Título: La manera de tratarte
Palabras: 455
Descripción: Nueva Zelanda es intersexual. Sin embargo, siempre se refiere a él mismo como un chico, porque es lo que le resulta más cómodo, y la identidad con la que más a gusto se siente.
Cuando Australia descubrió la intersexualidad mientras rebuscaba en Wikipedia, inmediatamente pensó en su hermano, Nueva Zelanda. Aunque ahora no sabía exactamente si llamarle "hermano" porque cuando se le veía detenidamente, era imposible determinar si era un chico o una chica. Tenía rasgos muy femeninos, y la voz suave y aguda. Pero al mismo tiempo, le había visto alguna que otra vez con sólo el bañador puesto, cuando hacían barbacoas en las playas, y no tenía pechos femeninos, tenía un cuerpo masculino aunque sin vello, y, aunque le diese vergüenza admitir eso, le había mirado de reojo para ver si se le notaba el paquete bajo el bañador y sí que se le notaba. Por eso, cuando descubrió la intersexualidad se quedó confuso. ¿Cómo debería referirse ahora al neozelandés? Quizá la única solución fuese preguntarle en persona. Por eso le llamó y quedó con él, presentándose en Wellington y siendo recibido por Aaron con un saludo y una sonrisa.
—Qué curioso que me visites hoy, pensaba que estabas ocupándote del problema de los caballos salvajes -sonrió el neozelandés. Jack negó con la cabeza.
—Lo cierto es que eso ya está casi solucionado, así que lo que falta se lo dejaré a mi jefe. Yo quería preguntarte un par de cosas siempre y cuando no te molesten demasiado, Aaron —le dijo. No sabía cómo se tomaría el neozelandés aquello, o si ya le habría dado vueltas. Vio que su hermano le miraba con curiosidad, así que decidió preguntarle directamente—. ¿Eres intersexual?
La cara de Aaron fue de sorpresa e incredulidad. Luego sonrió.
— ¿Y esto así de repente a qué viene, Jack? Cuando te da por hacerme preguntas raras de sopetón, lo cierto es que no te entiendo.
—Sólo respóndeme sí o no, Aaron —dijo el australiano, frunciendo un poco el ceño. El neozelandés dio un largo suspiro.
—Está bien…lo cierto es que hace tiempo varios médicos me dijeron que sí lo era, me informé de ello y entonces, al verme en un espejo pensé en que podía ser cierto. Pero yo soy un chico, Jack, y me siento cómodo con ello. Además, tengo…bueno, no hace falta que te lo diga, ¿no?
Australia, cohibido, se rascó la barbilla. Eso le aliviaba bastante la duda, claro, pero…todavía le chocaba que Nueva Zelanda fuese intersexual. Inglaterra no debía haberse dado nunca cuenta, si no, ya habría hecho algún comentario al respecto sobre aquello. Asintió.
—Es que lo he mirado yo también y tenía la duda de cómo tratarte, por eso…
Aaron se echó a reír.
— ¡Pues como siempre, Jack! –le dijo, dándole un puñetazo en el hombro. El australiano sonrió y se lo devolvió. Desde luego, su hermano continuaba siendo el mismo de siempre.
