Hola… lo siento por demorarme tanto en continuar la historia pero aquí les va.
Ichigo se había levantado muy temprano, voltio su rostro y vio a Orihime descansando a su costado, era tan bella y se veía muy sensual, diablos otra vez se iba a excitar… debía de dejar de pensar en eso.
Se levanto de la cama y fue a darse un baño para cambiarse de ropa para esperar el desayuno con su padre.
Orihime se acababa de levantar, kurosaki sama no estaba… aprovecho en desvestirse y darse un baño para luego vestirse otra vez con un lindo vestido rosa, las mucamas se apresuraron en colocarle el corsé bien apretado ya que en ese palacio las mujeres debían lucir bien elegantes.
-Etto… esta muy apretado- dijo Hime con un poco de preocupación.
-Lo siento Inoue dono pero asi se deben colocar los corses en este palacio, al señor le encanta que las damas lo lleven asi.
-Oh, sumimasen.
Orihime ya había sido arreglada y bajo al gran comedor del palacio para tomar el desayuno junto al padre de Ichigo y su prometido.
-Buenos días linda princesa..- dijo el padre de ichigo.
-Buenos días!- dijo Hime, estaba nerviosa.
-Buenos días Kurosaki sama- susurro, ya que el se encontraba a su costado.
-Jajaja Ichigo eres un suertudo, mira esa prometida que te haz conseguido, en verdad vale la pena, tiene unos ojos grises muy grandes y hermosos, unos labios perfectos, piel lechoza, tiene una figura increíble, senos grandes, cintura fina.- el padre de ichigo hablaba como si ella fuera un objeto por el cual estar orgulloso, eso no le agradaba a Hime.
-Etto, si padre- dijo ichigo, había notado la incomodidad de Orihime.
-Quiero muchos nietos-. Dijo esbozando una gran sonriisa- tu sabes ichigo que no voy a vivir mucho tiempo mas, tu padre ya esta viejo, quiero ver muchos nietos antes de morir eh!
-Si padre, no te preocupes- dijo ichigo, aunque si quería cumplir la promesa de su padre tenia que empezar esta noche.
Orihime solo se quedo mirando al suelo.. puede que tenga 17 años pero no sabia como se hacían los bebes, Sora jamas se lo había dicho.
El dia paso muy rápido ya que Ichigo fue a la ciudad con Hime para comprarle mas vestidos hermosos y sensuales a la vez ya que tendrían que asistir a varias bodas, compromisos, reuniones, cosas de nobles.
Hime estaba agotada, además de que el corse le ajustaba demasiado, ya casi no podía ni respirar, llegaron a su habitación e Ichigo se desvistio para quedarse con su pantalón de pijama, orihime siempre necesitaba ayuda de las mucamas para retirarse el corse pero ya era tarde.
-Kurosaki sama… etto me podría ayudar a quitarme el corse?- dijo Hime muy nerviosa y avergonzada.
-Eh claro.
Ichigo desato rápidamente cada cordon del corse, estaba bien ajustado, pero finalmente lo pudo retirar.
-Listo, ya esta.
-Etto gracias, ire a cambiarme..- dijo hime mientras tomaba su camizon e iba al baño, pero una mano no la dejo ir.
-Orihime eres mi esposa, desvístete frente a mi.- dijo ichigo serio mirándola a los ojos.
-Pero Sora..
-Orihime ahora estas viviendo como mi esposa, también te despoce porque necesito descendencia, se que eres muy inocente y joven pero ya escuchaste a mi padre, puede que el hable bromeando pero es muy serio en realidad.
-Esta bien.- dijo mirando al suelo mientras se deslizaba el vestido hasta el suelo y quedaba en su ropa interior de encaje, cogio su camizon para ponérselo…
-Orihime quiero probar algo contigo- dijo mientras la jalaba hacia la cama y la recostaba boca arriba semi desnuda.
-Kurosaki sama no me mire asi… me da vergüenza- dijo hime mientras con sus brazos se cubria los senos.
-Tienes que hacerme caso en todo, déjame mirarte- en verdad era muy dócil y hermosa, era la esposa perfecta, dios ese cuerpo lo volvia loco, con esas medidas el era el rey de todo y lo mejor era que era virgen.
-Esta bien Kurosaki sama.
Ichigo se coloco sobre ella y la beso suavemente para luego transformarse en uno violento, coloco su mano sobre un pecho de la chica, y lo estrujo, eran demasiado suaves y grandes.
-aaa…. Kurosaki sama no… no quiero.. déjeme por favor no lo haga… tengo miedo.- dijo Hime mientras trataba de alejarlo.
-Que pasa?- dijo ichigo esto le quitaba la excitación…
-No quiero hacer esto, me da miedo, me duele que me toques fuerte, Sousuke sama también me quería hacer lo mismo, me aplasto mucho, no quiero que me lo hagan otra vez.- dijo Hime con tristeza en sus ojos.
-Pero eres mi mujer tienes que satisfacerme, lo siento pero tienes que hacerlo, te prometo que sere gentil.
Kurosaki cogio sus dos pechos y los empezó a estrujar y masajear, retiro el sostén y los lamio y beso, eran muy suaves y tersos, fue bajando por su abdomen y paro en sus bragas porque orihime había recogido sus piernas y doblado, como instinto.
-Orihime no me hagas forcejear contigo, no quiero, te he dicho que sere gentil.
-No por favor, ahí no, no quiero que me hagas daño.- dijo hime.
Ichigo le abrió las piernas y retiro sus bragas con suavidad, rozo sus dedos sobre su cavidad y Hime solto gemidos, paso un dedo por la entrada y lo introdujo sin mas, luego otro y otro.
-Kurosaki sama … ah
-Tranquila orihime.
Ichigo se bajo los pantalones y el bóxer para dejar salir a su miembro adolorido. Orihime jamas había visto uno y se asusto, era muy grande.
-Que es eso Kurosaki sama? – Pregunto un poco asustada Hime. Aprovecho ese momento para recoger sus piernas y doblarlas, no quería que nadie la viera desnuda. No podia incumplir lo que Sora le había dicho. Tenia miedo, quería que todo acabara ya, no era necesario hacer esto verdad?
-Orihime, no empieces otra vez, no hagas esto difícil, por favor no quiero lastimarte.- Ichigo ya estaba empezando a cansarse, esta joven lo dejaba con las ganas, mejor se hubiera conseguido otra mujer con experiencia y asi disfrutaría mas.
Hime seguía en la misma posición, no quería moverse, ahora le estaba empezando a dar miedo Kurosaki sama.
-Kurosaki sama, tengo miedo, onegai ya no quiero esto. No es necesario hacer esto verdad?.- Pregunto Hime a punto de desbordar las lagrimas que estaban en sus grises ojos.
-Orihime si es necesario, vamos no te voy a lastimar, mas bien lo vas a disfrutar.- Dijo Ichigo mientras tomaba una de sus piernas y la regresaba a su sitio, bruscamente.- Vamos Orihime, ya me estoy molestando.
- No porfavor!.- decía Hime entonces se dio vuelta y trato de bajarse de la cama en busca de su camizon de dormir pero Ichigo la tomo de la cadera fuertemente para que no se escapara, Hime había quedado en una posición muy desprotegida, estaba en posición de un perrito e Ichigo la tenia agarrada desde atrás.
-Orihime tranquila, voy a entrar, tranquila si?.- Dios el jamas había sido tan delicado, simplemente penetrala de una vez. Pero Orihime no se quedaba quieta, pero pudo visualizar su entrada y guio su miembro hacia ella.
-Kurosaki sama, no quiero, me quiero vestir, déjeme me esta haciendo daño.- Lloraba Hime, las manos de Ichigo estaban agarrando muy fuerte su cadera.- Quiero irme con Sora.- Hime parecía una bebe, definitivamente su cuerpo y su mente eran de años diferentes.
Ichigo se estaba descontrolando, solo se estaba dejando guiar por la lujuria, Orihime era muy inocente aun, el debía hacerlocon mas cuidado, pero fue un completo inútil y ahora la tenia aterrorizada.
Orihime sintió como algo, entraba poco a poco a su cuerpo, lentamente.- Kurosaki sama que esta haciendo?.- Lo decía entre sollozos muy infantiles, la hacían verse exquicita. Ichigo pudo sentir la barrera que había, solo tenia que penetrarla rápidamente.- Orihime esto te va a doler pero tranquila luego pasara.- Y de una sola lo hizo entrar, su miembro era muy grande y ya estaba empezando con las embestidas.- Kurosaki sama, pare me duele, mucho, ya no quiero.- Decia Hime que lo único que podía sentir era dolor, unas punzadas horribles que Ichigo las hacia doler mas, la pelinaranja solo le quedo llorar el dolor que sentía porque este no paraba e Ichigo solo lograba intensificarlas mas.
-Kurosaki sama, me esta lastimando.- era lo único que Hime repetia entre cada sollozo.
Ichigo estaba en su gloria, esta mujer tenia un cuerpo increíble, ya estaba por llegar al climax el solo, su tersa piel lo incitaba a seguir con las embestidas. Orihime seguía en la misma posición, con la cabeza recostada en la cama y sus caderas en las manos de Ichigo, había decidido ya no quejarse, Kurosaki sama no la escuchaba. Despues de un largo rato, de puro dolor, sintió como el miembro de Kurosaki sama se ensanchaba y crecia dentro de ella para luego explotar dentro de Hime.
Ichigo paro con sus embestidas y Orihime quedo recostada en la cama, estaba muy dolida y aterrada como para moverse o decir algo. Kurosaki salio de ella, satisfecho pero estaba disgustado con Orihime, era muy aniñada, debía cambiar de una vez. Ya había estado con mujeres con solo un año mas que ella y eran mucho mejores en la cama y no chillaban tanto.
-Kurosaki sama… ya termino?- pregunto Hime secándose las lagrimas de los ojos… su cuerpo estaba adolorido y estaba muy cansada.
-Si Orihime ahora vamos a dormir.
Orihime se levanto y fue por su camizon de dormir, no quería estar desnuda jamas frente a un hombre… ahora recién entendia las palabras de su hermano Sora, lo había desobedecido y había obtenido su castigo.
-Orihime pero que rayos… siempre quieres cubrirte. Ven aca duerme conmigo desnuda. – Dijo ichigo mientras palmeaba la cama para que Orihime vaya.
-No puedo So…
-Que te importa lo que diga tu hermano… ahora vives conmigo, en mi casa con mis reglas. Asi que tienes que obedecerme a mi.
-Si Kurosaki sama…- la pobre Hime camino tapandos sus partes con su camizon para luego metese rápidamente a la cama, aun tenia mucha vergüenza de su cuerpo e ichigo la miraba de una forma extraña, no le gustaba.
Ichigo la puso de espaldas a el y la abrazo por la cintura.
-Kurosaki sama porque tengo que dormir desnuda?- pregunto Hime mirando a la ventana, quería volver a su casa.
-Porque tienes que satisfacerme orihime, ya te lo había dicho.
-ohh… Yo…. Kurosaki sama… quiero volver a mi casa… ohh lo siento no debi decirlo.- dijo Hime mientras se tapaba los ojos y las lagrimas salían de ellos.
-No puedes Orihime, yo te he comprado para que seas mi esposa y no tengo deseo de venderte.- Dijo ichigo, pero maldición! Que le estaba pasando recién viéndola llorar pudo tomar conciencia de lo que le había hecho, fue un completo idiota. Debia haber esperado mas tiempo para hacerle el amor, ella estaba asustada, estaba temblando aun.
- Kurosaki sama, usted me da miedo.. – Dijo Hime, tener los brazos de ese hombre en su cintura que alguna vez le parecio uno bueno, ahora la hacían estremecerse del temor que le causaba.
- Orihime ven.- la voltio la mirarla.- lo que ha pasado…- como le explicaba de que era sexo y solo era porque quería su cuerpo?.- ehmm a ver perdóname fue muy duro y no te tome en cuenta perdón, no volverá a pasar si? Tranquila?
-Si Kurosaki sama, promete no hacerme mas daño?.- Dijo Hime volviendo a estar feliz, era una linda mujer, una muy pura y casta.
-Orihime lo prometo.- dijo, ella era tan dulce que no sabia como había llegado a violarla.
Orihime se acerco y le dio un besito en la mejilla justo como hacia con Sora después de pelearse. Y apego su cuerpo al pecho de ichigo, escondiendo su cabeza en el hueco de su cuello. Ichigo no podía entender de donde había sacado tanta dulzura, ya que no había tenido una madre. Puso una mano en la cabeza de la joven y la abrazo abandonándose a los brazos de Morfeo.
Orihime abrió sus ojos lentamente y vio a Ichigo cambiarse, estaba poniéndose un terno muy elegante, al parecer iba a salir?
-Orihime, ya te levantaste, vamos tienes que cambiarte hoy iremos a visitar a tu hermano y luego tenemos una reunión de nobles en las afueras del pueblo.- dijo Ichigo mientras se ajustaba el corbatín y se ponía el saco.
-Ohh si esta bien.- dijo Hime mientras se levantaba y sentía su cuerpo muy adolorido además.. ESTABA DESNUDA ¡! – aaa.- fue lo único que dijo antes de caerse de la cama. Ichigo corrió a ayudarla, con esta chica jamas se iba a aburrir.
-Orihime estas bien?.- dijo ichigo mientras la ayudaba a pararse.
- Ehmm si, no me veas.- dijo con un poco de vergüenza.
-Hay Orihime sigues con lo mismo, buen llamare a las mucamas para que vengan a ayudarte con el vestido y el corse.
Ichigo salio por la puerta dejando a Orihime sola, Hime se dirigio al almario y saco un vestido lindo color lila no era revelador, era sedoso, era su preferido. Hime escogio la ropa interior que usaría mientras entraban las mucamas, una llevando un vestido color melón, otra llevaba un corse del mismo color, otra llevaba unas tacos lindos del mismo color y la ultima llevaba accesorios.
La vistieron en un dos por tres, y le estaban ajustando el corse además, ese vestido no le gustaba revelaba mucho la piel de su pecho y mas el corse, la avergonzaría mucho. Jamas le gusto que los hombres la miraran con miradas extrañas que no eran buenas. Tenia la espalda descubierta hasta la cintura y de ahí el vestido caia largamente hasta sus pies, teniendo un corte en un costado que dejaba ver una de sus piernas hasta la mitad del muslo. Otra mucama ya la estaba peinando, le hizo un moño hermoso con dos mechones de cabello que caian de cada lado. Hime habai quedado en verdad como una princesa.
Orihime se apuro en bajar las escaleras e ir al comedor donde ya la estaban esperando con el desayuno listo. Orihime hizo una reverencia como saludo y se sento al costado de ichigo.
-Te vez hermosa Orihime.- dijo Ichigo en verdad era una mujer encantadora en apariencia, porque por dentro era una niñita, ese vestido la hacia verse muy sensual.
-Gracias Kurosaki kun.- dijo Orihime avergonzada.
Ambos tomaron el desayuno y se dirigieron hacia la puerta principal donde un carruaje los esperaba.
