¡Les pido muy grandes disculpas, por el retraso! no quería tardarme se los prometo, pero es que eh tenido unas dificultades y ya casi todas están resueltas, agradezco a todos (as) sus reviews son tan amables por dejarlos y me da muchísimo gusto que les guste este fic tan loco jaja.

Bien aquí el cap. 2:


Capítulo 2: Somos Tortugas Ninja

Los chicos estaban afuera corrían por los tejados y no se detenían, preferían terminar rápido, ya que parecía que una tormenta se aproximaba. Se había encontrado con unos Kraangs pero naturalmente no tenían problema con ellos, la verdad es que se divirtieron más que cansarse, pero Mickey no tenía el mismo entusiasmo de siempre, de hecho estaba muy serio, tanto que sus hermanos decidieron hablar con él, Leo, Donnie y Raph se vieron y asintieron los tres tenían el mismo plan:

Acorralarlo hasta que les dijera la verdad. Era hora de hablar con Mickey.

-¿Te encuentras bien Mickey?- preguntó Donnie parándose enfrente de él y haciendo que se detuviera de golpe.

-Sí, estoy bien Donnie, ya se los dije miles de veces- les dijo Mickey intranquilo a lo mejor ya era hora de decirles sobre la caricatura, no pasaba nada, aparte hasta él aceptaba que se estaba comportando diferente, distante, había dejado de hacer lo que le gustaba (molestar a sus hermanos, gastarles bromas, reír con ellos…) y todo por una simple caricatura, de la cual, aunque quisiera, no podría separarse. Ahora sabía lo que sentía Leo hacía su programa. Que molesto.

-Pues no pareces bien, ya no haces bromas como antes- le dijo Leo.

-Y eso hasta a mí se me hace raro- secundo Raph –aunque al principio no puedo decir que no fuera agradable… ¡Auch!- dijo con una sonrisa conforme ganándose un codazo por parte de su hermano mayor.

-No es nada- decidió Mickey por decirles al llegar a la alcantarilla –es solo que no me han dado…- no terminó la frase por que Leo lo interrumpió.

-Ganas de hacer bromas- dijo terminando la frase del menor –pero eso no es propio de ti- le dijo preocupado.

Nadie más pudo seguir hablando porque la tormenta les llegó desprevenidos, se empezaron a mojar y si no se iban directo a la guarida lo más seguro era que conseguirían tomar un resfriado.

No llevaban más de dos minutos saltando por los edificios cuando empezaron a caer rayos, lo curioso era que muy cerca de donde ellos corrían.

-¡Esto es meteorológicamente imposible!- dijo Donnie gritando para hacerse oír en medio de esa tormenta -¡pueden caer uno que otro rayo en la ciudad, pero llevo contados quince rayos en total y justamente alrededor de nosotros! ¡Algo debe de andar muy mal!-

-¡Gracias por la información, Cerebrito! ¡Ahora dinos!: ¡¿Cómo salimos de esta?!- le grito Raph a modo de respuesta.

-¡No lo sé! ¡Los rayos no tienen un patrón determinado! ¡Es como si quisieran que no salgamos de un punto exacto- le contesto Donnie alarmado.

-¡Donnie! ¡Necesitamos salir de esta vivos! ¡¿Cómo lo haremos?!- le grito Leo.

-¡No lo sé! ¡No presionen y…!- no terminó la oración porque un rayo cayó justo enfrente de ellos haciendo que se detuvieran en seco.

Estaban en un edificio viejo, parecía abandonado desde afuera, se estaban mojando y los rayos les caían alrededor, no sabían que hacer, estaban acorralados cuando de repente…

Los rayos cesaron. Seguían en medio de la tormenta pero ya no caían rayos.

-¿Qué fue eso Donnie?- dijo el de naranja. Al parecer todos creían que en ese momento su hermano el genio tenía la respuesta para todo.

-¡No lo sé! ¡¿Podrían dejar de preguntar?!- dijo Donnie sin ocultar la cólera en su voz.

Ante este gritó a sus hermanos se les puso la "piel de gallina" ya que su hermano nunca gritaba, y si llegaba a gritar, es que de verdad estaba perdiendo la paciencia, por lo que era mejor dejarlo estar.

Entonces, sin previo aviso, se escucharon pasos provenientes de las sombras eran sigilosos, al principio creyeron que había sido su imaginación pero después de unos segundos se volvieron a escuchar, los chicos no se asustaron estaban acostumbrados a emboscadas del clan del pie, y Donnie se preguntó si los rayos no fueron otra obra más de Dexter Spickman.

-¿Quién anda ahí?- pregunto Leo.

Nadie contestó, solo silencio.

-¡Salgan cobardes o los haremos salir a la fuerza!- gritó Raph.

Seguían sin contestar. Al parecer sus atacantes no aparecerían hasta que bajaran la guardia y, eso, los chicos no lo iban a aceptar.

-¡Muéstrense!- grito Donnie, Mickey no pensaba hablar, algo le daba mala espina y no sabía que iba a pasar, pero sabía que lo que sea que saliera de las sombras no iban a ser el clan del pie ni el Kraang.

Entonces se mostraron. Con armas desenvainadas. En posición de ataque. Los hermanos aunque estuvieran sorprendidos no iban a bajar la guardia, pero el más sorprendido era Mickey.

"Son ellos… No… Somos nosotros".

En frente de ellos estaban cuatro tortugas mutantes, el que estaba más delante de todos, tenía una bandana azul y tenía dos katanas desenvainadas, a su lado derecho estaba la tortuga que parecía ser la más alta de todas tenía una bandana roja y dos sais en sus manos, al lado izquierdo del de azul estaba otra tortuga como de la misma estatura tenía una bandana morada y un bastón Bo en mano y del lado derecho del de rojo estaba una tortuga con bandana naranja y unos nunchakus de arma.

Solo Mickey comprendía lo que pasaba o al menos una parte, ya que todavía no sabía cómo los personajes de su caricatura favorita y, de alguna manera, ellos mismos estaban enfrente de sus propios ojos.

-¿Quiénes son y que hacen aquí?- preguntó Leo.

-Creo que la pregunta sería ¿Quiénes son ustedes?- les pregunto la tortuga de bandana azul.

-No vamos a contestar, contesten ustedes- grito Raph.

-Es una trampa intrépido,- le dijo el de rojo al de azul –no podemos contestarles-

Intrépido. Mickey casi se cae del gusto. Había esperado tanto (seis días para ser exactos) para escuchar eso en persona, realmente no creía que se estuviera viendo a el mismo en su versión del 2003.

-¡No es una trampa, solo queremos hablar!- dijo Donnie que había escuchado lo que dijo el de rojo.

-¡Contéstenos la pregunta y les contestaremos!- dijo el de morado.

-¡Nosotros les preguntamos primero!- dijo Raph.

-¡Bien! Si no quieren hablar, no nos queda de otra ¡Ataquen!- gritó el de azul.

Leo corrió hacía Leo, Raph con Raph, Donnie con Don, y Mickey con Mike.

Todos peleaban, exepto un par: los naranjas.

-Te vi mirando a mis hermanos y a mí- dijo el de naranja.

-Sí, no lo niego- dijo sin creer que todavía lo tenía en frente de él –pero si te digo porque no me vas a creer.-

-Mis hermanos dicen que soy el más infantil, asi que pruébame- dijo el de naranja sin bajar la guardia.

-¿en serio?- pregunó Mickey.

El de naranja solo asintió.

-Bien…- tomo aire para soltarlo todo rápidamente –tuytushermanossonunaseriedetelevisiónquesecreoenel2003yyolaveo- dijo sabiendo que no le iba a creer.

-jajajaja- se empezó a reír el de naranja –que buen chiste- dijo aun riéndose pero al ver la cara de Mickey dejo de reír. Hablaba en serio, lo sabía porque esa mirada se le hacía muy parecida a la de alguien pero no recordaba a la de quien.

-Yo soy Mickey- se presentó –y se que tú también te llamas así, eres el menor de los cuatro y te entrena una rata ninja… al igual que a mí y a mis hermanos. Nuestros hermanos son Leonardo, Raphael y Donatello, somos el clan Hamato. Somos tortugas ninja.-


Espero que les haya gustado este capitulo y para compensar que no subí rápido este capitulo subiré el otro mañana o el sábado ;D

¡Bye! ¡Cuídense!

Acepto: Ideas, Sugerencias, Tomatazos, Papeles, Nieve (traigo antojo) XD Chao!