Les agradesco por sus Reviews, este capí es corto pero de todas formas disfrutenlo...

Negación: No poseo Avatar the last airbender.

Este fic es basado en una película que se llama Electric Shadows muy linda la película debo decir... así que bueno disfruten.


Un chico de cabello negro, grandes ojos dorados y piel pálida iba en bicicleta, su único defecto en ese apuesto chico era una cicatriz en su ojo izquierdo, una cicatriz que traía malos recuerdos de su pasado. Iba muy quieto y callado, había vuelto a su país natal con su tío, sin su familia y sin amigos de nuevo.

Flash Back

-Padre, no me quiero ir aun Katara no ha venido a despedirse. ¿Yo me tendré que despedir de ella?.- Pregunto Zuko

-No, supéralo Zuko esa niña solo te causa problemas. Tenemos que llevarte a la estación, tu tío Iroh te va ha estar esperándote allí ¿de acuerdo?.- Pregunto Ozai con una botella de vino tinto y un cigarrillo en su otra mano, había estado bebiendo demasiado desde que su esposa, Ursa, había muerto. Estaba ebrio en ese mismo momento pero Zuko no lo comprendía a su edad.

-Pero... por favor solo va ser un momento. Timbro saludo y me despido de Katara.- Dijo Zuko

-No, he dicho que no quieras o no.- Dijo Ozai poniéndose de pie frente a su primogénito.

-Padre... solo... dame una razón de ¿por qué no quieres que me despida de ella? .- replico Zuko temblando un poco, su padre era muy gruñón y no le mostraba mucho afecto que digamos.

-¡¿Te atreves a contradecirme muchacho estúpido¡ soy tu padre, me debes respeto, pero ¿qué más esperaba de un muchacho tan inútil como tú¡ eres tan inútil como mi hermano Iroh! Y sabes...¡ Jamás desee tenerte a ti como hijo, un patético cobarde y débil!.- Grito Ozai tomando por la camisa a Zuko quien lloraba desoladamente.

-Padre... discúlpame te juro que jamás lo volveré a hacer, solo lo decía para que mi amiga no llorara.- Dijo Zuko tratando de soltarse de la mano de su padre, no quería llorar pero no lo resistió, cerro los ojos y las lágrimas empezaron a resbalar de su suave rostro de seda.

- ¡La próxima vez que te ordene algo quédate callado y obedece... pero no te escaparas esta vez del castigo.- Dijo levantando la botella y estrellándosela en la cara en el ojo izquierdo derramando el liquido sobre su ojo y cachete, Zuko dio un grito de dolor, pero a Ozai esto no le basto, con su cigarro que tenía en la mano izquierda se lo puso en la mejilla donde le había dado el golpe y derramado el vino. Casi a un segundo después la llama del cigarro cubrió su ojo y cachete.-

Zuko lloraba y gritaba desesperadamente dolía demasiado, apenas y pudo apagar la llama que cubría su ojo y mejilla, se levanto corriendo y se fue a su cuarto para tratar de curar la herida que le había ocasionado su padre. Agarro aloe y se lo aplico cuidadosamente en su quemadura y después vendándola.

Nunca se le olvidaría ese desastroso momento de su vida, pensó en su madre, su tío y en Katara si ellos hubieran estado allí le habrían brindado consuelo, pero no estaban y esa era la cruda realidad.

Salió de su casa sin compañía alguna y se dirigió a la estación de tren, volteo a ver por última vez la casa de Katara y siguió caminando un tiempo hasta que llego a la estación dichosa de tren. El tren ya estaba allí así que se subió , fue a su asiento y espero para que el tren se pusiera en marcha.

Paso 4 días y 4 noches en ese tren, no hablaba con nadie, en momentos que no había nadie lloraba sin consuelo. Cuando por fin llego a la casa de su tío quien lo recibió con los brazos abiertos, volvió a llorar no de tristeza o de dolor si no de felicidad de que había alguien que no lo despreciaba como todos los demás.

-Bienvenido, Zuko que gusto es verte de nuevo.- Dijo Iroh abrazando a su sobrino paternalmente.

Zuko solo asintió con la cabeza y se dispuso a seguir a su tío quien lo observaba con detenimiento, lo que más le llamo la atención fue el lado izquierdo de su cara que estaba vendada.

-Sobrino¿ qué te paso en el ojo? si eres tan amable en platicarme, no juzgare solo cuéntame el ¿ Por qué te vez triste y deprimido y llevas esa venda en tu cara?.

Zuko callo durante un momento, queriendo hablar pero no salía nada de su boca. Respiro hondamente y cuando iba ya a contestar su voz se quebró en un llanto doloroso.

Iroh lo abrazo todavía no entendiendo la situación de su sobrino pero sintiendo lastima por el de seguro había sufrido por algo que el aun no sabía. Llevo a Zuko a su coche y allí le volvió a preguntar sobre la cuestión de su mejilla y ojo. Zuko ya calmado le redacto lo que había pasado, como lo trato su padre, su amistad con Katara y su quemadura.

Iroh frunció el seño y con furia golpeo el volante de su coche.- ¡Ozai no tenía ningún derecho al hacerte esto!.- Zuko solo callo y continuaron su camino con su tío muy serio con lo sucedido. Llegaron a la casa y Zuko bajo del coche mientras su tío bajaba las maletas de el.

Lo guío a su habitación que estaba armoniosamente decorada, muebles de madera fina, la cama con sabanas rojas, un ropero con un dragon tallado a mano, tapetes y cuadros etc..

-Espero que te sientas comodo sabrino, ahora ven quiero ver tu quemadura que el imbecil de tu padre te hizo.

-Sí tío.-

Fin del Flash back

Zuko siguió su camino viendo una que otra muchacha que le sonreía o le guiñaba el ojo pero a el no le importo en ese momento no le importaban las muchachas tontas. Llego a un callejón sin salida y gruño desesperadamente, esta ciudad había cambiado mucho en los últimos 8 años que había estado fuera, las casas eran distintas, el pueblo era más grande y para el colmo habían quitado el cine al aire libre. Tomo un camino que se abría entre dos casas era prácticamente un callejón que llevaba directamente a la casa de su tío.

Una joven de ojos color zafiro jugaba con un pequeño perrito detrás de una pila de ladrillos. El creyó reconocerla, su piel morena, sus ojos azules y su cabello castaño, trataba de recordar, el la había visto antes pero...¿Quién era?. En su distracción por aquella chica choco con la pila de ladrillos quienes cayeron en el pequeño perrito. La muchacha quito los ladrillos del perro pero el perrito ya no tenía vida había muerto.

La muchacha quedo en shock un momento pero luego gruesas lágrimas comenzaron a caer de su moreno rostro. Zuko se acerco para ver si ella se encontraba bien. Vio al perro muerto bajo la pila de ladrillos. La joven comenzó a sollozar fuertemente hasta que un grito ahogado salió de su garganta, comenzó a llorar fuertemente. El trato de tocarla y pedirle perdón pero...

PAFF

Recibió una fuerte cachetada de la joven y luego ella con una suma fuerza lo arrojo al suelo y salió corriendo. El solo vio negro, la vista se le iba el golpe había sido demasiado duro.

-Zuko... regresa por favor no te vayas.- decía una niña morena con los ojos azules.

-¡Zuko¡Zuko!.-

Despertó rápidamente de sobresalto, y vio que se encontraba en su cuarto...¿Qué había pasado?.

-Sobrino, me alegro que hayas despertado, unos señores quieren verte ¿ Los paso o no?.- Dijo Iroh trayendo un té de Ginseng a Zuko.

-Sí, deja que pasen tío.-

Pocos minutos después entraron dos hombres uniformados de azul. El entendió completamente que ellos eran policías pero...¿Qué demonios había hecho de nuevo?.

-Tu eres Zuko Ozai ¿no?.- pregunto uno.

-ehh sí¿por qué?.- Dijo Zuko dudando por un momento.

-Hijo, tenemos el nombre de la chica que te dejo sin conocimiento, se ve pequeña y débil pero no es así, en todo caso ya tenemos su nombre, ella se encuentra en este momento es su apartamento, nos explico la situación y creemos que esta un poco desequilibrada.

-Desequilibrada dices...¿ por qué?.-Pregunto Zuko con mucha curiosidad.

-Va con un psiquiatra, al parecer vivió una niñez muy fuerte, tanto así que tendremos que internarla en una clínica psiquiatrica.

-Entiendo pero... no veo el porque me están involucrando en esto.-

-Bueno, al parecer ella te menciona en su diario... dice que se conocieron de niños.-Dijo un policía.

-No, no la recuerdo pero..¿Cómo se llama? Tal vez, pero solo tal vez la conozca. Ella se me hace muy familiar.- Dijo Zuko tratando de recordar.

-Bien su nombre es Katara Keda hija de Hakoda y de Kotoko.- Dijo el policía viendo un libreto que sostenía en su mano.

-Ka...¿Katara?- Zuko dijo quedando en shock.


Espero que les halla gustado este capi basicamente es de zuko pero bueno los dejo...

Ciao!