Sony: Cíao! Acá traje otro capitulo de 7 días de campamento :D Sus reviews me mantienen viva y con ganas de escribir! :D Más cuando debería estudiar Geofrafía! :D Un momento... estoy hablando mucho y sin interrupciones *piensa mientras se rasca el menton*. Donde esta Blazecito? D: No volvió de su cita...
Sony: Bueno! Ya vendra! Shugo Chara no nos pertenece :D Un momento... eso es malo...
Disfruten el fic!
Capitulo 2:¡¿Ikuto con nosotros?
-Amu… Si ya terminaste de mirarme, ¿podrías bajarte de mi cuerpo, por favor?
-¡N-no sé de qué hablás!- balbuceé enojada mientras me incorporaba de golpe. El rojo intenso se había apoderado de mi rostro.
Él se levantó con gracia y me ofreció su mano. Yo la tomé mirando hacia otro lado, para que no notara que mi rostro se estaba incendiando. Jaló de ella, pero el avión se tambaleó de repente y terminé abrazada a él.
-Guau, no podés estar ni un minuto sin abrazarme, ¿no?- me ronroneó susurrando mientras apoyaba su rostro contra mi pelo.
-S-soltame…- le murmuré avergonzada por su comentario.
El se rió por un momento y me soltó. Yo me quedé abrumada en la mitad del pasillo mientras veía como él caminaba hasta el fondo del avión. Cedí ante la situación y volví a mi asiento. Choqué contra varias valijas en el camino, y recibí varios insultos. Rima me miraba extrañada cuando me senté. ¿Pasó algo, Amu?- me preguntó susurrando.
-N-no, solo me encontré con alguien conocido.- le respondí mirando hacia la ventana sin mirar un punto fijo.
-Ah…- contestó ella dando a entender que después preguntaría más.
Ikuto… Estaba en el avión… No. Peor aún. ¡Iría de campamento con nosotros! Por eso me parecían familiares los atuendos de los jóvenes, ¡era el uniforme de Ikuto! Y yo que pensaba que nunca iba a la escuela… ¡¿Ahora que iba a hacer? Volteé hacia atrás lentamente, para encontrar su mirada. Al principio no vi nada, pero después un destello azulado me penetró desde el fondo. Giré la cabeza hacia adelante inmediatamente. Sin duda era él. Sin duda estaba en el avión. "Seguro tenés sueño..." me dije a mi misma "Dormí un rato… y seguro desaparece". Le hice caso a mi subconsciente y tiré el asiento para atrás. Recosté mi cabeza sobre la mullida almohada y dejé que el sueño me inundara. Parecía que las vibraciones de avión me acunaban…
Estábamos en una habitación, probablemente en la cabaña del campamento. Ikuto me agarraba de la cintura y me besaba con pasión. Yo le arrancaba la camisa con apuro, mientras él pasaba a besarme el cuello. Paró un segundo para mirar mis labios hinchados. Después acercó su rostro contra el mío para aumentar el deseo.
-Si Amu... besame- suspiró Ikuto en mis labios. La lujuria nos inundaba
- Ikuto- gemí, no me importaba dónde y cuándo. Sus cálidos labios eran un deleite para mí.
- ¡Amu-chan!- gritó Tadase desde la puerta. Su rostro mostraba espanto al ver a Ikuto sin la camiseta besándome apasionadamente.
- ¡Amu-chan! ¡Despertá!- me gritaba una voz familiar a lo lejos. ¿Rima? – ¡Amu-chan! ¡Rápido!
Abrí los ojos lentamente. Estaba en el avión. Me rasqué los ojos pensando de donde había salido ese sueño. ¿Desde cuándo quería besar a Ikuto? Seguro él tenía algún poder mental como los vampiros de la tele… (The Vampire Diaries xD).
-¡Amu-chan! ¡Tadase está por pelear con Ikuto!- me gritó Rima cansada de repetir lo mismo.
Me incorporé sobresaltada. Era cierto: dos jóvenes, uno más alto que el otro, estaban en una posición amenazadora enfrente de mí. Tadase estaba gritándole cosas que no comprendí mientras Ikuto lo miraba peligrosamente. Me levanté de inmediato y fui corriendo hacia ellos.
-¡Alto! ¡No peleen!- supliqué una vez me hube interpuesto entre ellos.
-Hinamori-san, ¡apártese!- me gritó Tadase con los ojos brillosos.
-Amu… esto no es de tu incumbencia- me susurró Ikuto apretando los dientes, sin dejar de mirar fijamente los movimientos de Tadase
-¡Claro que sí!- grité empujándolos lejos. Se me quedaron mirando estupefactos, esperando a que hable.- Claro que sí… Tadase es mi mejor amigo e Ikuto…- frené. ¿Qué era Ikuto para mí?
-Lo que Amu trata de decir…- retomó Nagi, quien había estado observando todo desde su asiento.- Es que vinimos de campamento, no a pelear.
-Ajá, sería egoísta de su parte si arruinaran nuestra salida con sus peleas.- repuso Rima desde su asiento. Ante eso, Nagi le sonrió con dulzura.
-Hmp- gruño Ikuto para después meter las manos en sus bolsillos y retirarse.
Traté de abrazar a Tadase, ya que estaba a punto de llorar. Pero cuando rodeé su cuello con mis brazos él los quitó y volvió a su asiento con el seño fruncido. Yo intercambié una mirada con mis compañeros, pero negaron con la cabeza dando a entender que no sabían que le pasaba.
Nos volvimos a sentar en nuestros respectivos lugares. Nagi trataba de averiguar qué le pasaba a Tadase, pero este no contestaba. Yaya estaba dormida como un bebé, y no se había dado cuenta de nada.
-¿Qué hace Ikuto acá?- preguntó Rima directamente.
-N-no se.- le respondí nerviosa.- Supongo que vendrá con su preparatoria.
-Y vos no tenés nada que ver, ¿no?- me preguntó con desconfiada. Yo negué con la cabeza.
Ella suspiró y miró su reloj para luego mirar para afuera. Era de noche y las estrellas brillaban con fuerza. Me dijo que duerma, que faltaban todavía 7 horas y que durmiendo pasaban más rápido. Yo asentí con la cabeza y me recosté en la almohada, temiendo soñar de nuevo aquello. Me quedé dormida al instante y soñé con un Tadase lloroso y un Ikuto silencioso.
Era muy de noche. Rima dormía profundamente y las luces estaban apagadas. Yo no podía dormir; no tenía sueño. Traté de mirar por la ventana, pero solo había oscuridad en el exterior. Me paré silenciosamente y caminé hacia el puesto de golosinas. Todos mis compañeros roncaban profundamente. Me sentí sola… Hasta que vi la silueta de un joven apoyado en la puerta del avión. Me acerqué lentamente, casi adivinando de quién se trataba. El joven giró la cabeza en la oscuridad. Sus ojos zafiro resplandecían en la oscura noche. Me sonrió por un momento y siguió mirando por la ventana de la puerta. Yo hice lo mismo, tratando de ver qué llamaba su atención. Una esfera blanca flotaba en la oscuridad de la noche. Era luna llena.
-Es hermosa- le susurré apreciando el brillo del satélite.
El sonrió y me dijo – Mi padre y yo solíamos tocar el violín en luna llena.- dirigió sus ojos hacia mí y pude distinguir un dejo de melancolía en ellos. De repente sentí mucho frío y me abrasé con mis manos. Él se dio cuenta y colocó su chaqueta encima de mis hombros. Yo lo miré, Ikuto era muy responsable a veces… y se preocupaba por mí. Él me guió hacia una esquina y nos sentamos ahí. Me recosté sobre su cálido pecho y me abrazó con sus fuertes brazos. Su aroma varonil me embriagaba y los párpados me pesaban. Lentamente, me fui durmiendo en ese pecho tan acogedor.
Blaze: Sigue siendo corto...
Sony: Blaze! *corre a abrazarlo* Pensé que habías sido secuestrado por Miry-Chan! Un momento *lo suelta y se replantea* Eso sería algo bueno...
Blaze: Bueeeno, voy a ignorar eso. Perdonen la estupidez de la autora y por favor, dejen reviews (Descubrí que mientras más reviews recibe, más me da de comer =3)
Sony: Podría matarlo con un cuchillo... O con una pistola...
Blaze: o.O Por favor no me maten! Quiero seguir vivo para ver el final!
Sony: Aja! Ah si que sí te importa mi fic ¬w¬
Blaze: Qué? No, yo hablaba de Doctor House. *Sony se cae para atras* Además si me matan, no le podría dar adelantos como estos!:
- ¡Beso! ¡beso! ¡beso!- gritaba la multitud. Él estaba tan cerca que podía sentir su respiración. Me preguntó con la mirada si quería hacerlo. Yo asentí levemente cerrando los ojos, esperando a que sus cálidos labios encuentren los mios.
Viva el Amuto! Viva Ikuto! Blaze: Viva Blaze! Sony: No, la re cagaste.
