Yay segundo cap! La verdad planeaba publicarlo esto todavía el próximo domingo, pero hoy me inspiré en mi clase de Historia, escrbí casi todo esto cuando debí estar aprendiendo de la minta, la mita y otras tonterías.

ENJOY!


CAPITULO 2: La Furia Nocturna de Blaine

OH Por Dios!

Me escondí rápidamente detrás de la misma roca, pensé que podría soltarse y atacarme si me llegara a ver. Claro que, luego de unos segundos mi mente procesó que prácticamente imposible que se soltara.

Bajé hasta quedar cerca de él. Cuando estuve a su lado, abrió sus ojos, podía ver el miedo y la furia que estos emanaban.

Era mi oportunidad.

Mi oportunidad de ser querido, mi oportunidad de dejar de ser tomado como un debilucho sabiondo, mi oportunidad de demostrar que puedo hacer lo mismo que el resto… Mi oportunidad de impresionar a Kurt, de poder ser tomado por él como algo más que un buen amigo, mi oportunidad de ganarme su amor.

Saqué mi pequeña daga que siempre traía conmigo (aunque la verdad nunca la necesité para más que para cortar plantas y frutos) La mirada de este pasó de la furia al miedo puro, inclusive pude ver inocencia en esta. Me puse a pensar ¿Estará bien asesinar a una especie tan hermosa y única como esta solo por una ambición? Por un momento sentí culpa, sacudí ese pensamiento, en cuanto levante mi daga a la altura de donde se suponía que debía estar su corazón dije:

- Ok, dragón. Te mataré y arrancaré tu corazón para llevárselo a mi padre – dije mientras empezaba a temblar a causa de mi nauseabunda idea. La bestia me miró por última vez y con un gruñido lamentable dejó caer su cabeza, rendido, sabiendo que iba a morir. Mi corazón se paró durante el pequeño periodo que duro esa mirada, me recordó la mirada de piedad que me dio Kurt esa noche esa noche en la semana de caza, que me pedía por favor que lo arropara, que lo calentara, que lo protegiera. - No puedo hacer esto - dije en voz baja.

Me arrodillé frente a la bestia y empecé a cortar las sogas de las redes, de reojo pude ver la mirada asombrada de este, cuando corté la última soga, el Furia Nocturna de un ágil salto se pudo encima de mí, gruñéndome, su enorme cabeza y sus afilados dientes a tan solo unos centímetros de distancia de mi rostro. La bestia se retiró unos metros, tomando impulso para atacarme, cerré mis ojos esperando lo que sea que haya planeado hacerme, pero el lugar de eso, solo escuché un fuerte rugido, que se sintió como una ventisca apestosa contra mi rostro. Luego el peso que sentía sobre mi cuerpo, desapareció, cuando abrí mis ojos vi al dragón desplomarse en un intento de vuelo.

Lo di por perdido.

Con un suspiro regresé sobre mis pasos, lo único que me subía el ánimo era que me volvería a encontrar con Kurt. Estaba a unos metros del lugar donde estaba entrenando, cuando escuché un gemido, o para ser más específicos: Un gemido de placer y otro de miedo.

Corrí hasta el lugar donde debía estar Kurt. Lo que vi, además de romperme el corazón (como si no fuera la primera vez) me dieron celos.

Smythe.

El cara de Suricato lo tenía acorralado contra un árbol, sosteniendo una de las piernas contra su cintura con fuerza, podía ver el esfuerzo que hacía Kurt para quitarla. Smythe mecía sus caderas contra las de Kurt, gimiendo, mientras que Kurt tenía los ojos. Me fijé en las manos de Sebastian, una de ellas presionaba violentamente la pierna de Kurt contra su cintura (podría asegurar que le quedarán moretones) y la otra estaba metida en el hermoso pantalón de piel de dragón que solo hace un momento me había me había enseñado ilusionado, tocando esa piel que de ahí abajo que estaba seguro había sido el primero en tocarla y acariciarla. Mi reacción fue instantánea:

- Déjalo en paz Smythe! – grité haciendo que este se detuviera de "violar" a Kurt y me mirara con una sonrisa arrogante.

- Lárgate, Anderson. Solo la estábamos pasando bien. Además todo el mundo sabe que estaba enamorado de mí – dijo mientras acercaba su rostro al de Kurt con la intención de robarle un beso, cosa que no consiguió.

- No es cierto! – gritó Kurt, nuevamente haciendo un intento fallido de librarse de las garras de Sebastian.

- Te lo diré por última vez… Suricata: suel – ta – Lo – dije tratando de contener mi furia.

- O qué… - me miró de arriba abajo con arrogancia -… Hobbit? – eso fue el detonante de mi furia.

Me lancé encima de él, procurando no alcanzar a Kurt, le di unos buenos golpes en su mandíbula hasta el punto que empezó a escupir sangre. Me apiadé de ese pobre diablo, me levanté y él, a rastras, se levantó y corría lejos de nosotros murmurando algo que no entendí.

Volví mi vista hacia Kurt, quien estaba de pie, en el mismo lugar donde se había quedado, temblando. Me acerqué a él y, como si hubiéramos pensado lo mismo, se abalanzó contra mis brazos, escondiendo su cabeza en mi cuello, aferrándose a mi como si su vida dependiera de ello.

- Gracias – sollozó. Sí, Kurt estaba llorando. Nunca en mi vida lo había visto llorar.

Fue cuando lo supe. Yo era especial para Kurt, yo era más que un buen amigo para él, yo era el único que podía atravesar esas paredes alrededor de su corazón, que yo era el indicado ¿Qué cómo lo sé? Por lo que había pasado luego de ese agradecimiento:

- Bésame – susurró Kurt contra mi pecho una vez que dejó de llorar.

No me hice de rogar, lo aparté unos centímetros de mí para poder verlo a los ojos y que él mismo me confirme que lo que me había pedido era sincero y no otra de mis fantasías.

Me acerqué lentamente hacia su rostro, lentamente ambos cerramos nuestros ojos, dejándonos llevar. Nuestros labios apenas se rosaron ya no se pudieron separar. El beso fue tierno, dulce, amoroso… al principio, pero luego fue tomando intensidad. A pesar de ser mi primer beso, cuando mis labios estuvieron en contacto con los de Kurt, sentía que ya los había probado antes: en mis sueños. Tenían ese sabor a vainilla y el característico sabor de Kurt, tal y como me lo imaginaba.

Mi lengua involuntariamente entró en su boca, la suya rosó la mía y pronto una batalla por dominio se formó. No me había dado cuenta de que estábamos apoyados en un árbol, no me había dado cuenta de que Kurt había enredado sus manos en mis rizos, lo único que me di cuenta fue que Kurt en volvió sus piernas en mi cintura de un salto, acercando más nuestros cuerpos y haciendo que nuestras entrepiernas se rosaran.

Kurt ahogó un gemido contra mis labios, lo que hizo que parara al instante:

- Qué pasó? – preguntó Kurt ante mi reacción.

- Lo siento, es solo que… no quiero que esto sea solo… esto – dije señalando la situación en la que estábamos.

- No sé a qué te refieres – tomé una de las manos de Kurt con delicadeza, le planté un pequeño beso en su sus nudillos, haciendo que este me mire maravillado y sonrojado, con mi otra mano acaricié uno de sus perfectos pómulos y dije:

- Kurt Elizabeth Hummel, Aunque no lo creas, siempre te he querido – ejem amado ejem – desde la primera vez que nos conocimos cuando éramos tan solo unos niños que no tenían idea de lo que hacían, te eh visto ser querido y amado por otros, muriendo en una esquina sabiendo que nunca te fijarías en mi por el simple hecho de ser la vergüenza de la tribu, pensando que para ti no sería más que un buen amigo al cual contarías tus amores y desamores, tus felicidades y tus penas, tus sentimientos y tus reacciones, tus anécdotas y demás, y no me importa si no me quieres ver de nuevo luego de lo que te pediré, pero quiero que sepas que siempre seré ese pequeño niño al que le pediste que te atara las agujetas y al que le pediste jugar contigo hasta ya muy tarde, cuando nuestros padres nos recogían y nos encontraban dormidos en un rincón, tú durmiendo en mi regazo mientras yo jugaba con tu perfecto cabello. – tomé una respiración honda y dije las palabras que siempre pensé que moriría sin decirla: - Kurt Hummel, quisieras ser mi novio?

- Sí, sí quiero, Blaine. Sí quiero ser tu novio, porque… yo también te quiero, Blaine, aunque no lo creas – dijo con lágrimas en los ojos acercándose a mí para abrazarme.

Nos quedamos unos minutos más abrazándonos, sin decir nada, sabía que había palabras que aún no le había dicho, no le mencioné que le escribí miles de canciones de amor para él, que escribí millones de poemas, que con cada flor que me encontraba no se comparaba con su belleza, que con cada caricia que le hacían yo sentía que me clavaban una daga ardiendo en mi corazón, pero ya habría tiempo para decir eso y muchas cosas más. Por ahora, éramos solo él y yo, en nuestra pequeña burbuja de felicidad. Me alejé unos centímetros nuevamente de Kurt, rompiendo el abrazo, él me miró con los ojos vidriosos de las lágrimas que amenazaban con caer, lo tomé delicadamente por la barbilla, haciendo que me mirara fijamente a los ojos, y sellamos nuestra promesa de amor con un beso, dulce, inocente pero apasionado.


Esa noche no pude ni siquiera dormir de la felicidad: Primero, había visto a un Furia Nocturna y he vivido para contarlo, me enfrenté a Smythe y, además de haber salido en una pieza, lo había derrotado y lo más importante: Ahora tenía novio y había dado mi primer beso. Kurt Perfect Hummel era mi novio. Mi primer novio. Había confesado todos mis sentimientos hacia él y él los había correspondido. Y eso no era lo mejor de todo:

Mañana era la última semana de caza antes de que comience la escuela de lucha contra dragones y Kurt es mi compañero de tienda. Algo en mi interior me dijo que esta sería la mejor semana de mi vida.


Bueno, este es mucho más corto que el primero, pero es mejor que nada xD En el proximo capitulo tratare de usar más el punto de vista de Kurt puesto que como dice, él tambien quiere a blaine más de lo que él se imagina asi que... ustedes saben. Tengo algo planeado para los siguientes capis, no les daré ni una pista! jojo que malota XD que mas? ummm... OH si, como saben pueden dejar preguntas y eso, si quieren que cambie algo o quieren alguna idea para los proximos capitulos no duden en decirmelo.

POR FAVOR REVIEWEN (?) podrian salvar a un pequeño Furia Nocturna Bebe en algun lugar del mundo. En serio. Bueno ya nos leemos BYEE!

DICCIONARIO DE DRAGONES:

Furia Nocturna

Es el dragón mas rápido, fuerte, con una llama de color azul porque es hijo del relámpago y de la muerte misma. Es una de las especies más raras, peligrosas y solitarias. Se distingue por sus ojos amarillo verdoso y su color negro, tan oscuro como la noche misma. Posee las alas más grande respecto a su tamaño, y un cuerpo esbelto, como el aspecto de un tigre o un león, lo que le permite ir a grandes velocidades superando la de los demás dragones y con sus alas volar más alto y rápido que otras especies. Su color oscuro lo hace prácticamente invisible durante las noche, que es cuando realiza sus ataques. El ser analítico, creativo, y el más inteligente de todos le da una ventaja muy por encima de los demás. Lo delata el ruido que hace al ir en picada al atacar (por la alta velocidad que alcanza). Además de su invisibilidad nocturna, su llama es una mezcla de acetileno y oxígeno que explota cuando da en el blanco. La explosión de esta combinación es capaz de destruir y derretir acero al instante. debido a que la llama funciona mas bien como un misil, no se le da el premio de la llama de fuego mas potente. Debido a ser unos de los pocos dragones en tener 6 extremidades y el único en tener las patas mas cortas con respecto al tamaño de su cuerpo es rápido en el suelo y ágil en peleas cuerpo a cuerpo lo que le permite llegar a vencer hasta los dragones mas grandes. Sus dientes son super filosos y retráctiles.A veces puede llegar a hacer engañoso porque puede esconder sus dientes cuando quiera y sacarlos cuando quiera,lo que le da mas potencia a la mordida sin necesidad de gastar tanta energía. Debido a que este dragón es nocturno, ha desarrollado la visibilidad en la noche y ya que sus ojos se encuentran en un angulo intermedio le da una de las mejores visiones. En resumen es el dragón mas rápido en vuelo, el mas ágil en combate cuerpo a cuerpo, una de las llamaradas, visión y mordidas mas potentes, y prácticamente invisible al ojo humano o en otras palabras: el dragón más peligroso.

Terror Terrible

Inconfundible por ser la especie más pequeña. Con cuerpo alargado y pequeñas alas y patas. Aunque solo no puede causar mucho daño, el Terror Terrible suele ir en manadas y una gran concentración de estos es capaz de raptar una oveja. Son curiosos y exploradores; ocupan más tiempo y energía peleando con los de su propia especie por espacios territoriales. Sus destellos de fuego son tan certeros que causan un efecto más como pequeñas balas que como llamas.

Gronckles

Tienen cuerpo pequeño, cabeza grande y cola redonda. Son tan perezosos que pueden dormir en pleno vuelo y prácticamente nunca caminan. Sus alas son rápidas como las de un abejorro. Son lentos en el vuelo, pero son capaces de maniobrar en distintas formas. Son tercos y directos como un rinoceronte. Son tan dormilones que es imposible despertarlos incluso en una tormenta. Suelen llevar piedras en su estómago para luego expulsarlas en el fuego, como balas de lava caliente. Su cola se expande y sirve para golpear.

Nader Mortífero

Fácilmente reconocible por su cuerpo azul brillante y sus grandes espinas amarillas, que lo cubren de pies a cabeza. Activo a cualquier hora del día, logra volar grandes distancias pero debe bajar a tierra antes de atacar. Suele ir en manadas por lo que es muy peligroso. Es muy vanidoso y pasa mucho tiempo acicalándose. Es ágil, agresivo y de temperamento explosivo. De aspecto gallináceo, no ve nada que este frente a su nariz. Su llama es la de más alta temperatura: puede derretir metal o reducir a cenizas a un hombre. Además las púas de su cola atraviesan árboles, paredes y, por supuesto vikingos.

Cremallerus Espantosus

Es uno de los dragones más peligrosos e inconfundibles debido a sus dos cabezas. Cada una de ellas posee pensamientos y personalidades diferentes. El Cremallerus Espantosus sale al atardecer y prefiere cazar de manera solitaria. Vuela, pero por sus alas cortas prefiere pasar tiempo en tierra. Escurridizo y tramposo, sus cabezas trabajan en equipo para neutralizar a cualquier enemigo. Debido a los pensamientos independientes de las cabezas, cuando discute consigo mismo (literalmente) es un blanco fácil. Una cabeza lanza gas, mientras que la otra lanza chispa, cuando las dos se combinan logran un ataque con una explosión masiva.

Pesadilla Monstruosa

Es el más feroz y temible de los dragones. Es gigante por su cuerpo alargado y esta cubierto de espinas. Puede comerse a un hombre entero y ataca a cualquier hora del día, desde el aire o en tierra. Agresivo, violento y tenaz, nunca se le verá huyendo de una batalla. Pero se les engaña fácilmente y se atacan entre ellos. A veces por mala costumbre se prende fuego a sí mismo y ataca de esta manera.

Muerte Roja

Es el líder de los dragones, inmenso, más grande que cualquier otro dragón conocido y por ello algo lento y torpe, sin embargo su tamaño no le impide volar. Su cráneo está reforzado y tiene seis ojos por lo que no tiene punto ciego. Su cola también está reforzada, de manera que puede usarla para aplastar enemigos. Controla a los dragones del nido para que le lleven comida. Si los saqueos no son suficientes, se los come a ellos. No tiene límite de llamaradas aparente y su torrente de llamas alcanza objetivos a docenas de metros. Teniendo características de dragón seria destruido por todos los dragones o por un furia nocturna.