"Pe-pero eso es imposible, ese hueco se cerró hace años, nosotros mismos lo vimos ¿no?" dijo Bunny, con una risita nerviosa ante tan extraña situación
"Eso mismo estaba pensando yo Colita de Algodón… ¿ahora lees mentes?" dijo Jack en un tono burlón, estallando en carcajadas por la expresión de fastidio que conejo portaba ante la mención de su apodo.
Tooth fue quien decidió salvarlos de una posible pelea.
"¿Creen, que, um, debamos entrar?"
Los guardianes se miraron entre sí, como esperando que alguien responda primero, después solo afirmaron con la cabeza.
Se fueron acercando lentamente al agujero que tenían enfrente, y Sandy indicó que él iría primero.
Seguido de él, fueron Jack y Tooth, a quienes les fue bastante fácil bajar gracias a que podían volar, digamos que… Norte y Bunny no tuvieron la misma suerte.
Cuando Sandy 'aterrizó', su luz iluminó la mayor parte de donde estaba, mientras examinaba sus alrededores, Jack y Tooth aparecieron.
"Bueno…" La voz de Tooth rápidamente empezó a resonar en la desolada caverna. "Solo hay que esperar que Bun-"
No tuvo tiempo de terminar su oración cuando escucharon al conejo gritar, seguido de un estruendo que se hizo eco en la oscuridad.
Los guardianes corrieron hacia Bunny quien había caído boca abajo y podían jurar que había rebotado por la fuerza.
"Bunny, ¿te encuentras...? ¡Cuidado!" Gritó Tooth
Muy tarde. Antes de que Bunny pudiera reaccionar, Norte había gritado y caído sobre él, noqueándolo y quitándole el aire.
Jack no pudo más y empezó a reír descontroladamente junto con Sandy, mientras Tooth los regañaba con la mirada
"Chicos, esto no es gracioso"
"¿No-No-Norte?"
"¿Sí?"
"Podrías por favor, ¡SALIR DE MI ESPALDA, N-NO RE-S-S-PIRO AMIGO!"
"Oh, lo siento"
Después de que Norte ayudara a Bunny a pararse, y Jack y Sandy terminaran su pequeño ataque de risa, los cinco recordaron por qué estaban en ese lugar para empezar.
"No estaba tan oscuro la otra vez que vine" murmuró Jack para él mismo, sin embargo Bunny lo captó.
"¿A qué te refieres con 'la otra vez que vine'?" preguntó curioso, llamando la atención de los demás.
"Ammm, yo, bueno, es que…" Jack mordió su labio y empezó a girar su cayado con nervios, había pensado que no tendría que hablar con los demás sobre esto, menos en el lugar donde todo había pasado.
"Vamos, hijo-" Empezó Norte con un tono amable que calmó un poco a Jack "Nos puedes contar, cualquier cosa que sea ya está en el pasado"
Jack suspiró profundo y después de mirar a cada guardián, cada uno expresando su angustia a su manera, tomó otra bocanada de aire y abrió la boca para hablar, los guardianes debían saber lo que pasó ese día.
"Bueno, cuando…"
Su explicación fue cruelmente interrumpida por un sonido ensordecedor, como un vidrio rompiéndose, seguido de un chillido muy agudo. Esto los tomó por sorpresa, el ruido resonó por toda la caverna, dejando a cada guardián deteniendo una posible hemorragia en el tímpano.
"¡¿Qué fue eso!?"
Norte retomando su pose de líder del grupo, sacó sus espadas y dijo:
"Eso a investigar". Norte comenzó a caminar hasta que… "Jack, esta conversación no ha terminado" respondió sin ni siquiera voltear la cara, por lo que se perdió cómo la cara del joven chico pasó de una expresión aliviada a una de sorpresa y decepción.
"Rayos" dijo Jack mirando al suelo
Bunny le dio unas palmaditas en la espalda y empezaron a avanzar en busca del sonido. A ninguno le gustaba la situación, pero tenían que seguir, era sospechoso que la guarida de Pitch esté tan…callada.
Después de caminar intentando no tropezarse con el otro, llegaron a una especie de sala, la más alumbrada de la guarida, ya que tenía un gran globo terráqueo de metal oscuro con miles de lucecitas cubriéndolo.
Todos se preguntaron por qué Pitch tendría un globo al igual que Norte, todos excepto Jack claro, pero prefirió quedarse callado. Las paredes eran negras como la noche y parecían ser de roca (como todo lo demás). El suelo era gris y sentían que no estaban solos, estaban siendo observados desde las sombras.
Jack frunció el ceño y se empezó a acercar a un rincón de la habitación. Levantó su cayado, el cual estaba brillando azul, preparándose para atacar
"Jack, qué..."
"Shush, Tooth. Creo que eso es…"
Relinchos y bufidos tomaron por sorpresa a los guardianes, y antes de que se den cuenta ya estaban rodeados por…
"¡PESADILLAS!" Gritó Bunny lanzando su boomerang hacia uno, desintegrándolo, solo para que vuelva a aparecer segundos después.
Los guardianes empezaron a pelear con las pesadillas que los superaban en número, no eran menos de 50, Sandy hacia lo mejor por transformarlas en arena dorada, pero más aparecían de entre las sombras.
Pudieron darse cuenta que estas pesadillas eran mucho más resistentes y grandes que las anteriores. Las otras, con ojos amarillos y oscuras con brillos guindas y azules, tenían ahora los ojos de un color rojo sangre y eran completamente negras.
Después de un rato, los guardianes empezaron a cansarse e hicieron lo que cualquier héroe haría en esta situación.
Correr.
Sabían que estaban en desventaja, las pesadillas conocían bien la zona y ellos a la justa veían. Pensaron que no iban a llegar a ningún lado, hasta que llegaron a un callejón sin salida, que afortunadamente para ellos tenía una puerta. ¡Y ESTABA ABIERTA!
Rápidamente entraron, sin pensar mucho en lo que podría haber dentro, simplemente en descansar y pensar en un nuevo plan.
Respirando con dificultad y tomando grandes bocanadas de aire, los guardianes vieron en donde habían entrado.
"¿Ahora dónde estamos?" preguntó Bunny, obviamente cansado e irritado por la situación en donde se habían metido él y sus compañeros.
Comparado con el resto del lugar este cuarto sí estaba iluminado con unas velas que colgaban del techo, creando muchas sombras en las paredes y había un bulto de color negro en el piso… ¿Espera, qué?
Los guardianes, después de alzar una ceja en confusión, se dieron cuenta que en ese cuarto sí había algo… o alguien que estaba haciendo un sonido, sonaba algo así como un… ¿sollozo?
El cuarto era grande pero localizaron la fuente del sonido rápidamente, venía del bulto en una de las esquinas.
Se acercaron, y poco a poco lo distinguían mejor. Lo que antes parecía un bulto, ahora tenía una forma… humana.
Más cerca. Un cuerpo
Más cerca. Un niño. ¿¡Qué!?
Más cerca. Respiraba.
Estaba vivo.
Ya detrás, pudieron ver que sí era un niño. No se le distinguía ningún rasgo, porque estaba cubierto con una tela negra que le cubría el cuerpo, pero estaba respirando con mucha dificultad y entrecortado. Murmuraba cosas, pero no se le llegaba a entender nada.
"Norte… es…es… un niño…" dijo Tooth soltando un sollozo y escondiendo su cabeza en el hombro de Norte.
"¿Pitch tiene un niño acá? ¿Por qué? Dijo Jack tragando saliva mientras miraba al chico. No podía pasar ni los 14 años por el tamaño, tenía múltiples heridas en todo el cuerpo, algunas se podían ver en la espalda, muchas de ellas, recientes y sangrando, la tela estaba rasgada por todos lados, especialmente en las heridas.
"N-n-n-o ma-m-ma-más p-por-f-fa-fav-or "fue lo primero que lograron entender del chico. Tenía la voz rasposa y seca, sobre todo teñida de absoluto temor.
Intentaron acercarse más, pero al mínimo ruido, el niño se cubría aún más la cara y empezaba a lloriquear y temblar. Su miedo irradiaba como ondas, casi se podía sentir.
"Y-y-a- n-n-no".
"Hay que sacarlo de aquí" dijo Norte muy decidido a sacar al niño de las garras de Pitch.
Tooth voló y se dio una vuelta para ver la cara del niño, para decirle lo más amigable y suave posible
"Tranquilo pequeño, no te haremos daño, por favor, so-solo míranos"
Después de ver como el niño temblaba y debatía en voltear o no, por fin vieron que intentaba sentarse (con mucha dificultad por cierto). Cuando por fin logró semi-sentarse miró en dirección de los guardianes.
Cuando el niño los miró, los guardianes abrieron los ojos como platos; ese chico tenía los ojos plateados y dorados (tipo eclipse), su piel pálida y grisácea, y el cabello negro, largo y sucio.
No puede ser…
Las expresiones de los 5 grandes se volvieron de horror cuando el niño dio un pequeño gritillo y empezó a hiperventilarse y a respirar entrecortada mente.
"… ¿Pi-Pitch?" se aventuró a preguntar Jack, quien tenía las cejas hasta la altura de su frente
El niño, ahora en pleno ataque de pánico, rodó los ojos hacia atrás y cayó pesadamente al suelo, golpeándose la cabeza.
Los guardianes no podían creerlo, este niño no había sido secuestrado por Pitch, ERA Pitch.
