Traduccion de The Color of the Full Moon
Autor: Luce-depp
Capítulo 2.- La necesidad de mirar
"Así que contamos con los Weasleys, incluyendo a Bill y Charlie. Kinglsey, Diggle y Podmore están de vuelta, Snape…" Ojoloco fue interrumpido por un sonoro gruñido en el lado opuesto de la mesa del salón de comer del Nº 12 de Grimmauld Place.
"Snape!" refunfuñó Sirius. "Qué cosa buena puede hacer Quejiquis? Bañarnos a todos con su grasa?" se burló Sirius, mientras le daba un codazo a Remus Lupin quien estaba sentado a su lado.
Lupin tomó aire para tranquilizarse sin que Sirius lo notara; para él era difícil burlarse de Snape, después de lo que había hecho por él durante su estancia en Hogwarts dos años atrás. Y menos ahora que volvía a hacerle la poción pero Sirius aún no sabía que Snape lo estaba ayudando.
"¿Podemos continuar Black?" Moody se detuvo mirando a Sirius "También contamos con Nymphadora Tonks…"
"¿La hija de Andrómeda?" Sirius volvió a interrumpirlo, levantándose de su asiento.
"Si, recuerdas a Andrómeda? Ella se casó y tuvo una hija, ella estuvo bajo mi tutela en el Departamento de Aurores antes de mi retiro, podemos contar con ella, dado que su madre…"
Lupin observó la habitación mientras permanecía en su asiento. El nunca había estado en Grimmauld Place; Sirius nunca los había traido mientras vivió aquí, ni siquiera en las vacaciones de verano. El único lugar al que acostumbraban a ir era a la casa de James. Este lugar era espeluznante y demasiado oscuro, las telarañas habitaban en cada esquina y había constantes ruidos en los pisos superiores, como si alguien arrastrara los pies. Era el lugar menos placentero que había visto, era difícil imaginar que allí hubiera vivido una familia por tantos años.
El grupo frente a él era muy pequeño, lo que le hacía extrañar a los que no estaban. Aberforth no había vuelto, Fenwick estaba muerto, los Longbottom estaban en St. Mungo, los McKinnon habían sido asesinados, los Prewett también y eso que Lupin siempre pensó que ellos eran los mejores magos de su edad. Edgar Bones estaba desaparecido y por supuesto, James y Lily se habían ido. Aun cuando el tiempo había pasado, perder a James y a Lily había sido lo más difícil de superar. Luego fue duro encontrar a uno de sus mejores amigos, al que creía responsable de su muerte, pero después se enteró de que no había sido él sino Peter. El extrañaba los ojos verdes de Lily; extrañaba cómo James ponía en primer lugar a su esposa, la mirada en sus ojos cuando hablaba de Harry y la manera en que ambos lo hacían sentir mucho mejor cuando todo estaba en peligro. Lupin dirigió su mirada al final de la mesa, al lugar donde acostumbraban a sentarse. El daría cualquier cosa por ver a James alborotándose el cabello distraídamente o a Lily sonriéndole. ¿Por qué ellos? Pensó él ¿Por qué si no lo merecían? Se habían ido, todos se habían ido.
Este pequeño grupo de cinco era la nueva Orden, aunque sonara patético.
"Doge está dispuesto a ayudar al igual que Hestia Jones, por lo que creo que es todo por el momento. ¿Alguna pregunta sobre Potter?" continuo Moody.
La atención de Lupin volvió inmediatamente a la reunión. Lupin se había prometido cuidar de Harry, como si James se lo hubiera pedido.
"No puedo permitir que Harry salga del cuidado de sus tíos en este momento" Dumbledore levantó la mano hacia Sirius quien tuvo la intención de interrumpirlo "Pero lo traeremos pronto. Es importante no pasarle ninguna información sobre la Orden todavía"
"Cuidado!" gritó Sirius "Llamas cuidado lo que ellos hacen con él! Además, el chico tiene derecho a saber Albus!"
Lupin no podía entender el nuevo proceder de Dumbledore hacia Harry, pero sabía, dado lo mucho que Albus cuidaba de él, que tenía sus razones y sus lógicas para su plan.
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Había pasado una semana y la primera reunión de la nueva Orden se acercaba rápidamente. Lupin se sentó junto a Molly y Arthur Weasley frente al fuego para calentarse un poco antes de subir a buscar las sillas.
"No era una familia muy hogareña la que vivía aquí" dijo Molly Weasley mientras miraba las paredes desnudas y grises.
"Bueno cuando estas orgullos de tener un hijo que es un Mortifago, no creo que lo demás les importara mucho. Además, ¿no viste todas esas cabezas en las paredes?... ¿Sirius está bien?, Remus" Arthur se volvió hacia Remus al hacer la pregunta.
Lupin asintió, pensando que realmente no le había preguntado a Sirius cómo se sentía al estar de vuelta en su casa. Sabía lo mucho que la detestaba por lo mucho que se quejaba durante sus días en Hogwarts. Pero cuando Harry dejó Hogwarts después del Torneo, Dumbledore insistió en que Sirius buscara un lugar decente. El apareció frente a la puerta de la casa de los padres de Lupin aquella noche con las malas noticias. Días después Dumbledore los contactó para reorganizar la Orden y fue cuando Sirius ofreció su casa.
Molly y Arthur continuaron conversando mientras Lupin estaba sumido en sus pensamientos. Molly decidió subir las escaleras para echar un vistazo. Hubo entonces un gran grito seguido por otro más alto lleno de palabras que Lupin no alcanzaba a entender. Su mano sujetó rapidamente su varita y la puerta de la cocina se abrió de golpe mostrando a una Molly temblorosa.
"Yo vi una.. una.. cosa… grité y, y, cuando voltee había una pintura grotesca detrás de esas cortinas y empezó a gritarme!" sollozaba Molly.
"Callate vieja arpía!" fue el grito que provino del vestíbulo notándose la molestia de Sirius, quien iba dando saltos por la escalera.
Lupin corrió también escaleras arriba. Al llegar a la pintura encontró a Sirius intentando cerrar las cortinas. Lupin tomó su varita y murmuró silencio en el mismo momento que la pintura gritaba "Porquería en la Casa de Los Black!"
Se hizo el silencio. Sirius se dirigió a una puerta cercana y Lupin lo siguió.
"Esa vieja miserable! Yo sabía que había hecho algo, pero esa pintura es lo peor!" Sirius caminaba de un lado a otro y mientras gritaba casi en el mismo tono que la pintura.
"Si no te molesta que te pregunte, pero… ¿qué fue eso?" preguntó Lupin sentándose en una de las camas.
"Eso, Lunático, era mi querida madre" contestó Sirius mientras apaciguaba sus pasos y pateaba la cabecera de la cama. "Es su retrato y reacciona con los ruidos, fue lo que descubrí. Es algo como una maldición, ni siquiera Dumbledore ni Moody pudieron hacer algo".
"Tendremos que ser cuidadosos entonces. Quizás cuando empiecen la limpieza alguien conseguirá la forma de deshacer la maldición" dijo Lupin esperanzado.
"Que no daría por no estar en este lugar!" gruñó Sirius dejándose caer en el piso con la cabeza entre sus manos "Creía que cuando había dejado este lugar nunca regresaría, y mírame, ahora estoy atrapado aquí. Es casi tan malo como estar en Azkaban"
Lupin miró a Sirius conteniendo un escalofrío, sintiendo un recuerdo de Azkaban pasando a través de él. Sentado ahí se sentía inútil, no había nada que pudiera hacer para arreglar la situación, Sirius necesitaba estar solo. Este se levantó y salió de la habitación mientras Lupin se quedaba sentado sobre la cama. Luego de un largo rato pensando, una voz habló detrás de él.
"Oh Dios, el chico se ha quejado, no es cierto?"
Lupin se volvió lentamente y vio a una persona desapareciendo dentro de una pintura y dejándola vacía.
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La noche llegó rápidamente y la reunión estaba por comenzar, Lupin estaba sentado con Sirius, Molly y Arthur abajo en la cocina. Nadie hablaba, los Weasley obviamente estaban nerviosos y Sirius seguía inmerso en sus pensamientos desde el incidente con la pintura. Poco a poco todo el mundo había llegado y, finalmente, la única persona que estaban esperando era a Moody y a quienquiera que traía con él.
El subió las escaleras al oír el chasquido de la puerta principal. En cuanto entró en el hall de entrada quien fuera que estuviera ahí le hizo mirar dos veces. No era su piel joven pálida, ni la indumentaria ni su pelo de color azul brillante, era que ella estaba volando por el aire.
Remus se sintió mal por ella, se arrodilló y extendió sus manos para ayudarla a levantarse cuando le escuchó un mierda saliendo de sus labios, en un susurro. Sus ojos se abrieron cuando sus manos la tocaron y por poco la suelta. Sus ojos tenían la misma mirada chispeante de Lily. Lupin la levantó y continuo mirandola con curiosidad.
"Remus" dijo Moody ásperamente "Esta es Nymphadora Tonks, la hija de Andromeda, la otra Auror de la que te hablé que…"
Remus no se había dado cuenta de que aún sostenía sus manos; él estaba cautivado, nunca creyó volver a ver esa chispa. El vió como en un lento movimiento ella volvía a tropezarse y chocaba contra el paragüero. Al tropezar él la sostuvo firmemente para ayudarla a mantenerse de pie. Un chillido estridente invadió la casa, la Sra. Black comenzó nuevamente y un segundo grito se inició. Sirius obviamente había aparecido para hacerse cargo. Justo cuando el grito se ahogaba en algo como "Sangre sucia", Lupin sintió que sus manos caían porque ella rápidamente las había soltado.
"Bueno, ya que estamos aquí porque no empezamos, Nymphadora si sigues por aquella puerta..."
Remus no podía apartar la vista de esa chica que estaba frente a él; su cabello había cambiado del azul brillante a un violeta oscuro en cuestión de segundos. Ella levantó la mirada hacia él y sus ojos se encontraron mientras él se sentía algo confundido.
"Lupin!" gritó una voz detrás de él y se volvió para ver a Sirius mirando a la chica con una gran sonrisa en su cara.
Claro, pensó Lupin, ellas siempre van por Sirius. Con una mirada más hacia la chica, se dirigió a las escaleras que llevaban a la cocina. El escuchó a alguien detrás de él riendo mientras caminaba, con un suspiro abrió la puerta para encontrarse a Dumbledore parado frente a la chimenea sacudiéndose las cenizas de su túnica.
"¿Ya están todos aquí, Remus?"
"Si Señor, están todos arriba, Moody acaba de llegar"
Lupin advirtió la mirada de Dumbledore mientras escuchaba las risas escaleras arriba, él sabía sobre su poder de legeremancia y temía que Dumbledore lo usara en ese momento. No quería que viera sus pensamientos.
"¿Todo bien Remus?" preguntó Dumbledore pacientemente.
"¿Qué quiere decir?" replicó Lupin con un poco de pánico en su voz.
"Es solo que no esperaba que estuvieras aqui abajo tu solo. Pensé que querías compartir cualquier momento gracioso con Sirius" le dijo a Lupin sonriendo.
Lupin sólo pudo asentir mientras los demás iban entrando para inicar la reunión.
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La reunion no fue muy complicada, solo hablaron de cosas administrativas, una discusión sobre lo que Voldemort estaba preparando con sus conocidos mortifagos. La chica, Nymphadora, se había sentado al lado de Moody y pasó la mayor parte del tiempo riendo con Sirius y haciendo reír a los que tenía cerca. Sin embargo cada vez que Lupin la miraba, y ella se daba cuenta, su sonrisa se desvanecía y desviaba la vista, sólo volvía a mirarlo cuando creía que él no la estaba observando. Ella lo debe saber.
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Días después, Lupin regresó para otra reunión, había estado ausente en la última ya que se había transformado. Snape, quien vino a esta reunión, lo llamo para hablar aparte.
"Remus" dijo con su tono normal de desagrado "Quería tener unas palabras contigo acerca de la poción matalobos"
Remus asintió con la cabeza hacia los asientos más lejanos de la mesa, tan lejos de la gente como fuera posible, con todo el alboroto que venía desde el radio y Nymphadora tomando de las manos a Molly para hacerla bailar con ella, lo hacía más fácil.
"Cuando el colegio comience no voy a poder hacer la poción como Dumbledore me lo pidió" el se detuvo como si estuviera disfrutando el hecho de tener ese poder sobre Lupin. "Así que tendrás que buscar a quien sea que te ayudó el último año, visto que no eres capaz de hacerla tu mismo"
Lupin ignoró los insultos y se quedó pensando por un momento. El último año no había tomado la poción, por lo que tuvo que esconderse y sufrir los dolores de la transformación como siempre. No era una buena opción, pero no conocía a nadie que pudiera prepara la poción y sus intentos nunca habían sido lo suficientemente buenos para mantenerlo en control.
"Está bien. Muy bien, Severus. Gra-cias" tartamudeó, mirando de reojo a Nymphadora quien se encontraba girando alrededor de Sirius, el cual había tomado el lugar de Molly para bailar con ella.
Su risa resonaba en sus oídos, era el sonido de la juventud, aquel que había dejado atrás hacía dos años cuando había abandonado Hogwarts. Esa risa inconfundible era tan contagiosa que lo hizo sonreír, a pesar de que sabía que tenía que enfrentar las próximas transformaciones sin la poción.
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Para la siguiente reunión Dumbledore estaba más serio. Hasta el momento lo que sabían era que debían proteger una profecía, y Lupin sospechaba que Dumbledore no había dicho todo lo que sabía. Su primera guardia se acercaba y esto lo atemorizaba un poco ya que debían adentrarse en el ministerio durante la noche. Cuando estaba perdido en la idea de que haciendo eso era posible que lo capturaran y lo detuvieran, una voz lo sacó de sus pensamientos.
"¿Tal vez podrían hacerse las guardias entre dos?" Nymphadora Tonks opinó serenamente pero Lupin detectó algo de nervios en su voz.
Todos se voltearon a verla.
"Quiero decir, no es que tenga miedo" dijo ella riéndose "No sería inteligente hacerlas solos, lo que quiero decir es que si alguien está en problema o es capturado, habría otro para ayudar o para protegerlo"
"Muy buena idea Nymphadora!" Dumbledore le sonrió de oreja a oreja.
Lupin no pudo reprimir una sonrisa. El no podía entender porque escuchar sus ideas le había hecho sonreír.
Mientras la reunión se desarrollaba, el ojo mágico de Moody empezó a girar, lo cual hizo que Lupin se distrajera. Cuando lo miró bien se dio cuenta de que Nymphadora estaba agitando su varita, logrando que una copa que estaba sobre la chimenea se moviera sobre la cabeza de Moody y luego la volvía a su lugar. Al entender lo que ocurría, sonrió otra vez.
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La siguiente reunión, Lupin se encontró sentado en una de las cabeceras de la mesa. Aunque Nymphadora no lo sabía, él estaba al tanto de su juego y esperaba con anticipación el giro del ojo de Moody. El vió las manos de Tonks moverse por debajo de la mesa, estaba girando la varita y luego la miró, dándose cuenta de que ella lo estaba mirando también. De pronto el color de su cabello cambió del purpura a un verde brillante en un segundo. Luego, cuando volvió a notar el movimiento de sus manos, sus miradas se encontraron nuevamente, y su cabello cambió del verde brillante al rosado. Ella dejó de mirarlo pero su cabello continuó cambiando de colores a cada minuto. Lupin estaba asombrado y confundido, miró a su alrededor y todas las mirabas estaban dirigidas hacia la chica, menos la de Dumbledore.
"Mis disculpas Nymphadora, estoy consciente de que este discurso se está alargando"
"¿Huh?" dijo Tonks, mostrándose un poco aturdida mientras Dumbledore sonreía.
"Tonks cariño, tu cabello ha cambiado de color cada cinco segundos" dijo Molly con una tierna sonrisa.
"Oh lo lamento, sucede cuando yo estoy… " Tonks hizo una pausa, y Lupin se dio cuenta de que lo estaba viendo. "…cuando estoy cansada".
Al mirarla una vez más, Remus vio que su cabello estaba de un color azul brillante otra vez. Ella se dio cuenta de su mirada y Lupin sonrió y levantó una ceja, algo poco habitual en él.
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Al finalizar la reunion, Lupin se acercó a Dumbledore para tener con él una corta charla sobre su próxima guardia y cuando regresó a la cocina, el olor de la sopa de cebolla y el whisky de fuego entró por sus fosas nasales. Vio a Sirius, Nymphadora y a Kingsley conversando y riendo.
Mientras se unía al grupo, sintió que una de sus manos rozaba una piel suave y familiar. Había rozado la mano de la chica. Cuando la miró para disculparse, su cabello habia cambiado a un color rojo brillante en un instante.
"Aqui vas otra vez, rojo es una buena elección, ¿verdad Sirius?" preguntó Lupin
"Bueno mientras no sea verde estoy feliz. Combinaría muy bien con esta casa si lo pones verde…" Sirius contestó con una sonrisa burlona y viendo a las paredes.
Cuando Sirius empezó con otra de sus historias, Lupin sonrió recordando la primera vez que había sentido esa piel sobre la suya. Era la primera vez en muchos años que veía unos ojos como esos. Cuando volvió de sus pensamientos, se dio cuenta de que el tiempo corría y que debía irse.
"Bueno tengo que irme" interrumpió Lupin durante una de las historias de los Merodeadores de Sirius. "Mi guardia comienza en 20 minutos".
Abrazó a Molly y estrechó las manos de los demás, cuando se volvió hacia Nymphadora no supo qué hacer por lo que lentamente estiró la mano. Ella la estrechó y Remus vió unos destellos rojos en su cabello.
"Vaya! No dejas de exhibirte, Dora!" se burló Sirius
"Fue bueno verte Nymphadora, gran idea la de la otra noche. Espero que tengas más ideas para la próxima" Lupin se acercó un poco más y le susurró "Aunque me encanta verte hacer levitar cosas sobre Moody"
Se separó de ella, le sonrió sinceramente y se dirigió a la puerta, mirando su mano y deleitándose con su toque.
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La guardia no era nada del otro mundo. Estar sentado frente a una puerta con una capa de invisibilidad no era tan interesante como parecía ser. El se quedó mirando su mano por lo que parecieron horas. Ella pareció dispuesta a darle la mano, a tocarlo, quizá ella no lo sabía. Quizás él le cayera bien pero eso sería solo hasta que descubriera su terrible secreto, luego ella lo rechazaría.
Todo era sólo un sueño. ¿Como alguien tan perfecto, tan integro, querría ser amigo de un hombre como él?
