-¿Sasuke?
-No…
Podía sentir con todavía la cabeza me daba vueltas y mi voz salía con mucho esfuerzo, y como me dolía cada musculo de mi atrofiado cuerpo. Todo producto de mi reciente desmayo. Me refregué cansadamente los ojos, tratando de enfocar con la vista a aquel sujeto al que había confundido con Sasuke. La verdad es que no había visto tan mal. Era casi idéntico a Sasuke. Solo que un poco más alto, con el cabello más largo y unas extensas ojeras que enmarcaban sus ojos. Su voz también era mucho más grave y fría que la de Sasuke.
-¿quién eres?-atine a decir con la voz cansina y débil-
-¿quién eres tú?- me contesto-
-yo pregunte primero-le pique molesta-
-¿acaso importa?
-no, la verdad que no-dije restándole importancia al asunto tratando de incorporarme, ya que aun permanecía en el suelo con aquel sujeto sentado a mi lado.- ¿al menos puedes decirme cómo es que llegue aquí?
-te desmayaste. Llovía y te traje aquí-dijo sin siquiera preocuparse un poco. -
Recién en ese momento pude notar que nos encontrábamos en una cueva y que afuera llovía fuertemente.
-Bueno, gracias pero ya me tengo que ir-dije incorporándome pesadamente. Él me imitó-
-¿A dónde vas?
-¿acaso importa?-dije imitando su tono despreocupado-
-No. Haya tú.
Había algo en ese hombre que me daba mala espina. Estar con él me daba una sensación de que algo estaba a punto de cambiar. Como si me hubiera encontrado con una parte de mi destino. Algo realmente importante. "Tonterías" pensé. Mi imaginación debía estarme jugando algún truco. Decidí apartar la mirada de aquel sujeto y comenzar a abandonar esa oscura cueva.
-Pero no sobrevivirás mucho tiempo ahí a fuera con esta tormenta-acoto de repente-
- ja! No me creas tan débil. Se cuidarme perfectamente sola.
-No. Incluso en esta oscuridad puedo notar lo delgado y frágil que es tu cuerpo-dijo sin siquiera dudar de que eso pudiera ser verdad-
Él tenía razón. Aun siendo un completo extraño podía notar lo frágil y debilitado que esta mi cuerpo. "débil". Ese siempre había sido mi problema. Ser tan débil. Si fuera más fuerte no me habría desmayado como lo hice; Si fuera más fuerte no seguiría siendo una simple chunnin; si fuera más fuerte podría proteger a Kakashi y a Naruto y a….Sasuke. ¡Si fuera más fuerte él me hubiera llevado él!
Lagrimas de impotencia comenzaron a correr por mi rostro. Aun agachando mi rostro y aun con la poca luz que había en ese lugar él pudo notarlo.
-¿Qué buscas?-me preguntó-
En ese momento entendí que después de todo Sasuke y yo no éramos tan diferentes. De cierto modo, ambos buscábamos lo mismo.
-poder-le conteste secamente-
-entonces ven conmigo
Por alguna razón decidí seguirlo. Sentí que él realmente podía darme lo que tanto buscaba. Él podía hacerme fuerte; Sin saber bien en lo que me estaba metiendo…
-¿cómo te llamas?-preguntó-
-¿Acaso importa?-le imite. No quería darle mi nombre a alguien que apenas conocía, y que me provocaba las sensaciones que él me provocaba-
-No. No por ahora
-¿Y tú?
-Itachi. Itachi Uchiha
-¿Uchiha….
CONTINUARA……
