Hola! Miren, iba a esperar para subir este capítulo, pero no aguanté las ganas ya que lo tengo terminado :3 Gracias a todos por sus reviews! Y lamento si les di el spoiler de que no terminaría trágicamente esta historia, pero es la verdad. No va a terminar trágicamente porque no soy para nada buena con los finales trágicos -Y miren que con Heartbreaking Ghost Love estoy teniendo problemas por el Bad End- pero ahí está...
Si quieren escuchar esta canción pueden hacerlo, para que le entiendan a la historia mejor. En fin...
Dísfrútenlo!
DISCLAIMER: "Pokémon" y la canción "MAJO - Witch Hunt" de Vocaloid no me pertenecen. Son propiedad de sus respectivos dueños.
II
Oración
"Semanas transcurrieron y Ash estaba más ligado a Misty. Pero la pelirroja jamás se percató de que el muchacho era de la realeza, además de que él jamás ganaba valor para confesárselo, aun así estaban empezando a sentiré algo mutuo, al que nunca se habían imaginado siquiera…algo llamado amor" continuó Clemont.
"Para no despertar sospechas de un repentino cambio de actitud en Serena desde aquel momento…siguió comportándose normal con Misty, porque por dentro sentía que ella, al enterarse de que Ash era un príncipe se retractaría de su romance por ser una simple plebeya, por lo tanto, no tenía de que preocuparse...o al menos eso creyó" secundó Bonnie.
Una mañana, en la que Misty ayudaba a Serena a prepararse para la misa, la sacerdotisa estaba algo inquieta por saber qué pensaba la pelirroja del muchacho, así que ganó valor para confesar:
–Misty ¿Puedo preguntarte algo?
–Adelante Serena ¿Qué ocurre?
–Bueno… –la sacerdotisa tragó saliva. –¿Qué es lo que piensas de ese joven con el que te han visto últimamente?
Un agitado latido amenazó al corazón de Misty. Cada que pensaba en Ash, era una extraña sensación de bienestar que jamás en la vida pudo sentir. Cada momento con él era un momento que se grababa en su memoria y al recordarlo hacía que ella suspirara de alegría:
–Bueno…Ash…es un gran tipo. Creo que es un gran amigo simplemente…
–¿Un gran amigo, dices?
–Pues sí. Por ahora eso somos…no creo que podamos ser algo más…
–¿Por qué lo dices?
–No sé. No estoy seguro que un noble como él se fije en una plebeya como yo…
"Justo lo que pensé, ya casi lo sabe" pensó Serena
–Bueno, supongo que si el destino marca que debes estar con él es lo correcto ¿No crees Misty?
–Supongo. Gracias Serena…
–Ni lo menciones…
"De verdad, ni lo menciones"
El trabajo prosiguió cómo pudo. Pero sin darse cuenta, Misty provocó una tensión horrible en la iglesia. Serena estaba empezado a arrepentirse de todo lo que pensó en semanas sobre ella…pero mientras siguiera enamorada…¿Cómo no iba a pensar mal de Misty?
Más tarde, en la posada que estaba en la iglesia, Misty estaba en su habitación, cepillando su cabello, su largo cabello rojo-anaranjado. Era un cabello bastante hermoso y con la luz del sol que iluminaba a través de su pequeña ventana era resplandeciente.
Mientras lo cepillaba no evitaba pensar en la última vez que pudo estar con Ash, en un jardín de flores muy hermoso, sólo ellos dos:
~FlashBack~
El pelinegro condujo a la chica a un jardín lleno de flores hermosas, el jardín estaba en una parte apartada del pueblo que sólo él conocía:
–Wow…es hermoso Ash
–Sólo yo lo conozco –dijo el príncipe emocionado. –Es mi escondite secreto…
–Es realmente bonito ¿Tú lo has estado arreglando?
–¿Yo? Claro que no. No soy muy bueno para estas cosas –rio Ash. –Todo lo tiene que hacer mi servidumbre por mí…pero yo he hecho el intento de arreglarlo…
–¿Servidumbre?
Ash se puso nervioso. Confesarle a la hermosa plebeya que era un príncipe podría terminar mal, por lo que tuvo que fingir.
–Soy de familia noble. Ya sabes…
–Oh, comprendo –respondió Misty atónita. –Debí saberlo, tus ropas son tan elegantes.
–No es nada –el chico se avergonzaba. –No es algo que deba presumir…
–De hecho, aunque seas de la nobleza, no eres engreído ni nada por el estilo…y eso me agrada mucho de ti. Tú me agradas –Misty se sonrojó.
–Gracias… –se sonrojó el azabache. –También me agradas.
Ambos se ruborizaron. No era normal lo que sentían por el otro, pero fuera cual fuera el sentimiento, iba a terminar siendo amor, seguramente.
~Fin FlashBack~
Misty sonrió. Emocionada y feliz:
–Oh Ash…si tan sólo no fuera una plebeya, tal vez podríamos ser felices juntos en un futuro
"Mientras tanto, en la iglesia…" recitaba Clemont. "El príncipe Ash entró al lugar totalmente relajado. Serena, que estaba arreglando la iglesia de nueva cuenta vio la figura conocida del noble. Emocionada corrió hacía él y lo saludó amablemente"
–¡Príncipe Ash! Qué gusto tenerlo aquí ¿Puedo ayudarlo? –exclamaba Serena feliz.
–Sacerdotisa Serena, gusto en verla de nuevo –el chico se ponía nervioso. –Escuché que Misty vive en la pensión de aquí ¿Es eso cierto?
Serena sintió su sangre hervir al escuchar eso. Pero cómo estaba en sus votos ser amable y ayudar…
–Sí, está en su habitación. –la castaña fingió sonreír. –Veo que Misty le agrada ¿O me equivoco su alteza?
–Sí…sé que la conozco desde apenas unas cuantas semanas pero…creo que me gusta…
"No…"
–Ya veo, es muy bonita. Es una mujer muy independiente y trabajadora. Es algo enojona pero es muy tierna cuando se lo propone, una mujer así en su vida sería una bendición, su alteza
–Gracias, aprecio mucho ese comentario sacerdotisa Serena –Ash le sonrió dulcemente, lo que puso feliz pero a la vez entristeció a Serena.
–No tienes que agradecer. Siempre estaré feliz de servirle, su alteza.
–Serena, te conozco desde hace un año. Dejémonos de formalidades.
–No su alteza –respondió nerviosa la sacerdotisa. –No debo tratarlo tan informalmente, es decir…usted es el príncipe y yo…
–Vamos Serena, somos amigos…
–Gracias su alte…digo, Ash. Gracias Ash –Serena se ruborizó.
–¿Serena? ¿Estás ahí? –se escuchaba la voz de Misty a lo lejos.
Serena se tensó. Tuvo que conservar la calma para evitar no hacer algo malo para que pudiera violar sus votos y darle una mala impresión en Ash.
–Serena, voy a limpiar el altar si no te… –en ese momento, Misty se fijó en la presencia de Ash. –Oh, hola Ash.
–Misty –Ash lentamente se dirigió a ella. –Me da gusto verte de nuevo
–¿Pero qué haces aquí…?
–Vine a buscarte…debo hablar contigo sobre algo…
La sacerdotisa puso los ojos como platos y luego sonrió. Ash iba a confesarle a Misty que era de la realeza y eso iba a acabar con la atracción de la plebeya hacía Ash, estaba segura.
–Mejor los dejo solos. Estaré rezando
–No Serena, no te preocupes. Nosotros ya nos vamos. –Ash tomó la mano de Misty. –Nos veremos después
–Pero Ash…¿Qué…?
–Necesito que vengas conmigo… –sonrió el chico. Misty no pudo negarse.
–Bien, vamos. Pero debo limpiar…
–Ve Misty –sonrió Serena. –Yo limpio el altar.
–Está bien. Vámonos –dicho esto Misty también tomó la mano de Ash y lo siguió. –Nos veremos después Serena
–Adiós Ash, adiós Misty.
"Con hipocresía Serena sonrió" expresó poéticamente Bonnie "Sabía que en cuanto Misty supiera que Ash era un príncipe ella iba a morir, iba a dejarlo y ganar rencor, ahorrándole la molestia de tener que perjudicarla"
"Pero a pesar de todo, Serena sentía culpa por tener esos pensamientos acerca de ambos. Así que siempre que pensaba en Ash ella se lastimaba mientras rezaba, por lo que cuando ellos se retiraron, Serena se fue a su habitación." Secundó Clemont
Totalmente arrepentida, Serena se acercó a la figura sagrada que estaba en su habitación, se hincó ante ella llorando:
–Perdóname Señor mío, Dios mío. Pero no puedo evitar amar a Ash con mi vida, él es todo para mí y lo necesito a mi lado…pero Misty es un alma pura…serían felices juntos pero…
Con el dolor de su alma, Serena se quitó la túnica, después la playera y tomó un látigo. Con el látigo se empezó a golpear varias veces, ella sufría pero no era el dolor físico el que le afectaba, era más el dolor de no poder tener a Ash a su lado.
Mientras tanto, en la calle; Ash no podía hablar con Misty, ambos caminaban pero no había palabra alguna, la pelirroja estaba preocupándose.
–Ash, no has dicho nada ¿Está todo bien?
–¿Hmph? –el pelinegro volvió en sí. –Perdón, estaba pensando.
–Te veo distraído…bueno, más de lo normal ¿De verdad todo está bien?
–Oh…eso…–el pelinegro realmente estaba nervioso. –Tengo que confesarte algo…
–Te escucho –Misty se detuvo, al igual que Ash.
–Misty, no soy un noble…o bueno, no sólo soy un noble. Soy el príncipe de este reino…
La pelirroja no pudo articular palabra alguna. Sabía bien que el azabache era de la nobleza pero tampoco se imaginaba que salía con el príncipe…que estaba enamorada del príncipe.
–¿Por qué…no me lo habías dicho…?
–No quería que te alejaras de mí por ser de una clase social más alta que tú…
Pero Misty era una plebeya, no podía estar al lado de un heredero al trono como lo era Ash, simplemente suspiró y miró enojada al chico:
–Pudiste habérmelo dicho desde que nos conocimos. Pero debí saberlo ya con todo lo que me contabas…¡Aunque pudiste ser honesto! –protestó Misty al final.
Luego de un silencio torturante Misty se dio la media vuelta dispuesta a irse, hasta que Ash la detuvo jalándola del brazo.
–Por favor Mist, no te vayas. Realmente me gus…me agradas. –dijo el azabache sonrojado.
–Pero soy una simple plebeya…
–¿Y crees que eso me importa? Tú eres bonita, agradable y todo eso…no quiero perder a alguien tan especial como tú…
–¿Lo dices en serio?
–Jamás te mentiría a ti Mist. –el chico le sonrió a la pelirroja.
Una emoción se adueñó del corazón de ambos chicos, una profunda emoción que no creía ninguno de los dos…tanto del príncipe como el de la plebeya…Misty sólo abrazó a Ash y este sonrojado correspondió feliz.
"En la tarde, cuando el sol se ocultaba, Misty regresó a la pensión de la iglesia totalmente feliz, dispuesta a contarle a Serena todo lo que había pasado." Dijo Bonnie
–¡Serena! ¡Tengo que contarte algo! ¡Serena! –gritó la chica buscándola en su habitación. –Serena…¿Dónde estás?
"Misty encontró a Serena en su habitación, pero se encontró con algo desgarrador al verla, heridas de látigo en su espalda las cuales intentaba curar, pero al parecer ardía mucho y no podía alcanzar todas sus heridas" dijo Clemont secundando a su hermanita.
–¡Serena! –grito Misty al verla y corriendo hacia ella. –¿Qué te ocurrió?
–Misty…no…no es nada –mentía débilmente la sacerdotisa. –No tienes de qué preocuparte…
–Pero ¿Qué te ocurre? –la pelirroja se acercó a la sacerdotisa. –Déjame curarte…
–Por favor, no te molestes.
–Está bien –la pelirroja tomo los trapos en agua y los puso sobre las heridas frescas de Serena. –Déjame curarte…
–¿Cómo sabes…de curación? –se extrañó la castaña.
–No es nada complicada, solo que quiero ayudarte. –Misty revisó las heridas. –Parecen latigazos…
–Misty, no te ofendas pero esto no es de tu incumbencia. –renegó la chica sonrojada.
–No te preguntaré si no quieres –sonrió la plebeya. –Pero déjame seguir curándote…
"Con cuidado, Misty siguió curando a Serena, la sacerdotisa seguía sintiéndose mal de reprocharle a la plebeya el amor que esta sentía por Ash. Mientras era curada, Serena rezaba, rezaba suplicándole perdón al cielo" relató el hermano mayor
"Suplico tu perdón Dios mío. Misty no se merece que la lastime…pero busco una respuesta para que por favor me ayudes con este dilema" rezaba Serena mientras hacía muecas de dolor por el ardor del agua. "Pero no puedo más con esto, necesito tu ayuda por favor"
"La pobre Serena no aguantaba más, sus votos eran importantes, pero sus celos por el acercamiento de Misty hacía Ash la hacían preocupar…"
–Por cierto Misty –dijo Serena. –Veo que te llevas bien con Ash…¿Acaso él te gusta?
–Bueno…–Misty se sonrojó. –Sí, la verdad sí…lo quiero mucho. De verdad
Un dolor fulminante, mucho peor que el de los latigazos atravesó el corazón de Serena en cuanto escuchó que Misty dijo eso…pero al final decidió quedarse callada y permitir que la pelirroja siguiera curándola.
No se sabía de qué era capaz Serena pero fuera lo que fuera, no prometía ningún beneficio para Misty.
–Segundo capítulo…¿No soy tan mala, eh? –me vanaglorio feliz.
–No, digo –me reclama Serena sarcásticamente. –¿Latigazos? ¿Tan loca estás?
–¡No estoy loca! ¡Y ya mejor cállate mojigata! –le grito a Serena.
–Por favor ¡No tienen por qué pelear! –llegan Ash y Pikachu y nos detienen. –Val ¿Cuánto va a durar esto?
–Pikapika… (Si ¿Cuánto más?) –reniega Pikachu harto.
–¡Vamos! Sólo faltan otros tres capítulos, luego ya no los molestaré con drama y tragedia, lo juro.
–¿¡Tres capítulos!? ¿En serio?–suspiró Clemont. –Mira, se está poniendo bueno, sí pero como que te pasas de la raya un poquito.
–Cómo sea, pero apenas estoy empezando, así que lo bueno viene en los tres capítulos que siguen…
Serena, Clemont y Bonnie pusieron los ojos como platos, mientras ellos se quejan, me dirijo a Misty que está callada.
–¿Te gusta el romance, verdad?
–Un poquito…¿Cuánto falta para que Ash y yo terminemos juntos?
–Tres capítulos, Mist. –le susurré al oído. –Para que pueden estar juntos definitivamente, para el inicio, es decir, confesión y beso dulce, ya en el próximo
–Gracias Val, creo que ya me está gustando esto…
–Val ¿Qué le estás diciendo a Misty?
Ash estaba detrás de nosotras y al verlo nos asustamos. Pero tuvimos que actuar normal para no levantar muchas sospechas.
–Nada, ella se queja de que la dejo como una plebeya que terminará en la hoguera…
–Sí…eso… -dijo Misty fingiendo
–Oye Val –el azabache me susurra al oído nervioso. –¿Estás segura del romance excesivo?
–¿Qué? ¿No te gusta?
–Bueno…sí…pero ¿Cuánto falta para que me quede con ella?
–Ya falta poquito, tres capítulos –le digo relajadamente.
Vuelvo hacia el público y digo:
–Esperen el siguiente capítulo ¡Nos vemos!
¿Les gustó? Justo ahora estoy trabajando en el cuarto capítulo, (el cual es uno de los más largos) pero es genial, déjenme decirles, pero bueno...
Espero que lo hayan disfrutado!
Chaito! :D
Grayson fuera xD
