Scarlet le había motivado para que ingresara a la universidad en busca de un título más, pues era consciente de que la natación no podía ser lo único a lo que se aferrara.

—¿Pero no encuentras algo raro? Jellal y Erza trabajaron juntos y es más que obvio que entre ellos sucedía algo ¿Por qué iría ella a casa de Jellal sabiendo que es mi hermano? —cuestionó Meredy en voz alta haciendo pensar a su amiga también al respecto.

—Será posible que…—al parecer ambas habían pensando en lo mismo

Lyon no les dijo nada

—No sé si sea porque le gusta la incomodidad o porque en verdad es un idiota olvidadizo

—Pero Meredy, Juvia cree que Lyon ni siquiera recuerda a Jellal-san

—Es cierto, después de todo sólo en la fiesta del año pasado ni siquiera los presenté y Jellal se enteró de nuestra relación por otras personas, supongo que ahora todo tiene un poco de sentido, pero si ese es el caso, lo único que puedo sentir es pena por él

Y Meredy no sabe cuán acertada estaba, pues la situación en el auto se había complicado drásticamente.

—A todo esto ¿Gray vendrá este año? Espero y no esté muy ocupado con sus entrenamientos—Meredy se colocó sus guantes de cocina para sacar la comida del horno mientras hacía plática con Juvia que estaba preparando la ensalada.

—¡Sí! Gray-sama pidió libre estas fechas, así que este año podrá venir y pasarlo muy bien con todos ¡Oh! Gray-sama se alegrará cuando escuche que Erza-san también vendrá

—¡¿QUÉ DIJISTE?! —Gray había entrado a la casa sin necesidad de tocar, pues tenía la llave de la misma, después de todo vive en el mismo vecindario que la peli rosada y ella es la mejor amiga de su novia, así que al ver que la sala estaba con algunas cajas de adornos y por el olor que emanaba de la cocina, se dirigió hacia ellas en busca de la peli azul y sin querer escuchó lo último que ésta dijo.

Si Erza iba a pasar navidades con ellos, más que una fiesta sería una lucha por sobrevivir, no por nada sus días en el colegio fueron de los más oscuros al tenerla como presidenta estudiantil, afortunadamente no estaban en el mismo año, porque tenerla como compañera de clases hubiera sido todo un desafío.

—¡Gray-sama, has venido por Juvia! —exclamó feliz, ignorando todos los pensamientos que rondaban la cabeza de su novio y brindándole un cálido abrazo

—Eh…Sí, llegué y no te encontré en casa por lo que vine a ver si podía ayudar en algo, pero—tragó con dificultad—¿Es cierto que Erza vendrá? Es decir ¿Cómo? ¿Acaso Jellal y ella?

—¡No es eso! —gritaron ambas chicas

—Fue porque Mirajane no pudo viajar con Lyon que ella vendrá—explicó Meredy

—Tratándose de Mira-san, no creo que eso haya sido por casualidad—declaró Gray imaginando que la albina había realizado algún tipo de plan en estas navidades, después de todo, era conocida por hacer de Cupido en los festivales escolares que se realizaban en su colegio, pues ella y Erza habían estudiado en el mismo colegio que él y el hecho de que vivieran cerca hacía imposible que no existiera una amistad entre ellos.

—Jellal-san también se encuentra viajando con Lyon-san y Erza-san

—Entonces será un milagro que ese idiota llegue vivo—se burló el chico de su hermanastro

—¡Gray-sama!

—Está bien, está bien, pero mira Meredy está de acuerdo

—A decir verdad, espero que con esta fiesta la relación entre Jellal y Lyon mejore, es un dolor de cabeza tener que lidiar con Jellal y su sobreprotección—la peli rosada se encargó de tapar todo debidamente y una vez terminada su labor en la cocina, se dirigió con el gruvia hacia la sala para terminar las decoraciones.

—¡Mira Gray-sama! Meredy tiene foquitos de navidad con forma de animalitos ¡A Juvia le encantan! —la emoción en la voz de la peli azul era palpable, haciendo sonreír a Gray pues para él la sonrisa de Juvia lo era todo, nada tendría sentido si ella no fuese feliz, después de todo lo que les costó permanecer juntos, ella sigue a su lado, cuando lo acusaron de utilizar fármacos ilícitos en las eliminatorias nacionales de hockey sobre hielo ella lo apoyó y buscó las pruebas necesarias para demostrar su inocencia, aún cuando nadie creía en él y luego de un sin número de situaciones debido tanto a sus posiciones como deportistas, así como también el diario vivir, se enamoró de ella, no ,él ya estaba enamorado desde la primera vez que la conoció.

Por eso es que compartir momentos como este, significan tanto para él, bueno, para ambos, porque está seguro de que ella siente lo mismo en estos momentos.

—¡Y son de colores! —verla tan ilusionada por el simple hecho de que las luces de navidad hacen que el árbol de navidad se vea resplandeciente lo hacen sentir como si lo tuviera todo, y de hecho lo tiene, porque ella es su todo, su mundo.

—G-Gray-sama ¿Puedes ayudar a Juvia a colocar la estrella arriba?

—C-Claro—y sin decir más, antes de que ella notara su sonrojo, se inclinó y la acomodó sobre sus hombros sujetándola fuertemente de las piernas y con sumo cuidado se levantó y se acercó al árbol —Vamos Juvia—realmente eran un gran equipo, desde la primera vez que la conoció, en aquellas olimpiadas donde ambos asistieron como deportistas profesionales, cuando ella cayó en la piscina por su pierna acalambrada y él sin dudarlo un segundo se lanzó a su rescate, él simplemente lo sintió.

La conexión entre ambos

—Ustedes realmente son increíbles—susurró Meredy mientras se dirigía a organizar cualquier cosa que hiciera falta en la cocina, mientras dejaba a los tortolitos en su mundo.

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—¿Estás bien? Estás temblando, debiste haberle hecho caso a Mira cuando te dijo que te pusieras otro suéter—llevaban varios minutos caminando, sin embargo la temperatura había descendido gradualmente logrando que incluso Laxus desistiera ante la pérdida de calor, razón por la cual Evergreen lo estaba regañando.

—Tsk, no molestes, las mujeres siempre creen tener la razón—contestó fastidiado, primero su novia lo manda al hospital, luego regresa y lo manda a comprar ingredientes al supermercado ¿Qué se cree?

—No es que creamos tenerla, la tenemos Laxus, deberías saberlo, tú chica es un claro ejemplo—finalmente habían cruzado el marco de la puerta, listos para comenzar con los preparativos, este año la familia Strauss, Dreyar y los conocidos Raijinshuu, estarían celebrando navidad en la casa del anciano Makarov Dreyar.

—¡Cariño, llegaste! —Exclamó Mirajane alegremente al notar la presencia del rubio —¡Pero si estás azul! ¡Te dije que hacía frío afuera! ¿Por qué no me hiciste caso? —aún en medio de tantos regaños fue la albina quien se encargó de colocarle una bufanda y un gorro a su gruñón, pero amado novio, dentro de la casa se percibía un ambiente cálido y familiar, pero mejor era prevenir, después de todo Laxus acababa de salir del hospital, no vaya a ser que le dé una neumonía o algo similar.

Y aunque no lo admitiera en voz alta, Laxus disfrutaba de esas pequeñas ocasiones en las que Mirajane se molestaba con él, por supuesto que excluyendo aquellas que lo hacen estar en una camilla por varias semanas, sin embargo su relación siempre ha sido así, ella no es una mujer a la que puedas discutirle algo, sin embargo así como es una fiera con él, lo es cuando de proteger a su familia se trata, no le extraña que esa sea la razón principal por la que haya decidido pasar navidad en su casa.

—La cena estará lista dentro de poco, Elfman y Freed está dándole los últimos detalles—anunció la albina mayor a los recién llegados.

—Eso es genial, muero de hambre—dijo Laxus mientras buscaba su laptop y comenzaba a teclear en ella rápidamente, alegando que era un adelanto al trabajo y que lo dejaría cuando fuera a comer, sin embargo la peli marrón tenía curiosidad de saber, o más bien de ver, cómo era Elfman en la cocina, no le costaba nada ir a espiarlo un rato, pero estaba segura que se tenía que enfrentar a Mirajane para ello, porque bueno, después de todo para eso estaba allí.

—Mira, ¿Crees que ese fortachón necesite ayuda en la cocina? —la albina reparó en el sonrojo que expresaba el rostro de la prima de Laxus, adorable, calificó, por lo que decidió darles un empujón.

—Estoy segura de que si eres tú, él estará encantado de que estés con él—la aludida no sabía cómo interpretar esas palabras, pero sólo dio las gracias y se dirigió a la cocina, si algo iba a ocurrir, pues que así sea.

La puerta se abrió estruendosamente mostrando dos figuras conocidas

—¡Esta caminada de navidad fue una mierda, mis bolas están jodidamente azules! —exclamaba el chico de gafas oscuras con notorio enfado dejando a Mirajane y Laxus con cara de asombro ante el lenguaje utilizado por el joven.

—Jajajaja no culpes a la caminata por ello, fue tu culpa por no fijarte por dónde pisas—una albina de ojos azules y cabello corto entró después del chico intentando contener las carcajadas.

—¿Qué sucedió Lisanna? ¿Por qué Bickslow luce tan molesto? —preguntó cariñosamente y con preocupación la albina mayor mientras tomaba el saco de su hermana para colgarlo.

—Ha sido un descuido por su parte, estábamos caminando no muy lejos de aquí y se distrajo viendo a unos bailarines que eran parte de algún tipo de espectáculo, tropezó con una piedra y rodó hasta que su trasero aterrizó en un charco de agua helado que había en la acera ¡Ni siquiera podía ponerse en pie por sí mismo!

—Vale, lo entiendo ha de haber sido muy entretenido, pero ¿No te parece que has lastimado un poco su orgullo?

—¿Tú crees? Bueno, creo que estuvo mal que me riera—confesó la albina menor avergonzada por sus actos.

—No, eso no ha estado mal, pero debes saber cuándo una broma deja de ser una broma ¿No es así Laxus? —el rubio sabía perfectamente que no se trataba de Lisanna y Bickslow ahora, se estaba refiriendo a su comportamiento en la fiesta previa antes de terminar en el hospital, pero como el adulto que es contestó de la manera más parcial posible.

—Si mi novia comenzara a burlarse de mí, eso definitivamente me pondría de mal humor—Lisanna llevó las manos a su boca y corrió inmediatamente a ayudar al peli azulado a la vez que ofrecía una disculpa.

—Muy maduro de tu parte cariño—felicitó Mirajane a Laxus mientras hacía a un lado la laptop y se sentaba sobre el regazo del Dreyar — Te ha quedado una cicatriz—enfatizó tocando suavemente su frente —Pero supongo que has aprendido la lección—dijo con una sonrisa que te retaba a obedecer.

—Tsk, intentaré no hacer más escándalos en tus reuniones—añadió el Dreyar con una sonrisa burlona mientras sujetaba de la cadera a Mira y la acercaba más a él para darle un suave, pero feroz beso.

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De alguna manera la situación había logrado que Jellal condujera, Erza fuera la copiloto y Lyon estuviera atrás, con miedo, como si estuviera castigado, en su momento los dos mayores no midieron la consecuencia de sus decisiones, tan sólo estaban de acuerdo en que Lyon debía ir atrás como castigo por las estupideces que, según ellos, él había dicho, por lo que ahora la tensión caía en la parte delantera del auto, Lyon solamente agradecía por el hecho de que el profesor se haya impuesto ante Erza y le quitara las llaves, había que ver el lado bueno de las cosas.

Aunque eso sonaría muy heroico si lo dice de ese modo, más bien lo que sucedió es que Erza se sonrojó repentinamente y no pudo discutir más con el peli azulado, dándole así la victoria.

—Ya veo, de manera que eres el profesor del que Lyon hablaba—comentó Erza una vez escuchara la explicación acerca del porqué del "Profesor Fernandes"

—No tenía idea de que Lyon hablara de mí—añadió interesado por saber qué tipo de comentarios hacía su alumno hacia él, Lyon simplemente tragó en seco, no había dicho nada malo, pero era consciente de que "Todo lo que ha dicho puede ser utilizado en su contra" cuando iba a comentar algo, Erza habló primero.

—Parece que eres un profesor estricto, pero justo—declaró con una sonrisa que sin saberlo, provocaba que su acompañante recordara cada uno de los momentos en que tuvo la oportunidad de admirar aquel hermoso y sincero gesto.

—Parece que mi reputación sigue igual—comentó él dejando de ver el camino por unos minutos sólo para girarse hacia ella y dedicarle una mirada en conjunto con una sonrisa resplandeciente, de esas que sólo ocurría en raras ocasiones. Lyon mirada absorto aquella conversación/coqueteo que estaba teniendo el dúo azul-escarlata, sonrió ante ello, pues era tal y como Meredy le había dicho por teléfono

Debes dejarlos solos, esos dos tienen mucho de qué hablar, intentar ayudarlos no servirá de mucho si no hablan primero

Y una vez más comprobaba que su chica tenía razón, se recortó en el asiento y sin darse cuenta había caído dormido en los brazos de Morfeo, aún faltaba alrededor de una hora para llegar después de todo.

—¿No es así Lyon? —estaban hablando de cuán estricto podía ser Jellal y Erza decidió incluir a Lyon en la conversación, pero cuando se dio cuenta, el chico estaba en el mundo de los sueños con una sonrisa en el rostro, probablemente soñando con su amada.

—Se ha quedado dormido—comentó Erza enternecida al ver a Lyon susurrando Meredy entre sueños. Jellal por su parte no hizo comentario alguno respecto a ello y se enfocó en seguir conduciendo.

—Ahora que lo pienso, apenas hoy había salido del último examen, pobre, no debe haber dormido bien tratándose de ti y tus clases—le dijo Erza buscando algún dulce en su bolso. Jellal lo vio por el retrovisor, estaba consciente de lo estricto que fue ese semestre y más con el albino.

—¿Te confieso algo? —preguntó a Erza quien se había atragantado con un pedazo de dulce y con un ligero sonrojo en sus mejillas todo debido a que en sus pensamientos sólo rondaban las palabras para la respuesta que iba a dar a lo que dijera el Fernandes

Sí, acepto

—Lyon fue mi mejor estudiante, a pesar de lo increíblemente difícil que fui con él y los alumnos—declaró Jellal—Sacó una nota perfecta en el examen de hoy—Erza, decepcionada por lo que su imaginación le provocaba, aclaró su garganta para comentar respecto al tema.

—Escuché que le quitaste su promedio de 98 en tu materia—la amante de los dulces notó cómo el rostro de Jellal se tornó ligeramente rígido, debía sentirse culpable por aquello.

—Sí, bueno, esa no era mi intención, no sabía que era un estudiante becado

—De hecho, es el único que hay en la facultad de derecho, él mismo me lo dijo, por lo que nadie más entendería cómo se sentía, ya que no podía retirar la materia ni reprobarla como los demás, debió haberlo pasado muy mal

—Bueno yo…

—Pero a pesar de ello salió adelante, es un buen chico y seguramente será un gran profesional—esta vez Jellal no había emitido comentario alguno, se sentía culpable por el hecho de haber sido ridículamente estricto con él, ahora entendía un poco por qué Meredy lo regañó tanto por teléfono hace algunas semanas.

—Sí que sabes cómo hacer que alguien sienta remordimiento Erza—giró el timón para ir a la derecha, ya faltaba poco para llegar a la casa de su hermana

—Bueno, si te sientes culpable es porque hiciste algo malo—respondió ella con naturalidad, esperando pacientemente por lo que el profesor respondería

—Admito que cuando me enteré de quién era Lyon me enfadé y erróneamente tomé medidas drásticas, pero afortunadamente tengo una hermana que defiende a capa y espada a ese chico y me hizo entrar en razón, de hecho hicimos una apuesta.

—¿Una apuesta? —ahora sí que se ponía interesante el asunto, Erza acabó lo que le quedaba de pastel y dirigió toda su atención al peli azul —¿Qué tipo de apuesta?

—Si Lyon sacaba cien en el examen, yo tendría que ir a la fiesta de navidad y dar el visto bueno a su relación sin refutar.

—¡Oh! Así que toda tu maldad fue por eso—Scarlet soltó una risa —Quien diría que Jellal Fernandes tomara represalias contra un estudiante

—Es porque hablamos de una de las mujeres más importantes en mi vida, Scarlet, no puedo dejar que cualquiera se la quiera llevar de mi lado—declaró mientras revisaba las casas del vecindario donde había entrado. Por su parte Erza bajó la mirada, sentía su pecho oprimido por la respuesta que había dado el profesor de Lyon, pero no le demostraría el hecho de que sus palabras le afectaban, Erza Scarlet no era así.

—¿Así que tienes varias mujeres, eh? No sabía que eras un mujeriego Jellal

—No lo soy, Scarlet—respondió él de manera seria —Sólo tengo a dos mujeres importantes en mi vida—declaró con un tono carmesí en sus mejillas

—Vaya, quién lo diría—comentó la chica, ocultando su tristeza

—Y finalmente puede estar con las dos juntas—sin haberlo visto venir Jellal tomó la mano de Erza y depositó un beso en ella, todo ello mientras la miraba atentamente tras haber estacionado el auto

—J-Jellal

—Mira, ahí la menor de las dos—le comentó al ver que una peli rosada se acercaba a su auto —La otra está justo en este momento a mi lado

—¡Chicos, qué bueno que llegaron! Los estábamos esperando—saludó sonrientemente la menor de los Fernandes a los recién llegados.

—Tu novio está en el maletero—dijo Jellal con aspecto serio, haciendo que Meredy frunciera el ceño ante ello—De acuerdo, de acuerdo no es cierto, va dormido atrás, despiértalo, yo sacaré las maletas, Scarlet por favor, abre el porta-equipaje

Meredy sólo miraba el trato que su hermano tenía con Erza, si no dijo nada respecto a lo que estaban haciendo antes de que llegara, fue porque no quería incomodarla, pero no le dio importancia, no por ahora, abrió la puerta del pasajero y vio a su novio tirado y sumamente dormido en los, sonrió ante la escena y sacó su teléfono para tomarse una selfie con él en ese estado, pero lo escuchó murmurar algo y decidió acercarse para oírlo mejor.

—M-Meredy, te quiero—la aludida no pudo evitar que su rostro se tornara rojo como el cabello de la chica que acompañaba a su hermano.

—Lo lleva diciendo desde que se quedó dormido, parece que sólo tenía una cosa en mente—comentó Erza quien se encontraba detrás de ella con una buena cantidad de maletas —Tienes mucha suerte de tener a un hombre que te ame como lo hace Lyon, Meredy—la oji verde secó las lágrimas que habían comenzado a formarse en su rostro y se acercó, para tomarle una foto a su adorable novio, y con un beso en la mejilla despertarle de su siesta.

—Lyon, despierta—pidió con suavidad y dulzura la chica, logrando que el albino abriera los ojos y se encontrara con su esmeralda mirada, haciéndolo sonreír.

—Meredy, estoy en casa—susurró tomando una de la manos de su novia para depositar un beso en ella, sin ser consciente de que el dúo Jerza los miraba con asombro ante el gesto, especialmente Jellal.

—Bienvenido, Lyon—le respondió con una sonrisa dando inicio así a la fiesta de navidad que llevarían a cabo.

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N/A: ¡Hola! Bueno, si has llegado hasta aquí, muchas gracias, espero que la lectura haya sido de su agrado nwn/ nunca creí que utilizaría tantos prompts para esta activad, de hecho en principio sólo iba a ser una y con una pareja que hace tiempo que no hace acto de presencia en mis escritos, bueno, las cosas no siempre salen como quieres y prueba de ello es que quería publicarlo antes del 2017 TwT en fin, una vez más espero que les haya gustado la historia y me dejen su opinión en un review OwO/ me harían muy feliz con eso, Oh! y respondiendo a los review guest:

Guest#1: Urtear sería el demonio xD sería la mayor de todos y en conjunto con Meredy molestarían a Jellal con Erza, eso además de ser las Cupido del Jerza :o ¡Gracias por leer!

Guest#2: Jajajaja definitivamente fue una sorpresa, me alegra haber hecho uso del Jerza, gruvia y Miraxus, a decir verdad nunca había escrito Miraxus en mi vida de fanficker D: sólo leves menciones, es que con las parejas que más trabajo es con el gruvia y Lyredy y últimamente el Jerza :D esas serían las tres principales, luego el Stingue :3 en fin xD bueno no sé cómo se deban sentir los que tienen hermanos sobreprotectores, yo soy la mayor en mi casa, pero me hago una buena idea de cómo sería xD Lyon es todo un ejemplo de que el que quiere, puede. Espero que hayas tenido una feliz navidad nwn/ ¡Gracias por leer!

¡Gracias a todos los que han leído esta historia!

¡Feliz 2017!