Ahí va un capítulo más de esta historia sin rumbo. Espero no tardar tantísimo en subir el próximo.

Declaimer: El mágico mundo de Harry Potter no es mío. Si lo fuera, Sirius seguiría vivito y coleando y hasta puede que enrollado con Hermione;)

¡A leer!

Débiles

La sala común de las serpientes está vacía. Parece más fría que nunca y el color verde desata una soledad irritante. Bellatrix agradece que su sala común sea la única a la que no entra el sol pues lo aborrece.

Es primavera y hasta los Slytherins salen para tomar el aire y sentir el sol sobre su piel. Parece que la relación entre casas mejora en primavera y, desde luego, también las relaciones entre los diferentes sexos. La primavera, la sangre altera. Es algo biológico. No se puede elegir no ser afectado por la primavera, es como intentar que el corazón deje de latir: Solo se puede conseguir con la muerte.

O muerta o afectada por la maldita estación. Bellatrix se plantea el suicidio antes de pasar un día más en ese estado.

Oye como alguien baja de las habitaciones de los chicos y maldice interiormente al que ha osado interrumpir su preciada soledad. Entreve una capa negra seguida de unos cabellos grasosos y una nariz peculiar.

- Se te ve un poco alterada, Bellatrix- Dice Snape sonriendo con un toque de malicia.

Bellatrix no se sorprende. Ella pensaría lo mismo si entrara en la sala común y se encontrara una persona sola, sentada en el sofá, con la vista fija en un punto y respirando más fuerte de lo normal. Dejando de lado el vaivén de su cuerpo a causa de los nervios.

- No es asunto tuyo, Snape- Responde Bellatrix arrastrando las palabras.- Vete, me molesta tu grasosa presencia.

Pero él no se mueve y la mira desafiante. Sin decir nada.

- ¡Fuera!

Ella saca su varita y apunta a Snape que a su vez levanta las manos en señal de rendición.

-Me voy. – Dice sorprendido.- Relájate un poco.

Y Bellatrix nota un ligero tono de desprecio en su voz. Un tono algo molesto. Por eso decide hechizarlo, porqué ella merece ser respetada por todos y nadie puede atreverse a despreciarla. Con una sonrisa indescifrable en los labios murmura el hechizo que estalla en la cara de su adversario.

-Estás loca.

Snape sale de la sala común con el labio roto y la nariz aún más peculiar que cuando había entrado.

Bellatrix no puede evitar sonreír ante el último comentario del chico y murmura un serpenteante y pausado "gracias" que él no llega a oír.

Así es ella; impulsiva. Justo el antónimo de su hermana Narcisa. Bellatrix no puede contenerse, si desea algo, debe obtenerlo sin tener en cuenta el medio que tenga que utilizar. Pero ahora tiene un problema. Uno de los gordos. Ella prefiere calificarlo como "primavera" pero en su interior sabe que la primavera solo es un pequeño aliño, que el problema real tiene nombre y apellido. Justamente el nombre y el apellido de un lobo. De un impuro.

Remus Lupin. Si Bellatrix siguiera sus impulsos, ahora mismo se estaría follando al maldito lobo pero por primera vez en la historia, su racionalidad le impide conseguir lo que desea. No puede ceder ante los caprichos de la primavera, no puede ceder como lo hacen todos en esas épocas. No puede porque es un impuro.

Pero ha encontrado la solución y todo gracias a Snape. Aunque es solo una solución temporal ha descubierto que hechizar y dañar a cualquiera calma sus deseos y le ayuda a olvidarse del lobo. No de forma permanente pero no está la situación para pedir más. Quiere que la teman, que la gente la mire con respeto pero, sobre todo, con miedo.

Además, odia a todos los afectados por la primavera que se dejan llevar por sus impulsos. Los envidia porqué ella no puede hacerlo y la única manera de contener su excitación al ver al hombre lobo es siendo mala con el primero que se cruce en su camino. Hacerle daño a todo el mundo porque ella nació con el alma marcada por el lado oscuro y más tarde se marcó el antebrazo para dejar las cosas claras.

Chan chan chan.

Eso es todo por hoy. Es muy cortito pero me cuesta lo suyo escribir sobre Bellatrix. Tiene una personalidad un poco compleja y aún no se enfocarla del todo con 17 años.

Y eso sin tener en cuenta que me cuesta horrores escribir en castellano. Se podría considerar una proeza. Esos catalanes… :)

En el próximo capítulo haré aparecer a Remus como sea.

Lasonrisamedelata