Comenzando mi historia.

OoOola!!!!, grax por sus maravillosos comentz...me inspiran de vdd. Aqui les dejo el siguiente capi...espero que les guste y no olviden comentar!!!

Me recosté en mi cama, saqué el diario de debajo de mi costosa chaqueta, me acomodé y comencé a leer.

Querido diario:

¡Hoy es mi cumpleaños!. Cumplo diecisiete y mi hermanita Cynthia me obsequió este diario...osea a ti. Mis padres me organizaron una pequeña fiesta, es solo con conocidos de papá.

La fiestecita comenzó como a eso de las seis de la tarde, y mi papá me presentó a un nuevo amigo suyo. Se trata del que trabaja en algo que Cynthia llama "el loquero". La verda el señor se me hizo muy bueno y tranquilo...pero a mi hermana le da miedo y desconfianza.

Al principio todo estuvo bastante bien y me la pasé en grande, pero como siempre esas estúpidas visiones me arruinaron mi tan ansiado día. Sinceramente, hablar de ello no me apetece en lo absoluto, pero a ti te contaré todo con lujo de detalle

Bueno todo comenzó a la hora de partir el pastel.

-¡Alice!...¡Alice!- gritaba mi madre- ¡Apurate niña, ya es hora de partir el pastel!

-Si mamá- le contesté.

Cynthia y yo estabamos en mi cuarto. Mi hermana me hablaba a cerca del vecino, que tenía exactamente su misma edad... y según ella es muy guapo y anda rondándola.

-¡Oh, deberías verlo Aly, me mira de una forma que a papá lo hace ponerse rojo de la ira!- dicho esto comenzó a reír- oh si, lo hubieras visto el sabado pasado, solo fuimos al mercado y... el estaba ahí, no dejaba de mirarme y papá lo miró con ojos de pistola a punto de disparar, ¡ja!...fue tan gracioso.

-Ay Thia, que mala eres- le respondí entre risitas- ¿pero dime, te agrada el muchacho?- continue al tiempo que le daba un codazo juguetón- Vamos... ¿un poquito?

-No... no me gusta de esa forma, me agradaría ser su amiga, pero no se puede- me contestó tristemente y agachando la cabeza.

-¿Y entonces que prosigue?- no me gusta nada verla asi.

-Nada, mi papá cree que lo mejor es acordar un matrimonio entre nosotros pa...para asegurarme un buen futuro- suspiró- y tendré que acatarlo, aunque no quiera.

-¡Pero que cabezota eres enserio niña!- la regañé- no pueden imponerte nada, ¿me oyes?, ¡nada!.

-¡Alice!...¡Cynthia!- gritó mamá- ¡no me hagan subir por ustedes!

-¡Un segundo!- contestamos al unísono.

-Vamos, o mamá se pondrá impaciente- me apuró mi hermanita. Se levantó y salió de mi cuarto. La seguí.

-¿En dónde se metieron?, Niña, es tu fiesta y la festejada suele estar presente a la hora de partir el pastel... es tradicional- me dijó juguetonamente.

-Lo siento madre, pero me temo que no soy muy tradicional... me falta cultura- respondí.

-¡Valgame Dios!, ¿pero que cosas dices?- ahora no jugaba- vamos Alice, al centro frente al pastel y... donde pueda verte.

Obedecí, fui directito a donde me había dicho mi madre, pero la mano de Cynthia me detuvo.

-Ten cuidado con ese nuevo amigo de papá,...no deja de mirarte.

-Lo tomaré en cuenta- me soltó y ocupé mi lugar frente al pastel.

Cantaron las mañanitas, pedí un deseo, y justo antes de morder el pastel... llegó la odiosa vision.

"Yo, parada enfrente de un edificio blanco aterrador, muy aterrador. Vestida con una bata blanca y gritos...si, gritos de... Cynthia. Corrí lo más rápido que pude, maldito el que se atreva a tocarla. Pero Cynthia era jalada por mis padres, alejandola de mi. Ella lloraba, extendía sus brazos hacia mi y..."

La vision se acabó.

Cuando volví en si, me dí cuenta que todos me miraban, confundidos y seguramente pensando que había estado a punto de desmayarme. Todos excepto mi familia y... el Dr. Stevenson, que parecía haberlo captado al vuelo. La fiesta continuó como si nada hubiera pasado, pero yo no estaba tranquila, para nada.

Por la noche mis padres estuvieron intranquilos, mamá se sobaba las sienes como si tuviera jaqueca, y papá repetía en voz muy baja "No debí traerlo", "No debí de hacer esta fiesta" o "¿Y ahora qué va a pasar?".

Nos mandaron a dormir y yo solo pensaba "¿qué hice mal?".

M.A.B


Querido diario:

A pasado una semana desde el insidente de la fiesta. Si, yo sé que te dejé olvidado, pero no queria nada que me recordara esa desastrosa fiesta. De cualquier forma ya me siento mejor.

Volví a tener otra vision, bueno de hecho muchas, son como cinco por día pero cada vez más nítidas. pero niguna como la de hoy despues de que mis padres me dijeran que me van a llevar al doctor para que me cure de las visiones. Esa noticia me alegra tanto, por fin podré ser una chica normal. Te contaré lo que pasó.

Me encontraba estudiando literatura y matemáticas basicas, como siempre en casa con mi tutora, la señora Blecker. Y entonces entra papá a toda velocidad y se encierra en la cocina con mamá. Cuando salen llaman a Cynthia y le piden a la señora Blecker un poco de privacidad. Mi tutora se retira y quedamos solos los cuatro.

-Alice..cariño, Cynthia...cielo- comenzó mamá- ¡Oh...MI ALICE!- y rompió en llanto.

-Tranquila mami, estoy aqui, con ustedes- la tranquilicé...o al menos lo intenté, por que me abrazó y lloró con más intensidad.

-Lo siento amorcito- dijo mamá- necesito abrazarte muy fuerte linda.

-Hazlo si lo necesitas mami- le dije sonriente.

-¡Basta de abrazos!- nos cortó papá- Mary Alice Brandon, necesito decirte algo, algo serio.

Me asusté, pero me separé suavemente de mi madre y me encaré con mi padre.

-Diga usted padre- conteste educadamente.

-La semane pasada,e...en la fiesta. ¿Recuerdas al doctor Stevenson?- comenzó papá con el mismo tono severo

-Si señor- contesté al instante.

-Muy bien, e...el es dueño de un hospital donde pueden ayudarte co...con las vi...visiones.

-Ah...eso es una gran noti...- comencé, pero Cynthia estaba aterrada, me miró fijamente y articuló las palabras "el loquero"- n...no...noticia- concluí.

-Te vas al hospital el proximo lunes, quiero que tengas todas tus cosas preparadas para ese entonces, ¿entendido?- me dijo, pero debajo de esa mascara de severidad, pude ver pánico en sus ojos... que me miraban como almacenandome en sus recuerdos de forma que nunca me olvidé, tal cual soy.

- Si...papi- nunca lo había llamado con tan descarada confianza, pero algo me decía que debía aprovechar estos momentos.

Me miró muy sorprendido y... ¡feliz!. Le sonreí y el me devolvió la sonrisa.

-Ve a dormir pequeña- dijó dulcemente papá, y Cynthia y yo fuimos a mi cuarto, como haciamos siempre antes de dormir.

-Aly... tengo miedo- me confesó Cynthia despues de un casi irrompible silencio.

-No temas nena- comencé- aqui estoy, siempre voy a estar para ti, mi hermanita. Te quiero Thia.

Me miró con sus ojos anhegados en lagrimas, me abrazó incluso más fuerte que mamá.

-Yo también Te quiero Aly... mi hermanota- me dijo en un intento de autoanimarse que no funcionó.

Le devolví el abrazo y permanecimos así, hasta que Thia dejó de temblar y su respiración volvió a ser acompasada.

-Buenas noches Aly- me dijo dandome un beso en la frente

-Que descances- respondí.

Cynthia salió y entonces llegó la vision.

Era igual que las anteriores, Cynthia gritando y llorando, mamá y papá alejandola, pero ahora yo, sola en una habitación oscura...llorando y pidiendo ayuda a mi mamá, a mi papá y a Cynthia, pero nadie aparecía, me dejaban sola en esa aterradora habitacion...tan oscura. Grité desesperada, un grito desgarrador, un grito de miedo.

Cuando volví en si, papá me abrazaba. Me reconfortó y luego me acostó en mi cama, me arropó y me canto ahsta que me dormí.

M.A.B