Gracias por las reseñas y por agregarme a sus favoritos: Nenita Malfoy y Ro 91. Este capitulo se los dedicó a uds. También me di cuenta de un pequeño error, Lizzie y Jacob hablan juntos en Amanecer, no en Eclipse, lo corrijo en un segundo…

Lizzie

¡Rayos! Esto no está saliendo como esperaba maldije interiormente a Jacob por haberme distraído esta tarde. Ya había dado 5 vueltas al parque mordiéndome las uñas y devanándome los sesos para encontrar la manera de dorarles la píldora a mis padres. Ya casi encontraba la forma de darles la noticia cuando choqué con él. Nunca antes había visto a un chico tan musculoso y guapo. Era sobretodo la forma en que me miro lo que me puso nerviosa. Parecía que ya sabía lo que iba a decir, que conocía todos mis pensamientos de antemano y que decía justo lo que yo necesitaba oír.

Tal vez le di la idea equivocada pensé mientras mi padre seguía vociferando. Ahora pensara que soy una chica descuidada que liga con extraños el pensamiento me hizo reír. Eso probablemente fue una mala idea, porque mi madre que había estado llorando desde que le di la noticia, soltó un quejido y mi padre subió el volumen del regaño. Había estado fingiendo escucharlos hasta que mi papá dijo la palabra "doctor", ahí fue cuando empecé a poner atención realmente.

-Probablemente el doctor nos recibirá mañana a primera hora, Inge- le decía a mi madre-Nos costará una pequeña fortuna arreglar esta desgracia, pero Lizzie estará recuperada dentro de unos pocos días.- me miró como si yo formará parte de la decoración del salón.- Estará lista para la fiesta de los Thomson el sábado.

-¿Arreglarlo? No puedes arreglarlo, papá. Esta hecho.- interrumpí confundida.

-¿No habrás creído que te íbamos a dejar seguir con esta locura, o sí? – mi padre dijo entre dientes.

Ese fue el colmo. Tras unas cuantas amenazas, una lámpara hecha añicos contra la pared y muchas lágrimas, mi padre me corrió de la casa. Estaba lista para eso. Sin embargo me sorprendió que no me dejara llevarme nada de la casa, ni siquiera mi celular. Todo había sido comprado con su dinero y según sus reglas todo le pertenecía. Mi mamá ni siquiera se inmutó. Me encogí de hombros y salí de la casa. El auto y Jake seguían ahí. El estaba recargado en la puerta con los brazos abiertos para mí. Ni siquiera noté que estaba llorando hasta que el limpió las lágrimas de mi cara.

Me abrazó por un largo rato hasta que fui capaz de retomar el aliento. No era de las personas que se rinden fácilmente. Este era solo un obstáculo más que tendría que superar. Afortunadamente no tendría que hacerlo sola.

¿A dónde te llevo Izz?- me preguntó cuando subimos al auto. Probablemente pensó que me había vuelto loca cuando solté una carcajada.

No lo sé- dije sorbiendo la nariz y recuperando el control- En el peor de los caso imaginaba quedarme en un motel, pero nunca pensé que mi papá se quedaría con mi dinero o mi teléfono.

Conozco un lugar en donde puedes quedarte- dijo triunfalmente, después de pensarlo un rato.- Es un poco lejos, pero con esta belleza llegaremos en seguida.

Le sonreí y me acurruqué en el asiento de piel. Ya estaba oscureciendo y sólo quería apagar mi cerebro y dormir un rato. No quería pensar en lo que estaba haciendo, sentada en el asiento copiloto de un extraño, manejando asía quiensabedonde. La verdad es que no pensaba en Jacob como un extraño, sentía como si lo conociera desde siempre. Tratando de no pensar más, caí dormida.