Aca sigue el fic!
Zim
llegó rápidamente a la escena de la explosión y
se puso a examinar el sitio. No había casi nada, apenas unaos
cuantos restos de naves, mucho humo y algo de fuego. Hurgando un poco
entre los destrozos, el irken halló los restos de un par de
bombas caseras y un encendedor medio lleno. Pero él sabía
por experiencia que, aunque el sitio parecía desolado, los
rebeldes no debían de andar muy lejos.
Y
así era, en efecto.
De
repente, Zim sintió el frío cañón de un
arma contra su cuello y esa voz conocida hablándole casi al
oido...
-Un
paso en falso y te vuelo los sesos, insectitto.
Lanzando
una risita socarrona y con un movimiento casi imperceptible, Zim se
dio media vuelta, tomó la mano en la que Dib sostenía
el arma y se la torció violentamente. Dib gritó de
sorpresa y dolor, mientras el irken lo arrojaba con fuerza a l suelo.
Entonces el humano, ni lento ni perezoso, le asestó con
rapidez una patada en la mandibula al invasor, se puso de pie de un
salto y desenfundó otra arma más. Zim se levantó
rapidamente y, montando otra vez su "patineta voladora"
sacó una especie de pistola láser y se puso a perseguir
a Dib, quien se había dado a la fuga.
Se
inicia entonces un salvaje tiroteo a la carrea; Zim por el aire y Dib
por la tierra. Dib corre a esconderse dentro de uno de los edificios
abandonados que abundaban en la zona, y Zim va tras él.
Zim
maniobrava con dificultad, esquivando las numerosas columnas que
había en el derruido estacionamiento subterraneo al que se
habian metido, hasta que finalmente choca contra una columna de
cemento y cae, derribándola. El irken se pone de pie
toscamente, escupiendo polvo y cascotes y tratando de ver a traves de
la espeas nube de polvo que se había formado. Nada. Ni señale
de Dib. No se escuchaba ni el más mínimo sonido, y
luego de varios minutos el asunto comenzó a tornarse de veras
preocupante .
Zim
concentró su vista en un extraño punto blanco
suspendido en medio de la nube de polvo, hasta que finalmente cayó
en la cuenta de que era el reflejo de un par de anteojos...
Sin
pensarlo dos veces corrió tras Dib, mientras este volvía
a darse a la fuga. Cuando finalmente salieron ambos de la nube de
polvo, el invasor se percató de que el humano ya estaba muy
lejos y que jamás lo alcanzaría a pie. entonces miró
a sus pies, levantó una piedra más o menos grande y,
haciendo puntería, se la aventó a Dib.
La
piedra le dio al chico en la cabeza, tirándolo al suelo. Dib,
dolorido y arrastrándose, dificilmente logró llegar
hasta una pared; pero para ese entonces Zim ya le había dado
alcanze y antes de que el pudiera siquiera sujetar bien el arma que
le quedaba (la otra la había perdido en la batalla), el irken
ya le apuntaba con la suya.
-Te
llegó el fin, humano insignificante-susurró Zim con
dificultad. Últimamente se le estaba haciendo muy dificil
metirle a su Dib...
Zim
apuntó cuidadosamente, y sin que Dib se diera cuenta, el arma
a un sitio en el pecho del hmano donde no podía provocarle más
que algo de dolor; y disparó.
Pero
hubo un inconveniente: a la pistola se le habían acabado las
balas.
Al
ver que Zim ya no tenía con que defenderse Dib se puso de pie
sonriente, apuntándole al invasor con su arma y haciéndolo
retroceder hasta chocar con una pared.
-¿Decías,
bichito?
Sin
emargo, sin que Zim lo notara, Dib también estaba procurando
apuntar en algun sitio donde las balas no hicieran mucho daño...
De
repente, un gran estruendo se sintió bajo sus pies, y el piso
cedió; haciendolos caer a ambos a un subsótano
abandonado.
Dib
se agarró la cabeza, mareado. Una vez que pudo ubicarse
endónde estaba y qué había pasado, se percató
de que había caído justo encima de Zim...
Bueno, ese fue ootro capiii Cuando pueda escribo +.
