Capitulo dos: "Boda"
Una vez que Narcissa se hubo graduado, los preparativos se hicieron más que evidentes, la boda se llevaría a cabo en la Mansión Malfoy, el futuro hogar de los novios. El día indicado Narcissa se encontraba en un ala de la Mansión junto a sus damas de honor por mientras se preparaba. Cuando llego la hora, bajo al jardín en donde había una gran carpa blanca, la cual ocupaba una parte del jardín.
Lucius esperaba en el altar junto a un oficial del ministerio que oficiaría la boda. Repartida por toda la carpa se encontraban globos dorados de los cuales sonaba una suave melodía. Narcissa entró en la carpa del brazo de su padre, Cygnus Black. Ella lucia una túnica blanca, bordada con hilos de oro y plata, un hermoso collar de diamantes que hacían juego con unos pendientes y debajo de la túnica un hermoso vestido color blanco. Su cabello se encontraba recogido en un peinado refinado. Al llegar al altar junto a Lucius, miraron al ministro.
-Damas y caballeros. Estamos reunidos aquí hoy, para celebrar la unión de estas dos almas fieles- comenzó-
Lucius Malfoy, ¿Tomas a Narcissa Black, como tú legitima esposa, para amarla y respetarla, en salud y enfermedad, hasta que la muerte los separe?
-Si, la tomo- dijo Lucius mirando a Narcissa con intensidad.
-Y tú, Narcissa Black, ¿Aceptas a Lucius Malfoy, como tú legitimo esposo, para amarlo y respetarlo, en salud y enfermedad, hasta que la muerte los separe?
-Acepto- dijo Narcissa mientras ambos entrelazaban sus manos.
-Entonces os declaro unidos de por vida- el mago movió su varita por encima de las cabezas de la pareja y un chorro de estrellas plateadas cayó sobre ellos, moviéndose en espirales alrededor de las entrelazada figuras. Los globos dorados que se encontraban suspendidos, estallaron; pájaros del paraíso y pequeñas campanas volaron y flotaron sobre ellos, añadiendo sus canciones y gorjeos al estruendo- ¡Damas y caballeros!- Llamó el mago- ¡Si hacen el valor de levantarse!
Todos lo hicieron, el mago agitó nuevamente la varita. Los asientos en donde los invitados se habían sentado se elevaron graciosamente en el aire al tiempo que los lienzos de las paredes de la gran carpa se desvanecían, de modo que se quedaron bajo un dosel soportado por los postes dorados con una gloriosa vista de los jardines de la Mansión Malfoy, iluminada por el sol. Después, una piscina de oro fundido se extendió desde el centro de la tienda, para formar una brillante pista de baile, las sillas suspendidas se agruparon alrededor de pequeñas mesas cubiertas por manteles blancos bordados en oro, quedando nuevamente en la tierra.
Los invitados se acercaron a la pareja recién casada para felicitarlos, primero sus respectivos padres y luego el resto de los invitados. Cuando hubieron recibido las felicitaciones se dirigieron al centro de la gran pista de baile, comenzando a danzar al son de la música, demostrando que eran unos grandes bailarines. Para cuando terminaron la pieza, todos los invitados estallaron en aplausos.
Momentos después los recién casados se dirigieron a un gran pastel que esperaba en una de las mesas del centro, este era de varios pisos, completamente blanca, en el ultimo piso se podían encontrar con dos pequeños fénix que en cuanto el pastes fue cortado, echaron a volar.
N&L
Cuando llegó la tarde, los recién casados se retiraron hacia la que seria su luna de miel. Tomaron un traslador que los llevó hacia un gran hotel en París, el cual era exclusivo para magos y uno de los más costosos. Subieron tranquilamente a su suite. Esta se encontraba completamente decorada para la ocasión. Una botella del mejor champagne junto a dos copas estaba en una pequeña mesita. En el centro, una gran cama antigua con doseles verde oscuro y sábanas de seda.
Cuando Lucius cerró la puerta de la habitación, se dedicó a mirar a Narcissa con amor y deseo, sólo como lo hacían cuando ambos se encontraban en la intimidad de su hogar sin nadie más de testigo. Ella lo miro con la misma intensidad y una pequeña sonrisa en el rostro.
Se acercaron lentamente, cuando estuvieron solo a unos centímetros de distancia, Lucius tomó delicadamente el rostro de su esposa y la beso, primero dulcemente tomándola firmemente de la cintura mientras que los brazos de ella se entrelazaban en el cuello de él, intentando profundizar el beso. Poco tiempo después los besos se fueron tornando más apasionados, sus manos ya no estaban quietas en un solo lugar. Las manos de Lucius se aventuraban por la espalda descubierta de ella, mientras se deshacía de la túnica que la cubría, dejándola solo con el vestido. Narcissa no deseaba quedarse atrás y sin abandonar los labios de su esposo, dirigió sus manos a la camisa de él, dejándolo sin ella en cosa de segundos, para recorrer libremente su bien formado torso.
Lucius deslizo con suavidad y torturota lentitud la cremallera del vestido, acariciando con sus fuertes manos la espalda de ella, mientras sus labios se deslizaban al cuello de porcelana, saboreando cada rincón. Narcissa soltó un pequeño gemido de placer, sacando el pantalón de él y dejándolo solo en ropa interior, sonrojándose ligeramente al ver un bulto en la entrepierna de su esposo. Él no queriendo quedar atrás deslizo el vestido de ella rápidamente dejándola tan solo cubierta por un pequeño conjunto de ropa interior blanco.
La tomo en brazos y la condujo hacia la cama, dejándola lentamente y quedando encima de ella, comenzó a hacer un camino desde sus labios, bajando por su cuello hasta llegar al nacimiento de sus pechos, desabrochando sin dificultad alguna el sujetador, dejándolo olvidado en algún lugar de la habitación, besando cada rincón del cuerpo de su esposa mientras ella gemía extasiada ante las sensaciones que recibía en esos momentos, enredando sus dedos en la cabellera rubia de él.
Sin darse cuenta ambos ya se encontraban completamente despojados de sus vestimentas, disfrutando mutuamente, Momentos después él se puso nuevamente encima de su esposa, mirándola atentamente a los ojos, demostrando un sinnúmero de sentimientos destellando en su mirada. Lentamente se introdujo en el cuerpo de ella, mientras le daba un beso queriendo transmitirle seguridad y tranquilidad, avanzando lentamente hasta llegar a la barrera que le impedía su libertad completa de movimiento, intentando ser delicado termino de entrar en ella, haciendo que primero soltara una exclamación de dolor, que instantes después se convertía en un gemido de placer, culminando ese acto de amor, ambos llegando al éxtasis y cayendo agotados uno al lado del otro. Lucius acomodó a Narcissa en su pecho mientras ambos regulaban su respiración, para luego darse un beso antes de quedarse dormidos.
N&L
Un par de semanas después, la pareja de recién casados llegaba de Paris a su nuevo hogar. Cierta noche Narcissa se cepillaba su cabello mientras Lucius la miraba desde su cama cuando él sintió como le ardía la marca del brazo izquierdo...
-Te está llamando, ¿Cierto?- pregunto la rubia ligeramente titubeante.
-Así es, pero no te preocupes que volveré- susurro él mientras se ponía de pie y con un movimiento de varita quedaba completamente vestido, se dirigió al armario y saco una capa negra- Tranquila...
-No me puedes pedir eso si Él te llama, al menos promete que te cuidaras...
-Lo prometo, pero ya debo irme- dijo antes de darle un pequeño beso y salir de la habitación, dejando a su esposa rogando por que volviera bien y pronto.
La mañana siguiente la rubia se encontraba tomando desayuno, o al menos eso intentaba hacer, ya que nada le pasaba por la garganta por más que intentara. Esa noche no había podido dormir nada, preocupada, pero estaba más que segura que esa seria una de las primeras noches de desvelo que tendría debido al Señor Tenebroso, tan solo esperaba que no le pasara nada a su esposo. De pronto sintió como alguien entraba a la mansión, casi corriendo salió del comedor hacia el hall de entrada. Ahí encontró a su esposo quien le entregaba su capa a un elfo doméstico, ansiosa se acerco a él.
-Lucius, gracias a Merlín que has llegado- susurro Narcissa mientras lo abrazaba, al hacerlo, notó que él se estremecía- ¿Que te a sucedido?- pregunto preocupada mientras iban hacia su habitación.
-No es nada, no te preocupes- murmuro Lucius mientras entraba al baño y se cambiaba de ropa.
-¿Siempre va a ser así?- pregunto ella una vez que él salió visiblemente agotado.
-Así lo creo, pero es necesario...
-Tal vez yo deba unirme también, al menos así podría hacerte compañía...
-¡Ni se te ocurra, Cissy! Eso no te lo permitiré- dijo él alzando un poco la voz- Esto no es para tí, lo mejor que puedes hacer es mantenerte alejada de eso, son muchos riesgos...
-¡Me tratas como si fuera una niña estúpida!- exclamó ella
-No es eso, es tan solo que no soportaría verte siendo castigada, o peor aún, torturada por Él- dijo Lucius tajante.
-Pero si Bella también está a su servicio...- intento convencerlo en vano.
-Es Bellatrix, no se puede esperar menos de ella, tú no eres así, son todo lo contrario, no insistas- concluyó la discusión.
¡Hola!
Aqui estoy con el segundo capitulo de "Las serpientes tambien aman"
Creo que el siguiente seria el ultimo, aun no lo tengo muy claro...
Esperando que haya sido de su agrado
Muchas gracias a Remusina y Naranjita por sus reviews y sus animos
Tambien agradecer a las personas que han leido este fic y no dejan sus reviews, ojala se animen
Besitos y nos vemos en el proximo Capi
Aiozz!!!
Mony de Malfoy, Chica M&M, etc...
