I'm back!
Si, ha sido un año... un condenado año inactivo en fanfiction y he de admitir que la mitad de este capítulo ha sido escrito a un ritmo exageradamente lento.
Además, resulta que tenía puesto el traductor automático de google y por error le di a guardar.
Básicamente el capítulo se fue al garete y tuve que revisar cada frase y corregirla, había demasiadas frases sin sentido.
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Es posible que los próximos capítulos no tengan una gran calidad, pero es como con todo, se tarda en tomar el ritmo de nuevo.
Contestando a los review...
- Itachi-ZX : Si, es un poco más oscuro por el momento, no ha estado encarcelado miles de años como para comportarse de forma más alocada y se explicará un poco su actitud actual... No, no aparecerán en esta historia los padres de Naruto.
Al menos no como supervivientes que se hicieron pasar por muertos en el ataque de Kyubi, mi intención es que la trama del universo de Naruto se haya desarrollado lo más parecido a la del Canon.
No es que sea spoiler pues se verá a lo largo del capítulo, la historia no va a ser 100% en el naruverse (aquí huele a crossover) y bueno, mi cabeza aún lo está ideando.
Y hablando del protagonista, tengo algo que decir: He creado mi propia figura de Alastor! Si, en plástico y mide unos 24cm.
- Eli: Ya he conseguido desarrollar una barrera anti Ciela que está protegida por una barrera anti-anti barreras para proteger la barrera. Naruto no será el prota pero aparecerá en próximos capítulos.
Ahora sin más dilación, comencemos con el capítulo.
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Capítulo 2: ¡Un destino inevitable, rasen shuriken!
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Habían pasado varias semanas desde los hechos en la ciudad de Kinohase, muchos se enteraron de la noticia, pocos sabían la verdad.
La versión oficial, la que casi todo el mundo compró... fue la tubería de gas, solo los que conocían la realidad en la zona sabían realmente lo que había pasado.
Todo por cortesía de la persona joven que, en parte, logró el "convencer" a la persona que había logrado salvar la ciudad o al menos lo que quedaba.
Si bien la ciudad había sufrido daños graves, siempre se podía reconstruir y gracias a que el principal "virus" que corrompía la ciudad se había volatilizado, estaba levantando las cenizas en una ciudad mucho más próspera.
Aunque no se demostró en exceso, la pequeña sonrisa en la boca de Alastor era apreciable para los pocos que pusieron atención, con un movimiento suave, pasó la hoja del periódico en otra noticia sobre el mundo, después de todo estaba tomándose un ligero aperitivo.
Había viajado al norte, descansando varios periodos, después de todo era la única opción. Gracias al mapa que se tomó en la ciudad para identificar mejor las zonas, de ir al Este, estaría cerca de Tanzaku y de seguir recto, directo a Konoha.
De ir al Sur, solo se había topado con el país de las olas, por lo que visitar un lugar en el que el jinchuriki de Kyubi era un héroe no era algo que le agradaba, aunque era una opción más pacífica.
Por último, la idea de ir al oeste era totalmente descartada, Suna estaba al final del camino, pero la tierra de los ríos y Amegakure estaba por el medio, lo que aumentaba enormemente la posibilidad de encontrarse con el Akatsuki, algo que quería evitar por el momento
– Kuro, por más que me agrade tu compañía, no eres invisible. – El pelí plata replicó al gato negro que se había interpuesto en el medio de su rango de visión del periódico, el sonido que emitía el felino era un viejo signo que quería llamar su atención.
– Vamos Kuro. – Ante la negativa del felino a dejar el centro de atención, solo se puede encontrar una cosa que sirva: usar algo así como un cebo y una espiga de milagros.
– Disculpe señor, pero nuestra política de animales no permite la estancia de gatos en el local. –El camarero del local se acercó con una ligera advertencia al peliplata mientras señalaba el cartel de prohibidas mascotas. Alastor miró momentáneamente al camarero, luego volvió a fijarse en el cartel y finalmente volvió a su lectura.
– Señor, ¿No ve qué está incumpliendo la normativa del establecimiento?
– ¿Me permites revisar la señal? está prohibido introducir animales dentro del local ...esa es la normativa y la respeto. –El que se había encargado de la corrupción de Kinohase cambió de página del periódico, la sección de noticias estaba resultando inútil y era el momento de pasar a otra sección.
Para el camarero, esta situación era más complicada de lo que imaginaba, otros clientes estaban mirando la situación con curiosidad y no permitiría que menospreciaran las normativas de la empresa para la que trabajaba.
– Pero estamos fuera del local, estas mesas no están dentro del edificio, están en el suelo público y ... si el uso del tabaco fuera del establecimiento está permitido porque no es el interior del local ... ¿Por qué debería estar prohibido el hecho de que un gato pueda estar aquí? Ambas cosas tienen el mismo cartel– Alastor finalizó su razonamiento aplastante dejando el periódico encima de la mesa, ni siquiera para la expresión de la derrota del empleado que al final ya que, después de todo, había encontrado la sección de ofertas y había algo de interés: Un piso en oferta.
El simple hecho de que era una casa construida sobre un cementerio... era un pequeño detalle que olvidó leer.
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Ya había pasado una semana de travesía desde que marcó en el mapa su nuevo destino, le habría gustado ir más deprisa para no perder la oferta que había encontrado, pero había motivos por los que debía llevar un ritmo normal.
El motivo más simple fue el intentar volver a mantener un nivel bajo, todavía no se ha decidido si debería repetir las acciones que tomó en su última visita turística. Era imperativo llamar a la menor atención posible, los shinobi no tenían que tener en cuenta su existencia, al menos hasta que derrotasen a Kaguya.
Podrían ser shinobis cualquieras, pero debía intentar no acabar con ellos, cada uno puede tener su papel en la cuarta guerra.
Una vez terminase la guerra, estaría con un planteamiento interesante.
Una vez finalizada, podría acabar con los bijus y tomar su retribución. Por otro lado, dado que aún faltan meses para que suceda... tal vez haya encontrado un hogar y tenga una vida tranquila y sin preocupaciones.
Al mismo tiempo, estaba la tercera vía, la cual era no contenerse y acabar con la corrupción de raíz, es cierto que con el final de la guerra shinobi, comenzaría un período de transición largo en la que las aldeas se encontrarían en la armonía.
Nadie se había parado a pensar en los lugares en que no había shinobi, o al menos no predominaba ese tipo de vida. Al igual que en Kinohase, existen muchas otras ciudades con personas que solo saben hacer el mal y era necesario un mal mayor que terminaba con esos canales.
Seguramente Naruto Uzumaki acabe con la cadena del odio, pero solo en el mundo shinobi y seguramente, para el pensamiento de la peliplata, de forma temporal. Después de todo, la avaricia era algo difícil de quitar en la humanidad.
El otro motivo de su bajo ritmo era Kuro, en ocasiones, prefería ir a su cuenta mientras que el resto del tiempo, se subió al hombro de Alastor o incluso su cabeza para disfrutar el viaje como un pasajero.
El gato se había encariñado con él y aunque la peli plata no se había dado cuenta, su mente se había suavizado ligeramente. Al menos ahora habla un poco, aunque fuera con un gato.
– Vamos Kuro, ya casi estamos en Hinamizawa. – Alastor despertó al pequeño animal con "garras amistosas" que estaba durmiendo encima de su cabeza, usando el pelo plateado a modo de cama y la capucha como una manta, realmente un pasajero VIP.
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{En otro lugar}
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Las nubes de Konoha eras de un color gris, un gris muy triste.
Los cielos muestran el ánimo de muchos en la villa oculta, habían perdido por segunda vez a un Sarutobi en poco tiempo. Hace unos años fue el "adiós" de Hiruzen, el tercer Hokage de la villa y probablemente el que estuvo más tiempo en ese lugar. Hace unos días, su segundo hijo, Asuma falleció lo cual afectó a Kurenai y al equipo 10... pero en especial a Konohamaru.
Shikamaru se había propuesto derrotar a los miembros de Akatsuki responsables y ya había conseguido un grupo para esa misión... era el equipo 10 solo que en lugar de su difunto sensei, Kakashi iría como reemplazo.
Naruto se ha decidido recientemente a terminar su nueva técnica basada en la manipulación elemental.
La batalla estaba decidida en las afueras del pueblo de Hinamizawa.
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{Hinamizawa}
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Nada más entrar al pueblo se podía notar el ambiente, a simple vista era un lugar mucho más tranquilo que Kinohase, obviamente no es lo mismo comparar una ciudad con un pueblo... pero la corrupción no contaminaba el aire como con su paseo anterior "turístico".
Si bien las personas parecían más cercanas entre sí, aún se notaba que el nivel de vida no era muy elevado y apenas alcanzaban el nivel medio.
Antaño, era posible que intentase ayudar a las personas a la mínima oportunidad, pero a su propio criterio actual, era una causa perdida y lo único que hizo fue pasar de largo.
Tras pasar por varios lugares, en todos se repetía la misma fórmula, siempre igual, la mayoría de los civiles que se parecían a los buenos, tenían una vida no muy buena, algo que detestaba, daba igual que fuera un mundo normal, mágico o lleno de ninjas, las buenas personas lo pasan mal. ¿Tal vez porque lo pasan mal tengan más probabilidades de ser buenas personas? ¿A caso si esas mismas personas obtuvieran un puesto importante conservarían su pureza?
Era obvio, el sistema en general había crecido corrupto, es probable que los únicos lugares con mejor calidad de vida en los núcleos civiles sean en las capitales principales y aun así pueden asemejarse a la situación con Kinohase.
No se molestaron en el control, pero seguramente, las aldeas shinobi estarían siempre en mejor situación que los demás o la ciudad estándar civil.
Aun así, había venido con un objetivo: comprar una casa, decorarla y vivir una vida tranquila.
Sus pensamientos no fueron interrumpidos a pesar de las miradas de parte de los aldeanos de la zona, su mente estaba desesperada y a la vista de cumplir su meta.
Muchos pensarían que es un loco si llegaran a comprender su potencial.
Era cierto que en el fondo de su corazón aún estaba el deseo de venganza contra los que participaron en la negligencia de su niñez, seguramente no tenía nada más que el destrozarlos o al menos haceros sufrir.
Por otro lado, su mente le dio una simple excusa para no ejecutar su plan de venganza, al menos por ahora:
En primer lugar, si no interfería con el transcurso del tiempo, todo seguiría su ritmo, los akatsuki capturarían todos los biju.
Por lo que dejarlos aprisionados en el gedo mazo de forma temporal, era una buena forma de tormento, una prisión peor que la de estar en un jinchuriki.
Luego, otra vez la pieza clave: Naruto Uzumaki, por lo poco que había investigado, este mundo es el mismo que la realidad que él conocía, por lo que debía evitarlo a toda costa.
Por lo menos, no hasta la aparición de Kaguya y su posterior derrota.
Ese sería el momento preciso para llevar a cabo su plan... sí, su corazón aun vence sobre sus ansias de venganza, los biju estarían fuera, no habrá más víctimas que las propias bestias con cola, a lo sumo dejaría sobrevivir a la mitad de Kurama y tal vez sería lo ideal... sobrevivir para recordarlo, eso sería algo realmente cruel.
Deshacer el mugen tsukuyomi no sería un gran problema, en caso de que su ansia provocará la vendetta antes de tiempo.
Durante su camino al centro del pueblo en busca de indicaciones, se topó con un pequeño cartel publicitario.
– ¿Festival de Watanagashi? – El nombre del festival llamó la atención del peliplata, como si fuera familiar, aunque con ciertas líneas interrumpieron su línea de pensamiento.
– Ya vale Kuro, si te paras, vamos a por comida – Si, su interacción era más "humana" con un gato que con otra persona. Rascó la cabeza del gato que estaba en su cabeza para que no se pusiera a pedir comida. Paseando por el pueblo muchos susurraban la presencia del forastero que venía al festival... después de todo, generalmente las visitas eran por costumbre, pero siendo un forastero solitario desconocido, surgen las teorías de conspiración.
Ese fue el motivo por el cual el peliplata decidió ignorar a las personas y guiarse por su olfato al local de comida más cercano.
– (No me vendrá mal conocer el terreno antes de comprar la casa) – El futuro habitante de la clase pensó con calma mientras se valía del poder de su olfato para guiarse por las calles hasta el local más cercano...
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{Ciudad de Kinohase}
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Había sido un viaje poco placentero, había estado planeando una serie de rutas para investigar y obtener información sobre el akatsuki... la verdadera amenaza criminal, era una amenaza para las naciones elementales y tenían a Naruto como un objetivo a capturar, algo que debía evitar.
Por desgracia, la presión por parte del señor feudal hacia la quinta Hokage, provocara una pequeña pausa para realizar esta investigación.
No era la primera vez que estaba en la ciudad, un lugar lleno de corrupción era también un excelente lugar para el tráfico de información, al fin y al cabo, la información era una poderosa arma y tenía personas que tenían una gran cantidad de información... ¿Qué más daba a quien la vendían? Solo buscaban llenarse los bolsillos.
Esta vez, sin embargo, algo llevaba desconcertando al visitante una vez pisó el suelo de la ciudad, el aire parecía mucho más calmado, libre del nivel excesivo a podredumbre.
Aún no había llegado a poder ver la "zona cero" pero las calles, aún con lo que sucedió y la crisis real en la ciudad, y las personas parecían mucho más... ¿felices?
Era cierto que se ha librado de un canalla, ¿Pero... a tal punto podía cambiar?
Esta pregunta se magnificaba a medida que se acercaba a la zona cero, donde se rumoreaba que la nueva alcaldesa había creado la nueva oficina y era el momento en el que Jiraiya el galante lograba sacar algo de información.
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{Hinamizawa}
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Ya ha pasado una hora desde que llegó a la población y por el momento se sentía un poco sorprendido, sin tener en cuenta la curiosidad de los lugareños, el estado del lugar era algo realmente curioso.
Ni una pega para que Kuro estuviera comiendo dentro del local, una preparación alimenticia bastante decente y por la poca información obtenida, no había criminales en la zona. Tal vez, solo tal vez... ¿Había encontrado el lugar perfecto? El nivel de vida no sería muy alto debido a lo simple que era la población y luego los impuestos del señor feudal, pero al menos entraba dentro del rango de lo esperado.
Incluso puede que esté fuera de lo común, pero el tiempo lo dirá.
– Veo que ya ha comido. – La voz de un señor mayor llamó la atención del peliplata, el anciano caminaba un poco encorvado, dando la impresión de medir solo metro y medio. Las arrugas eran notables, pero destacaba una sonrisa amplia, tal vez una sonrisa un poco excesiva.
– Fue un viaje largo, necesitaba llenar el estómago. – Alastor respondió con calma sin cambiar su expresión, su mente aún estaba en conflicto: No sabía si calmarse y relajarse o mantenerse alerta por si acaso, cualquier cosa extraña – Supongo que tú eres el de la inmobiliaria. – Tras una pequeña pausa, el anciano asintió con la cabeza. Era obvio, después de todo la sonrisa del anciano era notable y solo había un motivo posible.
– Tienes bueno ojo, supongo que por ese motivo te has interesado en la mansión. – La declaración del vendedor solo provocó una reacción leve en la ceja de comprador.
– ¿Mansión? Por el precio que vi en el periódico, pensé que sería un piso simple. – Alastor respondió en un tono un tanto desconfiado, al fin y al cabo, en ningún caso posible era el hecho de una mansión en tal precio.
– Bueno, digamos que han reducido los gastos en la familia, pero en su situación actual les es imposible mantener el lugar. – El anciano respondió con una sonrisa, pero era evidente que ocultaba algo.
Era evidente, tenía una trampa y tenía que comprobar el sitio antes de entregar el dinero.
– Si no te importa, me gustaría ver el lugar, después de todo, me gusta saber lo que compro. —era evidente que algo pasaba por su cabeza.
– Por supuesto, una vez entres nunca más saldrás a la calle, seguro que no saldrás ... por lo reconfortante que es, quería decir... –El hombre de la vieja edad respondió amable al principio, pero terminó la frase con rapidez y algo de nerviosismo, cosa que no pasó por desapercibida por el comprador.
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{Kinohase}
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Jiraiya estaba por no decirlo de otra forma, asustado. Por los rumores que tenían oído por la parte de los niños que jugaban por las calles, el causante de la zona cero, solo una única técnica destructiva.
– Esto debe ser una broma. – Jiraiya murmuró por lo bajo al ver que se había formado un gran cráter seguido de una línea con la misma profundidad y tenía una longitud considerable. Para ocasionar una técnica así, se debe a alguien extremadamente fuerte y eso era lo realmente preocupante. No había nadie capaz de esto, incluso en la lista de la organización de Akatsuki… Tenía información sobre todos los miembros a excepción del líder y su mano derecha.
El sabio sapo se dio un pequeño masaje en la sien al pensar en la organización criminal, después de todo, tras investigar la zona, se planteó que la base de Akatsuki podría estar en ese lugar.
Tomando la decisión de no perder más tiempo, decidió que era mejor ir directo al origen y preguntar a la nueva alcaldesa.
Solo esperaba que el causante de todo no sea un enemigo de Konoha. Teniendo en cuenta la destrucción del lugar, es posible que tuviera una cuenta pendiente o similar… Raro es que alguien con una capacidad así salve una ciudad sin pedir algo a cambio.
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{Hinamizawa}
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No había llegado a leer todo el artículo, pero no se imaginaba que su próxima morada sería así, tal vez algo menos elegante teniendo en cuenta el precio…
Y aún con la distancia que tenía respecto a la zona céntrica de Hinamizawa, era una mansión enorme.
– ¿Este es el lugar? – Alastor preguntó de forma seca con una ceja levantada al ver lo grande que era el edificio
–Si, con el jardín es una morada de 600 metros cuadrados, en la parte trasera hay un terreno libre de 200 metros cuadrados en el cual usaban de jardín. Como puedes ver, la casa tiene un total de 3 plantas, un sótano y un trastero en la parte más elevada. – El señor explicó al detalle de forma animada la composición del edificio, el cual ya fue imponente de por sí... y aunque la casa estuviera ligeramente en ruinas debido a la falta de mantenimiento por parte de los dueños, tenía muchas posibilidades debido al terreno.
Era realmente una ganga.
– Ya veo, es bastante grande... me supongo que los dueños vivían en otra casa y mantener el edificio en condiciones era algo difícil. –El peliplata respondió con calma, tal vez esta era la causa de que el vendedor estaba nervioso. Seguramente los impuestos para el lugar más el dinero en contratar a un personal para mantener en óptimas condiciones la extensión del lugar serian considerables.
– Si... exacto... – El vendedor respondió de forma rápida, un signo evidente el cual indicaba que tenía más información de la que mostraba, pero seguramente no era un gran problema.
– ¿La estructura tiene normativa de restauración? – Alastor preguntó al hombre, el cual se sorprendió ante la pregunta.
– No... este edificio no está protegido por ninguna ley de conservación, puede hacer las reformas que desee siempre y cuando esté dentro del terreno que compres – El anciano contestó a la pregunta un poco sorprendido, no se imaginaba que alguien supiera que este tipo de edificios estuvieses protegidos por la ley para evitar modificaciones, al final y al cabo, no solo era antiguo, también estaba construido con el diseño de unas tierras lejanas.
– Me la quedo. – El pelí plata respondió de forma seca, sacando lo que parecía una gran bolsa de dinero. Una bolsa para el viaje con la cantidad exacta de la compra. El anciano miró sorprendido por la preparación del dinero y la falta de conocimiento para comprobar el lugar antes de tomar la decisión de comprar la mansión.
– Oh, increíble... es magnífico, ahora solo hace falta que firmes y la mansión al igual que los terrenos pasarán a ser de tu propiedad. (No va a durar ni una semana, ke, ke, ke) – Con un ligero gesto de aprobación, ambos fueron al centro de la localidad para firmar el registro. Alastor sonrió ligeramente al saber que probablemente, haya encontrado un lugar donde vivir en paz.
El tiempo en que la luna esté llena de felicidad, en lugar de buscar su venganza era un hogar donde poder vivir en paz.
Poco sabía que su destino estaba condenado a no poder disfrutar de la paz, ahh... la maldición de la narrativa.
Siempre termina saliendo mal...
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{Kinohase, alcaldía}
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– ¿No eres un poco joven para ser alcaldesa? – Jiraiya preguntó sin ningún tapujo tras tener una nueva sorpresa ante él, la ahora alcaldesa frunció ligeramente el ceño ante la pregunta, era obvio que no tenía una gran intención de aceptar la visita, pero debido a la reputación de la persona que había venido era algo que no se podía omitir.
– ¿Y no eres un poco mayor para seguir activo? – La joven respondió con su propia pregunta la cual sacó una ligera risa en el sabio sapo el cual lo tomó con gracia.
– Buena forma de responder – Jiraiya evitó lo que sería la frase más evidente que hubiera pronunciado en esta situación, pero debido a que tenía que sacar información debía intentar mantener oculto su galante estilo, me refiero a su faceta de super pervertido.
– Supongo que la visita no es solo para conocer a la nueva encargada de la ciudad – La alcaldesa dijo sin ningún rodeo, realmente la presencia de un shinobi en la zona no era realmente de su agrado y por desgracia parecía emitir esa aura a su alrededor.
– Si, es agradable ver como este lugar se recupera de una forma tan rápida y además con una visión de crecimiento increíble, como las cenizas de un fénix... aunque en este caso se quedaría un poco corto, ¿No le parece así, Amanda-dono? – Jiraiya mencionó el estado actual de la ciudad como algo positivo, intentando parecer lo más relajado posible, evaluando el terreno de la conversación para poder sacar la máxima cantidad de cartas posible en la partida de información.
– Es cierto y he de admitir que no es gracias a ustedes – Amanda replicó con algo de molestia en sus palabras. Jiraiya no pudo evitar por un momento una ligera cara neutra en la que evitaba a toda costa eliminar su expresión alegre.
Por más que quisiera debatir esa parte, ella tendría la razón. Durante años habían tenido corrupción, pero Konoha no había movido ni un solo dedo para ayudar. Era obvio que era por causa del señor feudal, al menos en gran parte era la razón. No hacía falta mencionar que dar esta excusa estaba totalmente descartada pues las cosas irían peor.
– Bueno, lo importante es que ahora las cosas van de forma maravillosa y es gracias a su acción en el desarrollo de la historia de esta ciudad. – Jiraya intentó desviar las palabras afiladas de la alcaldesa con la clásica estrategia del "pasado, pasado está" pero no parecía dar el brazo a torcer.
– Claro, lo único que quiere Konoha es conocer la ubicación del causante de nuestra libertad para "invitarlo a sus filas" o quitarlo de la lista de problemas, ¿No? – Amanda se sorprendió de sí misma antes de taparse la boca ante la sonriente expresión de Jiraiya la cual se notaba cierto toque de victoria.
– Así que es cierto que solo una persona se encargó de todo esto, ¿Podrías darme algo más de información? – El maestro de espionaje de Konoha preguntó de forma directa.
Amanda se maldijo a sí misma, ella no tenía verdadera madera de política, no confundan con dirigir el desarrollo de la ciudad. Había dejado escapar un trozo de información perfecto para arrastrar el hilo el cual Jiraiya tiraría fácilmente, lo peor es que era un sannin y no tenía ningún guarda capaz de aguantar si quiera contra un chunin por lo que tendría las cosas difíciles.
Por dentro solo esperaba que esto no tuviera repercusiones futuras.
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{Hinamizawa}
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– He de admitir que está en buenas condiciones. – Alastor mencionó con tranquilidad mientras miraba los muebles y el estado del lugar en general. Al mismo tiempo sujetaba a Kuro para que no se escapara y este comenzase a "explorar" la casa con posibles "accidentes" de la decoración, no es que no se fiara, pero era un gato.
– Está en óptimas condiciones para ser vendida. Espero que los muebles del lugar sean de su agrado. – El anciano vendedor se frotó las manos con una sonrisa amable, aunque poco a poco parecía crecer un nerviosismo en él.
– Interesante, después de todo si no tienen dinero para conservar la casa, han realizado un gran esfuerzo para mantenerla así. Supongo que al ser un pueblo pequeño vuestra compañía habrá ayudado. – El peliplata analizó el caso, dando un pequeño "voto de fe" creyendo en el tópico de los pueblos pequeños.
– Me halaga señor, supongo que todos ponen su esfuerzo. – Poco a poco se iba notando el aumento de los nervios en el vendedor y en esta ocasión ya no sería tan fácil de ocultar.
– ¿Tienes prisa? – Alastor preguntó con una mirada curiosa, después de todo no es normal que alguien tenga una expresión así tras lograr una venta "complicada".
– Bueno, hoy es un día importante en el pueblo y he quedado con mi familia... mis nietos están ansiosos de celebrar el festival todos juntos. – Una risa nerviosa acompañó al final de la "explicación" cosa a la que el peliplata asintió la cabeza en comprensión.
– Cierto, por lo que vi... hay una festividad importante del pueblo, siento haber concertado la cita para la compra de la casa justo este día. Si lo desea, puede irse ya, me encargaré de terminar el tour por mi cuenta – La disculpa intentaba ser algo sincera, después de todo, los pueblos son pequeños y aunque le gustara la tranquilidad no quería ser el nuevo vecino "sin corazón"... sería una molestia.
Más veloz de lo que se había esperado, el señor de avanzada edad abandonó el lugar dejando al nuevo inquilino "solo con su mascota".
– Bueno Kuro, creo que es hora de organizar un poco la casa. – Alastor habló con un tono tranquilo mientras el pequeño animal saltó al suelo tras realizar un pequeño maullido, para a continuación empezar a moverse a las habitaciones.
– No Kuro, la habitación más grande no es para ti. – El peliplata respondió sin perder los nervios, el gato ya se había alejado bastante y solo se escuchó un sonido del animal haciendo que el comprador de la vivienda resoplase.
– Tampoco eres el dueño de la casa... mejor me pongo a organizar las cosas. – Sin embargo, al ver la hora en el reloj de la entrada decidió que era mejor dejarlo para el próximo día.
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{Al día siguiente, ruta del bosque}
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Jiraiya no había descansado, no podía creer lo que había escuchado. Tenía que llegar cuanto antes a Konoha para informar a Tsunade, tenía pensado haber ido directamente a lograr obtener información en la base de Akatsuki pero esto podía ser algo importante a tener en cuenta.
Puede que fuera una civil de la que había sacado la información, pero sumado a algunos testigos, era obvio que no era ninguna broma el que una sola persona se encargara de la zona.
En sí, no había ningún problema de sus acciones, casi le daría un premio por haber hecho lo que el no pudo debido a la burocracia...
El problema residía en que, teniendo tal nivel de habilidad, era un completo desconocido.
Nadie en las naciones elementales aparece como alguien adulto de la nada con lo que podría catalogarse como un individuo de rango S o superior, virtualmente era imposible. Incluso los miembros de Akatsuki, al menos de los que tenía información, habían ido cosechando experiencia a lo largo del tiempo hasta convertirse en lo que son ahora.
No tenía ninguna afiliación, que el supiera, no sabía sus orígenes y lo peor es que no se sabía si tiene algún posible plan futuro.
Y siendo el poseedor de una gran red de información, al sabio sapo le parecía algo inaudito.
Solo esperaba dos cosas: Que los Shinobi de Konoha no se enfadaran y que Akatsuki no se entere de su existencia...
quien sabe lo que pasaría si trataran de contratarlo.
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{Hinamizawa, unas horas antes}
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Recién amanecía, un nuevo día comenzaba y era el momento de ponerse manos a la obra.
Había sido una larga tarde, pero había estado ordenando a la antigua usanza... nada de poderes ni habilidades especiales. Aunque fuera un poco más tedioso, quería recordar los inicios de su nuevo hogar.
La casa era bien grande y apenas había logrado organizar un par de habitaciones.
Con un amplio bostezo, el peliplata se levantó de la cama con pocas ganas de hacer cosas productivas. Pero lo primero es lo primero, el desayuno... de Kuro.
– ¿Pero qué...? –Alastor se quedó parado, su sueño había sido sustituido por un aumento de la molestia a niveles considerables.
Era algo inaudito e imperdonable, la habitación que ordenó con tanto empeño... había vuelto a su estado original, como si no hubiera hecho ninguna intervención en el lugar.
Al inspeccionar más de cerca tras haber salido ligeramente del shock y del mar humor, no pudo evitar fruncir el ceño.
La causa no era natural, después de todo, no es posible que si alguien hiciera este tipo de bromas fuera capaz de añadir la misma cantidad de polvo que había antes de hacer la limpieza.
– No, no creo que sea lo que pienso– Alastor negó con la cabeza al mismo tiempo que se le ocurría la mejor forma de comprobar la pequeña teoría que apenas cubría un ligero hueco en su vasta colección de posibles causas.
Sin pensarlo dos veces, tomó una silla del lugar y la movió al otro extremo de la habitación. Sin esperar a las posibles reacciones, se limitó a ir a por algo de comer.
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{Konoha, sala Hokage}
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Tras una pila de papeles completamente cumplimentada se encontraba una agotada Tsunade intentando buscar su botella de sake, botella que fue confiscada por Shizune hace unas horas sin que la Senju se diera cuenta.
Al menos, por fin había logrado terminar la tanda de formularios y por fin podría descansar.
– ¡Tsunade! – El grito que vino de la ventana hizo que la líder de la aldea diera una fuerte reacción, causando que la pila de papeles cayera y perdiera el orden que tanto había costado realizar.
Ante esto, el trauma en la nieta de Hashirama, solo podía reaccionar de una sola forma posible.
– ¡JIRAIYA! – Tsunade exclamó con furia, tomando del cuello al recién llegado maestro de espías y lanzando a este al centro de la sala para darle una lección que no olvidaría.
Y seguramente una paliza por seres controlados por un doujutsu legendario sería una nimiedad en comparación.
Pues tras varios momentos de agonía, la alumna del difunto Hiruzen detuvo su actividad a modo de "explícate o lo pasarás peor"
No hacía falta decir que tras escuchar la noticia de Jiraiya, la expresión de Tsunade era digna para pintar un cuadro.
Solo esperaba que ningún shinobi de Konoha cabreara a esta persona.
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{Hinamizawa}
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– Realmente fue un buen desayuno. – Alastor habló con calma mientras daba unos toques al estómago, había saciado el apetito con calma y su compañero felino parecía tener la misma expresión.
Seguramente, tras realizar unos pocos retoques más, comenzaría a explorar más el pueblo en busca de muebles nuevos para decorar y tal vez un oficio para conseguir fondos.
Es posible que con el espacio de la casa, sería capaz de crear una pequeña plantación, pero no quería vivir solo de vegetales.
Todo parecía estar marchando como debía ser, nada fuera de lo normal. El pueblo parecía amable, no había rastro de shinobi, no parecía haber cosas raras y la silla había vuelto sola a la posición original.
Sí, todo estaba...
–¿QUÉ? – Fuera de su expresión tranquila, el peliplata exclamó al ver como la silla había cambiado de posición. Uno pensaría que tal vez haya sido un ladrón u alguien indeseado, sin embargo, había dejado un pequeño "indicador" por si acaso entraba alguien, cosa que no había sucedido y obviamente Kuro no había sido por:
A- Estaba con él durante el desayuno
B- No es capaz de mover muebles... todavía.
Era algo obvio para cualquiera la respuesta, ahora tenía sentido el precio bajo, las extrañas frases y expresiones del vendedor. Solo había una explicación: La casa estaba encantada.
Para él, no era algo nuevo... el toparse con un fantasma o un grupo de fantasmas, ya se había encontrado con estos seres anteriormente. La sorpresa podría decirse que es debido a que de todas las casas que podía haber comprado, justo va y compraba la que estaba embrujada…
– De acuerdo Kuro, parece que aquí tenemos un pequeño dilema – Alastor habló con calma al gato el cual estaba a su lado, es más, le miraba como si realmente estuviera escuchando algo importante, cuando en realidad, simplemente fingía para recibir un premio en más comida por hacer caso.
– ¿Somos los ocupas o somos los propietarios? – El peliplata preguntó de forma calmada mientras buscaba ciertos elementos en los cajones de la comida.
– Por un lado, parece que, en esta casa, hay un grupo de seres que llevan viviendo un largo periodo de tiempo en este lugar y ahora un par deciden invadir "su territorio" – Alastor sonrió ligeramente al sacar del armario el bote que estaba buscando y pasaba a acercarse al marco de las ventanas.
– Por el otro lado, he pagado por la casa al anterior dueño legal por la propiedad por lo que en mi opinión...– Con calma empezó a rociar el contenido del bote por los marcos de las ventanas de la casa con gran delicadeza, pero al mismo tiempo con rapidez y, en cuestión de momentos, todos los marcos que estuvieran conectados al exterior estaban cubiertos por lo mismo: Sal.
– Es momento de que el casero hable con los inquilinos y las normas de convivencia – Alastor declaró en medio del salón con un tono ligeramente autoritario.
Fue a raíz de esas palabras que la temperatura del lugar comenzó a disminuir rápidamente, Kuro tuvo que resguardarse en la cabellera del peliplata para intentar obtener algo de calor.
Destellos de personas algo demacradas comenzaron a surgir de diferentes puntos del lugar, alternando la posición sin pausa y poco a poco formando lo que parecía una formación en círculo, rodeando a los dos seres que aún conservan un corazón latente.
Una vez cerrado el círculo, un destello reveló al que parecía el espíritu más "intelectual" del grupo.
– Creo que has comprendido mal el concepto de la sal, se supone que se debe poner por las habitaciones para que no podamos entrar – El espíritu habló con un tono tétrico con algo de burla, para algunos de lugar fue alarmante que empezara a usar la sal, pocos sabían de los efectos de esta y eso significaba que la nueva víctima era un cazador... sin embargo, por la forma de usar la sal, la idea quedó descartada, dejándolo en un aficionado.
– Pues yo creo que el que no lo comprende eres tú. No he puesto la sal para que no podáis entrar, es para que no podáis escapar. – Alastor crujió los puños mientras respondía con una voz carente de emoción, como si estuviera diciendo lo más normal del mundo y teniendo en cuenta la situación para los fantasmas este personaje estaba totalmente loco.
Fantasmas ingenuos.
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{Konoha}
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– Es un poco precipitado, un contacto me ha informado de la posible base de Akatsuki. – Jiraiya informó a su antigua compañera de equipo la cual estaba en la mesa sin decir ni una palabra, solo mantenía una expresión ligeramente sombría la cual no parecía estar muy conforme con el desarrollo de la conversación.
– Así que he decidido infiltrarme en Amegakure y obtener el máximo de información posible.– El sabio sapo declaró sus intenciones, era imperativo tomar la iniciativa. En estos momentos, Naruto estaba marchando al campo de batalla donde el grupo de Shikamaru y Kakashi enfrentaban al dúo de la organización que había terminado con la vida del hijo del tercer Hokage.
Hidan y Kakuzu eran en teoría "inmortales" pero sabían que no eran los miembros más fuertes y esa era la causa por la que Jiraiya quería ir a investigar.
– Maldita sea Jiraiya– La quinta Hokage golpeó la mesa con fuerza, haciendo que la botella de sake en la mesa levitara durante unos segundos antes de volver a su posición –. Con todo lo que está sucediendo, no podemos arriesgarnos. Es demasiado peligroso. – La nieta de Mito Uzumaki expresó su desacuerdo con la idea del escritor pervertido, el cual suspiró con cansancio antes de adoptar una mirada fría.
– Tsunade, es serio... Akatsuki es la principal amenaza, Naruto está en peligro por el biju que lleva en su interior. Ya es demasiado peligroso el dejarlo suelto, ni hablemos de que lo estamos mandando a la batalla contra ese mismo grupo – El sabio sapo tomó un ligero trago de aire para proseguir con lo que parecía ser su punto de vista–. Además, está ese extraño tipo que podría llegar a ser una amenaza mayor, solo sabemos tres cosas... La primera es su nombre y una ligera descripción de su aspecto, la segunda es algo alarmante... nunca ha pertenecido a ninguna aldea shinobi, es más, al parecer tiene algo de repulsión a nuestra profesión y lo más preocupante... – Jiraiya paró unos momentos antes de seguir, la maestra en justus médicos alzo una ceja. El invocador de sapos solo le había dado dos datos en su explicación y generalmente, en estos casos no suele ocultar nada.
Hasta que vio que Jiraiya miraba en todas las direcciones, comprobando que nada ni nadie estuviera espiando desde las sombras, o mejor dicho, desde la raíz de Konoha.
– No lo tengo confirmado, pero de ser cierto sería algo realmente preocupante – Jiraiya dudaba en contar el pedazo de información que obtuvo de casualidad–. El bar donde estuvo este "Alastor" antes de encontrarse con la nueva alcaldesa, está regentado por una ex-shinobi. Estuvo en el escuadrón de reconocimiento, la superviviente de la misión en Yukio de hace 4 años.– Jiraiya intentó poner en situación a su superior, Tsunade no tardó en recordar a la persona que mencionaba, era una kunoichi de alto calibre, una que se basaba en el cuerpo a cuerpo... pero su especialidad que resaltaba era su habilidad de sensor.
– Si, fue una lástima que se retirase. – Tsunade expresó, dejando continuar al Sanin.
– Pues... según sus palabras... este sujeto, no parecía tener chakra.
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{Residencia fantasmal}.
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– Parece que tenemos una gran cantidad de fantasmas. – Alastor declaró con calma mientras contemplaba como aumentaba el número de espíritus que había dentro del lugar.
Ciertamente era difícil alcanzar ese número de espíritus en el mismo lugar, siempre y cuando no hubiera sido construido sobre un cementerio de personas que habían muerto de forma violenta.
Uno de los fantasmas arremetió con velocidad contra el peliplata, el cual solo giró levemente para evadirlo y golpearlo con una barra de hierro lo cual causó que desapareciera de la habitación.
– ¿Vamos a seguir con el juego o ya captaron el mensaje? – Alastor preguntó con un tono tranquilo y con la intención de no pelear, mejor dicho, no tenía ganas de destrozar por accidente la casa.
– Parece que sabe bastante de nuestra clase, pero estás solo y por mucho que quieras, un simple humano no puede con una horda de nosotros. – El fantasma que hacía de "líder" respondió mientras parpadeaba de un lugar a otro.
La cantidad de espíritus parecía haber detenido su incremento, eso significaba que todos estaban ahí. El pobre Kuro tembló ligeramente y al expulsar un poco de aliento, este parecía congelarse en el aire.
Esta vez, dos fantasmas se lanzaron contra el intruso que ahora había movido la cabeza de manera sombría, acto seguido soltó la barra de hierro lo que causó que los espíritus que estaban por atacar fuera con más motivación ahora que la única causa de dolor se había ido.
La sonrisa se esfumo al explotar tras dividirse en dos.
Ninguno en el lugar se esperaban lo que había visto, nunca antes habían presenciado algo así con un humano el cual parecía tener un aura oscura en ambas manos.
– ¿Quién dijo que yo era humano? – Alastor preguntó de forma seca mostrando un aura de autoridad.
– A diferencia de los métodos clásicos, no tengo que quemas vuestros huesos u objetos atados a este mundo, simplemente puedo destrozar vuestra esencia y sinceramente... con este método no sé si podréis ir al cielo o al infierno, ¿Qué tal si lo averiguamos? – Los fantasmas se quedaron en el lugar con una expresión nerviosa, los que parecían menos agresivos al resto intentaron marcharse del lugar y terminaban chocando contra la barrera creada por la sal.
– Bueno, ¿Qué me dicen? – Alastor preguntó nuevamente al mismo tiempo que Kuro levantaba la pata en señal de victoria.
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{30 minutos más tarde}
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– Alastor-sama, la última habitación ya ha sido ordenada – El fantasma que había sido la voz cantarina del grupo anunció con un toque de nerviosismo pero al mismo tiempo mostraba una amplia sonrisa.
– Buen trabajo, parece que no está mal tener a unos cuántos compañeros de piso – El peliplata respondió con una voz tranquila mientras observaba un panfleto de muebles en oferta. Si, cuando decía compañeros de piso, se refiera a simples subordinados.
Lo mejor es que no tenía que hacer nada de trabajo político.
– Veo que ya has encontrado tu zona de confort– El peliplata miró sin pestañear a su compañero felino el cual estaba hecho una bola en lo que parecía un mini colchón/trono rodeado de comida premium felina... el ronroneo delataba su felicidad extrema.
Al mismo tiempo que se desarrollaba la escena, los fantasmas no habían parado de trabajar. Eran un ejército maldito de espíritus... el pueblo había creado una maldición que acumulaba prácticamente la totalidad de las almas de los fallecidos con algo de impureza en esta mansión a causa de un loco que no quería dejar marchar a su familia y eso fue hace más de cien años por lo que la cantidad acumulada era similar al número de habitantes del pueblo.
Sin embargo, aquí estaban, sirviendo a un ser que podía con ellos sin siquiera molestarse en poner algo de empeño en la labor.
Si pudieran, se escaparían de la casa, pero la sal por el momento les impedía escapar. Aun así, el rango de libertad fuera de la casa era limitado debido a que estaban atados a la casa y mientras esta existiera, no podían descansar en paz.
¿Cabe mencionar que los fantasmas no pueden destruir el lugar a causa de la maldición?
Por lo que auto destruirse no era una posible opción.
– ¿Has oído eso? – Alastor preguntó al escuchar un sonido el cual le resultaba ligeramente familiar, Kuro a penas respondía de la felicidad en la que se encontraba.
Por lo menos, no era el único que estaba escuchando el sonido cada vez más cercano y potente, los espíritus también lo escuchaban.
–¿Qué...? – Un espíritu que cargaba el último mueble observó como la pared parecía desintegrarse para dar paso a lo que parecía una especie de shuriken de viendo girando a altas velocidades con lo que parecía una esfera brillante en el centro.
El extraño shuriken había llegado con menos fuerza de lo que había sido originalmente y a cada paso se iba haciendo más débil, pero no por ello siguió su ruta destrozando todo en línea recta, en concreto, los pilares maestros del lugar...
Y solo podía llevar todo esto a un resultado posible:
La casa se derrumbó en escombros.
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– ...– El peliplata se quedó de piedra, no podía creerse lo que acababa de suceder, su ojo estaba empezando a conseguir un ligero tick nervioso.
Kuro estaba mirando a su alrededor, asustado al ver que SU palacio ya no estaba mientras que los fantasmas lloraban de alegría y uno a uno, desaparecían para encarar su destino ya sea el cielo o el infierno... cualquiera sería mejor que vivir como "inquilino" de la mansión derruida de Alastor. Al fin y al cabo, con el lugar destruido, la maldición se había ido.
Un shuriken de viento que destroza todo a su paso.
La distancia que debe haber recorrido para perder fuerza y no terminar en una explosión esférica que hubiera causado más daños.
El que solo hay una persona que es capaz de realizar esa técnica.
El perder su nuevo hogar ahora que había conseguido mano de obra gratuita... todo esto, hizo que el calmado Alastor realizara lo que cualquier persona cuerda haría.
Tomó aire y...
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{Base de Akatsuki}.
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Las paredes retumbaron al punto de que ciertos trozos de roca cayeron del techo ante la mirada atónita de los integrantes de la organización que estaban en Amegakure formulando su nuevo plan.
Tras lo que acababan de escuchar, el líder oficial de Akatsuki solo pudo decir una cosa.
– Parece que otra alma ha conocido el dolor, la verdadera paz está más cerca. – El pelinaranja con piercings dijo con calma y se quedó callado unos segundos.
Miró a su amiga de la infancia y compañera de la organización, como si esperara que dijera algo.
Su constante mirada parecía no afectar en esta ocasión por lo era posible que se quedara sin poder decir algo que le encantaba. Ante todo esto, y saliendo de la sorpresa del semejante grito/insulto que parecía haber retumbado en todo el continente, Konan rodó los ojos antes de hacer su clásica acción.
– ¿Y cómo lo sabes? – Konan preguntó mientras mira Pain el cual a pesar de su mirada estoica era evidente que Nagato estaba sonriente ante la próxima acción.
– Porque soy dios. – Complejo de Batman...
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{Mansión en ruinas}
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Tras haber expresado sus emociones durante un breve periodo de tiempo, causando que todos los habitantes quedaran temporalmente quietos ante la demostración de emoción del peliplata... este llegó a una conclusión.
– Se acabó, me largo de este sitio.
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Y sí, aquí termina el capítulo...sí, ese era un rasen shuriken fallido (sé que los intentó lanzar tras la muerte de Jiraiya pero… meh)
Ahora es cuando se va a realizar un punto de cambio total en la historia, conste que tenía pensado llevarlo a otro universo totalmente diferente y que seguramente encajaría por el color de pelo, pero no sé si realmente triunfaría esa historia, me refiero al mundo de Nier Automata... un juegazo en toda regla que llega al kokoro (sobretodo si juegas con el doblaje en japones)
Pues nada, el próximo capítulo irá mejorando, será escrito en menos tiempo y espero que os guste. (La escritura empezará este fin de semana)
Me gustaría saber vuestra opinión en referencia a la historia que por cierto, pronto cambiará de categoría debido al cross over.
Capítulo 3: Kuoh.
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Y, acá Kira. Este cap debió subirse como hace una semana, pero había olvidado que lo tenía por corregir, así que como Bilbo Bolsón haría, me disculpo.
