"Esta traducción está totalmente apoyada por mí, y agradezco a Sancer por poner el esfuerzo en hacer esto posible. Disfruten la historia."-Xabiar
Prologo: El Hombre en la Celda
Sitio Negro de la CIA "Gray", Colorado, Estados Unidos de América
Patrick Rush nunca había apreciado que tan difícil era para los meseros balancear varios objetos sobre una bandeja hasta que lo intento el mismo. Agarraba la bandeja con ambas manos, una tarea trivial si se concentraba, pero teniendo asuntos más serios en su mente, el acto de balanceo era más difícil que lo normal. Esta farsa entera era cuestionable, pero las Naciones Unidas querían extraer al hombre tranquilamente, y para hacer eso tenía que hacer el rol de guardia de prisión.
Privadamente, Patrick cuestionaba la decisión de la ONU de elegir a el de entre todo el mundo para defender a la humanidad. El tipo era peor que un criminal de guerra, usando tácticas tan inhumanas que su propio gobierno lo había cazado después de que se revelase. Tenía suerte de no haber sido ejecutado por los actos que cometió, era lo menos que merecía. La imagen del hombre crucificado le trajo una satisfacción mórbida, la ironía seria astronómica.
Desafortunadamente, esas tácticas eran probablemente la razón por la que la ONU lo quería a cargo. Querían a alguien que haría lo que sea necesario para defender a la humanidad, sin importar el precio. Les daba resultados, seguro. Pero había algunas líneas que no deberían ser cruzadas, y el no solo las cruzo, también le dio un nuevo significado a las palabras criminal de guerra.
Patrick no era de apostar, pero apostaría su considerable salario a que poner al Comandante a cargo no saldría como ellos esperaban. Ciertamente no iba a ayudar que el Comandante despreciaba a la ONU y todo lo que tenía que ver con ellos, según varios reportes. Con eso, y con la poca información que la ONU le había dado sobre el Comandante, Patrick dedujo que probablemente no estaría feliz tomando órdenes de ellos.
El pasillo por el que caminaba estaba bien iluminado, las impolutas paredes blancas brillaban por la luz reflejadas desde el suave piso de granito. La única indicación de que había algo dentro de ellas era un pequeño panel a la altura del hombro. Cambiando la bandeja de una mano a la otra, puso la mano libre sobre el panel y una línea roja paso debajo de su palma.
Con un silbido, una sección del tamaño de una puerta en la pared se deslizo unos centímetros hacia delante, y luego hacia la derecha. Patrick camino dentro de la puerta mientras esta se cerraba detrás de el con un chasquido. Miro alrededor del cuarto y una ola de disgusto lo ataco. Había ido a mansiones menos impresionantes que esto, mucho menos celdas.
Los pisos eran de madera, y varios colchones estaban puestos en el medio del cuarto alrededor de una mesa de vidrio. Una pequeña hoguera estaba construida en la pared, aunque estaba apagada. Cerca del living había una cocina completamente funcional, que inmediatamente le hizo preguntarse porque necesitaba que un guardia le trajera comida cuando claramente podía hacerse la propia. Lo que más le llamo la atención fueron unas ventanas de techo a suelo que le daban una vista a los Rockies de Colorado. Mientras daba un vistazo alrededor noto que había varias puertas que conectaban a otras salas. ¿Por qué le darían tanto lujo a un criminal de guerra?
Camino hacia la mesada de la cocina y dejo la bandeja en ella, preguntándose donde estaría el comandante. Si fuera por él, se iría con gusto, dejando al hombre a su suerte. Pero tenía sus órdenes y comandos de la ONU que eran más grandes que los propios. Camino hacia uno de los colchones de cuero y se sentó. Cómodos, musito. Al menos no tendría que esperar en otra prisión alemana.
"Eres nuevo."
Se sorprendió ante la profunda voz y se giró para ver a un hombre apoyándose contra el marco de la puerta con una sonrisa en su cara. Justo sobre un metro ochenta, tenía que admitir que el ágil hombre de cabello negro no era lo que esperaba. Para empezar, era más joven de lo que asumía. El reporte de la ONU estimaba su edad sobre los cincuenta o sesenta, pero le era difícil creer que tenía más que cuarenta.
La sonrisa en su cara se veía completamente natural, como si la hiciera comúnmente. Un manierismo que no creía que el Comandante poseyera. Aunque… esa sonrisa no conectaba con sus ojos marrones, que se veían calculadores en vez de amistosos. El Comandante llevaba una remera plana blanca y pantalones grises, honestamente no era inesperado, pero no era lo que Patrick había imaginado.
¿Y qué era eso?, se dijo a sí mismo, ¿Esperabas verlo con su equipamiento de operaciones especiales?, sacudió su cabeza.
"Grant está enfermo", empezó a darle su historia, "Lo estoy reemplazando por hoy."
"No, no lo está", el tono del Comandante seguía siendo amigable, pero había una clara advertencia subliminal en él, "Grant siempre vino, enfermo o no. Lo que significa que estas aquí para matarme o porque me necesitas."
Suspiro para sí mismo. Le había dicho al representativo de la ONU que el Comandante probablemente vería a través de su patético intento de subterfugio, pero fue ignorado. Adopto su tono normal cuando se recuperó. "Correcto, Comandante," comenzó. "Soy un representante de las Naciones Unidas."
"Otra vez, no lo eres," interrumpió el Comandante. "La ONU me vería muerto antes de trabajar conmigo, y si me quisieran muerto, seria público. Sin mencionar que son muy cobardes como para usar asesinos. Así que, ¿Quién eres?"
"Déjeme corregirme", comenzó otra vez Patrick, "Represento a una sección de la ONU que me dirigieron hacia usted para hablar sobre unos… recientes asuntos."
"¿Ah sí?", El Comandante inclino su cabeza pensativo. "Interesante. ¿Le importa jugar un juego?"
Patrick frunció el entrecejo, "¿Perdón?"
El Comandante camino hacia la pequeña mesa enfrente de las ventanas mirando a las montañas. Sobre ella había un tablero de ajedrez. "Grant siempre se me unía para una partida cuando me traía la comida. Siempre teníamos charlas interesantes."
Señalo la otra silla con su mano mientras se sentaba. "Tome asiento, Señor…"
"Rush," Termino Patrick, "Patrick Rush, y creo que tenemos asuntos más importantes que discutir que jugar ajedrez."
El Comandante esbozo una sonrisa, "No veo porque no podemos jugar y hablar sobre el repentino interés de la ONU en mí."
Patrick tuvo la impresión de que El Comandante estaba jugando con él. O probándolo, no estaba seguro cual y no sabía cuál era el curso de acción correcto. No quería darle el gusto al Comandante en sus hobbies, especialmente con lo que estaba sucediendo. Pero al mismo tiempo, dudaba que le esté dando mucha opción.
¿Quién está a cargo aquí en realidad?, esa pequeña voz lo molesto. Lo ignoro y se sentó opuesto al Comandante.
El Comandante tenía sus codos sobre la mesa y sus dedos enredados entre si mientras miraba al tablero. "¿Negras o Blancas?"
Patrick considero el tablero. No había jugado ajedrez en años, pero recordaba que siempre había elegido blancas por la sola razón de que iban primeras. Casi lo dijo cuándo recordó con quien estaba tratando. Blancas era la elección obvia para alguien que quería una ventaja rápida, pero rápidamente se transformaba en una responsabilidad. Quizá podría sorprender al Comandante.
"Negras."
La expresión del Comandante no cambio, pero Patrick sintió que había pasado algún tipo de prueba. Giro el tablero hasta que ambos tuvieron sus respectivas piezas. "Interesante. Cuando se les da a elegir, la mayoría elige blancas. ¿Por qué elegir negras?"
Porque eso es lo que tú hubieras hecho. "Porque las blancas proporcionan una ventaja temporal que solo sirve en el juego temprano. La ventaja se niega más tarde y termina siendo inútil."
Se lo había inventado todo eso y esperaba que el Comandante no hiciera más preguntas. Había perdido en algún lugar el control de la conversación y estaba reaccionando a todo lo que decía El Comandante. Debía recuperar el control.
El Comandante respondió ante la respuesta, entretenido. "Tu respuesta no es la mía, pero la entiendo." Movió una pieza. "Así que, esta facción de la ONU. Asumo que son las potencias usuales, ¿No'"
Patrick movió una pieza. "16 países para ser exactos. Y si, los Estados Unidos, Rusia, China y el Reino Unido están entre ellos."
El Comandante aprecio el tablero. "Nadie del Oriente Medio, asumo."
Patrick aprieto los dientes. "No," dejo escapar. "Ninguno de esa región. Sintieron que no sería la mejor idea incluirlos, viendo lo que hizo."
"Así que, ¿tienen un nombre?" El Comandante movió una pieza. "Algo oficial, seguro."
"El Consejo de Naciones", respondió Patrick, intentando flanquear al Comandante. "O solamente el Consejo."
"Que genérico," Comendo mientras evitaba completamente el flanco. "Bueno, no esperaba mucho de ellos de todas formas."
"Al menos están intentando trabajar juntos," Se quejó Patrick, incapaz de seguir calmado. "¡Tu solo matas a cualquiera que esté en desacuerdo contigo!"
El Comandante se mantenía imperturbable. Junto sus manos y miro a Patrick en los ojos. "Si matara a todos los que están en desacuerdo conmigo," Comenzó a decir, a bajo volumen. "La ONU entera estaría muerta, junto con los terroristas. Claramente tienes un problema conmigo, así que lo diré una sola vez.
Tenía una misión que completar. Si muere gente en el camino, que así sea. La razón por la que gane fue porque Yo use métodos que nadie más siquiera considera. Yo mande a destruir una ciudad llena de civiles. Yo hice que ejecutasen al vicepresidente cuando se le descubrieron sus conexiones terroristas. Podes estar en desacuerdo con mis métodos todo lo que quieras, pero Yo gane la guerra contra el terrorismo, y como resultado voy a ser condenado para siempre," Tomo una de las piezas de Patrick. "Tu turno."
Patrick no sabía cómo responder, así que se concentró en el tablero. Meterse en un argumento con El Comandante solo lo enojaría, y era obvio que ninguno de los dos cambiaría su forma de pensar. Mejor concentrarse en porque estaba ahí.
Dejo escapar un suspiro. "No estoy aquí para discutir con usted, Comandante. Vine aquí por una razón."
El Comandante sonrió. "No tienes que referirte a mí por mi título. Tengo un nombre."
Patrick encogió los hombros. "No me dieron tu nombre, "Comandante" siempre ha sido el nombre con el que me réferi a ti, y no veo razón alguna para cambiarlo."
"Hmm..." El Comandante se relamió los labios, y luego encogió los hombros. "Entonces. ¿Qué quisiera este "Consejo de Naciones" conmigo?" Dejo descansar su mentón sobre su puño. "Tendría que ser algo importante como para que considerar meterme. Lo que deja solo unas pocas opciones posibles…" Alzo su dedo índice. "Una, una nueva amenaza de terror ha aparecido, lo que es poco probable, pero si así es, merecería que me traigan otra vez."
Un segundo dedo se unió al primero. "Dos, la Tercera Guerra Mundial está pasando y quieren asegurarse salir vencedores. Poco probable, lo admito, pero es lo que pasa cuando me prohíben seguir los eventos mundiales." Ahora levantaba tres dedos, finalizando. "Tres, una invasión alienígena, y quieren que dirija la defensa."
Patrick no sabía si lo último lo había dicho en broma. Pero era terroríficamente preciso. "¿De dónde saco esa idea?" Intento averiguar.
"Tuve acceso a mucho material clasificado," respondió como si anda. "Algunos hablaban sobre la existencia de vida extraterrestre. No tuve tiempo para investigarlo, pero ciertamente era interesante considerarlo."
Patrick tomo un alfil del Comandante. "¿Alguna vez oyó hablar sobre el proyecto XCOM?
El Comandante se mordió el labio inferior mientras observaba el tablero. Y tomo la torre de Patrick. "Una vez. Solo vi el nombre en un documento clasificado. Ni idea que significaba."
Patrick dejo escapar otro suspiro. "Su tercer conjetura era correcta, Comandante. Hace tres días tuvimos avisajes confirmados de naves alienígenas."
La cabeza del comandante se levantó de un tirón. "Lo dije como una broma Patrick. Me estás diciendo…"
Asintió con la cabeza. "La tierra está afrontando una invasión."
El Comandante levanto una mano. "¿Estás seguro? Podrían ser pacíficos. No tendría que decirles que no se debe empezar una guerra si no es necesario."
"Sean cuales sean sus intenciones, no son pacíficos." Le informo Patrick. "La señal que rastreamos nos llevó a un pequeño pueblo en Florida. Los Estados Unidos enviaron al ejército a investigar y encontraron que todos habían desaparecido."
"Abducidos," Susurro El Comandante. "¿Cuántos?"
"Casi tres mil, incluyendo mascotas." Informo Patrick. Se levantó y fue a donde había depositado la bandeja. Debajo de esta había un archivo. Volviendo a la mesa, le dio la imagen al Comandante. "Estas fueron dejadas por todo el pueblo. Creemos que los Aliens las usaron para dominar a la población."
La cosa en la foto era un dispositivo pequeño, con aspecto avanzado. Suave con esquinas redondeadas y pequeños agujeros que brillaban con una sustancia verde. Claramente no humana.
El Comandante observo la foto. "¿Hubo algún metraje de seguridad recuperado?
Patrick tomo otra foto del archivo. "Lamentablemente no. Todos los dispositivos electrónicos fueron destruidos por los aliens. Pero esta fue tomada por un residente viviendo fuera de la ciudad. Llamo al 911 diciendo que caían meteoros del cielo. Excepto…"
"No eran meteoros. Eran los capullos."
"Posiblemente. No estamos seguros."
El Comandante movió sin pensar una pieza y dejo escapar un silbido. "¿Qué tanto se expandió esto? ¿Cuál es la respuesta de la ONU?
"Los Aliens se mantienen tranquilos por ahora, por sus propias razones." Patrick respondió lentamente. "La ONU sigue sus pasos. Los líderes están debatiendo si negociar con ellos. A fin de cuentas, la ONU no tiene idea de que hacer."
"Que sorpresa," comento el Comandante secamente. "Así que los mayores poderes formaron el Consejo en respuesta."
Patrick junto sus manos. "Comandante, el consejo ha estado en funcionamiento por décadas. Esta no es la primera vez que la tierra es visitada por aliens. Siempre los forzamos a irse, pero siempre supimos que volverían. Un consejo de las naciones más influénciales se creó, y durante décadas se sumaron el resto de las dieciséis. Crearon el proyecto XCOM por un propósito."
"Y su propósito es defendernos de la invasión." Adivino el Comandante.
Patrick asintió. "Correcto. El proyecto ha estado funcionando con una tripulación esquelética por años, pero ahora está listo para entrar en operación completa. Todo lo que necesitamos es un comandante."
"Yo."
"Correcto."
El Comandante cruzo sus brazos. "Interesante. Estoy seguro de que este Consejo de que este consejo tiene su selección de generales y tácticos. Y aun así me eligen a mí. Alguien que violo casi todas sus quisquillosas leyes éticas que tanto quieren."
"Quizá quieras preguntárselos tú mismo," encogió sus hombros Patrick. "No conozco su razonamiento. Quizá creen que sus tácticas serán necesarias para ganar la guerra. O quizá porque consigues resultados. De cualquier forma, quieren que tú seas el que comande el proyecto XCOM. ¿Lo hará?"
El Comandante estuvo en silencio por un momento. "Lo hare. Si los aliens nos aniquilan, pagaran con creces por ese privilegio." Movió una pieza." Jaque Mate."
Patrick miro el tablero. No era como si hubiera esperado algo distinto. Miro al comandante. "Excelente, tenemos un transporte hacia la base de XCOM esperando. ¿Hay algo que necesite?
Sonrió y sacudió su cabeza. "Estoy seguro que todo lo esencial me será provisto." Los dos se levantaron y comenzaron a caminar hacia la salida.
"Tenemos información sobre un pueblo con el que perdimos contacto." Informo al Comandante mientras caminaban. "XCOM está enviando un equipo ya mismo. Puede observarlo en su camino a la base."
"La primera misión ¿Eh? Sí, me gustaría verla."
"Aquí es donde nos separamos." Patrick le informo mientras entraban al pasillo. "Ve hasta el final y toma el ascensor hasta el tejado. El piloto hará el resto y te proveerá la información que necesites."
El Comandante frunció el ceño. "¿No vienes?"
"No, El Consejo tiene otros usos para mí, pero sospecho que nos volveremos a ver."
"El Comandante asintió "Muy bien," extendió una mano que Patrick sacudió. "Gracias por la oportunidad, no los defraudare."
Patrick sonrió. "Vigilo Confiado."
"¿Perdón?"
"La frase de XCOM, "Soy vigilante. Soy Necesario."
"Ah, ya veo. Vigilo Confiado a ti también."
Patrick lo saludo y se alejó caminando.
El Comandante troto en la dirección opuesta.
El Comandante respiro el fresco aire de montaña y sonrió. A pesar de las circunstancias, estaba extático por liberarse de esa jaula adornada. No importa que tan cómoda sea, nunca se olvidó de que estaba enjaulado como un animal premiado. Y ahora la misma gente que lo había encerrado quería su ayuda.
Bueno, no jugarían con el esta vez. Sospechaba que la posibilidad de una invasión fue la razón por la que lo habían encerrado en primera lugar en vez de ejecutarlo. Sabia más de la amenaza que lo que le había contado al enviado de la ONU. Sabía sobre la incursión del Intruso y la tapadera que le siguió. No era sorprendente que el Consejo creía sabio prepararse para otra invasión.
Pero si la ONU pensaba que podrían encerrarme otra vez luego de que esto termine… No. No debía pensar sobre eso aun. Trata con la amenaza alienígena y luego averiguaría como tratar con la ONU. Estaba listo para dejar sus diferencias con la ONU de lado y trabajar con el Consejo, pero dudaba que ellos harían lo mismo. Quizá se hicieron más inteligentes. Bueno, lo habían elegido a él para comandar la defensa, así que eso era un punto a su favor.
El tejado estaba casi desierto, con una extraña aeronave en el medio, con su piloto dentro. La aeronave se veía como un transporte de tropas normal, excepto que era más pequeño, con extraños motores en la parte inferior de cada ala. Despegue vertical, ¿Quizá? Si es así, estaba impresionado. La tecnología militar había avanzado mucho en 7 años. O quizá XCOM tenía acceso a tecnología superior. Si, probablemente sea eso.
El piloto que lo esperaba dentro vestía un traje típico de aviación con un casco de piloto estándar. Cuando vio al Comandante se enderezo rápidamente y realizo un saludo militar.
"¡Comandante!" Declaro a lo alto.
"Descanso," el Comandante respondió automáticamente y el piloto se relajó. El Comandante aprecio la nave. "Nunca vi este diseño. ¿Nuevo o solamente tecnología de XCOM?"
El piloto apoyo su mano sobre el metal. "Tecnología de XCOM, Comandante. El Skyranger solo fue liberado como un prototipo el año pasado."
"Transporte de tropas, asumo."
"Correcto, Comandante. Diseñado para pequeños grupos de ataque, el Skyranger puede alcanzar cualquier lugar del mundo en menos de 6 horas.
El Comandante asintió con aprobación. "Impresionante. ¿Cuál es tu nombre, piloto?
"Jason Olgard. Identification: Big Sky."
El Comandante extendió su mano. "Un placer conocerte."
"El placer es mío, Comandante." El joven piloto dijo entusiasmadamente mientras tomaba la mano extendida.
El Comandante indico el Skyranger. "Me informaron que una misión ya está en proceso. Deberíamos ir a la base tan pronto como sea posible."
"De acuerdo." Con un silbido la rampa que llevaba dentro del Skyranger bajo y ambos entró al avión. El Comandante tomo uno de los 6 asientos y se ató a la nave. Jasón le dio una tableta y unos auriculares.
"Sera capaz de acceder la cámara de la armadura de cada soldado y dar órdenes si así lo quiere, "le explico Jasón. "Pero el Consejo le dejo un mensaje para que lo vea. Estaré despegando en 5 minutos Deberíamos llegar a la base en aproximadamente una hora."
El Comandante inclino su cabeza. "Gracias, Jasón."
Cuando se marchó, el Comandante encendió la tableta y un video se cargó. El mensaje del consejo. La silueta de un hombre detrás de un escritorio con una suave luz azul detrás del apareció. Su cara estaba oscurecida y su profunda voz sonaba parcialmente sintetizada.
"Hola Comandante.
Viendo la reciente incursión alienígena, este Consejo de Naciones ha convenido aprobar la activación del proyecto XCOM. Ha sido elegido para liderar esta iniciativa. Para observar y controlar nuestra primera y última línea de defensa. Sus esfuerzos tendrán un considerable impacto en el futuro de este planeta. Le pedimos que mantenga eso en mente mientras procede.
Buena suerte, Comandante."
Dejo descansar la tableta sobre su regazo una vez que finalizo el video y comenzó a acceder a las cámaras de los soldados.
Hora de empezar. Tengo un mundo que salvar.
