Titulo: Sinfonía Soledad
Autor: Amane Winry
Fecha de publicación: 15-08-2008.

Disclaimer: On.


"Fama...dulce vicio de doble filo"


Confirmándolo: Un Horrible Día.

-o-o-

- ¿Por qué hacen tanto escándalo por un chico? Ni que fuera la gran cosa –bufó con voz cansada mientras veía cómo la rubia comenzaba a agrupar aun montón de chicas para formar un club de fans desquiciadas o algo parecido, ya que varias sacaban algunas libretitas y anotaban los datos que la ojiazul les indicaba.

"¿Y dónde se habrá metido Sakura?", pensó, mientras se encogía de hombros y daba un gran bostezo. "Hace un rato que desapareció. Tal vez y también se le pegó lo fanática por aquel niño bonito".

- Esto es problemático –cerró los ojos.

- ¡Hey, Shikamaru! –Aquella voz chillona lo sacó de su "mundo paralelo en el que sólo estaban él y las nubes", y lo hizo centrarse en la rubia muchacha que se le acercaba- ¿Piensas quedarte allí todo el evento? –Se cruzó de brazos y miró hacia los lados, buscando a su amiga de exótico cabello rosa- Por cierto, ¿dónde se ha metido la Frentezota? Hace un rato que no la veo…

- Creo que vio a alguien conocido y se acercó a hablarle –dijo, sin darle mucha importancia. Él tenía otra preocupación- Se fue hace un rato. Tal vez y sea alguno de los matones de Hyuuga o… -bostezó de manera aburrida- bah, esto es muy problemático.

De un momento a otro, Ino palideció. ¡Se había olvidado de eso! Tal vez y aquel sexy novio de su amiga no le creyó nada de lo que ella le dijo y mandó a alguno de los que trabajaban para él a que los siguieran. Quizás en aquellos momentos la pelirrosa estaba siendo sacada a la fuerza de Centro Comercial y llevada a algún lugar donde Hyuuga le reprocharía duramente que le hubiera mentido y terminaría su relación con ella además que le advertiría que destruiría la carrera de Uchiha Sasuke por ser él el motivo del engaño. ¡No! Ella no podía permitir que eso sucediera, así es que tenía que encontrar a Haruno Sakura lo más pronto posible y…

- ¡Cerda! Pensé que estabas con algún grupo de chicas ideando algún plan para acercártele al "niño bonito" y conquistarlo –dijo la pelirrosa en cuanto se sentó a un lado de su aburrido amigo y miraba a la rubia con una extraña sonrisa en el rostro. Ino arqueó una ceja.

- ¿Tú dónde estabas, frente de Marquesina? Estaba muy preocupada por ti ya que creí que papacito Neji había enviado a alguien a seguirte y que tú lo descubriste y te escapaste para que no te encontraran. Deberías haber pensado en eso antes, Sakura.

"Qué astuta eres, cerda", pensó con cierta ironía. "¿No será que estoy metida en este problema por tu culpa?".

- Sí, envió a alguien –contestó la pelirrosa con cierta seriedad. "Pero a quien menos me esperaba. ¿Cómo se le ocurre enviar a un tipo que está completamente enamorado de mí?"- Rock Lee.

- ¡¿Qué? –exclamaron Ino y Shikamaru a la vez.

"Definitivamente aquí hay algo extraño", pensó el chico mientras fingía que le restaba importancia al asunto. "¿Qué se traerá entre manos Hyuuga Neji?".

"Lo que tiene Neji de sexy y guapo lo tiene de despistado. ¿Cómo se le ocurre mandar a alguien que está completamente enamorado de la Frentezota? Además está horrible. Creo que a ver a Sasuke-kun, se morirá de la envidia". Sonrió.

- Pero ya está todo solucionado –sonrió, aunque con cierta tristeza. "No puedo entender cómo prefiero inventarle excusas baratas a mi novio para quedarme en este estúpido evento, que afrontar la verdad y marcharme a casa"- No hay nada de qué preocuparse.

La rubia iba a replicar, pero en ese preciso momento se les acercó alguien, a quien no esperaban ver.

.-.-.-.-.

- Vaya modales, Uchiha. No deberías ser así de descortés con quien es tu jefe –aquella voz tenía un tono bastante frío y a la vez divertido. Parecía que lo estaba disfrutando- Te puedo hundir cando a mí se me de la regalada gana.

"Para lo que me importa", pensó el pelinegro mientras reflejaba "serenidad" en su rostro. "Así me libero de toda esta payasada de una vez y no vuelvo a ver tu cara de…". Comenzó a acercársele.

Kakashi se apresuró en intervenir. Sabía que si no lo hacía, el engreído de Sasuke metería la pata hasta el fondo y terminaría peleándose con el otro joven que tenía al frente. "¿Por qué se llevan tan mal?", pensó mientras tomaba al Uchiha del brazo y lo jalaba hacia atrás, quien lo fulminó con la mirada.

- Lamento que no podamos quedarnos a esta charla tan "amena", Gaara-sama, pero a Sasukito aún le falta arreglarse para la conferencia de prensa y contamos con el tiempo preciso –sonrió, aunque fue difícil que se notara debido a la horrenda mascarita que llevaba- Así es que, si nos disculpa… -comenzó a empujarlo al interior de la habitación, y cerró la puerta en cuanto estuvieron dentro.

- Es bueno que comiences a controlar tu humor, Sasuke-kun –le dijo mientras lo soltaba y hacía que se quedara a escasos centímetros de la puerta. Sasuke se apoyó en ésta- Sabaku no Gaara, por si no lo recuerdas, es quien maneja todo este asunto. Él es la única garantía que tienes, Sasuke-kun, y no debes desperdiciarla.

- Hn –dejó escapar el joven, bastante fastidiado. Había muchas cosas que no le estaban gustando: Primero, que tanto Kakashi como Suigetsu le tuvieran tanta "confianza" y lo "tironearan" y lo trataran como a un niño pequeño cada vez que podían; segundo, que siempre tuvieran que "rescatarlo" de la bola de chicas que lo acosaban y que siempre le lanzaban miradas de "eres un gran trozo de carne que disfrutaremos enterito"; tercero, que Kakashi siempre le recordara que el antipático, presumido y cero sentido del humor, Sabaku no Gaara, era su "jefe" y que le debía "obedecer" –eso definitivamente lo hacía reventar de la rabia-; cuarta, que cada vez que se apoyaba en una puerta…

- ¡Llegué! –gritó desde fuera un chico, justo antes de abrir la puerta, claro que co cierta dificultad ya que "algo" estaba haciendo presión desde el otro lado- Lamento haberme… -se interrumpió, al ver al Uchiha un tanto "desequilibrado" y mirándolo con odio puro. "Ups, creo que volvió a pasar". Soltó una risita nerviosa.

Eso…lo que acababa de suceder: que el idiota de Suigetsu no se tomara la molestia de golpear antes de entrar, y que siempre lo empujara hasta el punto de hacerlo tropezar pues tenía la costumbre de apoyarse en la puerta para asegurarse, en caso de que alguna de sus molestas fans o cualquier tipo de persona que eran clasificadas como "fastidiosa y acosadoras sin vida propia", de correrlas de inmediato y poder hacer y decir lo que quisiera sin tener la idea de que lo estaban espiando. Pero siempre sucedía eso: llegaba el tarado Suigetsu, lo empujaba y provocaba que tanto éste como Kakashi soltaran una risita graciosa.

Sasuke simplemente los miró de manera asesina, pero ninguno dejó de sonreír.

- Tú tienes la culpa, Sasuke-kun –le dijo el enmascarado peligris mientras se apoyaba e una de las paredes y se cruzaba de brazos- De verdad, deberías dejar de apoyarte en las puertas. No seas tan paranoico.

- ¿Paranoico…Sasuke? –preguntó el recién llegado co cierta ironía- Estás hablado de otra persona. Sasuke jamás piensa que todas las personas están pendientes de él, por lo cual nunca está amarg…

- Suigetsu… -con sólo escuchar la voz del pelinegro, el de platinados cabellos se quedó en silencio. No sería bueno para su integridad física si seguía hablando.

"Más te valía", pensó mientras se volvía a cruzar de brazos y miraba e lugar en donde se "suponía" que estaría el vestuario que usaría para aquel aburrido evento. "Esto definitivamente es molesto".

Kakashi iba a agregar algo, pero en ese momento llamaron a la puerta con unos golpecitos suaves y, antes que alguien respondiera, la abrieron y apareció Temari, cargando unas cuantas prendas con el debido cuidado. Al ver a Sasuke, le miró con una sonrisa divertida. El pelinegro alzó una ceja. "Primera vez que me ve y no me come con la mirada", se dijo mientras la joven cerraba la puerta, "pero tampoco me gusta que me mire así. ¿Acaso tengo algo en la cara?". Su enojo pareció aumentar.

- Parece que no has tenido un buen día, Sasuke-kun. Estás un poco desarreglado, pero aún así… -se acercó un poco más, quedando muy cerca de su oído- te vez sumamente sexy –se alejó para ver la expresión del pelinegro, pero éste ni se había inmutado ante la acción. Seguía con su expresión seria.

- …

- ¿No me vas a decir nada? –preguntó pasados algunos segundos al ver que el joven no tenía ningún cambio, ni una sonrisa.

"Te haces el difícil, Sasuke-kun", pensó con malicia, "pero vas a caer".

Tanto Suigetsu como Kakashi esperaban con mucho entusiasmo la respuesta del joven actor.

"Maldito amargado con suerte", se dijo el primero.

"¿La mandas al demonio o te quedas callado?", se cuestionó el segundo.

Pasaron otros diez segundos antes que la joven se rindiera, le dejara la ropa en el sitio donde debía estar antes que el pelinegro llegara, y se decidiera a salir. Iba a poner el primer pie fuera de aquella habitación cuando la voz del Uchiha la detuvo.

- Nos vemos, Temari –y le sonrió con arrogancia.

La rubia, sonriendo también, salió y cerró la puerta tras de sí.

Kakashi y Suigetsu se quedaron el blanco en cuanto a reacción corporal se refería.

"De verdad sabes lo que te conviene, Sasuke-kun", se explicó el primero.

"Quién te entiende con las mujeres Sasuke imbécil", se respondió el segundo.

Pero la voz del pelinegro los atrajo a la realidad.

- Ustedes dos, esperen afuera –les "pidió con su simpatía de siempre.

Ambos soltaron un suspiro y salieron de la habitación. "Era demasiado hermoso para ser cierto".

-o-o-

- Hola, chicos –saludó con total naturalidad, ignorando que a su alrededor había un montón de chicas fastidiosas- No esperaba encontrármelos por aquí –se fijó en Ino- Bueno, a ti sí –le dijo con total franqueza y luego se fijó en el muchacho- ¿Viniste con Chouji? Hace mucho que no lo veo.

Shikamaru bostezó de manera aburrida antes de contestar.

- No a él no le interesa meterse en estos asuntos problemáticos –"y en realidad, a mí tampoco, pero no me quedaba otra"- y creí que tampoco te interesaban a ti, Kiba –tanto Ino como Shikamaru lo miraron fijamente.

- Es cierto –afirmó la rubia- ¿Qué haces aquí? –arqueó una ceja.

El joven, de castaños cabellos, ojos marrones y unas extrañas marcas que cubrían parte de sus mejillas, levantó con ostentosidad una cámara fotográfica –de esas profesionales- que tenía colgada al cuello. Todos le miraron con asombro, incuso Sakura, que se había mantenido un tanto al margen de aquella conversación, y este aumentó cuando de uno de sus bolsillos sacó un pase para aquel evento, del mismo tipo de los que ellos tenían. Sonrió.

- Vine porque soy el fotógrafo de la revista Superestrellas, y estaré presente gracias a este pase en la entrevista que el "grandioso" Uchiha Sasuke dará a la revista y a cinco de sus fans que lo consiguieron, que por cierto es una vez que finalice la firma de autógrafos y la promoción de su última película. ¿Sabían de ello, verdad? –consultó, especialmente a Ino, pues en el fondo les quería decir "jaja, yo estaré en aquella entrevista exclusiva, aunque para mí no es la gran cosa, y ustedes no. Jaja"

Ino arqueó una ceja y luego miró a Shikamaru quien, entendiendo de inmediato el mensaje que aquella "dulce" mirada le transmitía, con pereza, sacó de uno de los bolsillos del pantalón los pases de los tres, los que la rubia prácticamente arrancó de sus manos y se los mostró a quien había formulado aquella "preguntita" con una sonrisa "victoriosa".

- Nosotros tres también estaremos allí –sonrió ampliamente- ¿Lo ves, Kiba? estaba bien enterada de que podría estar aún más cerca de Sasuke-kun, y voy a estarlo –dibujó una sonrisa boba, ya que se imaginaba que estaba frente al pelinegro y que éste, al verla, quedaría deslumbrado con su belleza y, con prisa le tomaría la mano y se la llevaría a un lugar más apartado para que hicieran "cositas".

Shikamaru, Kiba y Sakura miraron a la rubia con una ceja alzada. "Ya está fantaseando", pensaron los tres mientras uno de ellos bostezaba. "Qué problemático".

- Ino, Ino… ¡cerda! –era la voz de la pelirrosa, que se había cansado de verla con aquella expresión de "fascinación" en el rostro- ¿Te traigo un balde?

La ojiazul le miró con extrañeza. Aquella pregunta le parecía bastante "rara".

- ¿Y para qué quiero un balde?

"¿No se lo imagina?", pensó la ojiverde. "Vaya, aquel niño bonito le está saturando la mente.

- Simple –dijo con naturalidad- para que allí acumules la babita que se te está cayendo por pensar tanto en ese tipo –sonrió triunfal, mientras volvía a sentarse donde había estado antaño.

Una sonora carcajada salió de los labios tanto del fotógrafo como de chico "al que todo le parecía problemático", lo que enfureció a la rubia, quien les dedicó una mirada asesina.

- ¡Son unos estúpidos! –chilló, provocando que todas las miradas de las fans de Uchiha Sasuke que se encontraban por los alrededores, se centraran en ella, pero pareció no interesarle- ¡Ya quisieran que yo fantaseara con ustedes! Pero, ¿saben qué? ¡No, eso es y será imp…!

No pudo terminar su frase pues fue interrumpida por una voz aún más chillona que la suya.

- ¿Qué demonios está sucediendo aquí?

"Zorra", fue lo primero que vino a la cabeza de la rubia al verla.

-o-o-

- Hmp –fue lo único que "dijo" en cuanto se reunió con sus "competentes y eficientes" colaboradores, quienes lo esperaban con expresión "entretenida"- Muévase –y comenzó a avanzar con destino a la que sería su segunda parada: la sala de maquillaje. "Esto es lo que menos soporto", pensó mientras dibujaba una mueca de fastidio, "tener que aguantar que me echen encima esas porquerías que resaltan aún más mi atractivo". Su expresión se hizo un "poco" arrogante.

Tanto Kakashi como Suigetsu lo siguieron unos pasos más atrás con cierta decepción. Aún no podían dejar de pensar en que a pesar que ya llevaban cerca de tres años trabajando con él, aún no podían predecir con exactitud lo que pensaba aquel muchachito, o cuáles serían sus siguientes movimientos.

Definitivamente, el Uchiha era como una cajita de sorpresas, y quizás ésta era la razón por la que lo soportaban.

No tardaron en llegar a la siguiente habitación. El Uchiha, deteniéndose algunos segundos frente a la puerta, colocó una expresión mucho más seria que la que tenía normalmente. Sentía que "algo olía mal" dentro de aquel cuarto.

- ¿Pasa algo, Sasuke-kun? –preguntó el enmascarado mientras se situaba a su lado- ¿Acaso le temes a Kankuro?

Sasuke le miró inexpresivo. "Yo no le temo a nada, ni menos a ese rarito de cara pintada".

- Hn… -gruñó, sin hacer el menor movimiento.

En ese momento, Suigetsu se unió a la "conversación".

- Tal vez y Sasuke piensa que allí hay un montón de chicas. Y eso le causa "alegría" –comentó divertido.

El pelinegro prefirió pasar por alto aquel dicho. No tenía deseos de gastar su energía en estupideces.

- ¿Aquel ha llamado? –preguntó de repente, con nulidad, mientras mantenía su vista fija en la puerta.

Tanto el enmascarado como el otro chico comprendieron de inmediato "a quién se refería".

Ambos dibujaron una sonrisa. Sabían que lo que dirían no le causaría gracia…

- Algo mejor, Sasuke-kun –habló el peligris- dijo que estaría aquí, y que además tenía uno de esos pases especiales para estar en la entrevista exclusiva. Parece que es tu fan número uno, Sasuke-kun –comentó con gracia- Deberías alegrarte. No se interesa e cualquiera para que est…

Un abrir estrepitoso de la puerta que estaba frente al pelinegro atrajo la atención de los tres jóvenes, y más aún la persona que por allí se asomó y que los saludó de manera extremadamente animada.

- ¡Hola, chicos! –los miró a todos, pero se centró en el pelinegro. Él era su última obsesión- ¡Sasuke! ¿Ya has pensado en la propuesta que te hice? Por supuesto que aceptarás, ¡es una oferta irrechazable! No te arrepentirás si lo haces, ¿qué me dices? –lo miraba expectante y co emoción. Añoraba escuchar las palabras del chico de indescifrable mirada; este lo miraba con una ceja alzada.

"¿Acaso no es más que evidente?", el sexy actor se cruzó de brazos. Molesto

"A ver cómo te libras de ésta, Uchiha", pensó el peliplatinado mientras dibujaba un gesto divertido.

- Está bien –habló el pelinegro- Te lo diré…

.-.-.

Las palabras de su tío le parecían que provenían de bastante lejos de donde estaba, cuando en realidad estaba sentado a la cabecera de aquella mesa, que no era de grandes extensiones. Pero, es que él tenía la cabeza ocupada con un asunto mucho más preocupante para sus intereses personales: el reporte de su más fiel servidor, Rock Lee. Se suponía que lo llamaría en cuanto llegara a aquel maldito evento, pero aún no lo hacía. ¿Por qué? Tal vez y aquel chico, después de todo, sí era a quien tanto buscaba. "No, eso es imposible", peso rápidamente, mientras hacía con la cabeza un gesto negativo. "Si lo fuera yo me…".

- ¡Nei! –aquel llamad, en voz extremadamente alta, lo sacó de sus pensamientos de manera frustrante y autoritaria. Lo miró con sorpresa- ¿Te pasa algo? Estás muy distraído.

El castaño negó con seguridad. No quería hablar sobre aquel "asuntito", por lo menos, hasta que tuviera un mayor avance en su "investigación", y a quien tanto buscaba totalmente identificado, sin posibilidades de escape. Cuando eso estuviera cumplido, se explayaría todo lo que quisiera. "Antes no, sería dar un paso en falso", pensó, antes de iniciar una conversación que no le distraería en nada.

Pero su tío habló primero.

- Supe que hoy hay un evento en el centro comercial que heredaste de tu padre, Neji –lo miró fijamente algunos segundos, mientras lo analizaba- ¿Es de mucha relevancia?

El muchacho se acomodó en su asiento y dibujó una semi sonrisa.

- Para nada –contestó con franqueza- al menos para mis negocios. Es una conferencia de prensa de un actorcito de cuarta categoría que luego hará una firma de autógrafos y posteriormente una entrevista privada con "cinco de sus afortunadas fans". Por supuesto, yo no le daría mucho interés a ese tipo de acontecimientos, no es necesario, para eso están las personas que contraté para que administre el local- concluyó con naturalidad, mientras cerraba lo ojos por breves segundos.

Su prima Hanabi lo miró ceñuda por un breve instante, antes de tomar la palabra.

- No es cualquier actor, Neji –tanto su padre como el aludido la miraron fijamente- Es nada más y nada menos que Uchiha Sasuke, el joven artista que es revelación e nuestro país. Además de ser muy bueno en lo que hace, es muy guapo y está soltero –comentó con naturalidad, pero demostrando su fanatismo- y tú, Neji, como buen primo, deberías haberme dado un pase para estar allí –replicó con voz "dolida"- Así lo podría haber conocido.

Hinata, quien se había mantenido al margen de aquella conversación, al escuchar aquel nombre, se sorprendió un poco. "¿Uchiha-san?".

Quizás, era más arriesgado de lo que ella pensaba…

¿Por qué Naruto-kun la implicaba en algo así?

-.-.-

Tras la llegada de aquella chica de rojiza cabellera y anteojos, todos sintieron un "repentino" cambio de aire en el lugar, especialmente la rubia. ¿Qué se creía aquella tipa como para hablarle de esa forma? Le haría saber que no tenía derecho a dirigirse a ella de esa manera. Nadie hacía callar a Ino Yamanaka.

- ¿Quién te crees para venir a callarme? No eres más que una tipa con cuerpo de escoba, horrible cabello rojo, y ant…

- Basta, Ino –la detuvo el fotógrafo- Te estás pasando. No estamos como para hacer un escándalo –se acercó un poco a ella y lévalo en voz muy baja, muy cerca del oído, para que sólo ella escuchara- Ella es una de las que forman parte del equipo que trabaja directamente con Uchiha Sasuke. Lo sé porque al llegar, la vi dirigiendo todo esto –esbozó una sonrisa- Si sabes lo que te conviene, quédate calladita –y se alejó, para poder notar la expresión de la rubia.

Dibujó una mueca de fastidio por las palabras del joven, pero obedeció. Se tragaría su rabia con tal de estar frente a aquel hombre tan podidamente sexy, al que conquistaría a toda costa; se "sacrificaría" por Uchiha Sasuke.

La recién llegada, quien había centrado toda su atención en la rubia, al notar que ésta se había "tranquilizado" luego de las palabras que aquel muchachito le dijo al oído, se fijó en las otras dos personas que se encontraban en aquel sitio: una chica de rosados cabellos con un fastidioso efecto visual, y un chico de apariencia aburrida. ¿Qué hacían dos personas como éstas en el evento de alguien tan genial como su Sasuke-kun? Tenía que averiguarlo, pero no de manera tan "directa".

"Sasuke-kun no puede ver a gente como ésta en su evento, menos a la que tiene cabellos de chicle. Le bajan la magnificencia al espectáculo". Alzó una ceja.

"Son estupideces", se dijo a sí misma, "¿Qué tendría que ver yo con ese actorcito plástico? Lo que menos deseo es involucrarme con aquel niñito de molde. Debe ser todo un arrogante amargado.

Suspiró.

La pelirroja, por su parte, como ya había logrado "calmar" a la rubia y no tenía la intención de "perder su tiempo con gente tan poco relevante", procedería a largarse. Además, tan sólo quedaban algunos minutos para que su Sasuke-kun apareciera ante todas las tipas que allí se congregaban, y ella debía estar en primera fila, para procurar que "ninguna mocosita" se le tirara encima. Porque si eso ocurría, la susodicha "no viviría para contarlo". Sonrió al pensar en esto, mientras se giraba para continuar con su camino.

La de cabellos rosas, por su lado, la vio alejarse con nulo interés. "Es una estupidez pensar que yo pueda tener conflictos en un futuro con aquella tipa, por culpa de un niñito plástico", hilvanó mentalmente, mientras se fijaba en el chico fotógrafo y a Shikamaru, quienes intentaban mantener a Ino "relajada". Una misión imposible.

Expulsó un poco de aire. "¿Qué más me espera en esta jornada?".

No lo sospechaba, pero era algo que la cambiaría.

-.-.-.-.-

- Pero Sasuke –decía el sujeto, con un tono que mostraba cierta "desesperación"- ¡Nadie te hará una propuesta de trabajo tan grandiosa y emocionante como la mía! –se llevó las manos a la cabeza en u gesto verdaderamente "ofuscado"- ¿Qué debo hacer para que aceptes la súper genial propuesta que te he hecho? –lo miró con expresión de cachorrito.

Sasuke arqueó una ceja. ¿De verdad estaba oyendo todas esas estupideces provenientes de un tipo que, a lo menos, tenía diez años más que él? Le parecía francamente patético. "Quizás podría esperarlo de alguien como el dobe hiperactivo sin cerebro, pero de alguien como Maito Gai…".

Soltó un gruñido.

- Ya te dije que no aceptaré –declaró con frialdad, pero ya mostrando "ciertos rasgos" de fastidio en la expresión de su rostro- No me interesa en lo absoluto –lo miró fijamente algunos segundos, pero luego desvió sus ojos en dirección a la maldita puerta por la que debía entrar para comenzar con el odioso proceso de maquillaje, para el que, francamente, no le quedaba mucho tiempo. "Mierda, he perdido minutos valiosos en esta estúpida conversación".

Otro bufido escapó de sus labios.

Optando por no decir nada más, hizo caso omiso a las "poses de insistencia" del hombre de pobladas cejas y peculiar corte, e ingresó a la odiosa habitación, donde un chico de extrañas marcas en el rostro lo miraba cual si fuera el chiste del momento.

"Mierda de día", pensó con fastidio.

Bufando por enésima vez, con paso rápido –y sin siquiera saludar a Kankurou- se sentó en una de las tres sillas allí dispuestas, que estaba frente a un gran espejo, en donde contempló por breves segundos las perfectas facciones. "Jodida estupidez".

El otro chico, por su parte, se quedó en el mismo sitio contemplando al Uchiha, con una leve cuota de interés. Aquel tipo no le caía mal, pero tampoco le agradaba. Para él, no era más que un niño bonito al que tenía que maquillar para que se luciera ante las cámaras y aquellas tipas que vivían y suspiraban por él, que se encontraba sumido en un mundo lleno de lujos y superficialidad que cualquier mortal desearía pero…

…tenía la leve impresión de que a Uchiha Sasuke le desagradaba esa vida y que no estaba inmiscuido en ella por gusto, sino por alguna otra razón. ¿Cuál sería?

Inconscientemente, sentía cierta curiosidad.

- Te puedes apurar, ¿quieres? –La voz del "divo insoportable" lo sacó de su análisis- No quiero perder más tiempo –soltó un pequeño gruñido.

Kankurou alzó una ceja. "Tipo odioso y amargado", se dijo con molestia.

Con paso calmado –ni loco se mostraría como "el que hace todo lo que el niño bonito le dice"-, avanzó hacia el Uchiha, dispuesto a iniciar de una vez la labor de maquillar y arreglar a la flamante estrella de su hermano, Sabaku no Gaara.

Y pensó en algo: ¿Por qué razón trabajaban juntos, si apenas se soportaban?

Presentía que había algo oscuro en todo esto.

.-.-.-.

Un gruñido fue lo primero que "expresó" en cuanto salió de la odiosa habitación en donde se había llevado a cabo el proceso para "hacerlo más atractivo", para luego arquear una ceja y mirar fijamente a uno de sus asistentes, a quien respetaba mucho más de lo que aparentaba.

Llegaba el momento de la verdad.

- ¿Ya está todo listo para la estupidez? –preguntó con cierto dejo de fastidio.

El enmascarado soltó un suspiro. "Nunca cambias, Sasuke-kun".

- Sí, sólo falta la presencia del (estúpido) actor principal, que eres tú, y la de Gaara-san, quien debe ingresar contigo –lo miró con cierta curiosidad. "Supongo que tratará de controlarse", pensó mientras sonreía, "no vaya a ser que…".

- Estás muy lento hoy, Uchiha –otra vez aquella estúpida voz venía a joderle el momento- Por si no lo recuerdas, la conferencia de prensa comenzará dentro de tres minutos –le miró con cierta cuota de fastidio- Si quieres arruinarlo todo de una vez, te aviso que vas muy bien encaminado –en sus palabras había cierta ironía- Sólo te falta ir directamente a…

- No me jodas –espetó el de negros cabellos con expresión impasible, mientras se cruzaba de brazos con un aire displicente, hacía el intento de olvidarse por completo de él, adoptaba una nueva expresión imperturbable, y se dejaba convencer por la idea de que no era bueno ser desagradable con las mocosas que pacientemente le aguardarían para su entrevista privada.

"Odio esta jodida porquería", se dijo, mientras daba los primeros pasos hacia aquella puerta tras la que le aguardaba su calvario.

Y una chica de inusual cabello rosa.


Esta vez sí que he tardado, y sé que las excusas no tienen sentido. pero últimamente, con la universidad ya ni tiempo tengo para mis distracciones predilectas. Aún así, espero y el capítulo haya sido de vuestro agrado. Ya saben, sus comentarios son siempre Bienvenidos :)

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Nos leemos en la próxima entrega.


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