Ocean Mind
Capítulo segundo.
Perdurable
Sentía como un rumor, un ruido bajito proveniente del piso de abajo. Se había despertado recién y los párpados, aún pesados, no le permitieron abrir los ojos de inmediato e incoporado como se hallaba, se mantuvo con la no-vista fija en algún punto de la habitación indecifrable. Pero, ¿por qué estaba despertando? ¿es que se había dormido en algún momento? Los ruiditos de abajo lo desconcentraban y no le permitían pensar con claridad, ¿había ya pasado la mañana? ¿se habría vuelto a dormir cinco minutos después de haber soñado con Naruto? Y Naruto... Inmediatamente sus párpados se abrieron de par en par, dejando ver las orbes negras, como lagunas profundas, tan confusas e impresionadas.
El día de ayer pasó como una visión rápida por sus recuerdos, tanto que se perdió de varios detalles. Lo único claro que tenía era que habían encontrado a Naruto, malherido y casi muerto, pero vivo al fin y al cabo. Y eso le reconfortaba. Enormemente. Evitó sonreir más por orgullo que por otra cosa y decidió levantarse. Pero lo que aún no entendía era por qué se hallaba acostado...
Se ajustó la manga recaida de su hombro izquierdo sobre su lugar y un tanto tambaleante, se levantó de su futón.
Las voces de abajo se oían despacito, obviando uno que otro alarido histérico de Karin, a los que ya estaba acotumbrado, pues eran tan o peor que los chillidos que solía pegar Naruto en su época. Y esta vez no pudo reprimir la mínima sonrisa que se curvó en sus labios, meláncolica, triste. A veces extrañaba su voz, tan estridente; tan llena de vida que él mismo llegó a contagiarse alguna vez de su alegria. Y eso eran los momentos que más añoraba, esos momentos en los que no había oscuridad, no había venganza ni Itachi, sólo estaba Naruto y su optimismo. Pero todo parecía un rumor lejano, como las voces que oía provenientes del piso de abajo; la risa, las marquitas en las mejillas de su amigo, el pelo rubio, los ojos azules, el dattebayo!,todo conformaba un recuerdo lejano, incalcanzable.
Cuando se halló en el piso de abajo las voces se callaron. Posiblemente Juugo o Karin habían pedido silencio al invitado y conociendo el carácter impulsivo e hiperactivo del rubio, a Sasuke no le soprendía que hubiera estado armando un escándalo pidiendo verlo a él o cuestionandose el por qué se hallaba en la casa de Hebi. Este pensamiento lo tranquilizo, no sabía por qué pero desde el reencuentro en la guarida subterránea de Orochimaru, que una tranquilidad se había apoderado de él porque había visto a Naruto, y seguía siendo el mismo chico revoltoso, gritón y molesto que había conocido. Al menos su personalidad no había cambiado, y eso alegraba a Sasuke.
El chirrido débil de la puerta corrediza alarmó a todos los que se hallaban dentro de la pequeña habitación y cuando Sasuke entró, se topó con la típica escena de una familia mientras toma la merienda de la tarde. Tan terrorífico como cierto. Sasuke entró dando un paso lento, tan lento que llegaba a ser molesto; pero esto pasó desapercibido por el grupo ya que tan pronto como el pelinegro puso un pie en la habitación Karin pegó un alarido de felicidad y alivio.
- ¡Aggggh, cállate idiota! - Y ahí estaba el sutil de Suigetsu.
- Hey, calma, que hay un invitado presente.- Y el siempre conciliador de Juugo.
Pero fuera del gríterio armado entre Suigetsu y Karin y los ánimos de Juugo por tratar de calmarlos, a Sasuke le faltó oir una voz. Una voz que no había oido en mucho tiempo y que sabía que se hallaba presente en ese momento en la habitación. Sus ojos se redirigieron por toda la habitación, hasta que sus pares de ojos negros hallaron a los azules. Naruto se hallaba sentado sobre sus propias piernas, con una yukata blanca puesta, el pelo rubio medio revuelto, algunos rasguños adornaban su cara...pero había algo raro en su postura, en su manera de mirarlo. Su mirada parecía confusa y compungido, como si no se sintiera a gusto en el lugar donde se hallaba. Esto último era entendible pero Naruto siempre lo miraba con esa mirada desafiante como corroborandole con la vista su ideal de llevarlo a Konoha con vida. Pero ahora...
- Él es Sasuke.- Escuchó la voz de Juugo muy por lo lejos, como un susurro. Y vio como Naruto asentía y guardaba silencio, sumiso y con el ceño fruncido, todavía incómodo. La visión de Sasuke se nubló de repente, y las piernas le temblaron; inmediatamente Karin lo sujetó con cuidado por la espalda, apoyándolo con ambas manos. Y lo recordó...recordó la parte de esa misma mañana que había tratado de ignorar. "Naruto había levantado la vista ya, confundido, y había preguntado: ¿Quienes son ustedes?", incluyéndolo a él, pasándo la vista por él y no sintiendo nada. Naruto había perdido la memoria.
Juugo dejó de acompañar a Naruto para servirle de soporte a Sasuke y que éste pudiera sentarse tranquilo frente al recién llegado. Escuchó clarito como el rubio le preguntaba en voz bajita a Suigetsu: ¿Está enfermo? a lo que Suigetsu respondía con un gesto despectivo, restándole importancia. Cuando el Uchiha se pudo ubicar bien, ya más tranquilo y con la visión clara de los hechos pidió respuestas:
- ¿Qué me pasó?-
- Te desmayaste.- Respondió Juugo, escueto.-No has comido bien así que creo que es normal.-
Sasuke prefirió no preguntar más, pues él siempre comía lo justo y jamás le había pasado eso. Estaba seguro que todo se debía a la pronta impresión de encontrar a Naruto de nuevo.
- Y...- Suigetsu rompió el silencio formulado luego de la respuesta de Juugo; parecía impaciente y nervioso.-¿Quién es éste?- Preguntó, señalando con un gesto de cabeza al rubio que se hallaba a su lado.
- El jinchuuriki de Konoha.- Dio por toda respuesta el Uchiha. Le costaba mirar a Naruto, y decir su nombre...¡pero claro que le costaba! Si Naruto estaba sentado frente a él, mirándole como a un extraño, sin saber su nombre ni su paradero...ni qué demonios hacía en una casa con cuatro ninjas y herido. Las cosas debían ser complicadas, claro.
- Itachi le busca entonces.- Dijo Karin.
- No creo.- Sasuke dirigió su vista hasta la parte del estómago de Naruto, cubierto por la yukata y debajo por vendas.- Itachi ya obtuvo lo que quería. Le ha extraído al biju.-
- Imposible.- Declaró Suigetsu, ya molesto.- El mocoso está vivo...-
- Yo tampoco me lo explico.- Sasuke dijo esto último en tono pensativo, con la mirada perdida en el rubio.
Naruto por su parte se mantenía en silencio, cohibido ante las extrañas personalidades presentes en la habitación. Poco entendía realmente y las ganas de disipar sus dudas eran extremas; se sentía perdido, desorientado, confundido y sentía el corazón laterle tan rápidamente que le costaba abrir la boca para articular una palabra porque el grupo presente le daba miedo. ¿Cómo es que había ido a caer allí?
- Naruto ¿no?- Dijo Juugo de repente, a lo que Sasuke levantó la cabeza sorprendido.- Lo dice en tu identificación ninja. Por suerte Itachi no se la llevó.- El Uchiha vio como Juugo efectivamente mantenía entre sus dedos una especie de credencial a la que daba vuelta y vuelta para examinarla.- Aquí dice que eres originario de Konoha. Y que has realizado varias misiones ninja...eemp, tus compañeros de equipo son Haruno Sakura, Sai y el capitán Yamato. ¿O no?- Y Juugo quiso corroborarlo no mirando al dueño confundido de la credencial, sino a Sasuke, quien asintió a cada palabra dicha por su compañero. Entonces Juugo, con una sonrisa mediana en el rostro le dio una pequeña palmadita en el hombro a Naruto, quien se exaltó ante el contacto y levantó la vista hacia el ninja.- ¿Tú no recuerdas nada de esto, cierto?-
Naruto negó con la cabeza inmediatamente.
- Ni la persona que te atacó ni por qué lo hizo...¿o me equivoco?-
Naruto negó nuevamente.
- ¿Y no conoces a ninguna persona aquí presente?-
Esta vez Naruto demoró en contestar. Y fijó su vista por dos milécimas de segundo en Sasuke. Con duda, se llevó una mano al mentón y pareció meditarlo un poco pero finalmente negó.
- Ya veo. Entonces tendrás que quedarte con nosotros...- Los alaridos de Karin y las quejas de Suigetsu no demoraron en aparecer; estaban completamente en contra de tener que alojar a un miembro de la hoja y encima tener que ocuparse de él...
Pero muy lejos de las quejas de Suigetsu y Karin, Juugo y Sasuke intercambiaron miradas llenas de significado. Sasuke sabía que lo que pretendía Juugo era averigüar qué relación tenía él con Naruto y si éste último formaba parte importante de la vida del Uchiha, o al menos, de la vida que llevó en Konoha. Y Sasuke no podía apartar la vista del inusual huésped...
- ¡Está bien! ¡Si quieres quedarte tendrás que hacer los quehaceres de la casa! - Soltó Karin.
- Naruuuuto ¿ehh? - Suigetsu pasó un brazo por la encorbada espalda de Naruto, quien parecía encojerse más con cada gesto amable, tanto de Suigetsu como de Juugo.- ¿Eso no es un condimento para la comida?
- ¿Y tu nombre no significa "agua de desagüe"? - Se burló Karin, con una sonrisa sardónica adornándole el rostro.
Naruto rió despacio ante la broma y la manera en cómo Suigetsu y Karin reñían en frente de él, pero un dolor en el costado derecho de su abdomen no se lo permitió más y tuvo que apretar con su mano el costado que le dolía, cerrando un ojo por la punzada que sintió nuevamente al ejercer presión en la zona. Aparte de sentirse perdido, con la cabeza dandole vueltas y temeroso de la persona que se hallaba frente a él (llámese Uchiha Sasuke), ¿tenía que estar herido? Encima aquellos que se hacían llamar Hebi (como se presentó Juugo en un comienzo) no parecían en lo absoluto preocupados por él, sino por el beneficio que él traería futuramente al grupo...Naruto entendía poco, y dentro de esa nimiedad que entendía, lo único rescatable era que buscaban a un tal Itachi, su supuesto agresor. No sentía rabia contra él pero...por lo menos podría haberlo dejado sólo herido, sin embargo ¿tenía que haberle borrado la memoria también? Naruto no sabía nada de sí mismo, con suerte su nombre...y encima era un nombre de condimento. Valla suerte la que tenía.
Muy lejos de las meditaciones y del mismo Naruto se hallaba un Sasuke pensativo, estupefacto. Frente a él no estaba la persona que alguna vez quiso (si es que lo quería aún y su mente, desafiante a su corazón, se inclinaba más por el no que por el sí). El nuevo Naruto le provocaba rechazo, no lo iba a negar, y en ese mismo instánte tenía unas ganas imperiosas de marcharse, de no verlo más. Mejor hubiera sido dejarlo ahí medio muerto ¿no? Pero claro...por el bien de Hebi, del plan, tuvieron que salvarlo.
Naruto se veía indefenso, confuso y simplemente....simplemente no podía dejarlo. Y eso lo había aceptado hace mucho tiempo, desde la primera vez que decidió que su deber era cuidarlo por encima de quien fuese, desde los doce años cuando admitió que sentía algo más por él (algo inapropiado según su visión) pero que trató de disfrazar hasta que no pudo más...pero esos eran sólo recuerdos. Y de nada servía ahora recordar. Sasuke cerró los ojos con gesto de cansancio...Naruto permanecía sentado frente a él todavía y evitaba mirarlo, eso lo irritaba, el Naruto de antes lo miraba siempre...no como él quiso que lo mirara, pero lo miraba al fin y al cabo, desafiante, furioso...
- ¿Recobraré mi memoria?- Preguntó Naruto y fue la primera vez que habló. Sin tono chirriante, sin gritos, sólo en un tono suave, inusual de él. No era él.
- Depende.- Respondió Juugo, amable como una madre. Por eso Sasuke solía pensar que era la madre del grupo.- Depende de cómo hayas perdido la memoria. Si se debe a que te quitaron a Kyuubi, puede que no la recobres jamás...pero si se debe a un golpe o algo parecido, puede que tus recuerdos vallan apareciendo solos...-
Naruto asintió y cerró los ojos tratando de recordar. Le habían dicho que era un ninja y que tenía tres compañeros de equipo: Sakura, Sai y Yamato. Pero a medida que desplegaba su imaginación y trataba de imaginar cómo eran menos recordaba. Era como tener un hueco en la cabeza, un enorme vacío. Suspiró cansado y levantó la vista nuevamente, topándose con la mirada hostil del que tenía cabello y ojos negros...
Iba a abrir la boca para decirle algo pero el Uchiha se levantó violentamente y dejó la habitación, cerrando la puerta corrediza sonoramente.
- ¿Qué le pasó a Sasuke-Sama?-
La pregunta de Karin llegó lejana a sus oídos y cuando estuvo solo en su habitación, se apoyó en la puerta de ésta y cerró los puños con fuerza, dolido, impotente...
Ése no era Naruto.
Continuará...
Emps hola o.o
No sé qué me dio por continuar Ocean Mind XD será porque estoy volviendo lentamente a caer en las redes del Sasunaru (son una pareja inmortal, es cierto).........no me gusta para nada la continuación porque yo esperaba escribir algo más de humor y esto no lo tiene para nada...de hecho, lo escribí con mi yo-emo XDD a pesar de eso espero que les guste...si no, estoy de acuerdo :D jajaja...
Un adelanto del tercer capí: apareceran recuerdos de Sasuke...:O oh my god! y más Sasunaru...a ver que hace Sasu ahora que su Naru ha perdido la memoria jaja D que mala que soy muajajaja!
Bueee, eso sería......
Muchos S a l u d o s !
y gracias por la paciencia!!!!!
att. M. Reverie~
