Cuatro meses despues del prologo...

Una coneja de pelaje gris, ojos violeta, hocico corto, orejas puntiagudas y detalles gris claros, bajaba del auto patrulla que se le había asignado, llevaba puesto su uniforme del ZPD, no había estacionamiento cerca del bloque de departamentos en el que ella vivía, así que estacionó la patrulla unas cuadras adelante.
La ciudad entera la reconocía como un animal honorable, puesto a que había desarmado un complot que quería que los depredadores fuesen marginados por la suposición de que volverian salvajes en cualquier momento, siendo un plan de la vicealcadesa Bellwether, que usaba una planda conocida como aulladores, para volverlos salvajes.
Gracias a ella y a un zorro, lograron desarmar el complot y regresar a Zootopia a su antigua gloria.
Despues de caminar unas cuadras, entre fotografias y autografos de fans, logro llegar al bloque de apartamentos, donde de recepcionista, estaba una impala, quien al ver a la coneja, sonrió y saludó.
"Hola Judy" dijo la impala.
"Hola Rachel" dijo la coneja dibujando una sonrisa en su rostro.
"¿Como te fue en el trabajo?" preguntó Rachel con curiosidad.
"Bien, no hubo nada nuevo" dijo Judy encogiendose de hombros.
"Me gustaría trabajar en la policia" dijo Rachel.
"¿En serio?" preguntó la coneja un poco sorprendida.
"Si, me gustaria mucho" dijo la impala antes de borrar su sonrisa soñadora "Pero no tengo el dinero para meterme en la academia"
La coneja se conpadeció de la joven impala, le recordaba a ella de niña.
"No te preocupes" dijo Judy trepandose a sus hombros "Vere lo que puedo hacer para que entres a la academia"
Raquel se sorprendió.
"¡¿L-Lo dices en serio?!" dijo tomando a Judy de las axilas y poniendola frente a ella.
"Si" dijo la coneja algo espantada "¿Me podrias bajar? tus pezuñas me lastiman"
La impala se dio cuenta de esto.
"Ups" dijo Rachel bajandola muy apenada "Perdona..."
"Tranquila Rachel" le interrumpió Judy "Hare lo que pueda"
"Gracias" dijo Rachel con una leve sonrisa en su rostro.
Judy hizo un gesto de despedida antes de caminar hacia su apartamento, Judy subió un par de escaleras hasta por fin llegar a su piso, escucho que del departamento de sus vecinos se escuchaban gritos, ella decidió andar de chismosa y escuchar de que discutian, las discuciones de sus vecinos trataban siempre de temas que rompian las leyes de la fisica, por eso siempre se le hacian entretenidos. Judy entró a su apartamento y pegó la oreja a la pared que conectaba al otro apartamento y puso atención.
"¡Oye, se quemo la sopa en el frigorifico!" decía una voz masculina.
"¡Y tu dejaste que el agua del grifo subiera!" decía otra voz masculina.
"¡Pero tu dejaste que el pez saliera por la ventana!" dijo la primera.
"¡Ay callate!" gritó la otra.
"¡Tu callate!" le respondió la primera.
"¡No tu callate!" repitió la segunda.
Asi estuvieron durante veinte minutos tratando de callar al otro, Judy en su apartamento se estaba muriendo de la risa, porque sus discuciones no tenían logica alguna.
Finalmente cuando se callaron, la coneja gris pudo descansar el estomago y los pulmones de tanto reir, tenía lagrimas que se le habían escurrido por las enormes carcajadas que soltó.
Cuando descansó lo suficiente, se levantó y se empezó a quitar el chaleco que tenía puesto, seguido de la polo del uniforme, por ultimo los jeans, quedandose en ropa interiór, finalmente, se quitó el sosten dejando sus pechos al aire, seguido de sus bragas, quedando completamente desnuda, tomó una toalla y se metió al baño para tomar una ducha, tras salir con la toalla envuelta en su pequeño cuerpo, se dirigió a buscar algo comodo para ponerse, tiró la toalla sonre una silla, dejando a Judy desnuda de nuevo.
Se acercó a su closet para poder vestirse, tomó toallas intimas y la puso en sus bragas para despues ponerselas, seguido del sosten, luego se puso una camisa verde a cuadros y unos jeans limpios.
Tras eso, tomó su iCarrot y entró al Pawbook Messenger, empezó a hablar con una de sus hermanas, de nombre Valerie Hopps. Estuvieron un rato chateando hasta que alguien le llamó, la imagen decía "Nick" en el decodificador de llamadas, estaba de imagen un zorro rojo, de ojos verdes, hocico afilado y orejas puntiagudas, con una camisa hawaiiana verde, corbata purpura y pantaloncillos cafes, tenía una sonrisa picara y divertida dibujada en su rostro. A Judy le alegró el alma, ya que ella sentía algo por ese zorro, antes no, pero desde que cumplieron el caso Bellwether, se habian vuelto muy unidos, Nick ya era policia, estaba debajo de Judy en rango, pero estaba asignado a ella, despues de detener a Flash por exceso de velocidad, algo que dejaba extrañada y a la vez divertida a Judy el solo recordarlo, empezó a sentir algo por el zorro, algo que ella no podía explicar. El sentimiento del amor.
Felizmente contestó la llamada.
"Hola Nick" dijo Judy a traves del microfono del telefono.
"Hola Zanahorias" respondió Nick a traves del telefono "¿Como esta mi torpe coneja?"
Judy rodó los ojos.
"Bien, gracias Nick" dijo Judy "¿Y tu?"
"Igual, muy bien" dijo el zorro a traves del telefono celular "¿Que estas haciendo?"
"Yo hablando contigo, preparandome para dormir" dijo Judy tranquilamente "¿Y Tu?"
"Voy a ver Stranger Things en Preyflix" dijo Nick.
"Nick, no veas series en la noche, por eso siemper llegas tarde a la comisaria" advirtió Judy.
"Nah, no lo creo" dijo Nick con su optimismo de siempre.
"Bueno, solo trata de dormirte mas temprano" le aconsejó Judy, a pesar de saber que no le haría caso.
"Sale Zanhorias, hablamos mañana" dijo Nick despidiendose.
"Vale Nick, hasta mañana torpe zorro" dijo la coneja divertida.
"Hasta mañana coneja astuta" dijo Nick igual de divertido y colgó el telefono.
Judy volteó a ver al apartamento, se había cambiado de lugar, pero le tocó en el departamento del otro lado de las gacelas gritonas, la habitación era considerablemente mas grande que su antuo apartamento: Tenía dos habitaciones, un baño, una sala de estar y un balcon, el suelo era de losa, y la pared estaba tapizada de color durazno brillante con dibujos de zanahorias en la pared.
Judy se dirigió a su cuarto, puso su despertador a las 6 de la mañana, aprovechó para ver la hora. Eran las 9:30 PM. Bueno, era temprano.
Judy prendió la televisión que había recibido de regalo del oficial Villalobos, un lobo gris, ella sentía que tenía algo extraño, pero no le tomaba mucha importancia.
Se sentó en el sofa y se puso a ver un documental de historia, que era el mismo que fue puesto en el prologo, la coneja quedó hipnotizada por aquel documental, fue tanto su efecto sobre Judy que no se dio cuenta que ya eran las 10:00 PM. Se quedó despierta hasta
"Hala, que interesante" dijo Judy con una sonrisa de curiosidad.
Cuando finalmente cayó en la cuenta de que hora era, se alarmó. Rapidamente se dirigió a su cuarto y se tumbó en la cama, que era una cama para leones, era enorme para su tamaño, pero era chica en comparación de la de un elefante.
Finalmente, logró conciliar el sueño... pero no duró mucho.
Diez minutos.
Judy no se acomodaba, como si fuese el colchon viejo de su antiguo apartamento, pero ella sabía que era una cama nueva, pero trató de acomodarse de todas formas, de un momento a otro, se puso a llover.
Veinte minutos.
Los escalofrios no dejaban dormir a la coneja, sentía una extraña sensación que le erizaba el pelaje, como si algo o alguien la estuvieran observando, la lluvia arreció.
Media hora.
Finalmente no aguantó la sensación y se sentó en su cama, un poco cansada y fastidiada, volteó a todas partes para ver si nadie se había colado, aprovechó para ir a la cocina improvisada que tenía en la sala de estar para tomar un vaso de agua. Tras beber el contenido del vaso, lo dejó sobre la mesa y se dirigió a su dormitorio. Pero notó algo extraño.
La luz de las farolas de la calle estaba siendo tapadas por una sombra.
Judy se extrañó, puesto a que esa sombra no estaba antes ahi. La coneja se acercó a la ventana y corrió las cortinas, para su sorpresa no había nada. Pero algo llamó su atención.
Había una figura con una chamarra con capucha, jeans negros y objetos extraños en sus patas traseras, de color negro con la parte inferiór blanco, el encapuchado estaba mirando al horizonte nocturno bajo la lluvia. A Judy se le hizo curioso aquel animal, pero decidió sacar su tranquilizadora ya que estaba cometiendo allanamiento de morada.
Se acercó a la puerta corrediza del balcon, la deslizó silenciosamente para no llamar la atención del encapuchado hasta que le hablara, de repente dejó de llover, pero no le tomo mucha importancia. La coneja dio pasos silenciosos hasta que estaba a 5 metro aproximados de la figura, entonces habló.
"Teniente Judy Hopps, manos arriba" dijo la coneja apuntandole al encapuchado con su tranquilizadora.
El encapuchado levantó lentamente las patas, eran un tanto extrañas, los dedos eran como las salchichas sinteticas que vendían en las tiendas de abarrotes, como las de marca ZUD, pero estos estaban envueltos en una especie de guante.
"Date la vuelta" dijo Judy con seriedad sin bajar su arma.
El encapuchado obedece y se da la vuelta lentamente, su hocico estaba tapado por una bufanda, pero algo que se le hizo aun mas extraño a Judy, es que tenía uno muy corto para esa altura, que asemejaba al de un jaguar o lobo, al parecer no tenía pelaje, ya que el brillo de las farolas se reflejaban en la piel desnuda de su frente, la cual era en parte tapada por un poco de pelaje negro de la cabeza, tenía ojos color esmeralda que brillaban con el reflejo de la luna, encima de estos había otro poco de pelaje en forma de raya.
Judy, a pesar de estar sorprendida, no bajó la guardia, porque no sabía las intenciones de aquella criatura, pero de repente, le vino a la mente el documental que había visto hace unas horas, se dio cuenta de una similitud sorprendente.
Aquel ser era una criatura de aquel documental.
"No te confies demasiado" dijo el encapuchado, su voz era joven "Tu y otros mas son el futuro de ambas especies"
"¿Que?" preguntó la coneja gris con extrañeza.
Judy se dio cuenta que tenía una especie de canica en su mano, que brillaba con la luz de la calle, aquel encapuchado soltó la canica, rebotó un poco y rodó a los pies de la criatura. La canica empezó a emitir una luz verde antes de explotar en una pequeña nube de humo.
Judy se tapó el rostro de forma involuntaria cuando la canica explotó, tosió un poco, el humo se disipo sorprendentemente rapido, solo para darse cuenta de que la criatura encapuchada había desaparecido.
Judy no supo a que se refería, ¿cuales especies?, lo mas probable es que eran los animales y esas criaturas.
Entonces Judy cayó en la cuenta de algo. Dijo especies, y lo mas seguro es que, ademas de el, habian montones mas de ellos.
Entonces vio en el piso una especie de nota, era transparente, y brillaba en azul, se acercó y la tomó, era solida como el cristal, pero ligera como el papel, tenía brillo propio y tenía escrito unas palabras con una caligrafía muy bonita, las letras eran las que brillaban y decian:

"No estan solos en el universo"

Esa nota le dejaba mucho con que pensar, ella se dirigió a su habitación con la nota, pero entre la oscuridad se tropezó con una silla y soltó la nota, esta se quebró al tocar el suelo y Judy la quedó viendo.
"Dulces galletas con queso" dijo dandose un facepalm, pero algo la dejó atonita.
Los pedazos de cristal se volvieron liquidos y se empezaron a unir unos con otros hasta que todos se unieron, entonces el liquido volvió a tomar la forma de la nota y se solidificó.
Judy se acercó a a la nota, estaba solida, y no tenía una grieta, solo había un texto en chiquito, era poco perceptible, pero si podía leerlo:

"Ten mas cuidado conejita"

Judy soltó una carcajada y se fue a acostar dejando la nota encima de su comoda para llevarla mañana al ZPD.
A pesar de tener sueño, no podía dormir, ya nadie la estaba viendo, pero estaba muy pensativa, con el paso de los minutos, finalmente logro conciliar el sueño y cayó rendida.

...

Mientras en el tejado del bloque de apartamentos, se encontraba aquel encapuchado viendo el horizonte, recordando a su pasado, de repente, volvió a llover.
"Bien, faltan nueve" dijo el encapuchado.
Dicho esto, un relampago cayó en la torre mas grande de la ciudad.
Recogió su manga y en su brazo había una pulsera que cubría todo el antebrazo, tenía una pantalla tactil, tecleó algo y tocó en el lugar donde puede que esté su oreja.
"Oliver, prepara el refugio" dijo a traves de un posible comunicador.
"Enterado" dijo otra voz joven.
Despues, caminó hacia atras, perdiendose entre la lluvia y la noche.

¡Genial, primer capitulo!

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Nos leemos pronto seguidores.

Continuara...