Estábamos Clarance y yo por la ruta 18 camino a una ciudad llamada fucsia, raro nombre debo decir, pero no se puede esperar nada mejor de los humanos.

Pues bien, durante todos mis años me he dado cuenta que a veces en la vida debes ignorar las tonterías del sexo contrario. Y bien, se da el caso que durante nuestra caminata Clarance se quedó viendo a un Dutrio.

"Ya deja de pensar esas cosas asquerosas"

"¿De qué estás hablando?"

"¿Olvidas lo de la telepatía?"

"Ah… Cierto…"

"Gracias"

"Oye… Has pensado en tener un pokehuevo"

"¡¿Pokequé?!"

"Si, Pokehuevo, imaginalo; el chico de mis sueños y nosotros, abrazaditos, criando un pokehuevo"

"no tengo que imaginarlo, ya lo hiciste por ambos"

"jejeje, hermoso ¿no?"

"Permíteme tu diccionario, creo que mi definición de hermoso está errada"

"Ahg Clarence, no tienes gustos, pero ya verás que te acostumbrarás"

"Espero y ese momento nunca llegue"

"Sabes que llegará, a todas nos llega la maternidad"

"Pero yo soy chico… Estás bromeando… ¿Cierto?"

"Bueno, hay que ser realistas, hasta yo sé que no va a ser fácil encontrar un chico que te pueda aceptar, pero no me rendiré"

Luego de escuchar semejante atrocidad la ignoré en su totalidad, aunque a ella eso no le importó, siguió hablando, "pokehuevos esto, pokehuevos lo otro", si no estuviésemos pegados en el mismo cuerpo, ya hubiese escapado.

"¡Oh mira, es la ciudad!"

Interrumpiendo la magnificencia de mi pensar, su voz con tono de campesina que nunca antes había visto una ciudad en toda su vida, llenó de pesar mi estado de pesar mi estado de animo.

"Ya sé que no te gusta, pero mira el lado bueno, nos vamos a divertir"

Clarence odia a los humanos, de hecho diría que los discrimina. Entonces, ¿por qué vinimos a esta ciudad? Es simple, corre el rumor entre los Pokémones que en esta ciudad está prohibido capturarnos a no ser que estemos dentro de la zona safari.

"Oye Clarance…"

"¿Qué?"

"Tengo hambre"

"¿Y cuándo no?"

"Ya deja de quejarte y acércame a esa cosa, parece comestible"

"No vas a echar porquerías en mi cuerpo"

"Ay sí, Ay sí, ni que fueras Gardevoir"

"Al menos di por favor"

"Por favor… ¡Muévete!"

No tuve de otra, a veces siento que hablo con un Bidoof, así que me acerque y cuando Clarence tomó lo que parecía ser un cebo de trampa para tontos en frente de una casa de techo azul.

En el momento que Clarence tomó lo que parecía ser un cebo para retrasados, una pokeball lanzada con una fuerza endemoniada golpeó la cabeza de Clarence, por suerte no fue la mía.

Siempre me había preguntada cómo se sentían esos pokémons dentro de las pokeball, y al parecer es más amplio de lo que se ve, es hasta cómodo, para ser del tamaño de una manzana.

Por alguna razón de una forma u otra salimos segundos después y emprendimos la huida, nos adentramos a la zona safari ya que hay muchos arbustos donde escondernos.

"¡¿No que no se capturaban pokémon en esta ciudad?!"

"Eso es lo que pensaba…"

"No sé quién es más tonto… Tú, el que te dijo eso o yo por creerles a ambos"

"Parecía que era verdad y se veía muy confiable".

"Ese Weedle se veía como un carameloraroadicto, no se confía en ese tipo de gente"

"Ya deja de actuar como cría Pokémon"

"¿No eras tú la que quería un Pokéhuevo?"

"Pero no a una cría, suficiente tengo contigo"

"Eso es estúpido"

Mientras más nos introducíamos en la zona safari más nos dimos cuenta que estábamos bastante perdidos. Al ir más a fondo llegamos a una casa de humanos en medio del bosque, lógica humana.

"Wow mira, una casa Clarence"

"Tienes una gran habilidad para reconocer lo obvio"

"¿Quieres discutir? ¿Ahora? ¿En serio?"

En ese momento la puerta de la casa se abrió.

"Oye mira, un humano"

"¡No me digas!"

"Ya déjate de venganzas, si lo seguimos podremos salir"

"Oh Clarence, veo que la parte que llevas en la cabeza a la cual le dices cerebro no estaba muerta como habíamos pensado"

"Be Strong Clarence, For Mom…"

De esta forma Clarance cautelosamente siguió al humano hasta la salida.

"Mejor y nos apresuramos en irnos de esta ciudad"

"De camino pasemos por donde el Weedle. Hay algunas cosas que le quiero decir"

"No todo se resuelve con la fuerza Clarence"

"Pero esto sí"

"Tú siempre actuando tan incivilizado"

"Ah… Por cierto, Sobre lo del pokehuevo"

"sí, ¿Ya lo consideraste?"

"Espero y te salga Shiny"

"¡RETRACTATE!"

Ciertamente los shinies tienen esos colores por la falta de un cromosoma, y eso es llamado entre los pokemones como Síndrome de variocolor, sin mencionar que Clarance los discrimina.

"Ninguno de los 365 pokehuevos que voy a tener va a salir shiny"

"Espero y pronto se te pase esta etapa… En serio…"

De camino a nuestra Hermosa y tranquila ruta nos encontramos con el Weedle mentiroso, Clarence le tiró toda la tierra posible a la cara, hasta me sentí culpable.

"Ya para Clarence, no lo maltrates"

"Este gusano venenoso, nos hizo pasar por mucho"

"Fue mi culpa por haberle creído"

"¿Quieres tierra?"

"No me vas a hacer comer tierra, suficiente tengo con las porquerías que comes tú"

"Lo siento, lamento que les haya ido mal, pero ya para, me debilito"

"¡Tienes que reponernos eso!"

"Les doy lo que quiera…. ¿Le gustarían unos caramelosraros?"

"…"

"Este ya se dañó…"

"Vayamos Clarence, esto no tiene caso…"

Se le vio algo deprimida, ella casi nunca actúa de esa forma, lo cual me hizo sentir algo culpable, así que accedí y nos fuimos.

"¿Qué ocurre?"

"Nada… Es que… ¿Qué pasaría si evolucionamos?"

"Una tercera cabeza"

"Eso me imaginaba…."

"¿Eso te preocupa?"

"No exactamente..."

"¿Entonces?"

"¿Y si resulta ser cómo tú? ¿QUIÉN ME SALVARÍA DE ESO?"

"Y yo que me estaba compadeciendo de ti, ¡que te capturen!"

"Es que ya sabes, a diferencia de los otros Doduos que sus cabezas es la misma persona, nosotros somos una rara mutación fallida entre MamiDutrio y PapiDitto"

"No te preocupes, si queremos no evolucionaremos"

"¿Significa que vas a ser retrasado para siempre? ¡Eso es horrible!"

"¿Que Beedrill te picó?"

"Es preocupante..."

Sin ningún motivo aparente empezó a preocuparse por mi supuesto retraso mental, y de esa forma acabó nuestro día, llegamos a la ruta 16 sin ningún inconveniente gracias a Arceus y descansamos de tan agobiante día.