- Kacchan- Mencionaba alegre el menor

-¡No, no, no! Es Katsuki, pequeña bola de mierda- Exclamo con enfado el rubiocenizo

-No, te llamaré Kacchan- Insistió con puchero el menor.

-Está bien, tú ganas, llamame cómo quieras- Dijo un poco desganado, pues no hay nada en este mundo que te haga rechazar a tu compañero destinado.

Esté es mi compañero del destino, Izuku Midoriya, el que va hacer cambios drásticos en mi vida.

FLASH BACK

Después de rescatar a Deku lo lleve a su casa, no vivía tan lejos de mi casa por lo qué me sorprendió.

Al llegar a casa de Izuku se encontraron con la madre de esté, la mujer al ver a su hijo con unas banditas en sus rodillas y en una de sus mejillas se acercó y le dijo

-Izuku, bebé ¿Qué te sucedió?- Decía una mujer de contextura delgada cabello y ojos verdes esmeraldas mismos rasgos heredados por su hijo.

-Mamá, ah e-esto emmmm, unos bravucones me querían quitar el dinero, pero apareció Katsuki y me salvó- Dijo el peliverde menor, con una sonrisa en su rostro.

-Por Dios, Izuku, ¿Estás bien? ¿No te sucedió nada malo?- Lo llenaba de preguntas qué al pequeño no le daba el tiempo de responder. Después de unos minutos la madre de Izuku se dirigió al rubiocenizo.

-Gracias por ayudar a mi hijo mmm...- Quedó a medias ya que no conocía el nombre de la persona que había salvado a su hijo.

-Katsuki, Katsuki Bakugou- Al decir su nombre la mujer quedó en shock, no le quitaba la mirada y no le decía nada, la verdad al rubiocenizo se le estaban alterando los nervios. Luego de varios segundos de silencio le hablo.

-¿Katsuki Bakugou?, El hijo de ¿Mitsuki y Masauro Bakugou?- Preguntó una expresión de sorpresa

-Si, ellos son mis padres ¿Usted cómo sabe eso?- Preguntó sin mucha importancia

-Soy amiga de tu madre, nos conocemos desde hace muchos años, tú e Izuku se conocieron cuándo nació él, tú solo tenías 7 años por eso creó que no te acuerdas de mí y de Izuku- Dijo de una forma melosa ... Espera dijo que conocí a Deku cuándo nació. No lo puedo creer, creó qué por primera vez en mi rostro no está mi ceño fruncido, está vez había una mueca de ¿Asombró?.

Al salir del hogar de Deku el rubiocenizo se dirigió a su casa, al entrar estaba la vieja bruja de su madre cómo él le decía, en la sala de estar.

-Mocoso, ¿Dónde andabas?- Tan amorosa cómo siempre

-Hey- Llamó su atención

-¿Que sucede? Le preguntó con una sonrisa socarrona

-Conoces a Izuku Midoriya y a su madre?- No evitó preguntarle, ya que la duda lo estaba volviendo loco.

-Si, somos amigas desde preparatoria ¿Porqué preguntas tan derrepente?- No quería decirle la verdad pero no le quedaba de otra

-Vieja bruja, encontre a mi pareja- Soltó sin mucho esfuerzo pero muy en el fondo le molestaba un poco ya que esto no sería nada fácil.

-¿En serio?, qué bueno mocoso y ¿Cómo es?- El rubiocenizo sabía que le preguntaría eso y es ahora donde se maldice mentalmente, no tenía más opción que decirle la verdad

-Es, Izuku, Izuku Midoriya es mi Omega- Lo dijo muy tranquilamente y sintió cómo sus mejillas se enrojecian por la vergüenza, por varios minutos la casa quedó en silencio hasta que Mitsuki se comenzó a reír cómo si le hubieran contado el mejor chiste del mundo, pero al notar la cara del Alfa menor sería dejó de reirse de inmediato.

-¿Es enserio?- Preguntó un poco incrédula

-Si, y no se que hacer, es un niño todavía y aún no sabé de las clases que nos diferencian- La verdad estoy un poco preocupado y recién acabó de conocer a la Señora Midoriya, no hable con ella sobre esto y no le dije nada de que yo soy un Alfa y que su pequeño hijo es un Omega y mi pareja.

-Si, es verdad que Izu-chan no sabe sobre las clases, pero tendra que saberlo y pronto. Hablaré con Inko- Dijo de forna tajante.

FIN FLASH BACK

Después de varias semanas que llevaba visitando a Deku, la Señora Midoriya me pidió que cuidará a Izuku un sábado en la noche, ya que ella saldría con la vieja bruja a un Onsen. Acepté porqué no tenía de otra, además ¿Qué podría salir mal?

-Kacchan, por fin llegas- Decía alegré el peliverde menor dando pequeños saltos para qué el rubiocenizo lo cargara en brazos, el cuál no podía resistirse. Cargando al pecoso fueron hasta la sala de descanso, encendieron la televisión y programaron la serie favorita del menor (BnHa).

Ya entrada la noche se dirigieron al baño para ducharse juntos.

Lo que resultó ser de un bañó pacífico, hasta ahora no había rastro de agua ya que Izuku al estar al frente de Katsuki liberó sus hormonas de forma inconsciente ya que él aún no sabía a que se debía el calor que sentía en todo su cuerpo.

Katsuki noto el olor dulce del Omega, esté olor hacía que su miembro reaccionará juntó a su instinto de Alfa, acercándose a Izuku hasta quedar frente a frente.

-Tienes un olor exquisito Deku- Decía un poco excitado por el olor que emanaba del cuerpo del pequeño haciendole estremecer.

Izuku no sabía que le pasaba a su cuerpo, estaba caliente, su corazón palpitaba rápido y sentía la necesidad de que Katsuki lo tocará. Acercándose al mayor Izuku lo abrazó de la espalda quedando a la altura de la pelvis del mayor.

El rubiocenizo podía sentir que su pareja lo necesitaba, podía olor esa fragancia dulce que lo incitaba a querer hacerlo suyo pero... No podía, todavía era un jodido niño y lo marcarían cómo pedófilo si lo llega hacer con él.

-K-Kacchan~ Agh~ - Soltó un gemido el menor

-Mierda, a esté pasó ...- pensó el Alfa -¡A la mierda todo!- El rubiocenizo volteó y llevo al Omega contra el suelo quitándole las prendas poco a poco, el Alfa sólo se quitó la camisa que traía puesta y desabrocho su pantalón dejando salir su erección.

Por el otro lado, el menor sentía una extraña sensación que recorría su cuerpo.

-K-acch~ agh~!!! Ah~~... Ahh~ - El Omega daba gemidos agudos haciendo que el contrario perdiera la poca cordura que le quedaba.

Empezó a lamer su cuello bajando con leves besos hacía aquellos botones erectos y rosados, jugando, lamiendolos y dándole pequeños mordiscos. El menor daba pequeños gemidos placenteros, abría las piernas dando pasó al mayor, su cara estaba cuál carmín y a juzgar por la expresión de ambos, lo estaban disfrutando. Ambos querían más pero las condiciones no le favorecían y más al menor.

El Alfa bajó hasta la entrepierna del menor relamiendose los labios y dando un pequeño beso al miembro del contrario para empezar a lamerlo solo con la punta de su lengua, el Omega daba gemidos placenteros ambos podían escuchar los sonidos obscenos que se generaban dentro de la habitación.

-Gya~~~!!! K-Kacchan- Gimio el menor algo adolorido pues sentía que algo resbaladizo, húmedo y grande se adentraba a su parte trasera, pues bien Katsuki lo había penetrado con la lengua a la vez que se masturbaba y lo masturbaba a él.

-M-Más K-Kacchan- Pedía entré gemidos el menor, sin más el mayor aceleró el ritmo tanto de las embestidas con su lengua cómo masturbar a ambos al mismo tiempo. Terminando encima del abdomen del menor, el cuál tenía el rostro y las orejas sumamente rojas y su respiración agitada por aquél acto de placer que habían cometido segundos antes.

Ambos jadeaban, el aroma de la habitación era intenso sus rostros se acercaban cada vez más, hasta unir sus labios en un besó suave y tierno que al paso de los segundos se convirtió en uno necesitado y cargado de lujuria y placer.

El rubiocenizo acariciaba el cuerpo desnudo del menor y rozando sus dedos en la entrada del menor haciendo que ambos se excitarán nuevamente. Pero la razón volvió al mayor separandose al instante del cuerpo del pecoso ya qué aún no podía hacerlo suyo cómo tal, por ser aún un niño.

-Y-yo ... No puedo- Dijo entré cortado el Alfa dejando a su pareja en la necesidad de saciar su cuerpo.

-Yo...- Sus ojos se cristalizaban, temblaba ligeramente hasta que ...

-K-Kacchan~~ ¿Porqué lloras?- Preguntó el menor con una dulce y triste voz haciendo que el mayor se le apretara el pecho de una manera horrible.

-No quiero lastimarte- Dijo con un tono triste.

-No me importa- Dijo el menor acercándose cada vez al mayor -Si eres tú no me molestaría, yo quiero estar con kacchan siempre por que... Yo... Amo a Kacchan