Ahí va el segundo capi. Gracias por las visitas, por los 2 followers y por molestaros en leerla. JAJAAAJJAJAJAA, creía que seria todo más difícil. En fin, este capi es más movidito y viene cargado de risas, espero que os guste, un beso!
La puerta de la sala de interrogatorios se abrió con un golpe. Sentado, esperándola estaba el sospechoso al que tanto ansiaba encontrar. Este se incorporó y se acercó a la mesa, listo para empezar. Mientras colocaba su expediente sobre la mesa hizo un reconocimiento facial rápido. Lo primero que llamo su atención fueron esos ojos azules penetrantes que minutos antes estaba contemplando en un dibujo, sin imaginar que tendrían un color tan especial. Lo segundo era esa sonrisa que estaba poniéndola nerviosa. Hacía que un calor profundo chispeara en su bajo vientre. Carraspeo sentándose, intentando mantener la calma. Abrió el expediente entre los dos, ganando un poco de tiempo. Sentía su mirada sobre sus labios y dio gracias por no perder la compostura.
-Veo que tiene un gran historial señor...-comenzó a decir. Frunció el ceño, buscando su nombre.-Rodgers.-Finalizo sonriendo. Al levantar la vista pudo ver la forma en la que la miraba. Entre seducción y suficiencia. Como no parara eso ya, la temperatura de la habitación subiría aún más.
-Permítame corregirla.-dijo este pasándose el dedo pulgar por el labio inferior.-Castle. Richard Castle. Me cambie el nombre hace unos años.-Para tener 23 años su voz era mucho más ronca y sexy de lo que esperaba. Su garganta se había quedado seca con solo oírlo.
-Señor Castle.-dijo retomando de nuevo la conversación. Este rió por lo bajo.
-Vamos, puedes hablarme de tu.-dijo recostándose en la silla, cruzando los brazos sobre el pecho.
-Está bien.-dijo entre dientes.-Richard, con solo 23 años ya tienes varios antecedentes en tu historial.-Comenzó a pasar las hojas de la carpeta. Saco una que estaba archivada entre un par de folios de colores y la puso entre ambos.-Escandalo público, obstrucción a la justicia...-A cada palabra que la inspectora decía, Castle sonreía nostálgico.
-Robe un caballo mientras estaba desnudo en la Universidad.-explico quitándole importancia con la mano. Beckett volvió a mirarlo y este le sonrió. Sintió como sus pezones se endurecían bajo su sujetador. ¿Qué le estaba pasando?-Y lo de obstrucción a la justicia-hizo un esfuerzo por no reír mientras explicaba los hechos.-¡Intento pegarme con la porra!¡Eso es abuso de autoridad! Aunque...-cambio de un tono amable a uno seductor.-Me habría dado igual si hubieses sido tu.-Fijo la mirada en su escote, mojado por el sudor, resaltando más sus pechos. Beckett ignoro el comentario y prosiguió su interrogatorio. Eso es, suyo. No de un niñato de Universidad.
-¿Cómo siendo un niño tienes tantas cuentas pendientes?-le pregunto mientras se ponía un mechón de pelo detrás de la oreja. Richard dejo de jugar con su reloj negro y se recostó sobre la mesa, reduciendo la distancia lo máximo posible. Miro detrás del hombro de la detective, un gran espejo ocupaba la pared. Por su experiencia en las comisarías sabía que podrían estar observándolo ahora mismo. Sonrió.
-¿Cómo siendo un niño puedo ponerte tan cachonda?-le susurro con un tono cargado de excitación en su voz. Beckett clavo rápidamente vista en sus profundos ojos azules.
Sonrió para que no notara como poco a poco comenzaba a bajar la guardia.
-Tranquilos, para cambiar pañales, ya tengo a mis sobrinos.-le respondió encarnando la ceja. Si pensaba que podía descolocarla, iba por mal camino, ahora le tocaba dar guerra a ella.
-Intenta poner el pañal, y si cabe, me avisas.-dijo en voz baja sonriendo con picardía.
-Sabes que hay gente escuchando, ¿verdad?-Beckett se estiró en su silla mostrando una sonrisa burlona. Castle se río en voz alta. Musitó algo que sonó como "viciosilla" y se sentó recto en la silla. Se pasó la mano por el pelo y le dedicó otra de sus miradas sexys. Este gesto solo hizo que Beckett sintiera un tirón en su entrepierna.
-Y, bueno.¿por qué se supone que estoy aquí?-preguntó apoyando la cara en la palma de la mano. Al parecer, se había aburrido de jugar con la inspectora.
-Eres sospechoso número 1 de la muerte de Matthew Perkins.-respondió Beckett ahora seria. En cuanto acabó la frase, Castle palideció.-Un testigo te vio salir huyendo de la escena del crimen y estabas muy cerca del cadáver.-Castle agachó la cabeza y comenzó a jugar de nuevo con su reloj.-¿Algo que decir?-Cuando volvió a mirarla algo dentro de ella se quebró. Los mismos ojos azules que antes la miraban excitados, ahora la miraban con un vacío interior profundo.
-Sí.-Carraspeó.-Por muchas evidencias que hayan, yo no hize nada.-dijo con un hilo de voz.
-Entonces, ¿qué hacías arrodillado junto al cadáver?-Beckett se inclinó en la silla, apoyando las manos en la mesa.
-Yo...-intentó decir. Beckett se mordió el labio inferior y le pasó un vaso de agua que había cerca de la mesa. Este se lo agradeció con una sonrisa.
Ladeó la cabeza, incitándolo a seguir.-Yo llevo unos meses siguiendo a Matthew.-Beckett frunció el ceño ante eso. Él levantó las manos para que no sacara conclusiones precipitadas.-Soy escritor. El era mi documentación. Tengo en mente algo sobre capos de la mafia y él tenía contactos. Leyó algún que otro manuscrito y simplemente se ofreció para guiarme por esos mundos.-Durante la declaración de Castle, Beckett estuvo tomando diversas notas en su bloc.-Si lo hubiese matado, jodería mi propio trabajo. Además, ya le había cogido cariño, era como un hermano... -Lo último lo pronunció con un nudo en la garganta.-Me salvó el culo en varias ocasiones,¿sabes?-sonrió con nostalgia. Si lo que Castle decía era verdad, podría haber alguna mafia de por medio.
-Siento preguntar esto Castle...¿dónde estabas entre las once y las tres de la madrugada?-El dedicó una sonrisa para restarle importancia. El rastro de chico rebelde había sido sustituido por el buenazo. Mientras este pensaba su coartada, la inspectora intentaba escoger entre alguna de sus dos facetas.
-Durmiendo.-respondió al fin.-Lo recuerdo porqué llevaba varias horas de sueño atrasadas y me quedé dormido en el sofá...-Beckett asintió apuntando esto último.
-¿Alguien puede confirmarlo?-preguntó la detective con el bolígrafo entre los labios. Castle frunció el ceño.
-Sí. Mi madre.-respondió con una sonrisa forzada. Beckett estaba dispuesta a levantarse y dar por finalizado el interrogatorio cuando escuchó el grito ahogado de Castle. Cuando lo miró, las manos le tapaban la boca.
-¿Ocurre algo?-le preguntó colocando la carpeta de archivos cerca de su pecho.
-Ese día habíamos quedado para ir a hablar con uno de sus contactos, pero me quedé dormido, como he dicho antes...-respondió lentamente, sopesando la idea que los dos habían pensado.
-Eso quiere decir que podrías haber corrido su misma suerte.-finalizó Beckett en un susurro. Él la miró con los ojos muy abiertos y asintió.
La inspectora estaba retirando el retrato robot de Richard Castle, cuando sintió como alguien se acercaba por su espalda.
-Para ser un dibujo, salgo guapo -de nuevo esa voz sexy. Lo miró por encima de su hombro con el ceño fruncido.
-¿Querías algo Castle?-le pregunto seria. Debía mantener la profesionalidad, la sala de interrogatorios había quedado atrás. Dejó el retrato apartado y sintió de nuevo la mirada de él, ahora en su trasero. Ella carraspeó. Castle levantó la mirada al instante.
-Eh, sí, querría saber algo -dijo mordiéndose el labio burlón. Beckett encarnó una ceja y se cruzó de brazos.
-¿Usas tanga o bragas?-le preguntó. Ella puso los ojos en blanco y se dirigió a su mesa. Sonrió al saber que la seguía.
-No pretenderás que te pregunte yo ahora por la talla de tus calzoncillos,¿verdad?-le pregunto Beckett recostándose en la silla del escritorio. Él miró a los lados, percatándose de que nadie se fijaba en ellos. Se acercó a su oído y le susurró:-No hace falta, eso ya te lo digo yo. XL.-le dejó un beso en la mejilla y guiñó uno uno de sus ojos azules. Beckett contempló como se dirigía hacia el ascensor. Se mordió el labio inferior preguntándose cómo, con un par de palabras había conseguido calentarla tanto.
