Claro de Luna
Te Acepto Hermana.
Después del súper espectáculo que dimos con Edward por nuestro compromiso, en el pueblo no se comentaba de otra cosa. La verdad es que odiaba las miradas amenazadoras de las chicas y las de reproche de los adultos y de los jóvenes. Cuando salía en mi viejo Chevy siempre deseaba que me tragara la tierra, era todo lo que siempre odie. Me había convertido en el centro de atención de Forks. Estaba notoriamente sobrepasada por todos los preparativos para la boda, aunque en su mayoría estaban a cargo de Alice y Renée, aún así siempre me preguntaban todo, algunas cosas que siquiera las entendía, solo asentía y finalmente ellas dos tomaban la decisión debo decir que Alice y Renée se habían convertido en intimas amigas, los E-mail y el celular se habían convertido en sus mejores aliados, ya que lo que no podía ver enviándose fotos por celular lo veían en paginas de Internet. La verdad mientras ellas fueran felices yo lo seria también.
Me dirigía a casa de mi Pro… pro… prometido. Hasta en mi mente era difícil de pensar en esa palabra, no entendía como un ser tan perfecto como mi Edward podía ser sinónimo de una palabra tan horrenda, era una idea descabellada y me hacia sentir escalofríos.
Cuando llegue a la casa, vi que Alice me esperaba, con una gran sonrisa, me estremecí, sabia que eso era un mal signo.
-¿Cómo esta la novia del año?- Pregunto con simpatía
Se me retorció el estomago, ella pareció notarlo y comenzó a sonreír bobamente, hasta que su risa musical seso y me miro intensamente.
-¿Alice, Donde se encuentra Edward?- Sabia que pasaba todas las normas de educación el no saludarla pero, hacia unas horas había despertado y al no encontrar a mi amado junto a mi me estremeció.
-Que bueno que estés bien Bella, yo también lo estoy gracias por preguntar- Repuso con sarcasmo- Bella si que eres un caso perdido, ayer en la noche Edward te comento que iría a cazar hoy y que debías quedarte todo el día en mi compañía para que preparamos las cosas para la boda.
Mierda. ¿Me lo había dicho? Últimamente andaba muy despistada ¿y quien no lo andaría con tanto pensamiento junto?
-OH, acabo de recordar que debía hacer algo importante, nos vemos Alice- Corrí a mi auto y tropecé, para mi fortuna y para mi desgracia Alice me tomo antes de que mi cuerpo cayera al suelo. Para mi fortuna por que no caí, y para mi desgracia por que Alice me había atrapado y no me soltaría más.
El día paso muy lento, Alice me torturo haciéndome mirar entupidas revistas de diseños de Vestidos de novia, cosa que odie, luego me preguntaba por el color de las servilletas y Renée al teléfono opinaba sobre todo, esas dos mujeres me volverían loca. Gracias a Dios se hizo de noche y debía volver a casa, aún así Alice me acompaño. Ella pasaba mucho tiempo con Charlie y a los dos les agradaba mucho la mutua compañía, Además Alice se había empeñado en diseñarle un traje de gala a mi padre. Mientras ellos trabajaban en el traje o más bien mientras mi padre hacia de modelo y Alice confeccionaba el traje, yo preparaba la cena.
La noche cayó rápidamente, a una hora prudente Alice se despidió y partió camino a su casa. Yo como era de costumbre me fui a acostar, pero no podía conciliar el sueño, en pocos días más seria la Sra. Cullen y eso me atemorizaba demasiado, además no había nadie para cantarme mi nana.
Al día siguiente pasaron muchas cosas a la vez. Supe que Edward se había convertido en intimo amigo se Seth, que misteriosamente Jacob había abandonado Forks y que no tenía planes de regresar. Cuando me levante en la mañana escuche a Charlie discutir con alguien por teléfono.
-¡¿Cómo que no importa?!- mi padre no estaba hablando estaba gritando.
-¡¿Qué no lo ocurrirá nada malo?! ¡¿Acaso estas loco?! Cuando Bella lo sepa morirá de pena. No me importa lo que pienses Billy, metete tu estupida comprensión por donde te caiga- Después de esas palabras tan pocos corteses Charlie corto el teléfono.
-¿Qué va mal?- Pregunte insegura.
-OH, Bella sucedió algo horrible- Charlie tenia una cara de dolor que apretó mi pecho.
-¿Qué ocurre papá?- ya no aguantaba más ¿le había pasado algo malo a Jacob?, mi mejor amigo hombre lobo no me hablaba hace mucho y era mejor dejar las cosas así.
-Bella, Jacob se ha ido – Grito Edward al tiempo que lanzaba un sosoyo.
Era eso. Si Billy no estaba preocupado yo tampoco debía estarlo, es decir, Jake sabia cuidarse solo y no le pasaría nada malo, además por mucho que escapara siempre sabríamos de el, ya que los Licántropos se podían comunicar, además Jake no viajaría solo convertido en humano. Si había cosas por las que debía preocuparme no era por el. El problema era, ¿Cómo se lo explicaba a Charlie?
-Tranquilo papá Jake ya es grande y puedes cuidarse solo- La verdad era que pronunciar su nombre creaba un gran vació en mi pecho por lo que preferí cambiar de tema, además Charlie comenzaba a tener una expresión en el rostro que me atemorizaba- ¿Qué hay de desayunar?
-Bella, ¡Jacob se fue!, ¿Cómo puedes decirme que el sabe cuidarse? ¡Es solo un niño aún! Si tú ni Billy piensan hacer algo yo lo are- Salio disparado de la casa dejándome con mi dolor y culpa.
El humor de Charlie no mejoro ni un poco, solo se mostraba de mejor humor cuando Alice nos visitaba, Esos días pasaron muy largos y llego el día en que todo lo que había aceptado debía llegar a mi.
-Mierda, justo cuando iba a ver a Edward mi súper Chevy me falla. ¿Qué tienes bebe?- Pregunte a mi auto.
-Creo que ha muerto- Dijo una voz detrás de mi que me sobresalto.
-Edward- Grite y me abalance sobre el y le di un efusivo beso, como era de esperar el me separo a los pocos segundos.
-Supongo que querrás que revise tu auto- Sonrió
-Por favor- Sonreí
Mi Monovolumen paso a mejor vida ese día, a la semana siguiente Edward me trajo un estrafalario auto que debí aceptar dada las circunstancias… Charlie casi muere cuando lo vio y en el pueblo no se hablaba de otra cosa, el auto un lujoso, ostentoso mercedes guardián. Un menudo tanque a prueba de bombas, la verdad es que en cuanto se refería a Edward todo era ostentoso y exagerado, así que no discutí, soportar todo eso me llevaría a la mas completa felicidad, por eso no puse objeción.
Viernes 8 Agosto.
Me dirigía hacia la casa de mi hermosa mejor amiga Alice, la pequeña monstruosa que hacia de estos días tan horribles mas horribles aun, no solo por que todo el pueblo andaba rumoreando de los costosos regalos que mi Edward me hacia, si no por el ostentoso banquete que se estaba preparando y los lujos a que mi boda refería.
Estos días estaban lejos de acabarse, Edward estaba yendo a cazar una vez a la semana, salida de hermanos según el, esto me podía más nerviosa aun y notaba que sus ausencias las provocaba para aumentar mi desesperación y reducir su disimulado nerviosismo. Aunque Edward no lo quería admitir yo notaba lo nervioso que estaba y utilizaba sus estupidas necesidades vampiricas para poder alejarse de los problemas y preocupaciones. Los padrinos de boda ya estaban listos, serían Alice (por supuesto) y Seth. Edward sorprendentemente había escogido a Seth como su padrino, ellos habían tomado una gran amistad y todos los fines de semanas que Edward se iba de caza era acompañando por Seth y por alguno de sus amigos Licántropos y Junto a sus hermanos vampiros.
La amistad con Seth me dejaba mas tranquila, a el podía preguntarle como estaba Jacob y era con el mejor que me llevaba, la verdad su amistad era la prueba para demostrar que los Licántropos y los Vampiros podían ser amigos.
Así es como llegamos a hoy, Viernes, debía ir a casa de Alice a ver preparativos y a hablar con Rosalie, de no ser por esta ultima hubiese inventado cualquier excusa para no acudir donde Alice. La verdad es que deseaba con toda las fuerzas de mi corazón que Rose me aceptara como su hermana y ahora que ella deseaba hablar conmigo no me podía negar. A decir verdad aunque sabia que jamás me aceptaría como una de ellos tenia la esperanza de que si lo hiciera.
Cuando llegue a la mansión de los Cullen no necesite tocar la puerta, esta ya estaba abierta, me sorprendió el no ver a Alice parada en ella esperándome, cuando abrí la gran puerta blanca encontré todo oscuro y me comencé a asustar era extraño que no hubiera nadie en casa de los Cullen y me comencé a poner nerviosa, me imagine las cosas más terribles, después de todo lo que había vivido en mi vida, me había vuelto un poco paranoica, no me sorprendería si apareciera una vampiro celosa buscando venganza o una manada de Magos tratando de robar mi sangre por alguna razón desconocida, reí y fue cuando vi por que tanto misterio y oscuridad.
-¡Sorpresa!- Gritaron una jauría de mujeres al tiempo que encendían la luz.
-¿Qué es todo esto?- Pregunte buscando el rostro de un pequeño monstruo de pelo azabache.
-Disfruta Bella, todas tus amigas están aquí para celebrar tu despedida de soltera- Entonces note que faltaba solo una semana para mi matrimonio, tragué saliva y respire profundo o pronto comenzaría a hiperventilar. Era cierto lo que decía Alice, todas mis amigas y algunas chicas que no conocía sus nombres pero sabia que había compartido con ellas algún día estaban en casa de los Cullen, todas me felicitaban al tiempo que Alice me vestía con gorros que tenían formas extrañas, me ponía serpentinas alrededor del cuello, mientras hacia sonar una especie de bocina que siempre ocupan en las fiestas, la casa estaba decorada como para una enorme fiesta y todas usaban los decorativos que Alice me acaba de poner.
Entonces se apagaron las luces y de la gran escalera bajo un hombre con uniforme de policía, era bastante guapo y tenia una cantidad de músculos increíbles, comenzó a sacarse la ropa y hacer bailes sexy, yo no podía moverme estaba absorta en mis sentimientos de rabia hacia Alice y Rose por engañarme y de desesperación por encontrar la forma mas sencilla de que me tragara la tierra, todo el mundo me miraba y algunas me hablaban pero no podía reaccionar y lentamente comencé a marearme y ver como todo se sentía a lo lejos, eso fue lo ultimo que recordé.
Desperté por el fuerte mormullo que se escuchaba a mi lado, sentía como discutían dos personas y otra avisaba que me estaba despertando, el olor a alcohol era demasiado fuerte.
-Despertó- Esa era la voz de Angela
-Bella ¿estas bien?- Pregunto Alice con cara de culpabilidad.
Me di cuenta que estaba en el cuarto de Edward (el único que tenia cama), y tenia un montón de ojos curiosos sobre mi.
-¿Que ocurrió? – Lentamente comencé a recordar el bochorno que me había hecho pasar Alice.
-Te desmayaste- Luego acerco su boca a mi oído y pronuncio palabras que solo yo pude escuchar – Lo siento Bella, te dijo que no lo vi venir.
-Esta bien vayan a divertirse, Bella esta bien y yo la cuidare, ve Alice- Dijo en tono autoritario Rose, me sorprendió que accediera a quedarse junto a mi.
Cuando todas salieron y finalmente nos quedamos solas con Rosalie ella hablo.
-Alice mintió- Dijo Rose – Claro que vio cuando te desmayabas, pero te recuperabas inmediatamente y eras obligada a bajar a divertirte con tus amigas, así que no le dio importancia a tu desmayo.
No sabia como reaccionar, en pocos segundos Rose había hablado mucho, me comencé a asustar pero aun así sentía que debía seguir con la conversación
-Tú también mentiste, me dijiste que querías hablar conmigo y era un simple engaño para que pudiera cumplir las expectativas de Alice- Dije algo decepcionada.
-En parte tienes razón, no fue hasta que despertaste que tome la decisión de si hablar contigo, cuando te llame no estaba segura de si podía hacerlo, ahora si.
Sus palabras me dejaron aun con más miedo ¿Qué era lo que Rosalie deseaba hablar conmigo?, trague saliva y ella lo tomo como una invitación para continuar su historia.
-Bella, veras, se que si te aceptara como una hermana cumpliría las expectativas que todos tienen, es decir que haría feliz a mi familia y no ahí nada que desee mas que hacer feliz a Emmett pero jamás Bella, escúchame bien, Jamás podré aceptar tu decisión por que es una locura y en unos años mas cuando tengas ya mucho tiempo te darás cuenta que haz tomado el camino equivocado y yo estaré ahí para decir te lo dije. Aún así, te acepto como mi hermana Bella, te acepto a ti, pero no a tu decisión y creedme que esto lo hago por mi familia y por que ya me di cuenta que lo aras aunque yo te suplique que no lo hagas-
Las palabras de Rose resonaron en mi mente una y otra vez, luego de decirlas se impulso hacia mi y me abrazo. Me congele no sabia que decir.
-Gracias Rose- Las lagrimas se juntaron en mis ojos y todo se veía borroso- No sabes lo preciada que es para mi tu aceptación.
-De nada Bella, creo que Alice quiere hablar contigo- Me soltó de sus brazos y se despidió con un tímido beso en la mejilla, yo no podía caer en tanta felicidad.
Al segundo después Alice hizo una entrada triunfal a mi dormitorio, ósea al dormitorio de Edward, ósea al dormitorio de los dos. Rosalie me beso la mejilla tan rápido que no me dio tiempo para reaccionar y salio del cuarto.
-Desde el momento que me llamaste sabias que Rose me aceptaría- No era una pregunta.
-Si Bella, con los gritos de las chicas allá abajo ella no escuchara lo que te estoy diciendo, pero debes saber que Rose siempre te ha aceptado, es solo que ella deseaba que tu tomaras otro camino- Susurro Alice
-¿A que te refieres cuando dices que ella siempre me ha aceptado?- Pregunte incrédula
- Bella, El vestido de novia que te estoy arreglando, es el primer vestido que Rose uso para cazarse con Emmett, en cuanto le conté que tu ya habías tomado la decisión de casarte ella me lo dio, ella desea que seas feliz, aunque te equivoques. Desde hace algún tiempo te viene viendo como una hermana pero es tan arrogante que no quería decirte nada, a ella le cuesta expresar lo que siente. Bella si Rose no te quisiera no se preocuparía tanto por ti.
No podía escuchar mas, decidí correr por las escaleras, cuando llegue al piso de abajo, Rose miraba al hombre que bailaba sexy y sonreía. Hice que detuvieran la música, las chicas se enojaron por que todas estaban muy contentas con el espectáculo. Antes que Rose pudiera reaccionar me abalance sobre ella y la abrase.
-Gracias Rose- Las lagrimas caían solas no podía controlarlas.
- De nada Bella, emmm Podrías soltarme me estas asfixiando- Sabia a que se refería, obviamente yo no podía asfixiar a Rose, pero si podía hacerla sentir hambrienta, sabia que Rose tenia autocontrol, pero hacia mas de 2 semanas que no iba de caza. Me aparte de ella aun con los ojos llorosos.
-Muy bien que continué la fiesta- Alice venia bajando de las escaleras y pidió a la persona que estaba poniendo música que siguiera con la fiesta.
En resumen esa noche fue agotadora, luego de cumplir todas las expectativas de Alice y las Rose también me fui a la cama. Sabia que me esperaban unos largos días pero cada día, Gracias a Dios, encontraba algo que me daba una luz para seguir, hoy era el cambio de actitud que Rose había tenido hacia mi. La verdad es que me costo alrededor de 2 años pero conseguí que ella me aceptara como a una hermana y aunque ella no lo quisiera admitir, me quería y se preocupaba por mi ahora solo debía esperar una semana mas y seria la flameante esposa Cullen. Aunque estaba acostada no podía dormir, aun así no recordaba los suplicios que había aguantado esa noche, después de todo, las cosas dolorosas las tendía a olvidar, mas ahora que tenia muchas cosas lindas en las que pensar, en una semana mas Edward seria mío. Su cuerpo seria mío.
Es completamente corto por que no se que más poner. Además ahora viene el capitulo interesante (6)
EL MATRIMONIO. :D
