¡Wow! Estoy sorprendida con la respuesta que tuvo el primer capitulo, no pensé que fuera a gustarles tanto, pero por lo que me dijeron en sus reviews a la mayoría le ha pasado esto. No me sorprende xD. Y me da gusto que se hayan dado cuenta que es una historia diferente y que les guste, por que la mayoría de los personajes son muy fuera de carácter, ya se darán cuenta, por ejemplo Renee y Charlie aquí siguen felices y casados.
Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. Solo que al igual que Bella y ustedes, tuve amores no correspondidos.
Capitulo 2. You wouldn't like me
Oh I- I feel like I wouldn't like me if I met me
(Oh, siento que tampoco me quisera si me conociera)
I- I feel like you wouldn't like me if you met me
(Siento que tú no me fueras a querer si me conocieras)
And don't you worry there's still time
(No te preocupes todavía hay tiempo)
…..
Me le quede viendo a Alice mientras ella intentaba leerme las cartas o el tarot… no tenía idea si era lo mismo o no.
Intentaba estudiarla, quería buscar que podría ser lo que Edward vio en ella. Alice y yo éramos muy diferentes físicamente. A pesar de la locura que cargaba mi amiga (y no es que negara que yo también estuviera loca), la chica era hermosa, parecía un hada, pequeña, diminuta y delicada, daba una imagen de una chica elegante y encantadora… algo que arruinaba cuando abría la boca. Yo me sentía como un chico con ropa de chica… ropa masculina de chica.
—Esto es una pendejada, Alice.
—¡Shhh!
Demasiado colorida y llena de diseños, un estilo entre hippie, psicodélico y gitano. Además con esa cara de loca que se cargaba me recordaba a Luna Lovegood, con los enormes ojos y ropa rara.
—Bueno, esto me dice que estas un poco confundida y triste por el rumbo que tomó tu vida.
Dejando a un lado el hecho que sea probable que le gustes a Edward…
—Te dije que son pendejadas Alice, eso es mentira, el rumbo de mi vida esta excelente, muchas gracias.
—¿A si?— preguntó con las cejas levantadas.
—Por supuesto, tiene un rumbo indefinido. Estoy completamente segura que no tengo idea de que hacer con mi vida, no es algo que me tenga confundida o triste.
—Bueno, suficiente de las cartas. — se quedo pensando mientras veía la pared frente a ella. — ¿Quieres que te depile el área del biquini?
Levanté las cejas y bajé un poco la cabeza. Alice tenía seis meses estudiando belleza algunas tardes en la semana.
—Alice, te quiero mucho pero por ningún motivo voy a dejar que pongas cera caliente en mis partes privadas y mucho menos que veas mi vagina.
Frunció el ceño.
—¿Quieres TÚ depilarme a mí?
—¡Oh Dios no! Probablemente queme toda tu cosa y nunca en la vida tendrás sexo, no quiero ser la responsable de eso.
Se quedo pensando.
—Eso no sería bueno, quiero tener sexo.
—Igual que dos millones de personas.
—Supongo— se encogió de hombros. —¿Tú quieres tener sexo?
Levanté una ceja.
—Si es una propuesta, gracias pero no gracias.
—Para nada, pero si algún día me hago lesbiana, serías la primera a quien le pediría cita para intentar tener fogoso sexo lésbico.
Solté una carcajada. Nunca me aburría cuando estaba con ella, pasar tiempo con Alice garantizaba risas.
—Estoy enamorada. — dijo son un suspiro.
Otra cualidad de mi amiga. Cambiaba tan rápido de tema que a veces me costaba entender de que me hablaba. Era como si mientras estuviera hablando contigo ya estaba pensando en otra cosa.
—Am… ¿Qué bien? ¿Quién es? ¿Cómo se llama?
—No tengo idea de quien es.
—Oh bueno, dime como es y tal vez lo conozca o lo conozca de vista.
Suspiró exasperada. —Bella, acabo de decirlo, no tengo idea de quien es. No se como es, no se como se llama ¡no se nada! Ayer cuando fui al supermercado mientras iba por los pasillos buscando mayonesa escuche a alguien tararear de forma tan hermosa que me enamore y no he podido de pensar en eso… encontré al amor de mi vida.
Me le quede viendo como la loca que era. ¿Enamorarse de una voz? Bueno, ni siquiera una voz ¡Un estúpido tarareo!
—¿Y que tal si era una chica?
—No había pensado en eso… espero que no, no quiero convertirme en lesbiana, no estoy lista para eso. Aunque estoy segura que el sexo contigo sería muy bueno. ¿A que hora tienes que estar en tu casa?
Me reí tanto que tenía lágrimas en los ojos y Alice me veía como si no entendiera que era tan gracioso.
—En un rato, mejor ya me voy.
Me despedí de Alice y me subí a mi auto. Una enorme camioneta roja; monstruosa e indestructible, el tipo de auto perfecto para atropellar a tus enemigos sin matarlos pero dejándolos gravemente heridos para que jamás vuelvan a molestarte y lo suficientemente asustados para que no te delaten. No es que haya descubierto este muy útil hecho cuando atropellé por "accidente" al odioso perro estúpido de mis vecinos.
Un delicioso aroma me recibió cuando llegue a casa. Fui directo a la cocina para ver si podía robar algo antes de la comida, hice una mueca cuando vi a Renee y Jacob reírse como hienas drogadas en la cocina.
Jacob Black era algo así como mi hermano adoptivo. Su mamá murió en un accidente automovilístico cuando él era niño y Billy su papá, enfermo de enfisema pulmonar y murió hace unos años dejando a Charlie haciéndose cargo de él, no nos importaba, era familia. Jacob vivía con nosotros pero conservaba su casa-taller en La Push e iba a la escuela en la reserva, por eso estaba en la casa antes que yo. Además que él era el responsable de cocinar. Renee no podía hervir agua sin quemar la cocina y yo era demasiado perezosa como para aprender a cocinar.
— ¿De que se ríen?— pregunte de mal humor.
—Llego la amargada. — dijo Jake mientras sacaba algo del horno. Rodé los ojos.
—Jake me estaba contando algo que hizo Quil en la escuela. Es tan gracioso. ¿No te gusta? Deberías salir con él.
—Mamá, por milésima vez. NO me gusta Quil.
—Pero es muy guapo y gracioso…
—Respire profundo, intentando controlar mi irritación. Es sorprendente como tus padres pueden hacerte enojar en segundos.
—Madre, se viste con ropa de niños de 12 años y tiene 16 solo para mostrar sus músculos. Además su perfume me marea.
—Es muy bueno con los autos.
Levanté las cejas.
— ¿Me viste cara de carro? La última vez que me fije seguía teniendo una vagina y no un motor allá abajo, así que sus habilidades mecánicas no me sirven de nada.
—Por eso no tienes novio Bella. Quiero tener nietos pronto.
—Mamá— lloriquee. — Solo tengo 17 años, un embarazo adolescente no esta en mis planes, pero si tanto quieres uno, puedo robarme algún niño en Seattle, nadie sospechara de la hija del Jefe de Policía.
—Deja a la pobre niña en paz, mujer. — sonreí y me di la vuelta para ver a Charlie entrar por la puerta trasera.
—Con ese carácter jamás conseguirás novio. — chasqueó Renee.
—Ya te lo dije, no me voy a casar, moriré vieja y virgen con 12 gatos que tendrán los nombres de los meses del año.
Jake comenzó a servir la lasagna y cuando se paro junto a mi comenzó a olfatear.
— ¡Argh Bella! Apestas.
—Jake tu también apestas y aún así te sigo hablando.
—Es ese jodido incienso que usa la loca de Alice ¿verdad?
Le sonreí enseñándole todos mis dientes.
—Sip, limpia tu aura y equilibra tu chakras. Aguántate.
…
Ya era tarde y yo estaba en mi cama, en la oscuridad viendo mi techo. Me gustaba esta hora del día, por que me ponía imaginar como sería mi vida si estuviera con Edward. Me lo imaginaba, tan guapo como siempre. Alto, delgado pero con sus hombros anchos, ese cabello rojizo despeinado que me volvía loca, siempre nos imaginaba acostados en algún lugar con su cara en mi hombro y yo acariciando su cabello. Me gustaba pensar que si algún día llegara a ser su novia le pediría que nunca se quitara los lentes, a veces iba a la escuela con lentes de contacto, claro podía ver sus hermosos ojos verdes con mayor claridad, pero había algo en verlo con los lentes, se veía tan inteligente, sofisticado y… nerd. Me encantaba.
Me imaginaba caminando por los pasillos de la escuela tomados de la mano. A él ayudándome con mis tareas, en Port Angeles paseando, yendo juntos a las fiestas, comiendo juntos en la escuela. Inventaba platicas donde nos dijéramos lo mucho que nos queríamos y que estaríamos juntos por siempre. Suspiré de felicidad con solo pensarlo.
Pero luego pensé en lo que mi mamá había dicho en la cena. Tenía 17 años y mi ultimo novio fue Lee Stephens cuando teníamos ocho años y le dije que si no era mi novio me iba a comer todos sus dulces, me tenía tanto miedo que acepto y fuimos una feliz pareja por dos días, después de eso mi vida romántica era nula. Yo sabía que tenía un carácter difícil y un humor diferente que no todos entendían. Que la mayoría de las personas me fastidiaban y terminaba portándome con una perra la mayor parte del tiempo. Que mis comentarios sarcásticos y agrios molestaban a la gente y me decían insensible. Pero bueno, no me gustaba aceptar pendejadas de nadie y siempre decía lo que pensaba, sin importarme las consecuencias. Ser sincera es ser sincera y si alguien me caía mal no me andaba con hipocresías y simplemente lo ignoraba. Era pesada con las personas que me caían bien, era mi forma de expresar mi afecto, no era mi culpa que fuera una incapacitada emocional.
Y no es que no hubiera algunos chicos interesados, pocos pero hubo. Era yo la que no estaba interesada, siempre les encontraba un pequeño defecto. Excepto por Edward claro, él es perfecto. Pero ya había pensado que tal vez la razón de mi soltería, poca vida social y nula vida romántica era por mí forma de ser. Tal vez necesitaba cambiar, no juzgar tan rápida y no ser tan ruda con las personas.
Tal vez si cambiaba Edward me notaria. Si me comportara más dulce y amable. Si pensara bien antes de hablar y no buscar placer en hacer sentir mal a algunas personas (aunque se lo merecieran) Edward era el chico más amable y caballeroso que conocía. Probablemente de todo Forks y hasta Washington, todavía les abría las puertas a las mujeres, les sacaba la silla y las dejaba pasar primero. Se levantaba cuando alguna chica en la mesa iba al baño, siempre saludaba y jamás lo escuche hablar de mala manera a alguien. ¿Yo? Absolutamente todo lo contrario. Dios, a veces entraba a algún lugar como un asno y no saludaba a nadie, por que era demasiado floja para saludar a todos.
Después de analizar mi personalidad y mi forma de ser llegue a una dura conclusión.
Si fuera Edward, yo no me caería bien.
Bueno, se que me tarde pero estuve enferma como cuatro días, una gripe espantosa que lentamente evoluciono a una tos. Y tuve dos tardes enteras de tortura con el dentista.
No hubo Edward esta vez, pero quería que vieran un poco más de la loca personalidad de Bella (que estoy segura muchas se identificaran) Y no se ustedes, pero Renee es como mi madre, tengo casi 21 años, y me dice que quiere nietos pronto :S y también que con lo amargada que estoy jamás tendré novio, pero bueno es mi madre y la amo.
Espero tener el próximo capitulo en unos tres días. ¡Ah! Y si hay errores de ortografía, ignórenlos, estoy pensando en buscar una Beta por que me da flojera editar los capítulos y buscar errores, así que solo lean e ignoren los errores ;D
