Era de mañana, el sol apenas se asomaba entre las grietas de las paredes de la casa donde vivía Bo, Bo era la típica chica que con solo mirarla te volvía loco, era la belleza pura en carne y hueso, con ojos color chocolate, cabello oscuro, lacio y con una sonrisa que podría hacerte temblar cuando asomaba un pequeño hoyuelo en su mejilla.

La vida de Bo no era sencilla, durante su adolescencia tuvo que aprender que ella era diferente a todas las niñas de su salón de clases, no solo por ser la chica más linda sino por un poder extraordinario que descubrió que poseía hasta después de su adolescencia. Sí, Bo era una especie de hada que se alimentaba de la energía sexual de las personas.

A pesar que durante sus primeros años de vida y hasta aproximadamente los 18 años Bo no había conocido a nadie con las mismas características de ella o con algún otro poder similar, ella se enfrasco en un viaje lejos de su hogar adoptivo, su hogar nunca fue como esos acogedores en donde todo parecía color rosa, contrariamente su vida se basó solamente en ir al colegio y ayudar a su madre adoptiva en las cosas del hogar.

El día en que Bo decidió marcharse de su casa, fue el día en que ella sintió todo el poder del que era capaz, Mark era el chico más popular de la escuela, obviamente Bo al ser la chica más sexy y encantadora no pudo escapar de verse envuelta en un tórrido romance con Mark, durante su paso por el colegio, eran la pareja sensación, aunque ella no se sentía muy cómoda con tanta atención, así transcurrió el tiempo.

Bo podía sentir como prácticamente encendía a Mark con un solo toque de sus manos, inocentemente aún sin entender lo que hasta el día de hoy la hacía alejarse de los humanos o personas "normales". Una noche mientras Mark llevaba a Bo hasta su casa, los besos no se hicieron esperar, dos jóvenes calientes uno encima del otro, con las hormonas más allá de sus límites, Bo se sentó encima de Mark para poder besarlo más sensualmente, en ese momento ella sintió que algo dentro de ella se despertaba, sentía hambre, pero no hambre de un bocadillo, era ese deseo sexual, era una necesidad extrasensorial que la hizo besar con más fuerza a Mark.

Mark no se resistía, acercaba más a Bo, mientras la sostenía por la espalda, ya semidesnuda, por un momento mientras los besos se hacía más apasionadas, un pequeño destellos color azul paso por los ojos de Bo, Bo sentía como iba en aumento su temperatura y como se sentía cada vez más hambrienta, sin darse cuenta, el sostén de Bo ya había desaparecido, Mark presiona a Bo contra su pecho y Bo sin darse cuenta empieza a drenarlo, con cada beso de Bo una pequeña onda azul salía de la boca de Mark hacía la de ella, ninguno de los dos se percataba de los sucedía ya que los dos tenían sus ojos cerrados. Lo único era que Mark tenía era una sensación extraordinaria de felicidad y Bo sentía como se llenaba cada vez más de una sensación inexplicable, era como si de pronto tuviera una fuerza invencible.

Cuando Bo termina el beso, se da cuenta que Mark no se mueve, ella no sabía lo que pasaba, a como pudo se puso su sostén y su camiseta nuevamente, ella le daba pequeños golpes a las mejillas a Mark, tratando de despertarlo, pero él no reaccionaba, en ese momento Bo entendió que algo realmente malo había pasado.

Salió de la camioneta de Mark y se dirigió a su casa, agarró un poco de ropa la metió en su mochila y solo con eso salió de su casa para nunca volver. Pasó el tiempo y este recuerdo todavía está en la memoria de Bo como una pesadilla que la hace creer que siempre será un monstro que nunca podrá amar.

Alejarse de su casa resultó ser el inicio de la vida de Bo, a como pudo empezó a indagar un poco acerca de dónde venía su familia, encontró muy poca información, pero un día sin previo aviso, ella entró a un pequeño Bar de la ciudad que la había acogido Toronto, al dar el primer paso y entrar al lugar todo era concurrido, por alguna extraña razón al entrar al sitio se sintió segura, era como estar en casa, todos parecían "normales" en otros términos seres humanos, ella se dirigió a la barra y pidió una cerveza, un hombre pequeño se la sirvió.

- "Eres nueva por aquí", dijo el pequeño hombre al otro lado del mostrador

- "Hola, si soy nueva por aquí, este parece un lugar muy acogedor", dijo Bo

- "No te dejes engañar, a veces esto parece un rin de pelea", dijo el hombre con cara un poco burlona

Bo sonríe ampliamente, el hoyuelo apareció lentamente llamando la atención de un hombre alto de barba que estaba cerca de Bo.

- "Hola mi nombre es Trick" dijo el pequeño hombre

- "Hola, soy Bo"

- "Mmmm, bonito nombre, de dónde viene? Preguntó Trick

- "Mi nombre completo es Ysabeu, pero toda la vida me han llamado Bo" contestó

En ese momento Trick se quedó mirando fijamente a la muchacha que estaba frente a él, el nombre que ella acababa de pronunciar resonó en lo profundo de su corazón, una extraña sensación embargó su mente, por un momento recordó a su hija.

- "Estas bien?" pregunta Bo

Trick reacciona ante la pregunta.

- "Si, sí, estoy bien" responde Trick

Mientras Bo terminaba su cerveza, se había percatado que el hombre de barba que estaba cerca de ella, no dejaba de mirarla, ella ya estaba acostumbrada a ese tipo de miradas, debido a su belleza, ello lo miro y sonrió.

Dyson que estaba en el otro extremo le devolvió la sonrisa, poco a poco se acercó hasta que entablaron una conversación completa, se presentaron mutuamente y la noche cayó.

Bo llamó a Trick y le dijo.

- "Cuanto te debo"

- "No te preocupes, hoy tu eres mi invitada, tómalo como una bienvenida a la ciudad", dijo Trick.

- "No", responde Bo, "por favor dime cuanto te debo"

- "De verdad, no es nada, y no me hagas repetirlo sino me sentiré ofendido" dijo Trick con su rostro serio pero a la vez ofreciéndole una pequeña sonrisa a Bo.

- "Muchas Gracias", responde Bo.

Antes de irse Bo, le hace una pregunta a Trick:

- "Dime de casualidad no necesitas ayuda aquí en el bar"

Trick sabía que todo estaba bajo control en su pequeño bar, pero algo dentro de él le decía que tenía que tener a Bo cerca, que tenía que protegerla. Así que sin decir nada más que "Estas contratada", él tomó la mano de Bo y le indicó que mañana mismo podía iniciar su trabajo en el Dal.

Bo, con su rostro lleno de entusiasmo y una gran sonrisa se despidió de Trick y Dyson, para dirigirse a su casa. No podía creer que ya había encontrado un trabajo estable por primera vez.

Sin hacer ninguna otra parada se dirigió a su casa, se tiró en la cama y se durmió profundamente.