Capítulo 2

'Búsqueda'

-¿Que te parece ésta obra de arte, Will?

-Hecha con mucha dedicación. Algo que desea en el fondo y ahora sí, sintió que por fin pudo expresarlo correctamente.

Cuando Will volvió a despertar, escuchó el ruido de su móvil en el buró. Jack Crawford le llamaba por segunda vez para mostrarle una nueva escena del crimen.

Era una habitación bien decorada en una casona. Era de un condado de alto valor, rodeada de más casonas ricas y coches de lujo en los estacionamientos. La escena del crimen fue hallada por una mujer inmigrante que había sido contratada para limpiar la casa cada tres días mientras nadie la habitaba. Sus dueños estaban de crucero por el Caribe. Gente ociosa que había sido llamada para comunicarles lo sucedido.

-Me parece que el sujeto le dedicó bastante tiempo a esto.

La Dr. Beverly Katz miraba a Will mientras tomaba muestras del cadáver. Era uno de los asesinatos más elaborados que hayan visto. El cadáver de un hombre de escasos 20 años aproximadamente. Había sido sujetado con cuidado, gracias a una serie de varillas enterradas en el muro y el piso, tomando una pose internacionalmente conocida: el David de Miguel Ángel. Se le habían taladrado los huesos para colocar los clavos que sostendrán la estructura. La imagen daba el sentido estoico de la obra original. Su cabello era crespo, y con tono café semi claro. Sus párpados y boca habían sido cocidos, al parecer, mientras aún vivía. La forma en la que la costura acomodó los labios le dejaba sin expresión. Solo una seriedad para representar la obra. Completamente desnudo, mostraba una figura bien torneada, lo que daba a entender que fue selectamente elegido. No había ninguna identificación. Gran parte de su sangre había sido cuidadosamente vaciada por un corte pequeño en el interior de su ingle. Todo era perfecto, incluido el sitio para realizar la obra. Will Graham le observaba con cautela y, desgraciadamente pensaba, que era Hermoso.

-Te dejamos trabajar, Will. No olvides avisarnos cuando hayas terminado.

Crawford y los demás salieron de la habitación. Era majestuosa y enorme. Will cerraba los ojos y retrocedía todo. Se veía como siempre retrocediendo, mientras cada parte de la obra iba desapareciendo. Al llegar al comienzo, miró al joven desnudo. Había entrado por si solo al lugar. Observaba todo mientras Will, como su asesino, le miraba descaradamente desde la puerta. Era excitante. Un cuerpo con una piel tersa y suave. Un poco de inocencia en la mirada mientras el frío causaba un estremecimiento en su desnudo. Will se sentía deseoso. Se acercó al joven y postró sus brazos alrededor suyo. Le lamió el cuello. El joven se estremeció. Toco lentamente su torso y bajó la mano a los glúteos. Los masajeo con suavidad. El joven estaba complacido y se dejaba mientras cerraba sus puños por el placer. Entonces, con la otra mano, Will sacó una pequeña navaja, la acercó hacia el miembro del joven y bajó su mano a la ingle, entonces, hizo el corte pequeño y estético. El joven se sorprendió por el dolor. Fue leve, sintió como un líquido caliente escurría en sus piernas. Entonces bajó su mirada y miró su sangre, y se resbaló por la debilidad.

-"Simplemente perfecto, eres una obra maestra. Debo mostrarlo…¿Me dejarás, verdad?"

Will, lo miró en el piso, mientras le rogaba que le ayudase. Tomó su rostro y lo lamió lascivamente. El joven estaba muriendo desangrado y Will aprovechó la oportunidad para sacar sus utensilios del bolsillo y cocerle la boca y los ojos. Todo el cuarto se inundó de gritos y la bella alfombra azul cielo se tornó roja.

Entonces Graham se sintió satisfecho. Pero ese sentimiento ya no era parte de su rol. Se estaba sintiendo excitado por lo sucedido. Por un momento deseó haber sido él el que llevara a cabo esa obra maestra. Se estremeció de pánico y vio en el fondo del cuarto al ese animal negro caminar entre los muebles. Sus manos tenían sangre y la alfombra cada vez era más roja. Toda ella, mojaba las plantas desnudas, por alguna razón, de sus pies. Cuando ya no pudo más, gritó:

-¡PASEN YA!

Conmocionando a todo el equipo mientras entraban con rapidez.

-¿Estás bien, Will?

-Le deseaba pero le admiraba…..era perfecto para él. No necesitaba obtener nada indecente de su cuerpo. Solo transformarlo. Es mayor, un hombre mayor. Debe ser hombre por la fuerza que puso en al tocarle el glúteo. Se marcó un moretón leve. Le coció la boca y párpados mientras estaba vivo y primero le hizo la cortada en la ingle. Debe tener conocimientos médicos y ser levemente más alto que el joven. Es una figura de autoridad y respeto. Como un profesor…..no, es como un Erastes y este, era su Erómeno. El hecho de desconocer quien fue David para Miguel Ángel, si era real o producto de su imaginación, lo lleva a recrear la obra con jóvenes que no conoce realmente. Para él, esto es mostrar su verdadera belleza. Corresponden a una figura atlética y atractiva…la pregunta es….¿Porque vino por su voluntad con él…?

-Así que tenemos un fan de los griegos…..¿Posiblemente es gay el individuo?

-No, o no se ve así. Es imposible que exista 'homosexualidad' en la antigua Grecia puesto que el término nació hasta el siglo XIX. Él es una autoridad para el joven. Pero le admira y desea al mismo tiempo.

-Bien Will, entonces busquemos a este 'admirador' de belleza masculina cuando antes. Y un registro de quien es el nuevo 'David' que tenemos aquí.

Crawford dio órdenes claras sobre el cadáver, la escena, la búsqueda de asesino y, sobre el propio Will.

-Al parecer te ves más descansado hoy, deberías venir así más seguido. Lo que sea que hiciste anoche Will, hazlo todos los días.

-Solo dormí bien 'A menos que desee que me desmaye todos los días en el consultorio del Dr. Lecter'. Lamento no haber contestado tu primera llamada Jack. Es solo que….debía dormir, eso creo.

-Pues yo también lo agradezco. Definitivamente en este caso te has lucido. Has dado más datos que de costumbre, y ahora es momento de que salgas de aquí. ¿Necesitas que te lleven a alguna parte?

-Gracias por creer en mi Jack. Solo necesito…..ir a Baltimore.

-Entonces le llamaré a Lecter. Tiene un paciente entusiasta para las 4:30 pm.

Sus manos temblaban de nuevo. No estaba seguro si el Dr. Lecter estaría, pero esperaría hasta verle para preguntar cómo se encontraba Abigail Hobbs. Crawford le llevó hasta uno de los coches de la policía. No podía acompañarlo porque tenía papeleo que realizar. Además, se sentía satisfecho por el estado en que observó a Will. Se veía diferente, daba la impresión de tener un mejor aspecto por fuera, así que rogaba a dios que estuviese igual por dentro. Jack agradecía a Lecter en el fondo, porque sabía que ese cambio 'bueno' había sido gracias a él.

-Lamento dejarte, pero sabes que necesito hacer otras cosas. Cualquier cosa, lo que sea, no olvides marcarme. Sabes que soy tu soporte Will, y lo que sea que te haya hecho gritar hace rato es de mi total incumbencia. No pudiste tomar mejor decisión que ver Hannibal. Dale mis saludos y gratitud por la cena del otro día.

Graham sonrió un poco e inclinó la cabeza. Entró a la camioneta y dijo la dirección a la que necesitaba ir. Obviamente no estaba bien. Comenzó a ver borroso y notar como escurría sangre por fuera de las ventanas del auto. Retiró sus gafas nuevamente y presionó un poco sus sienes. Le dolía la cabeza. Miró hacia debajo de sí para corroborar que traía zapatos. Sintió un ardor quemarle la piel bajo el pantalón. Entrecerró sus piernas al sentirse algo incómodo y notó que algo había pasado en ese sitio. Cuando estaba seguro de lo que era, un impulso de repulsión hacia su persona se le sobrepuso. No podía concebir lo que veía pero ahí estaba y no era una alucinación. El ver esa escena del crimen, el sentirse como ese 'Erastes' lo había cambiado tanto, que él mismo estaba excitado. Tenía una erección que no había sido percibida. Se sentía sucio y necesitaba decirlo. Lo único que hizo en el camino fue recordar la escena del crimen. Rozó un poco su erección con las piernas y se estremeció.

Ese, era un claro problema.

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-Entonces, ¿Qué te parece?

-Muy elegante para alguien de mi edad. Supongo que con el tiempo lo adaptaré.

-Me da gusto que veas un futuro en este sitio. El cuarto es tuyo, Abigail, puedes hacer con él lo que desees. Y cualquier cosa que gustes comprar para él, no dudes en pedírmela. No suelo tener nada en que gastar mi dinero. La mayoría ha sido gastado en esta casa, el consultorio y trajes. Aunque suele vanal, es lo único que necesito, por lo que todos mis recursos están a tu disposición.

-Y si deseo comprar otra casa, ¿La comprarás?

-Lo haría si lo desearas, pero como sé que no lo deseas entonces todo está bien.

-¿Cuando viene Will?

-Posiblemente en un rato. Sugiero que te quedes aquí, en lo que te instalas. El vendrá, pero no estoy seguro de que estado lo haga. Así pase cualquier cosa debes quedarte aquí. Yo te hablaré para la cena. El no debe verte.

-Ya le veré después. El vendrá a verte a ti y no a mí, y yo quiero interrumpir eso. Tu privacidad es tuya, y sé que respetaras la mía ¿Verdad? No te juzgaré nunca así como tú no lo has hecho. Supongo que eso es todo. Así que agradeceré. Gracias padre.

-Todo un placer, Abigail. Jamás llegué a pensar que tendría una hija tan buena.

Hannibal salió de la habitación. Dejó a la chica mirando todo el sitio, que era bastante amplio, para una habitación normal. Colocó un poco de comida en la mesa y se dirigió a su consultorio. Había recibido una llamada de Crawford donde le decía:

-'Will esta extraño de nuevo. Quiere verte ahora. Tal vez no lo notó, pero después de salir de la escena del asesinato de un joven desnudo con la pose del David, de Miguel Ángel, tenía una erección. Supongo que es parte de su problema médico. Estoy seguro que ya debió haberse dado cuenta en el camino hacia tu consultorio. Era muy poco perceptible pero lo noté cuando hable con él de cerca. Quiero saber que le pasa. No te olvides de decírmelo. Es bueno, esta vez dio más pista que lo habitual en la primera visita. Sé que verá el cadáver después, solo espero que no suceda lo mismo.'

Por esa razón, ahora estaba más intrigado. El problema de Will seguía empeorando, pero haber llegado a sentirse como el asesino en un placer físico, era algo que Hannibal no había visto venir.

-El placer humano es algo que nadie puede evitar. Sentir excitación por algo así…casi artístico…..que sucio de tu parte Will.

Lecter hablaba para sí, mientras terminaba un bosquejo de la habitación donde podría vivir Abigail. La chica estaba tirada en la cama donde le había dejado y él, esperando en el consultorio, sonreía y se ansiaba más por verle entrar por la puerta. La confusión de Graham era una delicia para sí mismo.

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-Supongo que Jack te puso al tanto de mi visita.

-Supones bien. Jack dijo que debía decirme para no toparme distraído y evitar que saliera a alguna parte. ¿Cómo te fue en el caso, Will?

-Qué Jack no te comentó nada….esta vez es un admirador…alguien con delirios de grandeza. Siente que puede volverlos arte…..que puede captar la misma pose que, nadie sabe de dónde salió, pero Miguel Ángel logró. Está interesado en su belleza, pero no a un grado meramente sexual. Es como si le atrajesen, pero a la vez son intocables para el…si los toca los malluga. Les quita un poco de encanto….pero a la vez, no puede evitarlo….ese es su problema…les desea también…

-Y tu Will, ¿Crees que lo volvió arte? Que te hace pensar que les desea, ¿Acaso crees que siente una atracción sexual hacia ellos?

-Yo…no sé. Cuando entré a la habitación y contemple la escena….dios, me horroricé. No sabía qué hacer al principio, después solo hice lo de siempre. Yo creo que su atracción sexual está frustrada, pero por si mismo. Esta demasiado ocupado creando su 'obra' como para pensar en cosas sexuales. Es erotismo, no solo sexo para él. Y debe ser erótico a la vista, como lo es de estoico el David original. También es erótico, pero es hermoso.

-Eso significa que cualquiera que la viese se admiraría, ¿No? Pensaría que, a pesar de lo sangriento, el nivel de elaboración de la obra es exorbitantemente perfecto.

-Si...justamente debe dar esa impresión…

-Pero, volviendo a lo que dijiste antes, Will, porque te horrorizaste cuando lo viste, si acabas de comentarme que el objeto de la obra es impactar a primera vista.

-Es porque….para mí también fue hermoso. Casi puedo sentir que fue igual de hermoso para el asesino….ese Erastes estaba extasiado al ver la obra terminada…era bella, todo ese joven era un producto artístico perfecto… ¿Sabe algo Dr.? Esa obra me derrumbó. Me hizo sentirme asqueado de mi mismo…no sé si de verdad trato de comprender al asesino, o en ese momento me sentí él…..fue espantoso, yo no hice nada y sin embargo...

-¿Sin embargo..?

-Lo hubiese deseado. Hubiese deseado ser yo quien se acercara hacia el joven desnudo. Hubiese deseado ser yo el que le tocara el glúteo y lo sintiera estremecerse ante ello….

-¿Y también hubieses deseado ser tu quien lo matase…?

-Eso no se…..no lo sé de verdad….

Will se retiró sus lentes. Aun los traía puestos, ya que había olvidado quitárselos durante el trayecto. Sabía que su erección seguía ahí, recordándole la impureza de su acto. Estaba siendo franco, porque necesitaba que Hannibal le dijese lo contrario. Imploraba escuchar que no era un enfermo. No era solo extraño por la atracción sexual hacia ese joven, sino por definir qué era lo que lo excitaba realmente. Una riña interna entre su cuerpo y el pensar del asesino. Comenzó a sudar de nuevo y mirar borroso. Hannibal estaba sentado frente suyo. Había jalado su silla para mirar de frente a Will, sentado en su reposé. Lo observaba detenidamente y, en ese instante, el actual detective recordó su erección. Entre lo poco que veía y escuchaba, trataba de analizar la reacción del Dr. hacia eso, no logro ver nada. Solo se sentía mas excitado al ver, en el fondo del consultorio como ese joven muerto, con los ojos abiertos y la boca semi cocida, estaba ciento tocado por el hocico del animal negro que le acosaba. Podía verlos, ver como el aliento de la criatura le erizaba la pálida piel, como se excitaba por ello y gemía a la vez. Su vista estaba completamente perdida en la escena, mientras sentía la sangre correr de nuevo bajo sus pies.

-Will, ¿Qué es lo que ves ahora?

Hannibal ladeo el rostro hacia el punto que Will apuntaba con los ojos. Era un punto ciego cerca de su escalera. El rostro de Graham mostraba una impaciente excitación. Sabía que la alucinación estaba relacionada con el caso. Le daba más curiosidad el ver, como poco a poco, su erección se le notaba más en el pantalón. El Dr. Lecter se sentía complacido con lo que podía observar. Sabía que Will estaba identificado, solo hacía falta ver, con cautela, que era lo que necesitaba hacer en ese instante.

-Will, mírame por un momento y dime ¿Qué es lo que ves? Qué es eso que te mantiene en este punto tal de excitación?

-Yo…estoy enfermo.

Comenzó a jadear un poco. Ya no sabía si seguía observando aquella escena, mientras el joven era tocado en sus partes por el asta del animal. ¿Era acaso un deseo? ¿Estaba enfermo por desear lo que veía? El problema que ahora discutía, era saber si deseaba hacerlo, siendo él aquel gran y negro animal, o realmente, deseaba serlo, ser él, aquel hermoso David que gemía con la boca semi cosida.

-¿Por qué crees que estás enfermo, Will? Existen muchas formas de sentirse enfermo.

-Esto no puedo decirlo, es demasiado vergonzoso.

-No tienes por qué avergonzarte, soy tu amigo después de todo.

-Por eso mismo, no debes decir este tipo de cosas frente a tu amigo en una habitación vacía…. Porque está vacía¿ Verdad..? ¿Tu no ves nada allá?, en el fondo junto a la escalera.

-Recuerda que también soy tu psiquiatra. Y lamento decirte que no, no veo nada allá. Solo estamos tú y yo. Lo único que percibo, Will, es que sea lo que sea que estés viendo, te esta excitando bastante.

El joven recordó su problema. Cubrió con sus manos la erección bien marcada y se levanto de golpe muy sobresaltado. Rápidamente se dirigió a la ventana, y miro hacia afuera. Trataba de perder la sucia imagen que sus alucinaciones habían mezclado. Además, su cerebro hacia un esfuerzo por enlazar los patrones de su excitación y determinar que tan mal estaba eso. Pensaba también en el asesino. En el 'Erastes' de los jóvenes deseosos. Entonces entendió porque estaba ahí por su voluntad. El joven que había muerto estaba excitado. Excitado por la emoción de algo nuevo, por el respeto sentido hacia ese profesor suyo. Por verle diferente y por mostrarse diferente. Era un obra de arte porque tenía la confianza para serlo. Estaba seguro de lo que causaba a la vista. Se sabía deseado. Una belleza tal, que no necesitaba esconderla bajo ninguna ropa. Entonces Will sintió que cayó en el juego del joven. Estaba siendo tan atontado como el propio asesino. ¿Porque solo él y nadie más? Ahora esa era su duda.

-¿Qué piensas Will? ¿No vas a responder mi cuestionamiento? Creo que es importante saber que te ha causado esa excitación.

-Era lo que deseaba mostrar. El 'David' era tan orgulloso como para saberse deseado. Para saber que podía exhibirse como una obra de arte. Por eso estaba ahí y, tal vez, el asesino le dio una opción viable para inmortalizarse….

-¿Pintura quizás..?

-Lo más correcto al tiempo calculado por el joven que tardaría, y por el asesino. Cosa que se relaciona con la hora de muerte y el transcurso de muchas horas para encontrar el cuerpo después.

-Me parece que casi le tienes. Pero el problema radica en ti ahora, Will. ¿Qué fue lo que viste que te exitó tanto?

-Yo…..vi al animal negro de siempre…..tocándolo…..con su asta, con su torso y su hocico. Él se estremecía y se erizaba. Soltaba unos cuantos gemidos. Era una escena extraordinaria. No sé porque mi mente lo vio. Es vergonzoso que veas lo que eso me hizo….no sé si pueda verle de nuevo. Al cadáver. Verlo normalmente. Debo quitarme todo pensamiento y trabajar. No quiero ver otro 'David'.

-Parece muy erótico el cuadro que me describes, Will. ¿Sientes acaso atracción hacia otros jóvenes aparte de este?

-No. Nunca me había pasado algo así con ningún hombre. No soy Gay ni nada por el estilo es solo….la escena.

-La belleza de la obra ¿no?

-Sí. Su estoicidad no es fingida. Es suya. Es del porte del chico. Eso se conserva a pesar de su muerte. Eso es difícil de lograr, y el haberlo logrado lo vuelve hermoso. No se siquiera porque siento eso. Y míreme, mi pantalón va a reventar en cualquier momento.

-Tal vez, realmente la escena del David es muy hermosa. A veces la atracción y excitación de un ser humano hacia otro no se debe a su sexo en sí. Sino a la acción que realiza que se vuelve excitante. Lo que yo apunto es que la situación del cadáver te reconfortó. El saberlo satisfecho con lo que se hizo de su cuerpo te dio un punto relajante para quitar las tensiones y dejar tu mente fluir.

-¿Acaso a ti te hubiese excitado verle?

-Necesito verle para poder decirte eso, Will.

-Entonces solo fui yo….

-Eso es porque solo tu viste mas allá de él. Y eso era lo que ese cadáver deseaba. Inspirar algo. En tu caso, esa excitación inminente. Eso es satisfacción del cuerpo muerto. Algo que ese chico en vida hubiese deseado darte.

-Pero entonces eso no me convierte en algo como él….el también lo ve…..el también debió estar erecto cuando lo mato…

-creo que eso solo te convierte en un experto en asesinos seriales, capaz de identificar el tipo de personas que persigue y sus sensaciones. Creo que esto es nuevo para ti, el haber experimentado su éxtasis es algo, que es poco común. 'ponerse en los zapatos del otro' no es una frase muy posible literalmente hablando. Pero tú lo hiciste, solo que te trajo consecuencias. Debes ver al cadáver de nuevo sin excitarte. Después quitarte esa excitación y descargarla en otro lado, sino lo haces una vez es bueno, pero dos no. La segunda te dará un paso hacia el asesino. Pero no a atraparlo, sino a seguir sus métodos.

Will había escuchado tembloroso las palabras de Lecter. Estaba muy agitado. Miraba sangre de nuevo en el tapiz de la pared. Su estado de shock le traía alucinaciones. La sangre tocaba sus pies desnudos, aunque el sabia ya que en la realidad traía zapatos. Podía escuchar al animal acercarse, estaba detrás suyo. Olfateaba su sudor. Le veía burlonamente. Se reía de su deplorable estado de insatisfacción. De pronto, sintió en el rostro el aroma de la putrefacción de Garret Jacob Hobbs. No le vio, pero escucho su voz, con un tenue matiz de provocación diciéndole:

-"¿Quieres te alguien te toque Will? Eres un sucio…..tal vez deseabas eso….te crees tan digno para ser un 'David' ¿Quieres que te masajee el glúteo también? Eres un mal niño Will…."

Volteó rápidamente hacia atrás, mientras las palabras del muerto se le clavaban por dentro. Observó que no había nada. Ni siquiera el animal estaba ya, la sangre ya no escurría por la habitación. Regreso su vista al frente y se topó con sí mismo en el fondo de cuarto. Estaba justo en el lugar de su primera alucinación. Era él, con la pose del 'David', con la boca medio cocida y jadeante, siendo tocado por ese animal. Se podía percibir gimiendo cada vez que el asta del animal rozaba su miembro. Era una escena tan real. Podía gemir el mismo también, estaba la sangre rodeando la escena. El animal lamio su torso y verdadero Will se estremeció. Solo volteo a ver su brazo para corroborar que se encontraba erizado. Él será ahora David. Él era ahora hermoso. El se sentía satisfecho de no matar, pero estaba extasiado al saberse la obra de arte. Aunque estuviese muerto, aunque la sangre caliente corriera por sus piernas, el estaba satisfecho. Sentía un confort en verse seducido por el animal. Sentía que podía seducir a quien fuese, pero solo necesitaba hacerlo con sí mismo. Se vio correrse en el asta del animal. Se sintió correándose entre sus pantalones. Su mente estaba tan nublada por el momento de éxtasis experimentado, que se desplomó sobre el reposé. Después de eso, no recordó nada. Durmió plácidamente toda la noche, otra vez, en la casa de Hannibal.

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El Dr. Lecter se encontraba en la cocina, sirviéndose un poco de agua a media noche. Estaba vestido con una pijama y envuelto con su bata Guinda. Abigail Hobbs salió de una de las puertas. Se acercó a él lentamente y tomó otro vaso para servirse agua.

-Jamás creí que algo así podría pasar.

-¿Tan extraño te parece servirte agua de noche, Abigail?

-Eres listo para evitar cosas. Sabes a lo que me refiero. El no tiene idea. Por eso te dije que me daba compasión.

-No es como si para mi haya sido un gran logro. Las situaciones de ese tipo nunca están delimitadas por un rango que te especifique como manejarlas.

-¿Y, le dirás mañana?

-El lo sabrá por sí mismo. Su laguna temporal fue larga esta vez, lo que espero es que él no note la duración de ello. Es más seguro para sí mismo, tener una excusa como esta para desafanarse de la situación del asesinato, que quedarse con la idea de su suciedad y perversión a con ello.

- ¿Ves a lo que me refiero? Debe ser feo hacer algo así estando inconsciente. Pero tú le ayudaste después de todo. Aunque yo no sepa los detalles ni haya visto. Con haberlo oído me es suficiente. Eres bueno, Padre.

- No merezco tanta gloria, si después de todo lo único que hice fue caer de la misma forma que Will lo hizo con la situación de asesinato.

-Tú no mataste a nadie, Will tampoco. Pero si lo dices así…

-Debo pensar una forma de tranquilizarle en la mañana. Necesitara un confort ante la situación.

-Te deseo suerte con eso. Yo debo dormir, porque ya es tarde para mí. Hasta mañana, padre.

La chica se acercó a Lecter y le dio un leve abrazo y un beso en la mejilla. Se retiró por la puerta en la que vino y se llevó el vaso con agua. Hannibal retornó a su habitación. Ahí yacía Will inconsciente de nuevo. Cambiado con una pijama del Dr. y con un rostro completamente tranquilo. No parecía tener pesadilla alguna. Lentamente Hannibal se acercó y se metió a la cama, apagó la luz de su buró y se recostó a un lado de Will. Sonrió cuando notó que tomó su brazo y se aferro a él bajo las sabanas.

-Excitarte con un asesinato en serie…con el dolor y estoicismo de un joven veinteañero muerto…..eres realmente sucio Will.

Hannibal se acomodó para dormir. Dejó que su brazo fuera atrapado por las manos constrictoras de Graham. Recordó, en silencio y mirando hacia el techo blanco de su cuarto, lo que realmente había sucedido. La laguna mental de Will tomó acciones sobre sí mismo. Su sonambulismo aparente le hacía ver cosas y estar en otro lado. Lecter observaba cada movimiento en su cabeza. Podía ver como Will Graham se avanzaba de nuevo sobre él, como lamia su mano en busca de afecto. Podía recordarlo quitarse con desesperación la ropa y tratar a toda costa de que el Dr. le tocara. Will se había corrido paralelamente a su alucinación. Había sido tocado y excitado por el animal negro que veía. Todo había pasado. Había gemido y gozado la situación. Ese animal, en la escena real, en el momento que Abigail Hobbs logró escuchar sus gemidos, había sido únicamente Hannibal Lecter.