Rachel había disfrutado su semana de vacaciones al máximo, durante la época de rodaje de la serie había días que debía levantarse cerca de las seis de la mañana y podían dar las once de la noche y aún estaba en el estudio. Era la protagonista principal lo que hacía que fuera la que más horas debía de pasar rodando. Por eso ahora disfrutaba tanto su tiempo libre, podía dormir hasta tarde o ir a hacer deporte, se había acostumbrado a ir a correr por las mañanas antes de ir al estudio pero las ultimas semanas habían sido una locura con su horario por lo que poder hacer todo eso aquella semana le sirvió para desconectar de todo lo ocurrido, despejarse y cargar la batería antes de comenzar el rodaje de la película.
Otra de las cosas que se había encargado de hacer en sus días libres fue escaparse santa Bárbara con dos de sus amigas que había hecho en la FOX. No es que no pudiera ir a la playa en los ángeles, era que preferían pasar dos días tranquilas sin paparazzis y sin otros famosos al lado suya. La morena adoraba tomar el sol y era por eso que uno de los requisitos cuando compro su casa fuera tener una buena piscina y jardín donde poder pasarse horas broceandose.
No desaprovechó ni un minuto libre de aquella semana, de hecho comenzó a estudiar más en profundidad el guión. Hasta que no tuviese la reunión con Artie y el resto del equipo no sabía por donde iban a empezar a rodar o como iba a funcionar aquello pero no le importaba, tener un guión bien estudiado siempre era un punto a su favor y para el resto. Rachel seguía siendo igual de perfeccionista que era en el instituto y más tarde en Broadway en lo que se refería a su trabajo. Siempre era la primera en llegar al estudio y la última en irse, si recibía un guión que no le terminaba de gustar no dudaba en comentárselo a los guionistas y darles su opinión. Sin embargo en la película no tendría la opción de hacer eso, se había leído los libros y le encantaban, debía de reconocer que lo que llevaba leído del guión era bastante fiel al libro y eso le gustaba mucho.
La firma del contrato había sido días atrás, Santana la había acompañado ya que sabía más de eso que Rachel. En los cinco años que habían pasado la latina se había encargado de estudiar varios masters y cursos para reforzar su carrera como representante. Rachel se sintió un poco decepcionada al no ver tampoco aquel día a Artie, debería esperar varios días más para la primera reunión del equipo antes de encontrárselo. El chico había terminado su carrera en la escuela de Brooklyn en Nueva York e inmediatamente había comenzado con prácticas y becas para otros directores debido a las buenas críticas y recomendaciones que había obtenido en le escuela. Gracias a una de las colaboraciones que había hecho con una director famoso, Artie consiguió su primera película como director y desde ese momento todo había ido hacia arriba hasta llegar a obtener ahora la famosa trilogía que sin duda si salía bien le terminaría de coronar como director en Hollywood y teniendo en cuenta que Rachel salía en ella, la chica no tenía ninguna duda de que sería un éxito.
La confianza de Rachel en su trabajo y en todo lo que hacía en él era absoluta, si ella lo hacía era porque iba a triunfar, sus proyectos nunca eran perdedores y así lo llevaba demostrando desde el Glee Club. Un grupo de incomprendidos de todo tipo que se habían unido y habían llegado a ganar el campeonato nacional de coros, más tarde entró en NYADA, una de las mejores escuelas del mundo que le había llevado a conseguir su primer papel en Broadway: Funny Girl. El musical se había estrenado décadas atrás y hasta ese momento nadie se había atrevido a revivirlo por miedo a que no diera la talla sin embargo en el momento que todos vieron a Rachel sobre el escenario las dudas habían desaparecido porque una estrella había nacido en aquel escenario. Abandonó el éxito en el musical para ir a Los Ángeles a participar en una serie nueva que nadie conocía y que no sabían como iría pero una vez más la morena lo había conseguido, revolucionando la televisión en sus primer as temporadas y esperando para grabar la última por todo lo alto. Rachel tenía confianza absoluta en su trabajo y no había duda de porqué, todo lo que había hecho o tocado le había otorgado más fama, dinero y satisfacción.
Su vida personal era otra historia, en ella su fuerte confianza desaparecía, sin duda afectada por todos los sucesos de su pasado. A sus 24 años había soportado como desde pequeña la había apartado y se habían reído de ella por tener dos padres gays, había aguantado granizados diarios e insultos constantes en el insituto por ser una marginada que estaba en el Glee Club. Más tarde cuando su vida parecía algo más consistente, la persona que más quería Finn la dejó para que se marchara a Nueva York, donde unos meses más tarde un atractivo chico la había conquistado pero gracias a Santana había descubierto que no era más que un mentiroso que se ganaba la vida acostándose con mujeres mayores. Lo que en aquel momento no tenía ni idea de que ocurriría era que meses después de que su relación con Finn estaba mejorando y parecía tener futuro el chico había fallecido, un hecho que se había convertido en trágico para Rachel. Pasó meses deprimida, encerrada en sí misma y tan solo le hizo falta una persona para volver a ser feliz: Quinn Fabray.
La rubia la había conquistado día a día desde su encuentro en Lima cuando el Glee Club se terminó. A pesar de estar en New Heaven y Rachel en Nueva York, el amor que se tenían y lo que habían construido juntas había hecho que la distancia no supusiera ningún problema para ellas, siendo siempre un fiel apoyo una de la otra, aunque la mayoría de las veces el amor que sentía la rubia por la morena era tal que siempre cedía a los deseas y caprichos de su novia . Y a pesar de ser lo mejor que le había pasado en toda su vida, Rachel había cometido muchos errores y había sido egoísta lo que había llevado a que Quinn no pudiese soportar la idea de dejarlo todo de nuevo por irse a Los Ángeles por Rachel y así había terminado su relación.
Había tenido que afrontar demasiadas cosas en su vida que le habían llevado a no tener confianza en su vida personal, tenía a Santana que a pesar de todas sus diferencias no la había dejado desde el instituto y luego tenía a Sam que siempre le había caído bien porque era muy dulce pero en los últimos años se habían convertido en un apoyo fundamental, pero en lo que respetaba al resto del mundo Rachel no regalaba su confianza. No había vuelto a tener una relación ni tampoco la quería, ¿para qué darle todo a alguien y correr el riesgo de quedar destrozada después? Eso no iba a volver a pasarle a ella, o al menos eso pensaba Rachel.
Ahora estaba en su casa vistiéndose y preparando su bolso para ir a la primera reunión de la película, en el horario que le habían dado indicaba que era para presentarse todos, coger medidas para el vestuario, reparto de horarios detallados y lugares de rodajes. Cogió su coche y puso en el GPS las coordenadas del estudio al que debía dirigirse, ya que no eran los mismo donde se grababa su serie. El tráfico en LA era una de las cosas que más odiaba Rachel de aquella ciudad, era uno de los motivos por los que siempre iba con tiempo e intentaba llegar temprano, si te pillaba un atasco en plena hora punta podías pasarte una hora sin moverte en tu coche, por suerte para ella, un atasco aquel día iba a ser el menor de sus problemas.
Al llegar a los estudios un guarda de seguridad le pidió su nombre para poder dejarla pasar y le indicó donde estaba el edificio al que debía dirigirse. A Rachel no le gustaba llamar la atención normalmente pero en lo que se refería a su coche no era así, siempre tenía el último modelo de la marca que más le gustase, ya había pasado por un Audi, un Mercedes y ahora tenía entre sus manos un Ferrari. Al igual que ella había influenciado la biblioteca de dvdd de Sam era probable que el paso de los años hubiese influenciado el gusto por los coches que tenía el rubio en ella y como decía la chica, en algo debí de gastar su dinero.
Aparcó en los espacios reservados frente al gran edificio al que debía entrar, no fue hasta que estuvo en el interior cuando por fin retiró de su cara las grandes gafas de sol. Caminó por donde le habían indicado pero antes de llegar a su destino por fin vio una imagen que llevaba deseando desde que había aceptado aquel papel. Artie estaba en su silla de ruedas frente a ella, el chico había mejorado mucho en aquellos cinco años. llevaba unas modernas gafas de pasta negra, el pelo mucho más corto, unos pantalones vaqueros y una camiseta más moderna, sin duda ahora vestía mucho mejor que en el instituto. Se sonrieron mutuamente al verse y Rachel echó a correr para darle un profundo abrazo cuando le vio.
-Oh dios mío, cuanto tiempo- exclamó Rachel.
-No me lo puedo creer- dijo Artie cuando se separaron- la gran Rachel Berry delante mía.
-Venga ya Artie, soy yo Rachel, la misma de siempre- dijo quitándole importancia.
-Creo que recordar que la Rachel de siempre no salía en televisión todas las semanas- bromeó el chico.
-Ni el Artie de siempre iba a producir tres grandes películas seguidas- siguió con la burla Rachel.
-Me alegro mucho de que formes parte de la película Rachel- dijo siendo sincero.
-Es una gran oportunidad Artie, agradezco mucho que dieras mi nombre para el papel- agradeció la morena.
-Me ha costado caro- dijo riendo- la productora me dijo que si yo te elegía como protagonista ellos se encargaban del resto del casting.
-¿Y qué te parecen mis compañeros?- preguntó curiosa.
-Aunque no te lo creas los voy a conocer hoy al igual que tú- respondió Artie.
-Estoy realmente nerviosa- confesó la morena.
-Y yo, pero tranquila, hoy no te voy a torturar detrás de las cámaras- bromeó el chico.
-Aunque me tortures a diario me alegra volver a verte y pasar tiempo contigo- dijo Rachel sonrojándose.
-A mí también Rachel- correspondió el director- ¿sigue Santana siendo tu representante?
-Creo que me mataría si intentara despedirla- bromeó la actriz- pero es genial en su trabajo.
-Tengo ganas de verla- reconoció el de las gafas.
-Si quieres podría organizar algo en mi casa un día de estos y nos vemos todos, además Sam vive en frente mía, podría venir también- ofreció Rachel.
-Me parece una fantástica idea- aceptó Artie.
Iban a seguir hablando cuando una mujer les interrumpió, al parecer la reunión debía de empezar, por lo que la siguieron hacia la sala donde ya había varios grupos de personas. Al entrar todas las miradas se dirigieron hacia Rachel, sin duda todos la reconocían, la productora había mantenido en completo secreto los actores que participarían, de hecho ese mismo día habían convocado una rueda de prensa para anunciarlo. Artie se presentó a todos como el director y a continuación presentó a Rachel como la protagonista. Emily, una de las encargadas del casting fue la responsable de ir presentando al resto de chicos que estaban allí.
-Bueno y falta tu compañera y coprotagonista Rachel- dijo mirando a su alrededor buscándola pero no la vio- que raro que no esté aquí.
-Vaya primera impresión llegar tarde el primer día- protestó Rachel por lo bajo ganándose un codazo de Artie.
-Perdón, disculpas a todos por la tardanza, el tráfico en LA es horrible- a Rachel no le hizo falta darse la vuelta para reconocer inmediatamente a la persona que acababa de entrar por aquella puerta.
-Aquí estás, bienvenida, chicos os presento a Quinn Fabray- la rubia pasó al lado de Rachel sin reparar en quien era para dirigirse al lado de Emily.
-Gracias, un placer conoceros a todos- fue en ese momento, al girarse cuando la vio allí de pie, mirándola fijamente estaba Rachel que aún no reaccionaba a lo que tenía delante.
-Ellos son Artie, el director y Rachel la coprotagonista- hizo un gesto con la mano para señalar a ambos pero Quinn no reaccionó ni reparó en la presencia de Artie, lo único que podía hacer era mirar a Rachel.
-Oh dios mío, Quinn, no me lo puedo creer- fue Artie quien rompió aquel momento de tensión acercándose a ella para abrazarla.
-Artie, ¿por qué no me habías dicho que estabas en esto?- preguntó la rubia por fin reaccionando.
-¿Por qué no me habías dicho tú que te habían cogido?- preguntó el chico.
-Me dijeron que era muy secreto- respondió tímida Quinn.
-Ahí tienes mi respuesta- las risas de Artie habían relajada el ambiente aunque Rachel siguiera con todos los músculos de su cuerpo completamente tensos.
-Siento interrumpir el momento pero debemos empezar la reunión- dijo Emily.
Todos aceptaron la orden de Emily y se sentaron alrededor de la gran mesa que había en aquella habitación. Artie se había quedado al lado de Quinn pero Rachel que seguía algo confusa, desconfiada e insegura se sentó en el otro extremo de la mesa. Lo primero que se habló fue el tema de fechas, al parecer la productora quería estrenar la película lo antes posible lo que hacía que tuviesen un horario muy apretado durante todo el verano y casi ningún día de libertad. Muchas de las escenas, sobre todo las que contenían efectos especiales se rodarían allí en los estudios pero para las exteriores que la parecer eran muy abundantes en la película deberían viajar primero a Canadá y más tarde a Europa para ir a los escenarios. Lo que todavía convertía aquel rodaje en más locura aún. Cuando todos estos puntos estuvieron más que claros, Artie pasó a explicarles como concebía que debía de entenderse la historia y como debía de desarrollarse, siempre fiel al libro por supuesto pero en conjunto quería dejar en esa primer parte un toque especial intrigante de cara a la segunda parte.
Más tarde pasaron a enseñarles las diferentes partes del estudio, entre las salas de maquillaje, peluquería y vestuario, que eran fundamentales en cualquier película. Los trabajadores de vestuario no perdieron el tiempo y tomaron las medidas de todos en cuantos los vieron, a pesar que ya tenían todas las tallas de los casting, querían asegurarse de que el vestuario era perfecto. En las afueras del edificio, al otro lado del parking, estaban las caravanas personales de cada uno donde podían pasar el tiempo entre escenas, tener sus pertenencias y demás, Rachel estaba acostumbrada a esas cosas porque tenía la suya propia en el estudio de la serie. A lo que no estaba acostumbrar era a ver que la caravana de al lado de la suya tuviese escrito el nombre de Quinn Fabray en grandes letras.
Ignoró aquel hecho y siguió obedeciendo las diferentes órdenes que le iban dando. Aún no había cruzado palabra con Quinn, ni lo hizo en el resto del día que pasaron en el estudio. A la tarde Artie les comunicó que debían de asistir con él a la rueda de prensa por petición de la productora como una orden, por lo que se montaron en uno de los carritos que se usaban en los estudios para desplazarse y las llevaron a la sala de prensa disponible en la zona. Los productores fueron los encargados de comenzar la rueda de prensa junto con Artie y la escritora del libro, diciendo lo que se solía decir en esos momentos 'esperamos hacer justicia al libro' 'estamos orgullosos de poder llevar a cabo este proyecto' y muchas frases más hechas. Aquello había dejado a Rachel y a Quinn a solas, esperando a ser llamadas para anunciar que eran ellas la actrices seleccionadas.
-Ho…Hola- dijo por fin Rachel que permanecía de pie al lado de Quinn.
-Hola- respondió Quinn seria sin mirarla.
-Yo…estás… no sé que decir- confesó la morena siendo sincera.
-Es lo que tienen cinco años de silencio- ahí estaba, primera frase de Quinn hacia ella y era el primer reproche.
-Vaya forma de empezar- dijo Rachel sorprendida por esa respuesta.
-Lo siento, no era el momento- se disculpó Quinn, tenía muchas cosas que podía reprochar a Rachel pero aquel no era el momento ni las circunstancias para hacerlo- me ha sorprendido encontrarme contigo.
-Y a mí- confesó Rachel.
La morena iba a decirle que se alegraba de verla pero no pudo porque alguien pronunció su nombre y tuvo que salir a saludar a las cámaras junto a Artie, los productores y la escritora. Minutos después pronunciaban el nombre de Quinn que salió a la tarima y se puso junto a Rachel para posar para las fotos. Sin duda aquella escena era rara, Rachel y Quinn llevaban cinco años sin hablarse, desde que Rachel lo había dejado todo para irse a Los Ángeles y ahora leí estaban una al lado de la otra haciéndose fotos para anunciar que harían una película juntas. Esto suponía que en los próximos meses iban a tener que pasar muchas horas juntas y no solo eso… Deberían hacer dos películas más aparte de aquella. Por suerte para Rachel la actuación era su punto fuerte y no tuvo problema en poner su mayor sonrisa para las cámaras ignorando las miles de cosas que estaban pasando por su cabeza en ese momento. Tenía a Quinn allí delante, quería preguntarle tantas cosas que no sabía ni por donde empezar y menos después del reproche que minutos atrás la rubia no había dudado en soltarle.
Cuando terminó la rueda de prensa se despidió cordialmente de los allí presentes alegando que tenía un pequeño compromiso y se dirigió hacia su coche lo más rápido que pudo. Condujo directa a su casa con la música a todo volumen y lo metió en el patio delantero sin ni siquiera molestarse en aparcarlo bien. Entró en la casa y fuera directa a su habitación, se quitó la ropa para ponerse el pijama y meterse directa en la cama, no sin antes apagar su teléfono no quería ver a nadie ni hablar con nadie. Santana que había visto la rueda de prensa emitida más tarde llamó inmediatamente a Rachel pero no le había cogido el teléfono y más tarde le daba que estaba apagado, lo que no era una buena señal. Su preocupación fue tal que llamó a Sam para ver si el chico sabía algo de ella, el rubio al no haberla visto en todo el día se acercó a su casa. Su coche estaba allí, y de la habitación de arriba se veía una pequeña luz por lo que llamó al timbre varias veces pero nadie respondió, Sam también preocupado regresó a su casa para llamar a Santana y decirle que Rachel no respondía. Al entrar en su casa escuchó el nombre de Rachel en la televisión que se había dejado puesta y fue cuando lo entendió todo, allí estaban las imágenes de Rachel posando en la ruega de prensa con Quinn a su lado, al parecer la rubia era la otra protagonista de la película de Rachel. Sam llamó a Santana para decirle que Rachel no respondía pero que el coche estaba allí y había luz en la casa lo que parecía indicar que la morena no quería ver a nadie en ese momento.
No se equivocaban, Rachel estaba en la cama, intentando entender todo lo que ocurría, al ver a Quinn aquel día los cinco años anteriores que había estado construyendo una coraza apartando cualquier recuerdo que tuviese con la rubia habían desaparecido en el momento en el que las palabras 'disculpas por la tardanza, el tráfico en LA es horrible' habían salido de su boca. Quinn estaba radiante, melena medio corta, más morena de la última vez que Rachel había estado con ella, un bonito vestido veraniego que marcaba su figura y unas zapatos de tacón que la estilizaban completaban su look. Rachel no había podido dejar de mirarla durante los primera diez minutos que estuvo en la habitación y ahora era todo lo que veía cada vez que cerraba los ojos, Quinn estaba allí en su mente, Quinn iba a estar en la misma película que ella, sin duda Quinn había vuelto de la forma más inesperada a su vida.
Nuevo capítulo!
Como han podido comprobar por la primer frase que Quinn le ha dirigido a Rachel la morena no va a tener nada sencillo intentar tener a Quinn con ella de nuevo.
He leído sus reviews y creanme que pienso lo mismo que ustedes! Rachel se lo tiene que ganar y muy bien para recuperar a la rubia y sus amigos, va a aprender a lo largo del camino y darse cuenta de la cantidad de cosas que hizo mal... La rubia no va a ser tan facil, ha cmabiado!
Disfruten y sigan comentando y dando idea :)
Gracias!
