Profesor Travieso

.

.

.

Cuando pensabas que la perfección e inteligencia no podían juntarse... ¡Aparece el sexy profesor dispuesto a darte las mejores lecciones de tu vida!

.

.

En el suspenso del capítulo anterior:

Alguien me llamó y mire a atrás.

—¿Qué pasa? —le pregunte animadamente, lo conocía ya desde hace unas semanas. Cana y Levy nos miraron interrogante.

—¿Puedo hablar contigo un momento? —note un sonrojo en sus mejillas del chico.

No me digas…. ¡No puede ser!

.

. ¿Qué gusto son esos?

.

.


¡Es la primera vez que alguien se me confiesa! Pero mis sentimientos no mienten. ¡Joder! ¡Que feliz estoy! Dios está de mi lado.

Recordando~

—Perdón por llamarte de la nada… pero siempre pensé que eras linda, y sempai dijo que si perdíamos el juego tenía que confesarme… perdí ayer.

Yo no tenía palabras, estaba sorprendida con la boca abierta. Siempre pensé en Horhorta como un compañero de clase, pero…

Paseaba con mi perrito llamado Happy, mi mente estaba en el suceso ocurrido de hoy. Mi mamá me había regañado con que lo sacará a pasear ya que últimamente estaba muy triste, por lo que accedí y aquí estoy.

Mi perrito se detuvo de repente.

—¿Qué pasa Happy? —pregunté.

Vi que había otro perro a un lado, uno muy curioso desde siempre. Ya que su dueño suele disfrazarlo de una rana. Sí, aunque es un perro esta disfrazado de una rana rosa.

—Oh, es Fro. Buenas noches. —saludé alegremente.

Al alzar mi mirada me encontré con lo más impresionante de mi vida. No pude soltar un grito de shock al ver al dueño que paseaba a Fro.

—UGH—algo así dije.

—¿Qué es esa reacción? —me preguntó nada más ni nada menos que el profesor Eucliffe.

—No, emm. —contesté nerviosa. —No sabía que el dueño de Fro era del profesor Eucliffe. Siempre lo veo con otra persona. —terminé riendo nerviosa.

—Tal vez mi madre, o mi hermano. —contestó con aburrimiento. —Me agarraron por casualidad.

—Ah—fue todo lo que dije en este momento.

—Bueno, adiós. —se despidió y siguió su camino. Pensé en lo que sucedió hoy y quería decirle al profesor.

Me giré de vuelta. —¡Profesor! Ahora tengo novio, mi primero…—le dije con decisión. El volteo y me miró.

—Felicitaciones.

—Sí, estoy tan feliz que quería decirle a alguien. —le dije animadamente—¡tengo una cita mañana! —aclaré la garganta. —Yo…siempre tuve envidia de Levy y Cana, y me preguntaba cómo sería tener uno… Por esa razón estoy muy feliz. —finalice.

—Heartfilia. —me mencionó. —¿Te gusta?

¿Gustar? Hmm no, todavía.

—Ya me gustará. —contesté.

—Hmm, muy bien.

—¡Sí!

—Bueno, nos vemos. —me dijo y siguió con su perro. —Hasta mañana.

—¡Hasta mañana profesor! —le dije contenta.

Al llegar en mi casa, todo lo rosa que pensaba se desvaneció al abrir la duda. ¿Gustar? No había pensado en eso pero Cana dijo que su novio le empezó a gustar cuando el chico se confesó… puede ser posible, debe pasarme lo mismo a mí.

Saqué mi diario de uno de los estantes y empecé a escribir sobre mis emociones. También incluí al profesor, sí, solo que lo pinté como el malvado más sexy que apareció. Pero, ya era tarda por lo que fui a dormir. ¡Mañana será un gran día!

A la mañana siguiente, desperté, me vestí, desayune y fui directo a la escuela. Al entrar hago de nuevo mi típica pose triunfal, pero como siempre nadie me hace caso más que Natsu.

—¿Sigues con eso, Luigi? —me pregunta una vez que me siento a su lado. Lo ignoro. —¿Por qué me ignoras Luigi?

—Natsu, cállate. —le dije. —¡No me arruines mi maravilloso día!

—¿Maravilloso día? —me pregunta. —¿Qué pasará? —entrecierra los ojos.

—¡Tengo novio! —le contestó alegremente. Alcé mis manos de emoción, pero la reacción de Natsu fue reacia. —¿Qué pasa?

—¿Y eso? —me pregunta ahora. —¿Quién?

Le murmuré —Toby Horhorta.

Natsu hizo una expresión de desconcierto total. —Oye…oye ¿el cara de perro? Lucy, ¿Qué gustos son esos?

—Sí, él. —le dije molesta. —¿Qué tiene? No siempre es la apariencia Natsu. —me doy la vuelta y lo ignoro.

Natsu pone su codo en la mesa mientras que su mano sostiene su cabeza.

—¿Es en serio? —me pregunta. —¿Qué dicen tus amigas de eso? ¿No te das por vencida? Eh...

En ese momento llegó Cana.

—¿Qué decimos de qué? —se une Cana. Natsu la mira y le cuenta eso.

—¿QUÉ? —quedó boquiabierta Cana. —Lucy, ¿es neta? ¿Eso quería?

La miré.

—Estoy tan celosa de ustedes…—le dije. —¡Déjenme disfrutar a mi novio!

Y así terminó nuestra discusión. A la salida, era la hora de mi tan esperada cita, me separe de mis amigas y espere en la salida.

—¡Hey! —me dice Toby.

—Hace mucho calor hoy… —comencé la plática.

—¡Si! Estoy sudando. —me contesta. —Hace un rato fui atrapado por las rieles del tren.

—¿En serio? Que mal.

—Sí, bueno ¿A dónde quieres ir primero?

¿La cara de Toby siempre ha sido así? Me pregunté, ahora que lo pensaba no me había fijado mucho en él. Cierto, su rostro siempre ha sido así, por eso lo llaman Cara de perro por Natsu.

—¡Quiero ir al karaoke!

¡Ah~! Justo ahora soné como una novia. Bien por mí.

—¡Vamos! —me dice emocionado.

En el karaoke Toby se emocionó mucho que empezó a cantar canciones con letras subidas de tonos. Su voz es buena, aunque él es un poco raro, y sostiene el micrófono de una manera extraña.

Al otro lado de la calle, se encontraba Natsu observando a la parejita. Los había visto por casualidad, pero estaba llegando tarde a su práctica por lo que siguió su camino.

Cuando comimos en el restaurante, él me hacía plática sencilla pero lo hacía mientras comía…hacía unos ruiditos extraños. Al salir del restaurante fuimos a una máquina que nos sacaba fotos aunque de alguna manera no quería.

—Yo me voy por aquí. —le dije.

—¿Segura que no quieres que te acompañe a casa? —me pregunta.

—No, está bien. Puedo ir—le dije apresuradamente. —Te enviaré un mensaje cuando llegué a casa.

Se despidió—Okey.

De camino a casa… ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? No puedo imaginar que Toby pueda gustarme… No, necesito que me guste. ¡Toby es un buen chico! Cuando se me confeso, ¿no estaba súper feliz? ¿Qué me está pasando? ¿Unas simples palabras de sensei pueden hacerme cambiar de opinión?

Pero, no tiene sentido salir con este sentimiento ¿No?

Al día siguiente:

—¡Realmente lo siento! —me disculpe claro y fuerte. —Ya no puedo salir con Horhorta, lo siento mucho. —me incline en forma de disculpa.

—¿Por qué?¿He hecho algo?

—No, no soy yo... —le digo. —Tengo algunas circunstancias que…

—¿Qué quieres decir? Me dijiste que saldrías conmigo…—me gritó.

—¡Perdón! —le murmuré con los ojos cerrados. —Realmente que alguien me haya dicho que le gustaba por primera vez me hizo muy feliz, así que pensé que podría hacer que Horhorta me gustará…—aclaré mi garganta y abrí los ojos. — Pero, entonces pensé que algo andaba mal. ¡Realmente lo siento!

El apretó sus labios y fuertemente y sin pensarlo me empujo a un charco de agua.

—Jugaste con mis sentimientos. —gritó. —Eres de lo peor, perra. —gritó por última vez mientras se alejaba—Lucy eres una perra.

Bien, soy lo peor. Lo sé, pero ¿era necesario? Creo que sí, actué impulsivamente, me lo merezco. ¿Por qué no lo pensé mejor antes de decir algo?

—Vas a pescar un resfriado. —me murmuró alguien. —Levántate.

Era el profesor Eucliffe, que vergüenza… me levanté. Estaba llorosa.

—No llores. —contestó mirando a otro lado.

—Sensei, soy una mala persona. —Me eche a llorar—¿Qué debo hacer?

—Tú querías un novio, ¿verdad?

—Estaba celosa de Cana y Levy porque el tener que una persona que también guste de ti—dije intentando que mis lagrimas pararan. —Es como un milagro ¿cierto? Por eso es que quería tener un novio fue la primera vez que alguien me dice que le gusto. —Trague saliva—¿Por qué tengo que ser así?

El profesor me miro pensativo. —Lo que hiciste fue un error que causo este final. —se aclaró la garganta. —Heartfilia ¿quieres tener un sentimiento mutuo con la persona que te gusta? Y quieres salir con él ¿cierto?

Lo miré con un signo de interrogación.

Me regaña—Pero tu estas tratando de lograr eso fácilmente saliendo con una persona que ni siquiera te gusta.

—¡No voy por el camino mas fácil! —me hice mas chillona. —Fui rechazada, fui herida y luego, trate muy duro en confesarme a la persona que me gustaba.

—Eso no es trabajar duro. —me dijo fastidiado. —Eso es ser egoísta, tonta.

¿Eh?

—Niña, tu simplemente no quieres salir herida por no decir la verdad ¿no?

—Ah, sí…—le dijo dudosa.

—Veo que eres egoísta. —baje la cabeza derrotada ¿es así? —Rubia, tú realmente no te conoces a ti misma, que patético.

¿Tan cruel?

—Solo vives tu vida sin pensar en lo que quieres hacer y lo que necesitas hacer para lograr ese objetivo. —se acomodó el cabello y dio media vuelta. — Es por eso que apestas en todo.

Se escucha el timbre sonar en toda la escuela, ya debemos entrar.

—El timbre está sonando. —me dice.

Sí, lo escucho…

—Profesor Eucliffe. ¿Qué debo hacer ahora? —le digo en voz baja, pues había estado llorando.

—¿Acaso tu cerebro es una decoración? —me pregunta de forma molesta. —Deberías pensar cuidadosamente en qué deberías hacer, tu meta, como lograr, llegar a ello, piénsalo bien y busca una conclusión basada en qué es lo que necesitas. —finaliza.

Y yo estaba muy confundida, no sabía muy bien que es lo que quiso decir.

—¿Entiendes? —me pregunta antes de irse al salón.

Sin decirlo en voz alta solo pensé en tres palabras:

No... En absoluto.


VOLVÍ y rápido.

No tardé mucho pero mis ansías me ganaron, espero que les guste este capítulo al igual que la parejita 3

A mi review: muchas gracias en serio, si, espero que te haya gustado este capítulo. En verdad, muchas gracias por dejarme tu opinión. Y como tu dices, es verdad quise hacer algo diferente, una historia diferente a esta parejita de rubios hermosos 3

Tengo una duda, debo aplica mejor sensei a profesor?

nos vemos n.n