En las tranquilas calles de San Francisco un auto negro viajaba a gran velocidad, el conductor un reconocido doctor de la Universidad se observaba molesto.

-Solo a ese se le ocurre interrumpirme en plena reunion...- siguio manejando hasta llegar a las afueras de la ciudad, observo un amplio edificio. Subio al ascensor, varios minutos despues entro a la oficina del Directosr General de la Universidad.

-Vaya doc. no crei que estuvieras tan emocionado de verme- sonrio al observar como un atractivo joven de palida piel y largo cabello azul claro.

-No te emociones tu... para que querias verme?

-Ven sigueme...- se levanto de su asiento hacia el doctor tomandolo de la cintura y dirijiendolo hasta el pasillo- Necesito de tu ayuda.

- mi ayuda?- se alejo del agarre. Observo al Director ingresar la contrase a en la cual una puerta se abrio ante ellos.

-Pasa- este obedecio y se asombro al ver una gran cantidad de objetos valiosos que eran investigados cuidadosamente por varios sujetos de batas blancas.

- Vaya... - se acerco a una extra a pieza de roca- Esto es asombroso- se alejo rapidamente y observo al adulto director de cabello platinado- no comprendo para que necesitas a un medico?

-Ellos, Dartz... son los mejores arqueologos trabajando en estos objetos- lo tomo de la mu eca y lo guio a otra gran puerta coloco su dedo indice en un peque o hueco. La puerta se abrio.

- que es esto?- miro fijamente a un gran cilindro, el cual contenia una gran cantidad de agua demasiado cristalina, lo cual dejaba observar muy bien su contenido.

-Quiero que cuides de el- Dartz toco un aparato que se encontraba a lado del cilindro- Lo encontramos hace unos seis a os, estaba herido cuando lo trajeron aqui. Desde entonces no ha reaccionado.

-Pegasus, quien es exactamente este joven?- miro en el cilindro a una tractivo muchacho delgado de piel blanca como la luna y largo cabello rojo que se movia levemente por el agua, su cuerpo desnudo se encontraba en posicion fetal. Pero sus ojos permanecian cerrados.

-Eso es algo que tu debes averiguar... no confio en nadie...

-Te ayudare- volteo a ver la cara sorprendida de Pegasus- Pero solo por que es mi deber como medico el cuidar de las personas.

_Te lo agradesco... pero no estoy tan seguro de que sea un humano ordinario.

-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-

En Inglaterra los alumnos de la prestigiosda preparatoria dormian, pero en uno de los dormitorios se agitaba inconcientemente.

-Atemu...Atemu...- su compa ero de cuarto, lo movia levemente para que despertara.

- HERMANO... QUE NO LO HAGAN... POR FAVOR... NO...!-gritaba mientras dormia el pelirrojo.

En un oscuro cuarto dos peque os ni os se encontraban escondidos en un rincon, mientras escuchaban los gritos de la gente al ser quemada.

-Quiero ver a Mama-lloraba uno de los ni os.

- QUEMENLOS A TODOS!, QUE NO QUEDE NADIE!gritaban desde afuera de la casa. El cuarto se ilumina debido al fuego, se observo mejor a los ni os, eran gemelos.

-Atemu.. Reacciona!- el pelirrojo abrio sus ojos muy asustado, se abrazo rapidamente al rubio llorando incontroladamente.

-Calmate, solo fue una pesadilla- sobaba la espada del menor, para que se tranquilizara. Asi se quedo profundamente dormido. Lo recosto nuevamente en la cama y lo observo un rato- Si tan solo...- se acerco poco a poco al rostro de Atemu, cuando estaba por besar sus labios el peque o susurro un nombre que lo desconcerto demasiado. Una leve brisa de aire entro por la ventana cubriendo el rostro del rubio.

-Es momento de irme- beso la calida frente de Atemu y salio del dormitorio hacia los largos pasillos del lugar... entro al gimnasio de la escuela, en el cual ya estaban esperandolo tres jovenes.

-Tardaste mucho perro... acaso tu noviecita no te dejaba salir?- hablo un joven de cabello azabache y ojos verdes.

-Mejor ni hables Ducke- lo ve con coraje, ignorando el hecho que tenian algo mas importante que hacer.

-Tranquilicense ustedes dos... coloquense en su lugar- rega o la unica dama presente- listos?- los cuatro se colocaron en las esquinas de un extra o dise o dibujando en el piso.

-Ducke Deblin... descendiente de la nacion del fuego y protector del Norte- trono sus dedos, y una esfera naranja salio de su pecho. La tomo con su mano derecha, tenia grabado la imagen de un delfin.

-Kisara Mondego... descendiente de la tribu del agua y protectora del sur- aplaudio dos veces, y otra esfera azul salio tambien de su pecho. Toma la esfera la cual tenia grabado la imagen de un delfin.

-Joey Wheeler... descendiente de los nomadas del aire y protector del Este- dio un silbido y tambien salio de su pecho una esfera de color blanco con la imagen sellada de un aguila.

-Tristan Taylor... descendiente del reino Tierra y protector del oeste- dando un pisoton la esfera de su pecho era de color cafe y tenia la imagen de un escorpion.

-hechizeros de la noche... lleva a tus herederos a la torre de la condeza ciega a Atzilut.- hablaron al mismo tiempo, al finalizar las esferas cubrieron todo el cuerpo de sus due os y desaparecieron.

Continuara...