CAPITULO 2:
Un Idiota.
—Yuri ¿Qué tal te fue en tu presentación? Estaba tan ansiosa por preguntarte, todos en casa desde Hasetsu te estábamos apoyando ¿Leíste los mensajes que te enviamos? – La voz de una mujer animada sonaba tras el teléfono.
—Si madre, los leí después de la audición. Les pido una disculpa por no responder en ese momento, lo que pasa es que metí la pata, Haha así que no se me ocurría como responder. — Fingiendo reír, el pelinegro trato de mantener la calma en la conversación. Antes de que los recuerdos de ese día volvieran a su mente y terminara estallando, ya había previsto que podría suceder, no estaba de humor para eso.
—Vaya Yuri, debiste estar de distraído ¿Te ha pasado algo en estos días? Sabes que puedes pedirnos ayuda si tienes algún problema. – Su madre empezaba a sonar preocupada, en realidad al paso del tiempo su hijo se comunicaba con ella a lapsos cada vez mas distanciados.
—Gracias, pero estoy bien. Creo que si me distraje un poco, pero no es la gran cosa.
—¿Ah? ¿No será que estarías pensando en alguien? Estas en esa etapa de la juventud donde los jóvenes desvarían por amor.
— N-no es así, aunque… en realidad me encontré con alguien. — Lo mínimo que podía hacer en su posición, era tratar de convencer a su familia de que vivía una vida estable, evitando las sospechas de que era un total fracasado.
Alejarse de su ciudad natal no fue la mejor opción que había tomado en su vida, ni haber optado por tratar de dedicar su vida al arte cuando para ello se requiere mucha confianza y es lo que menos tenía en estos momentos.
— ¡Vaya! ¡Si que lo tenías guardado! ¿Es un chico o una chica? — Su madre comenzaba a sonar alegre nuevamente. Efectivamente, había dado en el blanco para controlarla, después de todo, en las últimas conversaciones que tuvo con ella, se había mostrado insistente con el tema de que consiga pareja.
—Es un hombre… Pero tranquila mamá, aun no hemos hablado mucho. No es nada formal por ahora.
—Entiendo. Pero aun así estoy feliz de que encuentres a alguien Yuri. Espero que esa persona alegre tus días.
—Haha ¿Será? Bueno, en caso de que suceda algo te avisaré, por ahora tengo que colgar o llegaré tarde al trabajo.
—Oh… Bueno, que tengas un buen día Yuri. Esfuérzate.
Tras un gran suspiro, Katsuki pudo tranquilizarse un poco. Era realmente lamentable. Cada día Yuri podía sentir como se estaba acorralando a si mismo y seguía sin conseguir algun progreso notable en aquel intento de entrar al mundo artístico.
5 años atrás, al cumplir 18. Decidió emprender un viaje a Tokio, en búsqueda de cumplir aquel sueño al que pocos se aventuraban, quería ser actor, un deseo que tenía desde su infancia, donde el amor por la literatura lo había llevado a este punto. En realidad aquel anhelo no había nacido por admiración a la actuación inicialmente, aunque en parte admiraba a varios actores que interpretaban historias con una pureza en su actuación que lo hacían sentir que aquellos personajes eran reales y vividos.
Originalmente, el deseo de actuar empezó tras leer una novela. Uno de los momentos más impactantes de su infancia, tras conocer como el ingenio de una persona era plasmado en letras, que acoplándose una tras otra, traían a la vida a personajes fantásticos. Era extraña la manera en que percibía aquellos escritos, como si cada uno de ellos tuviera alma propia, no, como si cada personaje tuviese alma propia.
A través de la lectura se había enamorado, había reído, había llorado, había sentido ganas de salir corriendo y gritar a la calle su desesperación ¿Como era posible que simples letras lo llevaran a esto? Ningún personaje era real ni tenía una forma definida, sólo estaban sus descripciones en tinta negra sobre páginas blancas. Ni siquiera tenía idea si las imágenes que llegaban a su mente serian las mismas que podrían llegar a otras personas.
Sin embargo, podía sentirse identificado con los protagonistas de cada historia que devoraba, al punto de sentir que su corazón palpitaba con fuerza al leer un simple nombre, pero no había nada más de ello, jamás escucharía sus voces ni vería sus rostros. O eso creyó, hasta que una de sus novelas favoritas tuvo representación visual. Una película. Y todo aquello que imagino, esos personajes, sus voces, esos paisajes, absolutamente todo, llego ante sus ojos y oídos.
Aquellas historias se volvieron reales gracias a personas que trabajando arduamente lograban que aquello plasmado en simple tinta negra, tuviera forma. Es en ese momento en el que el sueño estúpido de ser el protagonista de una novela, se volvió alcanzable para Yuri, o eso creyó.
Quería ser Romeo, Dorian Gray, Bernard Marx, Sherlock Holmes, hasta Harry Potter o Jon Snow si se lo permitieran. El simple deseo de hacer que sus personajes favoritos cobraran vida lo habían hecho aprender a actuar, siendo que desde muy corta edad empezó en pequeñas obras teatrales en su escuela.
En Hasetsu, todos sabían del talento de Yuri para la actuación, porque entendían el amor puro que tenía hacia la literatura, era un chico sorprendente y destacable. Por tal, no hubo duda en apoyarlo en salir de su lugar natal hasta Tokio en busca de más oportunidades.
Por desgracia, sus sueños se vieron opacados desde su primer día en ese lugar, como si el smog de la ciudad le hubiese nublado la vista. Tratar de iniciar una nueva vida sólo no era tan fácil como creyó. No había nadie conocido apoyándolo ahí, ningún amigo, o al menos un conocido, alguien con quien acoplarse para interpretar personajes. Contrario a esto, en la academia de actuación a la que se inscribió, aprendió que había algo más allá del talento. Existía el dinero, los patrocinadores o contactos con poder, además de que el aspecto físico tenía un gran peso.
Y Yuri no era más que un japonés promedio, no tenía un rasgo destacable en su físico, no era muy alto, sus ojos no eran de tonadas exóticas, su piel no parecía de porcelana, no tenía facciones tan delicadas y mucho menos podía presumir una figura envidiable.
En realidad su metabolismo trabajaba de manera tan extraña con la que podía subir de peso cambiando totalmente de complexión en menos de una semana si comía en exceso. Claro comía en exceso cada que se deprimía y le tomo su primer semana en Tokio subir 10 kilos.
Ser poco sociable contribuyo a la perdida de autoestima y sumándole la poca confianza lo llevo a que fuera un fracasado en estos últimos 5 años, donde por lo menos había logrado mantenerse aun en la academia para interpretar papeles de Mobs. En realidad, ser un Mob no lo hacia perder la confianza en el escenario.
Los personajes de relleno no reciben la atención del público, y sin embargo son necesarios en el arte de la actuación. ¿Pueden imaginarse una película donde sólo aparezcan los protagonistas y personajes secundarios? Seria irreal que casualmente caminaran por la calle y fuesen los únicos seres aparentes en la tierra. Aunque mucha gente no lo tome en cuenta, aquellos personajes sin nombre que caminan por la calle o están sentados por las bancas también son importantes.
Yuri llevaba buen tiempo apareciendo como Mob o a lo mucho como personaje secundario. No era nada presumible, pero al menos era participe de obras. Sin embargo, tampoco lo satisfacía del todo, tampoco podía ganar mucho como un personaje así, de hecho, era más pagado su trabajo de medio tiempo.
Como era de esperarse, no podía vivir sólo en la ciudad como estudiante de artes escénicas. Trabajaba en un pequeño local de comida, que si bien no destacaba mucho como actor, al menos había aprendido de cocina gracias a su madre. Y para su fortuna el local donde trabajaba era muy recurrido y obtenía excelentes propinas.
Quería estar orgulloso al menos de esa parte de su vida, pero varios en la academia de actuación le hacían burlas al respecto.
"Aquel cerdito quiere ser actor"
¿Por qué tener un trabajo humilde lo hacia menospreciarse? La gente suele ser demasiado cruel a veces. No había notado que aspiraba a una zona desbordante de prejuicios. Desearía poder ponerle la muestra a todos aquellos habladores, pero ni aun con el apoyo del profesor Celestino lograba atreverse a intentar algo mas.
—Milaaaaa… ¿Qué se supone que debo hacer?— Víctor se quejaba mientras aquella mujer pelirroja le daba tirones al cabello para retirarle las extensiones.
— ¿Qué voy a saber yo? Sólo preséntate ante el como Víctor Nikiforov en vez de ir como un vago. —
—Pero ni siquiera ha respondido los últimos mensajes que le mande. —
—Bueno, es entendible. — Rio. — Yo tampoco respondería mensajes de un Hippie que me haya dejado plantada y luego apareciera de la nada para decirme que lo hizo a propósito y me besara.
—No pude evitarlo…
—Sabes, me sorprende que hayas hecho eso… me refiero a besarlo. Había escuchado que eras muy directo cuando querías algo, pero no creí que así.
—La verdad es que incluso yo me sorprendí, sólo no pensé y lo hice… Es que sus ojos eran tan…No puedo explicarlo.
—Ahora pareces una chica enamorada ¿Quién imaginaria eso de ti?
—Hablo en serio, he conocido muchas mujeres y cuando veo sus ojos es siempre lo mismo, están seducidas y quieren algo mas carnal. Pero él… tenía ojos demasiado inocentes, como un niño perdido.
— ¿Quieres corromper al muchachito?
—Ya tiene 23 ¿Sabes? Aunque puedo apostar que es virgen.
—Ah carajo, disfrutaras darle una buena revolcada. Conozco a los degenerados de tu clase.
Víctor sólo sonrió. La gente solía tener una imagen muy errónea de él, es cierto que había tenido varias parejas antes, naturalmente. Pero desde hace un buen tiempo había dejado de divertirse con esa clase de cosas, cuando notó que no era tomado en serio, no querían una relación formal con él o intentar algo sano como pareja, simplemente tenían la intención de salir con él en una portada de revistas o en la sección de farándula.
Estaba cansado de lo superficial que era su estilo de vida. Incluso no tenía lo que pudiese considerar amistades verdaderas en el mundo de la actuación. Salvo el caso de Mila, primera mujer en el mundo artístico con quien trabajaba y no buscaba una relación amorosa con él o lo veía como un rival a superar.
La mujer era bastante graciosa, un poco egocéntrica a veces, pero era el orgullo que le ocasionaba su fuerza. A diferencia de muchas actrices, no tenía miedo a romperse las uñas, ni necesitaba una doble para escenas de acción con las que ella no pudiera. Como para que Víctor admitiera que un puñetazo de Mila dolía más que uno de él.
Femenina, pero ruda.
Los puntos que le dieron aquel papel como Freya. Claro, Freya no era el personaje mas femenino que pudiese haber visto en alguna novela, pero representaba a alguien con carácter, fuerza bruta y ganas de patearle el trasero al protagonista.
No era agradable recibir palizas de Mila en grabaciones. Pero bueno, trabajo es trabajo y si Mila era mejor dando golpes que fingiéndolos, al menos se los cobraba obligándola a darle consejos y ayudando en una que otra cosa.
—Mila, creo que necesito un rediseño de Vitya. Pensándolo bien, es seguro que me gusta Yuri pero no me gustaría que saliera conmigo sólo por el hecho de que yo sea actor famoso. Quiero saber si él podría enamorarse de mi sólo por ser quien soy.
— ¿Un idiota con estilo? Aunque si te quitamos la imagen sólo serás un idiota.
—Cuanto apoyo…
—Es lo que te ganas de mi parte.
—Igual, estoy seguro de que si me esfuerzo puedo enamorarlo.
—Si claro, como digas. — Rio en tono de sarcasmo. — Entonces vamos a trabajar.
Al terminar con su horario de trabajo, Yuri finalmente reviso su celular. Espantándose por las decenas de notificaciones acumuladas en ese lapso de tiempo, todas eran de Chat in Love, pagina donde estaba registrado para buscar pareja. Aparentemente el tal Vitya no se rendía y seguía mandándole mensajes.
Que fastidio.
Tal vez si respondida cortante entendería que no quería tener nada que ver con él.
Wow, ahora que lo pensaba, era la primera vez que rechazaba a alguien. Eso lo hacia sentirse extrañamente mal, y no estaba acostumbrado. Pero a la vez lo hacia sentirse orgulloso de si mismo, no saldría con la primer persona que se le ofrezca sólo porque si. No quería sentirse tan urgido.
A la vez que su conciencia lo atacaba, podía estar perdiendo una oportunidad única. No esperaba pasar el resto de su vida con Vitya, pero al menos podía ayudarle a ganar experiencia en el amor y tener un poco mas de confianza en una próxima ocasión.
Después de que acabara la novela de las 9, le respondería un mensaje.
Luego de regresar del departamento de Mila, Víctor se dirigió a comprar algo de comer en la calle. Tenía la mala manía de no preparar nada para si mismo, y su alimentación se basaba en experimentar con comida de cualquier lugar que se encontrase en el camino.
No había que preocuparse por mantener su figura. Normalmente se ejercitaba hasta quedar exhausto, requería bastante proteína para sumar musculatura. Después de todo interpretaba a un militar y pretendía dar un poco de Fanservice mostrando un abdomen perfectamente marcado.
Era su lucha para volver atractivo a Valkyrie, muchas fanáticas caían rendidas ante las expresiones frías del personaje a las que agregaba un toque de erotismo con su cuerpo. Igual tenía entre sus metas del año, encabezar la lista del actor más sexy y no ceder su lugar al egocéntrico de J.J. quien tuvo la fortuna de interpretar a un personaje que desbordaba sensualidad.
Una novela donde actuaba como un seductor androide sexual. Por un carajo, debió ignorar los consejos de su Manager y audicionar para Love Doll en vez de Valkyrie. Y a este paso no podía ignorar a Yuri Plisetsky quien estaba debutando su primer personaje adulto, Seductor Insano se llevaba al publico femenino adolescente.
Realmente este año tenía bastante competencia, todo gracias a un personaje tan amargado como el gato gruñón. Era frustrante.
Justo cuando le empezaba a doler la cabeza, una notificación llego a su móvil, haciendo que su mirada se iluminara instantáneamente. Yuri había respondido uno de sus mensajes. Esto debía ser una señal divina, aquel gordito aparecía antes de empezar a mortificarse. Sospechaba que empezaría a alegrarle sus días, a menos de que hubiera aceptado volver a verse para batearlo directamente.
En esta ocasión Víctor opto por llegar puntual al lugar citado, y nuevamente con la ayuda de Mila, recreó a Vitya con unas cuantas variaciones a la vez anterior. Sus cabellos estaban nuevamente teñidos con aquella pintura lavable, pero sus largas extensiones estaban atadas en una coleta.
Restó el bulto de ropa, con lo que esta vez sólo llevaba un saco largo semi formal. Converses negros, y ni hablar, tendría que volver a usar pupilentes y frenos falsos. Pero pidió a las maquillistas que ajustaran un poco el maquillaje de la cara eliminando unas cuantas de las imperfecciones de la vez pasada, y que su piel sólo simulara algo de paño que no le distorsionara tanto el color de piel real.
Después de todo, seria un problema un maquillaje más completo para el resto de su cuerpo.
— ¡Yuri! ¡Viniste! ¡Tenía tanto miedo de que no lo hicieras! — Exclamó al ver a Yuri acercándose.
— Lamento la tardanza, no esperaba que llegaras temprano.
Víctor sólo ladeó la cabeza asintiendo, entendía perfectamente que se había ganado esto. De un modo u otro ahora sólo debía enfocarse en hablar con Yuri, tratando de componer su situación y que este bajara un poco la guardia. De momento ahora le restaba admirar a Katsuki. El chico era bastante sencillo pero agradable, vestía pantalones negros, una chaqueta Beige y una boina similar a la que el llevaba puesto. Pero sobre todo, lo que importaba era comprobar la belleza de aquellos grandes ojos cafés. Eran tan inocentes como los recordaba, aun si los cubría con las gafas.
—Lamento lo de la vez pasada... Te prometo que no volverá a suceder. Aunque se que tuvimos un mal comienzo.
— Sin comentarios.
No es como si Yuri quisiera recordar que estuvo esperándolo por más de una hora sin irse. Se sentía idiota al respecto, además de que eso lo dejaba en desventaja mostrándose como el más débil entre los dos.
— Bueno, Yuri ¿Te gustaría comer algo? Yo invito como compensación de la vez pasada.
— E-esta bien.
Un poco mas tranquilos, ambos continuaron caminando por la calle, saliendo a flote como Yuri quería controlar su temperamento. Estaba inquieto sin duda alguna, Víctor podía notarlo con facilidad. Mas no comento nada al respecto, sólo mostró una leve sonrisa.
Era tímido y bastante callado. Le daba puntos por ello, sería agradable una pareja que contraste con él. Probablemente podrían diferir en muchas cosas y tener largas charlas por ello.
— ¿Te parece si comemos en un Mc Donnalds? —Indicó Víctor al ver uno cerca.
— Ah, esta bien.
— Y bien, háblame de ti Yuri. — Indicó Víctor mientras estaban sentados en una mesa del local después de haber acabado de comer.
— ¿Eh? —Yuri apenas estaba terminando su refresco.
Aquí era el momento en el que Katsuki estaba acostumbrado a defraudar personas. No tenía nada interesante que contar. Y Vitya lucia bastante curioso, manteniendo la sonrisa en su rostro sin dejar de verlo directamente, esperaba una buena respuesta.
— No seas tímido, puedes hablar de lo que sea, para eso estamos aquí ¿No es así?
— Bueno, en realidad no tengo mucho que contar. No soy una persona tan interesante.
—Pues... ¿Cual es tu tipo de persona?
— ¿Mi tipo?
— Me refiero a que tipo de personas te gustan.
— No se, no me había puesto a pensarlo...
— Oh, entiendo. Pero... ¿Como han sido tus ex novias? ¿O sólo has salido con hombres?
— Sin comentarios.
—...— De alguna manera ya lo veía venir.
— ¿Y que hay de ti? Pareces ser más experimentado.
— Que va, no tengo un tipo definido. Pero creo que me agradan las personas mas reservadas.
— Ya veo. — Yuri sólo suspiró un poco más tranquilo.
— Eres bastante lindo cuando te pones nervioso, tus mejillas están coloradas.
—Gracias. — ¿Se estaba burlando o era un halago? Yuri tardo en preguntárselo.
—Leí en tu perfil que estudias actuación ¿Qué personajes has interpretado? Aunque no lo parezca soy un conocedor.
—Lo siento, tampoco es la gran cosa. Suelo participar sólo como Mob.
— ¿Eh? ¿Nunca has interpretado a un protagonista? ¿Por qué?
—Creo que no me sienta ser protagonista. — Rio nervioso, mientras sus ojos brillaron tristemente. — No soy la clase de persona a la que le siente ser uno, no tengo la talla…
— ¿Ni siquiera como personaje secundario? — Víctor hizo puchero. Le sorprendía que el chico que había captado su atención, no hubiera realizado algo importante.
—Bueno, en Hasetsu si hacia papel de protagonista en obras teatrales, pero sólo cuando era más joven, me gustaba interpretar a Sherlock Holmes. Ahora al menos me gusta practicar a solas papeles como el de Freya… sólo por ensayar.
— ¿Freya? Haha eso me gustaría verlo, te vez muy tímido como para un personaje así de explosivo.
— ¡Pero puedo hacerlo! —Yuri se levantó de golpe, para luego avergonzarse y regresar a su lugar.
— ¿Y porque escogiste a Freya? ¿No te resultaría más fácil alguien como Valkyrie? Ese no es un personaje muy expresivo.
—Conozco los diálogos de ambos personajes, aunque sólo los de la novela original, no los de la serie, y como dices, Valkyrie no es muy expresivo. Cuando quieres realizar una audición necesitas presentar algo que impacte más.
—Tienes razón, él es muy aburrido.
—Es interesante, Valkyrie es uno de mis personajes favoritos
—Haha ¿No será por el actor? — Yuri sólo se sonrojo.
— ¡No es así! Q-quiero decir, el actor es bastante atractivo, tengo algunos posters de él… pero la verdadera esencia del personaje esta en la historia, sus pensamientos, lo que siente… Me gusta más la novela escrita que la serie.
Y aquí sin querer abofeteaba el trabajo de Víctor Nikiforov.
— ¿No te gusta la serie? — En este punto, Víctor estaba notando que resultaba más fácil entablar una conversación de este tipo, que tratar de hacerlo hablar de si mismo.
—Claro que me gusta, pero no puedo opinar mucho al respecto si apenas va empezando.
—Tienes razón ¿Y cual es tu novela favorita entonces?
—Canción de hielo y fuego, sin lugar a dudas.
— ¿Y porque te gusta tanto? Si se puede saber.
—Bueno, soy actor de Mobs o secundarios, nunca me he sentido de la talla de un protagonista, y en esa novela aunque los personajes principales están definidos, los personajes secundarios tienen también un papel importante y cuando menos te das cuenta incluso terminan como principales. Creo que me gustaría algo así en mi vida, poder dejar de ser un Don Nadie para ser Alguien…
—Yuri, en nuestra conversación hasta ahora me he dado cuenta que no tienes mucha confianza en ti mismo, pero déjame decirte una cosa, tú ya eres Alguien, sólo que no te das la oportunidad de verlo.
—Haha no lo creo, sólo mírame.
—Es lo que hago, y veo en ti un chico lindo con bastante potencial.
Yuri se sonrojo.
—Gracias.
—Y dime ¿Por qué te gusta la actuación?
—Bueno, siempre me ha gustado leer y me gustaría ser capaz de darle vida a mis personajes favoritos. Aunque suene algo ridículo.
—Esta bien, no es nada malo. Creo que es un sentimiento muy puro, en estos últimos días la mayoría quieren entrar al mundo artístico solo para ganar fama. Me agrada que pienses así.
—Gracias, de nuevo…
—Creo que en vez de escuchar un "Gracias" me gustaría que me dijeras que intentaras interpretar a un protagonista.
—No se si pueda… Soy sólo un novato. Además no tengo la imagen adecuada para un protagonista, no soy más que alguien promedio.
—Bueno estas un poco pasado de peso pero con dieta se puede arreglar, no te veo como una persona promedio. Yuri, eres tan tímido que ocultas tu propia belleza.
—P-pero que cosas dices…
—Nada que no crea. Es mas, te ayudaré en lo que pueda, si me lo permites puedo sacar el potencial que tienes como actor hasta hacer que llegues a la cima.
— ¿Normalmente le dices eso a las personas para caerles bien?
—No, normalmente quiero aplastarlas porque quieren aplastarme. — Rio fuertemente.
— ¿Eh?
—Aunque no lo parezca soy alguien competitivo y perfeccionista.
—Pues no, realmente no lo aparentas.
— ¿Es porque me veo como un vago? Si me veo así es porque yo quiero.
—No quise ofenderte.
—Tranquilo, creo que no podría sentirme ofendido por un comentario tuyo.
—Muchas gracias, sabes, creo que eres mas agradable de lo que creí que serías.
— ¿Entonces eso es un "si" a que te ayude?
— ¿Cómo podría rechazar ayuda?
—Bueno, tendrá un precio.
—L-lo siento, no tengo mucho dinero…
—No me refiero a dinero. — Vitya sonrío animado. — Yuri, la condición que tengo es que me muestres el lado atractivo que tienes, que pierdas la vergüenza al menos frente a mi y me dejes conocerte mejor.
Esto se sentía extraño para Yuri, este desconocido no parecía ser una gran persona, y sin embargo, que se ofreciera a apoyarlo le provocaba un poco de alegría. Sin poder evitarlo, termino sonriendo y poniéndose de pie mientras le extendía la mano.
—Entonces supongo que es un trato. — Vitya también se levanto para corresponder aquella señal de pacto.
—Es un trato, si estas entendiendo que con esto me refiero a que seas mi novio.
— ¿Qué…? Hey... ¡No! ¡Espera! Eso no es lo que yo entendía. — Yuri se retractó de inmediato.
—Demasiado tarde, eso te pasa por ser tan despistado.
—Hey pero yo… No, no puedo hacer eso, jamás he salido con alguien así que…—
—Huh… ya lo estaba sospechando. — Vitya soltó una risa fuerte. — Pero no te preocupes Yuri, considérame solo un "saliente" se que ni siquiera nos conocemos, pero quiero una oportunidad, si me dejas entrar a tu mundo e intentar conquistarte…
—No, es que…— No sabia que decir exactamente, todo en su cabeza se revolvió en un instante, mientras sus mejillas subieron su tonada.
—Hagámoslo justo, dame solo un mes. Si en ese periodo de tiempo no logro llegar a tu corazón y crees que no soy el adecuado, me retirare y no te molestare nunca más. ¿Qué es lo que puedes perder? De todas maneras ya te robe un beso.
—Eso es injusto…
— ¿Por qué?
No sabía como rechazar a alguien y podia terminar atado aunque no quisiera eso. Así de simple.
—Yo no… — Sin poder contenerse más, Víctor se acerco al muchacho, quien estático no pudo evitar ser entrelazado en los brazos de aquel hombre. Eran esas las expresiones que hacían que no pudiese contenerse, pero al contrario de la vez pasada no intento sobrepasarse.
Tal vez estaba mal abusar de la debilidad del azabache, pero ¿Por qué habría de dejar a un inocente incapaz de negarse directamente? Personas de este tipo son las que tienen los peores finales, las que recaen en el abuso de los demás.
—Si un mes no basta para que me puedas decir con coraje "No eres la persona indicada para mí", entonces me quedare a tu lado hasta que tengas la fuerza para decirlo. Así de sencillo.
—No te entiendo…
—Solo… No estaré satisfecho si no logro darte valor. Esa es mi manera de demostrar amor, creo que me gustas, y quiero que esto sea real…
— ¿Como puedes decir que te gusto sin siquiera conocerme? No tiene lógica.
—Supongo que soy bastante crédulo… ¿Alguna vez has escuchado esa frase de "Los ojos son el reflejo del alma"? Creo que me gusta lo que vi en los tuyos como para hacer una apuesta.
—Si que debes ser un idiota…
—Escucho eso muy a menudo, pero al menos soy un idiota que siempre consigue lo que quiere.
Yuri Katsuki era una persona demasiado débil, tanto, que Víctor quería ser quien lo rodeara entre sus brazos para darle fuerza. Solo esperaba que este mes fuese suficiente para conseguir dar un paso y adueñarse de su corazón.
¿Seria estúpido por creer en el amor a primera vista?
N/A: ¿Khe? Supongo que es buena señal haber actualizado a la semana. Gracias por leer, me sorprendí bastante al revisar FF y ver que ya tenía más de 100 Follows en una semana o-o ¡Muchas gracias! Y he de hacer advertencia para quienes nunca me han leído. Me gusta escribir drama.
