Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. Yo solo tomo prestado un poco de su magnifico universo para crear un historia y divertirme un rato.


• Capítulo I •

King's Cross

Soy un hombre que vivió, murió y sigue vivo

El Cuervo – Edgar Allan Poe.

Northampton, Inglaterra

31 de Agosto de 1991

A Hermione nunca le había fallado la memoria.

El eidetismo corría por las venas de los Granger, lo había heredado de su abuela paterna y esta su vez, lo había heredado de su padre. Había nacido y se había criado con la habilidad de recordar cada minuto de su vida, cada mínimo detalle. Le había costado mucho aprender a vivir con ello y después de tantos años, aun le costaba no pensar en cada muerte que había presenciado. Si había algo que nunca podría hacer, era olvidar.

Y olvidar era precisamente lo que había hecho esa mañana. El día había amanecido fresco y despejado, con un frío vivificante que señalaba el final del verano. Despertó con la aurora, su cuerpo cubierto de una fina capa de sudor frio y en un lugar lleno de luz, impregnado de olores apetitosos que se colaban por las rendijas de una puerta. Era su antiguo dormitorio, el que había ocupado cuando pasaba los veranos en casa con sus padres. Asustada y algo desorientada, intento recordar cómo es que había llegado allí y allí era donde el reciente problema residía. No podía recordarlo, no podía recordar nada que no fuese el llanto desesperado de Harry, el dolor punzante que se esparcía en su vientre y la frívola risa de su asesino.

Porque sabía que eso era lo había pasado esa noche. Tom Riddle le había quitado la vida, a ella y a su pequeño. Su Lily o James…

Y si había muerto, ¿Cómo es que se encontraba en su pequeña habitación de Northampton? ¿Y Harry? Con ese último pensamiento, bajo apresurada de la enorme nube a la que podía llamar cama. Tenía que volver a Hogwarts, si había vuelto aquí seguro había una manera de regresar. Sus ojos recorrieron otra vez la habitación buscando su varita, sobre la repisa, en la mesita de noche, el tocador…sus ojos se detuvieron en el enorme espejo que su madre había insistido en comprar y al verse reflejada un grito escapo de sus labios…

¿Qué paso? ¿Qué paso? — La puerta de la habitación se abrió de golpe y un hombre entre treinta y tantos o cuarenta y pocos irrumpió apresurado, con el pijama aun puesto y un cepillo de dientes en su boca. Hermione volvió a gritar y en un reflejo su cuerpo busco alejarse de aquel hombre, su padre. —Princesa, estas bien…fue solo una pesadilla.—Robert Granger intento acercarse al pequeño manojo de nervios que era su hija pero fue imposible, su pequeña no hacía más que alejarse de su tacto.

Tú…yo…tú... ¿mamá? — Robert frunció el ceño con preocupación, Hermione jamás murmuraba, jamás. — ¿E-en que a-año…? —Su hija lo miraba con miedo y eso le preocupaba aún más. — ¿En qué fecha estamos?

31 de Agosto de 1991…Pero eso ya lo sabes pequeña. Hermione…soy yo, papá — Hermione desvió la mirada, necesitaba su varita. Esto…ese hombre no era su padre, ese hombre estaba mintiendo, sí, porque estar en 1991 significaría…significaría un viaje en el tiempo. Al fin, después de tanto buscar con la mirada, la encontró. El largo trozo de 32 cm de madera de vid y núcleo de dragón reposaba sobre su viejo/nuevo baúl de caoba. En un momento de desesperación, salió corriendo hacia ella y una vez la tuvo en sus manos, apunto dudosa a aquel hombre que decía ser su padre.

¡Hermione Jean Granger…baja esa cosa ahora!— Jean Granger con su largo cabello negro y grandes ojos azules observaba desde la puerta y con el ceño fruncido el extraño comportamiento de su hija. — ¡Hermione! — Jamás, en los últimos once años, había tenido que alzar la voz o siquiera repetir una orden a su pequeña.

Hermione temblaba desde el rincón en donde estaba. No sabía qué hacer, como reaccionar…si reaccionar o no... ¿Qué hacía en 1991? ¿Cómo es que había llegado allí? Asustada…así se encontraba, atemorizada de todo lo que ocurría. Todo indicaba que esos dos…sus padres…estaban en lo correcto. Sus ojos se desviaron al espejo y una vez más el reflejo de sí misma le devolvió la mirada. Era ella, siete años más joven pero ella misma, su cabello de escoba, sus ojos chocolate y sus incisivos demasiado grandes…todo estaba allí.

Pequeña..— La voz de su padre la alerto. Los había asustado, podía verlo en sus rostros. El ámbar y el zafiro la miraban con preocupación y ella no pudo evitar soltar un par de lágrimas al reconocerlos. Eran ellos…tanto había pasado, la guerra, ellos en Australia y ella en Inglaterra, separados por un mar de distancia.

Papá…—Salió corriendo a los brazos de su padre quien gustoso le devolvió el abrazo. Su pequeña, su hija. — Mami…— Jean le acaricio la mejilla y sonrió — Lo siento, tuve una pesadilla…ustedes estaban lejos, no se acordaban de mí, de que tenían una hija…—Sollozo un tiempo en los brazos de su padre, intentando mantener su cuerpo y su mente unido…había tanto que hacer en tan poco tiempo pero por ahora, disfrutaría de tener 11 años y de sus padres…

~•~

King's Cross Station, Londres

1 de Septiembre de 1991

Que tengas un buen curso —dijo tío Vernon con una sonrisa aún más torva. Se marchó sin decir una palabra más. Harry se volvió y vio que los Dursley se alejaban. Los tres se reían. (1)

Quiso cruzar, quiso adentrarse en aquel mundo que tanto deseaba ver una vez más pero sabía que no podría, no aun. Aun debía esperar por alguien, por ella. Suspiró agotado, su mente no paraba de trabajar, buscando respuestas y lo único que conseguía eran más y más preguntas. Comenzaba a tener una relación de amor-odio con todo este embrollo…

Tomo asiento en un banco cerca del andén, buscando consuelo para sus pies más no para su mente. Se preguntaba tantas cosas, ¿Por qué y cómo es que había regresado? Era la constante, la que lo mantuvo en insomnio durante las últimas semanas. No se quejaba, agradecía la segunda oportunidad, pero…

... lleno de muggles, por supuesto...(2) —La inconfundible voz de Molly Weasley lo alejo de sus pensamientos, atraiéndolo de nuevo a la vida real. Los vio acercarse, todo el clan Weasley con sus característicos rasgos, su cabello pelirrojo, pecas y todos increíblemente altos. Lo vio, allí con su cara de aterrorizado, unos cuantos centímetros más bajo de lo que lo recordaba a aquella edad y con la rata en su jaula.

«Quien lo diría, algunas mascotas sí se parecen a sus dueños» Harry no lograba apartar la vista del clan, curioso de la extraña situación. ¿Dónde estaba el señor Weasley? Busco con la mirada algún indicio del cabecilla de la familia pero fue imposible, Arthur brillaba por su ausencia.

Molly hablaba en un tono demasiado alto, soltando palabras que era mejor no mencionar, no en el Londres muggle. ¿Y cuál era la razón para preguntar por el número del andén? Siempre, desde el inicio, había sido el mismo anden 9¾. ¿Cómo podría olvidarse de aquel asunto una bruja que visitaba cada año la estación gracias a sus siete hijos?

Los vio cruzar la pared y perderse de vista, ansioso por seguirlos pero rehusándose a hacerlo. No volvería a cruzar ese camino, no volvería a caer en aquella trampa. Suspiro, su cabeza comenzaba a doler, estaba viendo demasiado en todo esto y comenzaba a frustrarse por la ausencia de su otra mitad. ¿Dónde estaba? ¿Ya habría cruzado? Resignado y deseoso de un mejor asiento, Harry se decidió por esperarla en el compartimiento.

Empujando su carrito desde una distancia segura, corrió con su mirada fija en el portal, allí entre los andenes 9 y 10…y se estrelló contra una figura ataviada en pantalones y camisa negra. El sonido atrajo la mirada de algunos pocos, que indiferentes a la situación, volvieron a sus quehaceres, solo un chico jugueteando, nada de otro mundo.

Severus…

~Ω~


(1) y (2): Líneas originales del primer tomo de la saga Harry Potter

Corto, lo se pero con la falta de pc y de tiempo, no es como que la inspiración este de visita muy seguido. Aun estoy formando bien la historia así que puede que me tarde bastante entre capitulo y capitulo pero quiero hacerlo algo más largos que este. No pasa gran cosa, solo da señales de lo que esta por venir. No es mi mejor escrito así que disculpen si los decepciono. Gracias a las que escribieron, me encanto leer todos y cada uno de sus reviews. Es esa sensación de felicidad que sientes cuando a alguien le gusta lo que escribes...es genial.

A los que leen y no escriben, no importa. Ya los quiero con solo saber que leen...pero no estaría nada mal que dejaran un review...no muerdo, lo prometo.

Hay algo que siento la necesidad de explicar...es sobre Ronald. No es que odie a Ron, de hecho en los primeros borradores de Queen of Crows, era Ginevra la traidora, no Ron pero...¿Que información podría darle Ginny al Señor Tenebroso? ¿Como podría Ginny saber de los horrocruxes? Sí, poner a Ginny como la pequeña escurridiza sería increíble...para mi pero no para la historia. Al contrario, Ronald era el traidor perfecto, sus celos, su baja autoestima, su conocimientos sobre cada paso que da Harry, de donde viene, donde esta y a donde va. Un informante tan cercano a Harry como Ron si sería un buen títere de Voldemort. Poco después, las piezas comenzaron a encajar y la historia se convirtió en lo que hoy en día es este despacito de mi que están leyendo.

Los quiero,

Lyanna Malfoy

"Winter is coming.."