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* Lean con atención pues no lo repetiré: La serie DEFINITIVAMENTE NO es mía.
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Bittersweet
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Bienvenido de vuelta querido lector, espero estés disfrutando tu día. Se que tienes muchas preguntas y poco a poco intentare responder a ellas, al menos las que me sea posible. Existen cosas que no se, son demasiado intimas y personales como para divulgarlas fácilmente pero contare lo que pueda.
Eh estado meditando que debería contarles primero y decidí que lo mejor es seguir una especie de orden cronológico, es decir no adelantar acontecimientos y contar lo ocurrido poco a poco. Hoy comenzaremos con el día en que Mamori se dio cuenta de sus sentimientos por Yoichi.
Resulta obvio que ella lo consideraba un amigo. No un amigo como Sena que debía cuidar y proteger de los chicos mayores que lo intimidaban, por que Yoichi en ese aspecto no tenia problemas, él era mas bien la clase de chico que intimida a otros.
Pero Mamori cuidaba de él de una manera distinta. Preparando el café tal como a él le gusta, dejando siempre una toalla limpia junto a su rifle después del entrenamiento y una botella de agua fría.
Ordenando los archivos alfabéticamente y editando los videos lo mejor que podía por que su relación con las computadoras era bastante tensa, las odiaba con fervor pero las usaba solo cuando no lograba evitarlo.
Ella misma lavaba su uniforme del equipo por que sabia que Yoichi detestaba el aroma a suavizante de telas que amaban los demás, así que lavaba el de Yoichi separado del resto y usaba un suavizante de telas con aroma distinto.
Creo que a este punto comprendes la idea, Mamori cuidaba de él de la mejor manera posible y siempre estaba atenta a lo que él necesitara por que de una u otro manera su rubio demonio siempre la recompensaba ya fuera con un hosco "gracias" que ella encontraba completamente sincero y por lo tanto valioso o una media sonrisa satisfecha.
Ahora la pregunta del día es ¿Cómo se dio cuenta Mamori de sus sentimientos por Yoichi?
Bien la respuesta es simple.
Observando.
Un día, precisamente un domingo que se encontró libre del entrenamiento y la escuela se quedo en casa para pasar el día con sus padres. Ella siempre fue madrugadora y completamente una persona de mañana, alegre y vivaz a horas inhumanas por lo que esa mañana bajo aun en pijama a la cocina para desayunar con sus padres.
Vio a su madre preparar cuidadosamente una taza de café, con la cantidad exacta de café recién molido, azúcar y leche, que luego entrego sonriente a su padre, él bebió un sorbo y le agradeció a su madre con una sonrisa.
Ese era el pequeño gesto que ella misma tenia todos los días con Yoichi al preparar su café con cuidado pero no lo supo solo con eso.
Ese día, con el correr de las horas vio en sus padres muchas similitudes a ella misma y Yoichi, la forma en que discutían por tonterías para luego continuar charlando como si nada hubiera ocurrido, la forma en que su madre miraba la sonrisa de su padre con ojos soñadores tal cual ella misma veía los hermosos ojos verdes de Yoichi.
Por la noche cuando sus padres se despidieron de ella antes de irse a dormir ella permaneció en la sala, mirando fijamente la pared frente a ella donde reposaba una fotografía de la boda de sus padres.
Pero no veía el vestido ni el peinado de su madre, tampoco las sonrisas llenas de felicidad, lo que mantenía sus ojos cautivados por la imagen era la mirada llena de amor en los ojos azules de su madre mientras miraba a su padre.
Claro ella siempre supo que sus padres se amaban al igual que había visto esa fotografía millones de veces antes pero como ocurre a veces podemos tener frente a nosotros la verdad por largo tiempo y no verla para que un día, uno cualquiera, la realidad nos golpee y nos demos cuenta de lo que teníamos frente a nosotros.
Eso fue lo que le paso a Mamori. Le sorprendió ver los ojos de su madre por que reconoció unos iguales, reconoció su propia mirada cuando hablaba con o de Yoichi.
Suspirando aterrada se dio cuenta que lo amaba… lo que jamás imagino había sucedido, se había enamorado de un demonio chantajista y manipulador del que no cambiaria absolutamente nada por que sabia que si lo amaba era exactamente por ser como era.
Sonrío en ese momento, una sonrisa asustada y temblorosa, estaba enamorada… y como sucedía en su familia, al menos del lado de su madre, una vez enamorada ya no existía vuelta atrás… lo amaba y seria para siempre.
