En vista de que igual tuve un poco de éxito con el primer capítulo a modo de piloto, voy a continuar más seguido con este fic. Aprovecho de anunciar que se viene la tardía continuación de mis siguientes trabajos:
Historias de Nerima - Hermosa historia que no puedo dejar que pase más tiempo
Tu Ausencia - No es una mala historia a pesar de que dejé de escribirla hace años y recién me llegó un review de alguien pidiéndome que la continuara, tengo que echarle una mirada para saber cómo hacerlo
La habitación - Muchos me odian por escribirla…pero vamos…Es interesante ¿no?
Y continuamos
SOMBRA DEL PASADO
Capitulo 2: Nadie en casa
El silencio era incomodo y mi padre no se atrevía a hablar. Le pidió a un oficial que estaba pasando por ahí, que trajera dos cafés. Obviamente el mío sin azúcar, necesitaba algo para estar lucido, ¿pero para qué? No era necesario, solo maña.
El viejo se levantó de su asiento y buscó una carpeta entre toda esa montaña de archivos que no sé porque no tiene un orden… pero quién soy yo para criticar eso, mi departamento que también es mi oficina es un desorden total.
Después de un rato buscando, sacó una carpeta que se veía bastante nueva, de color azul y con un poco de polvo, seguramente por estar depositada en todo ese cumulo de cosas. Al mismo tiempo volvió el policía con el pedido y mi padre le pidió otra cosa que no pude entender, seguramente era con algún caso.
Volvió a quedar en silencio cuando sus ojos se depositaron en mi, probablemente no se atrevía a hablarme del caso porque era algo muy personal para él. En fin, ya estaba perdiendo la paciencia y moría por un cigarro, me levanté al ver que mi padre no decía me encaminé a la puerta, odiaba perder el tiempo con cosas como esta.
-La esposa de tu ex Sensei, Soun Tendo fue asesinada anoche-
Palidecí ante tal noticia, ¿Naoko Tendo? ¿Asesinada? Ahora entiendo porqué mi padre estaba devastado, no era para menos, mi Sensei y el eran muy cercanos y por eso me había entrenado con él cuando niño.
Borré ese pasado de mi cabeza y volví donde mi padre, de verdad el asunto ya me interesaba mucho más.
-¿Algún sospechoso?- me dolía ser frio, pero en mi línea de trabajo hay que serlo y no
es bueno involucrarse sentimentalmente, de lo contrario puedes salir perjudicado y te nublará todo juicio.
-Nada, no tenemos pistas, no tenemos nada que sea bueno. La asesinaron mientras dormía y Soun no pudo hacer nada pues lo dejaron nockeado antes de que pudiese reaccionar. Lo único que pudimos sacar es que es alguien experimentado en las artes marciales-
No era una gran pista, pero era algo con que partir, me tomé el café rápido, tomé la carpeta con la declaración de Soun y me despedí de mi padre. No me gusta estar en la jefatura, me recuerda a mis problemas con la ley debido a mi trabajo.
Tomé mi auto y me encaminé a la dirección que tenía en la carpeta, esperaba que mi sensei me recordase, de verdad hacía muchos años que no lo veía, ¿me recordaría? Aunque sea lo menos sentimental que hay, admito que esa fue una buena época. Ya Ranma, saca eso de tu cabeza y ponte a trabajar.
En los semáforos en rojo, aprovechaba de revisar el archivo, no había nada de interés, así que tendría que ser minucioso con las preguntas si podía investigar
El viaje fue más corto de lo esperado, no era muy lejos de la jefatura policial.
A primera vista, la casa de mi sensei era enorme, los muros cubrían toda una cuadra y en la entrada principal se veía una tableta muy grande que decía "Dojo Tendo, aquí instruimos las artes marciales desde la base y el corazón"
Algunas imágenes de esa época aparecieron en mi mente y dejé por un rato que mi mente se volara, no era malo recordar el pasado de vez en cuando, lo hice mientras me fumaba un cigarrillo y pensaba en cómo abordar a Soun con las preguntas. Dejé pasar un minuto, dos y al final no pude aguantar más. El misterio llamaba.
Toqué la puerta y nadie salió a recibirme, la casa era espaciosa, dejé mis zapatos y me atreví a entrar, el silencio era abrumador, nada de música, no había un televisor prendido y no había voces que me indicaran que el lugar estaba habitado. Un pensamiento horrible cruzó por mi cabeza y si mi intuición no se equivocaba, las habitaciones podían estar en el segundo piso.
Corrí hacia las escaleras pensando lo peor. ¿Y si Soun se había suicidado? ¿Y si el asesino había regresado? Recorrí todas las habitaciones esperando encontrar a alguien, pero no había nadie.
Volví al primer piso resignado, mi olfato me ayudó a descubrir que algo estaba quemándose que me dirigió a un salón en donde se encontraba un incienso. Sí, había alguien en casa.
Tarde me di cuenta que me atacaban por la espalda, me tomaron por ambos brazos pero alcancé a esquivar una patada con mi pierna, me moví con calma torciendo mi cuerpo hasta que logré soltarme.
Bloqueé un par de golpes que iban a mi rostro hasta que momentáneamente perdí la concentración por el brillo del sol que por una ventana me dejó enceguecido, con eso me llegó un golpe en el estomago que me dejó sin aire, al final la sombra se tiró sobre mi y antes que me llegara un golpe de gracia le apunté con Jusenkyo, mi pistola favorita que me acompañaba en cada trabajo.
-No sé quién eres – dijo la persona, yo estaba un poco mareado como para poder identificarlo y solo podía ver borroso, como después de una borrachera – Pero te exijo que salgas de mi casa ahora mismo.
Intenté levantarme pero el efecto del golpe me tenía un poco mal, así que me senté como pude y cuando vi que el borrón se volvía a acercar, apunté con mi arma nuevamente.
-Mira – comencé, intentaba respirar y mantener todos mis huesos en su sitio – Encantado me iría, pero necesito hablar con el dueño de casa, mi padre, Genma Saotome, es el Capitán de la prefectura de Tokio y yo, Ranma Saotome, soy su hijo, el dueño de casa se llama Soun Tendo y fue mi sensei en las Artes Marciales, acabo de enterarme de lo de su esposa y vengo a entregar mis respetos – mentí…a medias.
El borrón volvió a acercarse a mí pero en su movimiento no había amenaza alguna, me levantó amablemente y esperó a que recuperarse bien la visión. Frente a mi estaba mi ex Sensei sonriendo con una mirada triste.
- Perdóname Ranma, ha pasado tanto tiempo que no te reconocí, no pensé que tu padre te avisaría, hace más de 10 años que no nos vemos – me abrazó, odio los abrazos, no me gusta ese tipo de contacto con un hombre…con una mujer no puedo quejarme. – Supe por tu padre que eres detective privado ¿no? De ser así…quiero que te dediques con todo a encontrar al asesino de mi esposa, por favor.
-¿Por qué crees, Sensei, que estoy aquí? Naoko fue una muy buena persona conmigo, obvio que quiero saber quién es el responsable de su muerte.-
Soun me puso al corriente sobre todo lo que había pasado en este tiempo, en lo personal no me importaba si no tenía que ver con la investigación. Pero qué rayos, no puedo negar que una parte de mi se interesa.
Ranma Saotome… ¿en qué lio te estás metiendo ahora? Pensé en mi gata y en su cara burlona cuando le cuente sobre este caso. Pero el trabajo de un detective es meter las narices donde nadie lo llama
CONTINUARÁ
