Hola de nuevo, mi aquí, Zultanita, con el segundo capítulo, espero les guste.

Muchas garcías a todos los que comentaron y se tomaron la molestia de leer el primer capitulo, MUCHAS GRACIAS :)

Oh, Había olvidado un anuncio importante. Este Fanfic es más una adaptación, de una película nacional que es muy conocida en mi país, desde la 5ta vez que la vi tuve la die de adaptar esa historia al universo de MLP, Tal vez a partir de este segundo capítulo los que aún no sepan que película es, puedan adivinar de cual se trata, de lo contrario en la siguiente actualización revelare el nombre de esa película. Espero les guste.

Mi Unico Deseo

Capitulo 2: ¿Mi destino?

Un nuevo día había llegado al enorme reino de equestria. El sol se elevaba gracias a la magia de la princesa Celestia, trayendo los cálidos y radiantes rayos de sol a todos lados. Rayos que entraban a cada rincón de equestria a cada casa que existía, incluyendo a la humilde casa del pegaso Starburst y de la unicornio Green Jewel.

Aún era temprano y al parecer la pareja seguía bien abrasada y dormida, en sus caras se notaba la tranquilidad y comodidad. A pesar de eso ese día uno de ellos tenía trabajo que hacer. Y a consecuencia de eso, pequeños pasos se comenzaban a escuchar cerca de la cama de los adultos.

Leves murmullos y risitas resonaron cerca de la cama, haciendo reacciona al pegaso amarillo de crin carmesí. Este abrió sus ojos con pesadez, sin mover su cuerpo vio la ventana dándose cuenta que el sol ya estaba en lo alto. Estaba a un lado de la unicornio verde de crin color calipso que dormía junto a él, pero en eso sus orejas se tensaron al escuchar risas conocida.

-Hay no…- Murmuro al escucharlos, pero fue interrumpido por sus hijos que saltaron directo a la cama donde estaba el pegaso y la unicornio durmiendo tranquilamente.

-AHHHHH….-

-AGHHH NIÑOS- Gritaron ambos padres al recibir el impacto de sus hijos contra la cama, el pegaso sintió que le volvieron a quebrar todas sus costillas mientras que la unicornio sintió que le sacaron el aliento.

-Ya es de día papa… arriba- Exclamo Sea saltando a un lado, esta era la una de los gemelos pegaso, ella y su hermano tenían la misma edad, siendo ella de color amarillo tan claro como el de su padre y melena color rosa pastel

-Mami nos prometiste que iríamos contigo hoy- Exclamo el pegaso, de plumaje verde bosque y melena azul marino, quien estaba sentado a un lado de Green

-Es verdad mami, vamos ya, vamos ya mami- Cada uno de los 5 potrillos hablaba, pero ambos adultos no parecían escucharlos cada uno quejándose y tratando de recuperarse de la tacleada que habían recibido

-¿Mami? ¿Papi?- Dijo la más pequeña acercándose más a ambas figuras paternas, estas reaccionaron poco después viendo a los 5 arriba de ellos literalmente brincando y aleteando de la emoción, y al mismo tiempo para hacer levantar a sus padres, quienes más cansados que antes de dormir vieron a sus hijos con calma

-¿Qué no estaban dormidos?- Pregunto Starburst algo adolorido, sus hijos en respuesta solo rieron –Ya no son solo saltamontes, sino grillos- Los pequeños rieron un más por el cometario

-Jeje Es gracioso porque es verdad Star… Hijos por favor levántense ya reglen sus camas, nosotros saldremos en un momento- Ordeno Green Jewel usando un tono de voz muy tranquilo.

Los 5 pequeños potros bajaron de la cama de sus padres y cada uno corrió a diferentes lugares, unos haciéndose los desentendidos y corriendo fuera, quedando los mayores a ordenar sus camas. Mientras tanto los adultos de la casa se levantaban estirando sus músculos hasta escuchar leves tronidos provenir de sus entumidos huesos.

La unicornio es la primera en ponerse de pie, yendo directo a su ropero abriendo la puerta encontrando dentro unos cuantos productos de aseo persona, un pequeño espejo y un cepillo que usaría para peinar el desastre de melena con el que había amanecido esa mañana. Starburst no tarda en saltar de su cama y elevarse en vuelo estirando sus extremidades emplumadas. Desde lo alto ve a su esposa arreglarse y peinarse.

Green Jewel parecía un ángel ante sus ojos, desde lo alto verla así le era un verdadero tesoro y un deleite visual, su sonrisa dura poco al ver como la unicornio comienza a buscar algo que mantiene al fondo de su estrecho y reducido ropero, desde el fondo y escondido entre unas prendas, la unicornio saca un frasco color blanco, marcado con letras negras, que al abrirlo saca de su interior una tableta blanca y pequeña que procede a comerse.

-¿Cuántas te quedas Jewel?- Pregunto el pegaso aterrizando a pocos centímetros de ella, pero su única respuesta es un suspiro al mismo tiempo de que ella daba vuelta al bote dejando que viera que de hecho estaba vacío –N.. no… no te preocupes Jewel, con lo que me paguen hoy y en estos días podremos comprar más, no te angusties cariño, sabes que no me gusta verte así-

-Claro, Claro pero… son muy costosas-

-Eso no importa, me vale un pepino el dinero, yo te quiero a ti, te quiero bien, no te angusties además aquí tienes a tu caballero de brillante armadura para cuidarte- El pegaso se equilibró en sus dos patas traseras, y simulo con su casco delantero derecho que sus músculos estaban más hinchados de lo normal, contenía la respiración, pero al soltarla todos esos músculos se desinflaron dejándolo mas flaco aguado que una liana de bosque –Jejeje… tú me entiendes- Rio nervioso sintiendo la mirada acusadora de su esposa

-Jejeje Está bien Star, tenemos que irnos, se está haciendo tarde y los niños no tardaran en sentir hambre, además debo entregar unos encargos que la señora River me dejo- Menciono Green sacando unas telas directamente de un baúl cercano, junto con un estuche equipado con pocas herramientas de costura como hilos, agujas, tijeras y una cinta métrica.

-La señora Blue River, ella solo tiene ropa fina diseñada por los diseñadores más famosos y prestigiosos…- Decía Starburst fingiendo un tono refinado hasta quedar a pocos pasos cerca de su esposa, esta solo rio por la escenita que su esposo le daba –Oh mírenme tengo tela tejida a casco que vale más que mi propio hígado-

-Jajaja… Eres malo- Murmuro Green con una sonrisa

-Solo miren mi vestido fue diseñado en conjunto por los diseñadores Pinkie Pie y Cheessee Sándwich…- Continúo hablando y modelando en tono mimado mientras se echaba una sábana sobre su lomo y la modelaba como si fuera un vestido de gala

-Cariño esos son ponys organizadores de fiesta, jeje, los diseñadores de moda más prestigiosos son otros-

-Es lo mismo, son ponys famosos… haciendo ropa demasiado costosa- Dijo Starburst dejando de lado su sabana

-Jejeje Es cierto, y este en especial lo es- Dijo Green sacando del fondo un vestido de varios tonos de azul celeste y cerúleo, de tres capas y un adorno en forma de alas –La sirvienta de la señora River me dio indicaciones exactas para este vestido, fue una bomba cuando fue lanzado al mercado y a los pocos día fue descontinuado- La unicornio acerco en vestido al frente de su esposo mostrándolo en su máximo esplendor, denotando de este mismo unas costuras que al momento de cruzarse e incrustarse en el vestido tenían como adorno pequeñas gemas de colores

-Es… solo un vestido, ¿Qué tiene de especial? - Pregunto Starburst sin darle la mayor importancia a pesar del brillo que esta prenda emanaba dejando a su esposa algo incrédula por la actitud despreocupada que él mostraba.

-Cariño, este vestido es único, es una edición única del famoso "Vestido Princesa" y le costó demasiado a la señora River conseguir que la diseñadora se lo vendiera- Decía Green Jewel un poco alterada por la situación, en cambio su esposo la veía con cara de "¿Que?" –Starburst, este vestido vale más que la misma mansión del esposo de Blue River-

-¡¿QUE?!... ¿LO DICES ENSERIO? - Escalmo Starburst exaltado y con sus plumas de punta, la unicornio verde asintió con la cabeza con mucha tranquilidad mientras que del mismo baúl sacaba un papel color café tierra y envolvía cuidadosamente el vestido para que no se maltratara.

-Muy enserio, esto es muy valioso, la diseñadora fabrico centenares del "Vestido Princesa" original pero solo creo una versión de este y lo desecho casi al instante, pero la señora River al asistir a la boutique en Canterlot lo vio a punto de ser destruido, y le ofreció a la diseñadora la oportunidad de conseguirle un lugar increíble para una nueva tienda en Manehattan, ella acepto pero el esposo de la Señora River tuvo que mover cielo y tierra para hacer que el dueño del edificio diera una oportunidad de rentar… Todo eso me lo dijo su sirvienta jeje- Seguido del vestido Green Jewel empaqueto otras tres prendas juntas y la coloco en su cama junto a la primera para etiquetarlas

-Que pony tan chismosa es esa sirvienta…- Pensó Starburst algo neutro –Naaa, No se cómo es que pueden gastar fortunas en cosas insignificantes como tela…- Dijo algo molesto

-Vestidos cariño… es un arte- Menciono ella

-Un arte, es solo un accesorio-

-Y es muy hermoso-

-Los adornos, accesorios y esos lujos no sirven de nada, los ponys ricos no saben nada sobre ganarse lo que se tiene… compran y desechan como maniáticos, no saben lo que es tener que trabajar y ganarse lo que se come…-

Green Jewel al ver la postura tensa de su esposo se acercó y puso con cuidado un casco cobre su hombro, el pegaso soltó un suspiro muy pesado sin siquiera ver a los ojos a su esposa, sabía lo que trataba de hacer

-Ellos tuvieron suerte de nacer en cunas de oro, pero cariño, eso no importa…-

-Sí, lo sé perfectamente cariño… pero es solo- Starburst se quedó pensativo, pensando en sus palabras y lo que quería decirle, pero decidió callar –No importa, es verdad, solo importas tú y mis pequeños angelitos…. AGHHHH- Fue interrumpido por un fuerte golpe en su lomo que lo hizo perder el equilibrio y caer al suelo frente a su esposa –Ahhhh saltamontes quítate de encima-

-Ups, perdón papi Jajaja- La pequeña pegaso salió volando lo más rápido que pudo, dejando a su padre tirado y con cara de agrio

-Jejeje Si, unos angelitos, vamos arriba es hora de irnos, debo entregar las prendas pronto, el vestido, oh y además de eso me encargo costuras y bastillas, con eso poder comprar más de mi medicina…- La unicornio suspiro resignada y cansada al mismo tiempo que bajaba su mirada y cerraba sus ojos.

Starburst al verla así se levantó rápidamente y fue junto con ella para darle un cálido y suave abrazo, usando uno de sus cascos levanto su mirada para que lo vista a la cara.

-Guardaras lo que te paguen para emergencias, yo las comprare… Hoy tengo buena madera jeje-

-Pero… son muy costosas…- Murmuro deprimida, algo como eso ya había pasado, pero su esposo no dejo de lado su sonrisa confiada

-Tu solo confía en mí, hoy nadie pasara hambre… y tendrás tu medicina cariño, no quiero verte mal…-

-Pero yo puedo…- En ese momento Green fue interrumpida por uno de sus hijos que entro galopando muy enérgico

-Mami apúrate ya estamos listos, papa yo cargare leña contigo- En eso el terrestre salió corriendo casi al instante que termino de decir eso

-espera, es muy pesada no podrás con ella…- En eso Starburst salió corriendo detrás de su hijo, causando que sus demás pequeños lo siguieran riendo

Mientras que ellos estaban fuera, Green Jewel se encargaba de acomodar su trabajo en unas alforjas que se puso en su lomo, junto con un paquete especial que puso sobre de sí. Al tener todo listo salió de su casa colocando candado a una de las dos únicas puertas que había en esa casa, salió de la misma y se encontró con su esposo cargando la leña y a su hijo mayor cargando dos leños pequeños.

-Listos cariño- Dijo el pegaso viendo a sus pequeños –Recuerden ir detrás de mí, no quiero que se separen y pórtense bien- Sus hijos solo afirmaron con su cabeza, pero para el pegaso era una señal de alerta –De lo contrario no habrá galletas- Ahora los pequeños se sobresaltaron.

-Si papi, nos portaremos bien ¿cierto?- Dijo la única unicornio entre los 5 pequeños potros, viendo a sus demás hermanos y hermanas quienes contestaron con un "Si" igualmente.

-Entonces vámonos, el camino no es largo, pero tenemos que ser rápidos, La señora River me espera en 15 minutos- Dice Green Jewel siendo primera en caminar hacia el pueblo, siendo que ellos vivían en las orillas más alejadas tenían que caminar para llegar, pero aun así no se preocupaban ya que al ser un pueblo pequeño no tardarían mucho en llegar.

La familia caminaba casi en fila, siendo el pegaso el primero en llegar y sus hijos detrás de él siguiendo su paso, todos trotando y sin desviarse de su camino. Mientras que Green Jewel los seguía desde atrás cuidando que sus hijos no se perdieran o se alejaran.

Al momento de llegar a un extremo del centro del pueblo, Starburst se encamino directamente a un local algo grande, donde en las estanterías se mostraban piezas de pan de diferentes tipos, pan estilo francés, pan dulce y pequeños Cupcakes sin glaseado, además de rebanadas de plan blanca y más variedades que al ser vistas por los pequeños potrillos todos se admiraron y quedaron viendo emocionados.

-Mira eso se ve delicioso- Murmuro uno de ellos viendo fijamente el pan blanco

-Yo quiero uno… mami… podemos comprar de estos- Pregunto Little Sun, la terrestre más pequeña señalando con su pequeño casco atreves del mostrador los pequeños Cupcake sin glaseado.

-Ya veremos después- Dice la unicornio siguiendo su camino con una sonrisa muy pequeña pero forzada, no podía evitar sentirse un poco mal de negarle a sus pequeños algo tan simple como eso, Starburst no se quedó atrás, se había adelantado pero pudo escuchar con claridad lo que paso fuera de esa panadería.

Mientras tanto Star se adentró en ella, pasando por una puerta que llevaba a las partes traseras de la panadería donde estaban los hornos y toda la acción de fabricación y horneado de las masas, Starburst dejo la leña a lado de los grandes hornos que se usaban para hornear el delicioso y aromático producto final. Starburst vio por un momento a los demás ponys a su alrededor, un estimado de 5 yeguas que amasaban la masa en una mesa. Demás ponys atendiendo el mostrador y otros metiendo y sacando las bandejas de los hornos, mostrando las piezas recién hechas y liberando un delicioso y casi irresistible aroma.

El pegaso se quedó inmóvil viendo en una charola que recién había sido sacada del horno cerca de él, el aroma estaba que lo consumía ya aún no había desayunado, pero es sacado de su mundo bruscamente por un pony terrestre regordete que le pone un casco en el hombro de golpe.

-Jajaja Que hay Starburst, bonito día- Saludo el pony dando un par de palmadas al pegaso para que bajara de la nube en la que estaba metido, Starburst volteo y vio al dueño de la panadería algo incrédulo -¿Qué te pasa, parece como si hubieras visto un muerto?-

-Eh ahhh… no, solo pensaba- Menciono Starburst desviando su mirada, pero a la vez, sin quitarle la vista al pan que entraba y salía de ese lugar, sintiendo como su boca babeaba por sentir el sabor tales delicias.

-Pensabas, que milagro… últimamente los machos no piensan mucho Jajaja- Ese comentario hizo que al pegaso se le arrugara la nariz, pero decidió callar ante eso, viendo al terrestre con seriedad.

-Buen chiste señor, como sea, el encargo de leña ya está aquí, pero además debo presumirle que hoy es de la mejor cálida, nunca había encontrado algo así- Dijo el pegaso retrocediendo dos pasos y dando un golpe a su mercancía, haciendo que el caracterismo sonido de leña seca se escuchara.

-Ja, ya veo… ¿querrás que te pague más por eso? - Pregunta el terrestre con una sonrisa más que nada burlona

-Eso depende de usted señor Stone Bread, pero lo que le puedo asegurar es que esta leña, así como esta, durará más y no contamina ya al estar completamente seca es más efectiva, se lo aseguro- Contesto el pegaso con una sonrisa aún más grande que la de su comprador, el terrestre vio a su vendedor con una sonrisa más pequeña, sacando de entre su delantal blanco un pequeño saco de monedas y entregándoselo al pegaso

-Espero que sea cierto, si así es, te pagare el doble la próxima vez que nos traigas más leña- Starburst sonrió -Pero si no es verdad lo que asegurar de tu madera, te pagar solo la mitad la próxima vez- La sonrisa se ensancho aún más, pero el pegaso no se intimido por eso.

-Me parece bien, es justo y después de eso, como si nada hubiese pasado- Dijo Starburst confiando, causando que el terrestre ahora se mostrara serio -¿Trato hecho?- Starburst levanto su casco al frente esperando una respuesta, un caso fue estrechado con el suyo.

-Jajaja Trato hecho- Dijo el pony terrestre mostrando una enorme sonrisa, parcia confiando, cosa que hizo que Starburst lo viera analítico, para acto seguido ver la leña que había traído, observándola con cuidado desde la primera hasta la última –Estoy ansioso por comprobarlo señor Star-

-Le agradezco- El pegaso se retiró del lugar, a paso lento y viendo de reojo lo que ahí se encontraban, trabajadores y su producto listo para ser vendido.

Una vez fuera del lugar encontró a su esposa y a sus hijos sentados a un lado de la entrada, Green Jewel tenía sus ojos cerrados y sus pequeños jugando con sus cascos. Starburst le dio un delicado beso a su esposa, sacándola de su mundo y haciéndola sonreír al verlo.

-¿Listo?- Pregunto Green Jewel mientras se ponía de pie y revisaba que todos sus pequeños estuvieras cerca

-Ya terminé aquí, hice un trato que sé que funcionara, con eso puedo comprar tus medicinas-

-¿Enserio? ¿Y de que se trata? - Preguntaba Green, pero su esposo solo sonrió como respuesta

-Lo sabrás cuando funcione, vamos tengo que ir a la herrería ahora, es el penúltimo lugar, después a la mansión River- Menciono el pegaso cargando con la otra mitad de la leña –Vámonos hijos míos, ya casi terminamos-

-Papi… ¿por qué llevas leña a esa mansión?… es una casa enorme…- Pregunto Twister Tree curioso

-Daaa, es obvio, necesitan mucha leña para calentar esa casa tan grande, seguro vive un ejército adentro- Decía la potranca pegaso, Sea, mientras caminaba se llevaba un casco a la barbilla para pensar en lo que había dicho

-¿Pero si es cierto?… ¿Por qué nunca loe hemos visto? – Pregunto Little Sun dejando a su hermana con una mirada de duda

-Jaja No vive ningún ejercito ahí, la leña la necesitan para preparar la comida y hornear su propio pan, y además para alimentar el fuego de la chimenea… que seguro es enorme- Dice Starburst, susurrando esto último bajando un poco su cabeza, viendo al suelo e imaginando como seria esa enorme mansión por dentro, no podría hacerse una idea de cómo seria vivir así.

Después de una breve caminata familiar, la familia había llegado hasta otro negocio algo cerrado, donde arriba de la puerta con letras grandes estaban escritas las palabras "Herrería y carpintería". Los pequeños quedaron viendo en lugar curiosos.

-¿He…rre..ria?... ¿qué es eso? - Pregunto Little Sun, cuya pregunta fue contestaba por su hermana unicornio Flower

-Es… donde… se fabrican las herraduras, como las nuestras- La unicornio levanto su casco delantero, mostrando una pequeña herradura clavada en el mismo

-Ohhh- Contesta la más pequeña muy emocionada, pero al regresar su vista quedo confundida de nuevo -¿Y que es… carpintería?-

-Daa es muy simple, dentro hay pájaros carpinteros Jajaja- Contesto la pegaso de nombre re Sea con una sonrisa traviesa

-Ohh ¿enserio? Quiero verlos, ¿puedo verlos mami? - La pequeña corrió hasta con su madre y se abraso de su casco derecho delantero viéndola con unos tiernos ojos suplicantes –Por favor mami- Ante la escena los demás hermanos reían, pero la madre negó con una sonrisa

-Ahí no hay ningún pájaro, hija jeje, carpintería, quiere decir que trabajan con madera- Explico Green con paciencia, viendo como la carita suplicante de su pequeña cambiaba a otra más emocionada

-¿Eso quiere decir que mi papi es carpintero?- Los pequeños rieron aún más, haciendo que la pequeña unicornio los viera sin saber que pasaba -¿Mami?-

-Jejeje Algo así, mejor vendrán conmigo, este lugar no es para niños, además … ¿Les gustaría ver por fuera la mansión de la River?- Más temprano que tarde todos los pequeños asintieron energéticos –Cariño, iré a entregar mis trabajos-

-Está bien, yo los alcanzare, esa mansión es mi último lugar para entregar, ahora voy- El pegaso entro por la puerta de la herrería, encontrando al ínstate con un pony unicornio algo mayor, de pelaje café oscuro y cabello rojo opaco y cenizo –Buen día señor Molten Iron-

Saludo el pegaso mantenido la distancia del terrestre, quien equipado con una máscara sacaba y metía del fuego una herradura que sostenía con unas largas pinzas, haciendo uso de su amiga dejo su trabajo a un lado y fue con el pegaso.

-Starburst, que bueno verte, ya se estaba terminando mi leña estaba a punto de mandar llamarte para pedirte más, el día de ayer no te apareciste- Decía mientras caminaba hacia él y se quitaba la mascara de su cabeza y la protección de sus cascos delanteros

-Disculpe señor, el día de ayer no tuve tiempo de acercarme siquiera al pueblo, encontré un buen árbol, y demore todo el día en procesarlo, pero no se preocupe que hoy le traigo de esa leña, es de la mejor, totalmente seca- El pegaso fue a un rincón donde había restos de antigua leña que él había traído, dejando la nueva y suspirando mientras se secaba el sudor de su frente.

-Me alegra, últimamente he enfermado mucho, el medico dijo que era por el humo- Decía el unicornio café, que era del mismo tamaño que Big Mac, este fue por un poco de agua y se la ofreció al pegaso amarillo.

-Muchas gracias- Agradeció tomando el vaso y bebiéndola todo

-Jaja veo que estabas sediento, lo comprendo, tanto trabajo es agotador- El unicornio se dirigió a un lugar en especial, donde había un mueble enorme de madera cerrado con llave, al abrirlo este busco algo dentro, pero no encontró lo que buscaba –Ese tonto de Wood movió mi baúl… en un momento regreso- El unicornio se retiró del lugar, subiendo unas escaleras que llevarían al segundo piso, mientras que arriba se escuchaban unos murmullos que poco a poco subieron el tono.

-Wood, ¿dónde está el baúl?, necesito monedas-

-Está en tu habitación papa- Contesto una voz masculina

-¿Y por qué esta ahí?, Te he dicho que no muevas esa cosa de lugar-

-Y no lo moví, tu fuiste-

-No es verdad, yo lo recordaría-

-Padre si yo te vi anoche, estabas haciendo cuentas-

-… Es verdad, ¡Naaa! ¡Aun así no muevas esta cosa! -

De las escaleras bajo un unicornio de color café rojizo de melena roja, tenía una cara de malhumorado mientras murmuraba entre dientes algún insulto y quejas. El pegaso al vero se levantó y se acercó al unicornio.

-Hola Strong Wood, ¿cómo te trata la vida galán? jajaja- Pregunto Starburst con una cara muy picara y sonrisa enorme.

-Ja Si te refieres a esa pegaso ya la deje, no era de mi tipo- Presumió el pegaso yendo a un espacio en especial donde había materiales de carpintería y mucha madera bien apilada en un rincón, junto con algunos muebles de madera tallados a casco pulidos con magia.

-Ja vamos, admite que ella te dejo- Dijo Starburst acercándose a la mesa de trabajos del pegaso justo a un lado de él, este suspiro frustrado volteo a verlo serio.

-Sí, lo admito, me dejo, pero yo la deje después- Murmuro orgulloso, pero el pegaso no evito reír estruendosamente ante eso.

-Jajaja no tienes remedio, ninguna yegua te soporta- Se burlaba Starburst dejando a su amigo con sus mejillas infladas de coraje.

-Na, que importa ellas se lo pierden, y además estoy muy ocupado con mi trabajo- Dijo el unicornio despreocupado de las burlas del pegaso, tomando más maderas con su amiga y cortándolas a media.

-Está bien, no es que me preocupa al final encuentras a otra jajaja- Starburst vio cómo su amigo hacia uso de su amiga para cortar la madera con sus herramientas, midiendo y cortando, dejando a un lado las piezas que consideraba listas -¿Qué fabricas ahora?-

-Es un pedido muy importante, de este trabajo depende si expando mi mercadotecnia, un pony muy importante de la ciudad de Canterlot me pidió un ataúd con muchos detalles hechos a casco, además lo quiere a medida y para esta noche- Contaba el unicornio de melena roja mientras terminaba de cortar las piezas

-Owhh… hubo un fallecido por lo que veo- Menciono el pegaso viendo las partes que después de analizarlas y hacer un pequeño conteo era exactamente lo que se necesitaba para hacer una caja de muertos, a pesar de ser solo las piezas aun sin armar, al pegaso le causo cierto sentimiento que no pudo explicar.

-Sí, un pariente de Fancy Pants, al parecer un tío que vivía lejos pero que su última voluntad fue ser sepultado cerca de Canterlot, Francy quiere que su despedida sea discente, por eso me mando este trabajo a mí, seguro sabe que no lo decepcionare- El unicornio había terminado de cortar las piezas dejándolas a un lado y buscando en otro mueble un serrucho y lijas tomando cada una de las piezas y lijando las partes ásperas, además de cortar parte y detallar muescas para ser ensambladas, después de eso tomo clavos y un martillo.

Mientras que el pegaso esperaba a que su comprador regresara, observaba con atención todo lo que ese unicornio hacía, siendo apenas de 25 años sabía muy bien usar sus herramientas y trabajar la madera. Después de que terminara de organizarse este se secó el sudor de su mejilla y fue por una botella de jugo de manzana a una nevera cercana, ofreciendo una al pegaso.

-Gracias Wood, hace mucho que no tomaba uno- Abrió su botella y bebió hasta casi terminar con ella –Es muy dulce, más de lo que recordaba- El unicornio tomo el suyo hasta la mitad, imitando a su amigo se sentó a su lado

-Si es dulce, pero da energías, eso te ayudara-

-Gracias de verdad sabes lo que haces, es algo increíble yo nunca podría hacerlo- Decía Starburst refiriéndose a las creaciones que su amigo hacía con la madera, este muy alagado sonrió orgulloso

-Si, desde muy pequeño me interese por este trabajo, he hecho muebles de lujo y juguetes, se venden bien, la madera es importada y eso mejora la calidad, madera traída directamente de Ponyville, Incluso me han pedido madera del bosque Everfree, es increíble-

-Y te gusta con eso es suficiente, además tu marca lo indica a la perfección- Ambo ponys vieron la marca de Strong Wood, este era de un par de maderas cruzadas y un martillo –La tuviste fácil-

-Bueno… Creo que tienes razón, la obtuve a temprana edad y eso me ayudo a mejorar, ahora hago obras de arte, pero en lo personal, me gusta más hacer muebles y decoraciones, juguetes… no lo que hoy me llego… es algo triste saber que un pony terminara enterrado junto con algo, así…- Señalo su trabajo que estaba a punto de ser ensamblado –Algo a lo que le dedico mucho esfuerzo y tiempo para que se vea lindo a primera vista, una obra de arte, terminan a tres metros bajo tierra con una cadá... Ahhh olvidado…- Se interrumpió a si mismo al escucharse, Starburst lo vio curioso y en parte lograba saber a qué se refería su amigo mágico.

-Sabes Wood, te entiendo, quieres que tu talento sea admirado, no usado para enterrar ponys-

-Exacto, pero es trabajo y no debo rechazarlo, además Fancy me recomendara si le gusta, y así mucho más me pedirían muebles y juguetes, o eso espero- El unicornio se levantó y regreso a su trabajo, Starburst lo imito, y vio hacia las escaleras, su comprador aun no bajaba, algo frustrado regreso con su amigo, que al parecer no se veía entusiasmado por lo que hacia

-Sabes Wood, incluso para mi ver esto… me siento, no se… raro, mal, como si compartiera la tristeza de esos ponys que perdieron a un ser querido- Menciono viendo las piezas y al fin encontrando al forma clásica de un ataúd, causándole más escalofríos

-Sí, perder a alguien en algo muy fuerte, saber que ya nunca más regresar- El pegaso bajo su cabeza al igual que su amigo –Mi madre falleció hace años, aun la recuerdo… la supere, pero la extraño-

-Mi padre también falleció, pero creo que yo nunca lo supere, y lo quiero aquí conmigo, no entiendo por qué murió tan joven- Musito el pegaso levantando su cabeza, evitando a toda costa dejar que sus lágrimas contenidas salieran a la luz.

-Ja, debes aprender a superarlo amigo- De pronto la voz de Strong Wood, cambio a una más fría, seria y resignada, haciendo que su amigo pegaso amarillo le prestara más atención –Al fin y al cabo, hay algo seguro en esta vida, y eso es… Que todos, nacemos, para nada más que a morir, nacemos para terminar enterrados en un agujero, dentro de una caja de madera-

-Ehhh… claro… tienes razón- Dijo el pegaso desviando su mirada, viendo la demás madera y junto a ella la leña que usaban para alimentar el fuego que el acababa de traer –Nacemos solo para morir…- Murmuro con sus ojos fijos en un ponto desconocido.

-Si, Nacemos, vivimos, y al final morimos… ¿Y mientras estamos vivos que ganamos?, A veces mucho… a veces nada, algunos gustos… y a veces ni eso Jajaja, La muerte nos llega a toda tarde o temprano jaja- De pronto los ojos del unicornio se contrajeron –Cuando venimos al mundo, este mundo pacifico, ya traemos nuestro destino escrito, se seremos macho o hembra, cuál de las cuatro razas seremos, nuestros nombres, nuestros colores… incluso nuestra marca ya está escrita jajaja-

El pegaso no pudo evitar levantar sus orejas y ver la postura de su amigo, que había quedado quieto y viendo un pedazo de madera, este razono lo que escucho, viéndose a sí mismo, sus colores, su marca, su nombre resonó en su mente, y además todo lo que paso en su infancia.

-Ya tenemos nuestro destino escrito- Peso recordándose de niño y recordando a su esposa y sus 5 pequeños retoños –¿Entonces ellos igual? -

-Sabes, he pensado mucho en eso Starburst, pasan muchas cosas, cosas normales, cosas increíbles, la suerte no está con todos, y unos pasamos por cosas que nos marcan de por vida, como la muerte de los demás, muerte de seres que amamos y que nunca olvidaremos-

-Tienes razón, nunca olvidaría a mi padre- Murmuro acercándose al unicornio, pero este de pronto volteo a verlo fijamente incomodando a pegaso -¿Ennn Wood?-

-¿Si?- Respondió Strong sin cambiar ni un momento su mirada

-¿Por qué dices todo eso?- Pregunto el pegaso esperando que su amigo riera como siempre lo hace, que afirmara que era una broma para asustarlo como unas veces lo hacía, pero su mirada lejos de verse burlona, se vio más seria que nunca

-Por qué, es la verdad- Esas palabras hicieron al pegaso congelarse –La verdad es esta, nadie escapa de él, del destino y eso incluye la muerte de cada quien- Con esas palabras Starburst desvió de inmediato la mirada del su amigo que al parecer estaba hablando muy enserio –Una muerte, que puede llegar tarde o temprano, que está escondida en algún lugar, esperando por la hora indicada, puede estar escondida en algún rio, del cual aún no te acercas, pero que se consumirá y te ahogara cuando entre en el agua y te sumerjas demasiado, o escondida en algún árbol, que tal vez aun no crece, pero que te caerá encima cuando este más viejo Starburst Jajaja, o sentado arriba de una enorme roca que igualmente, te puede apastar Jajaja…- En eso Starburst recordó el día anterior, donde un árbol casi le cae encima por burlarse de dos criaturas de bosque.

-¡Basta Strong!- Grito un poco desesperado al unicornio, este volteo y sus ojos se volvieron normales –No sigas…- termino por murmurar y desviar la mirada

-¿Te pasa algo?- El unicornio se acercó al pegaso, con su botella cerca uso su magia para tomar todo lo que quedaba de ellas

-No es solo que… me imaginé todo lo que dijiste, no pude evitar darte la razón-

-Tampoco me hagas tanto casi amigo, solo es la verdad en la que yo creo, incuso mi muerte puede Star escondida en un madero, o incuso en esas mismas herramientas… que me provocaran un accidente en un futuro Jajaja-

-Strong Wood, deja de hablar de eso, no es verdad- Trataba de decir, pero solo tartamudeo

-Claro que es verdad, puedes comprobarlo tú mismo, tu marca represente algo relacionado con estrellas- Starburst vio su Cutie Mark, que no era más que una estrella color plata

-Nunca logre entenderla bien…- Contesto resignado, bajando su cabeza a mas no poder para que no se viera el dolor en sus ojos

-Tal vez tu destino siempre marco que te encontraras con Green, y tendrías 5 hijos, y algunas cosas más, no lo olvides Starburst- El unicornio café rojizo regreso a su mesa y continuo con su trabajo, armando y clavado la madera para formar la caja, más callado y con sus ojos normales.

Mientras el pegaso ahora más hiperventilado vio hacia las escaleras y para su suerte, el unicornio café bajaba cargando con su magia el baúl que tanto buscaba.

-Muchacho loco, estaba en el baño- Murmuro el unicornio con voz molesta a su hijo, este bujo enojado, pero decidió no contestarle más pues sabía que su padre olvidaba cosas seguido, el dueño de ese lugar fue con Starburst y le entrego un saco de monedas el cual el pegaso tomo con gusto y las guardo bajo su ala.

-Muchas gracias señor Iron, me retiro, debo entregar a la mansión River Que tenga un buen día señor- Decía el pegaso mientras caminaba hacia la salida, ya no cargaba nada de leña, pero debía regresar a su casa por más para llevarla donde la mansión de su cliente más adinerado.

-De nada joven Star, vete con bien, nos veremos después y muchas suerte- El unicornio regreso a su trabajo, vio su horno para fundir, pero algo le sobresalto –Ahhh… chamaco, ¿Dónde dejaste mi mascara? -

-¡AHHHH YO NO LA AGARRE PAPA!-

Mientras tanto el pegaso cabalgaba presuroso de regreso a su casa, con el gran pendiente de su familia lejos de él no podía estar tranquilo y menos después de la plática que tuvo con ese unicornio que al parecer se vuelve loco con el azúcar. Mientras el cabalgaba recordaba lo que su amigo Strong Wood le había dicho en su momento de creerse filosofo.

-El destino ya está escrito, eso fue lo que dije… tal vez sea cierto… pero… no quiero creer en que todos tenemos nuestra muerte, eso es horrible- Pensaba mientras caminaba, estaba a medio camino.

Mientras que, en otra parte del pequeño poblado de Dodge City, Green Jewel se encontraba esperando por fuera de las rejas que daban entrada a los visitantes a tan grande y hermosa mansión. Green estaba echada a un lado de la puerta con sus ojos cerrados muy relajada, mientras sus pequeños estaban a un lado de ella tratado de imitarla, a pesar de eso unos no evitaban abrir sus ojos y ver a su alrededor en especial la enorme mansión de tres pisos que se veía a lo lejos pasando los muros y rejas.

Por más que intentaban guardar la calma y quedarse callados, sus pequeños cascos no podían quedas quietos incluso temblaban por pararse y correr de un lado a otro o volar en el caso de los gemelos pegasos.

Green Jewel permanecía tranquila a un lado de ellos, parecía más una estatua solo con un leve movimiento que indicaba que aun respiraba. Sus pequeños la veían sorprendida de que fuera capaz de quedarse largos tiempos en completa tranquilidad.

-Mami…- La paz y la tranquilidad fue interrumpida por la terrestre más pequeña, Little Sun, quien con pasos cortos de sus pequeños y delicados cascos fue donde su madre y se subió a su lomo –Mami, ¿ya casi salen?, ya esperamos mucho…-

-Si mama estamos aburridos- Se quejó Twister Tree, poniéndose de pie y acercándose a las rejas de los muros para ver la mansión

-Nunca había visto algo tan grande y hermoso, parece un castillo… de un cuento de Breezes jejeje- Dijo la unicornio, en ese momento se acercó a la puerta y trato de abrirla con su magia pero estaba tenia candado

-¡Hija no hagas eso!- Regaño la unicornio a su hija, está bajo sus orejas y retrocedió apagando su magia-

-Perdona mami…- Murmuro mientras retrocedía, Green suspiro al ver la reacción de su hija

-Escucha, eso que querías hacer no estaba bien, no puedes entrar a las casas de los demás sin permiso- La pequeña fue con su madre y la abrazo

-No lo vuelvo a hacer mami- La voz de Flower era de pena, pero Green Jewel sabia como remediarlo

-A sí, eso espero… porque si lo vuelves a hacer te dejare sin energías- Dijo Green, quien al terminar abrazo a su hija y con uno de sus cascos comenzó a hacer cosquillas debajo sus cascos

-Ahh mami no… basta ya me porto bien… ya me portare bien jajajaj… mami- De un momento a otro tanto la unicornio adulta y los otros cuatro pequeños potros se unieron en un ataque masivo de cosquillas, las pequeña y los demás reían hasta que una pony terrestre se acercó por dentro de las rejas de la mansión

-Señora Jewel, que gusto volver a verla… y a sus hijos- Dijo la terrestre cargando unas llaves y usándolas para abrir las rejas de la entrada.

Green Jewel se levantó y se acercó a la pony terrestre sacando de sus alforjas con su magia los dos paquetes que debía entregar. La pony terrestre dio paso a la yegua y sus pequeños, dándoles la indicación de no alejarse ni hacer travesuras. Al momento de llegar a la enorme entrada de la mansión la terrestre se detuvo.

-Yo llevare los paquetes a la señora River, ¿cuánto seria en total Green?-

-Son 60 monedas Night Breeze- Esta pony terrestre era de color azul marino opaco y melena de color turquesa y violeta claro, que al mismo tiempo tomo el vestido y lo puso en su lomo -El Vestido Princesa fue muy difícil no debía maltratarlo y las gemas son delicadas de incrustar, debía ser muy cuidadosa- Decía Green con una sonrisa.

-Está bien, veré que me dice la señora, tratara de pagar menos, pero abogare por ti- Night regreso al interior de la mansión, al abrir la puerta dejo a la vista de Green y sus pequeños el interior muy elegante y amplio, solo fue por pocos segundos, suficientes para dejas a los 5 pequeños potros con la boca abierta.

-Viste mami, era muy hermoso- Exclamo Twister sorprendido

-Y muy grande- Dijo la peque a Little Sun emocionada

-Si hijos, seguro por dentro es un lugar muy hermoso- Menciono Green viendo lo alto que eran los techos y lo aún más alto que era toda la casa en sí, de tres pisos, notando las detalles en las paredes y ventanas y los grandes pilares que estaba a los lados de la puerta –Seguro una mansión así cuenta una fortuna, aunque fue construida hace poco, el año pasado no estaba aquí-

Justo en ese momento se escucharon pasos acercándose, Jewel giro su cabeza hacia atrás y vio a su amado pegaso cargando más leña directo a la mansión, cuando llego Green toco la puerta una vez más y esta fue abierta por un pony unicornio con vestimenta de mayordomo. El mismo salió y guio al pegaso a la parte trasera de la casa, donde había un sótano enorme donde había mesas y hornos, donde un alrededor de 6 ponys preparaban distintos manjares incluyendo pan, sopas y verduras y lo que parecían ser postres de naranja a juzgar por los colores de la cubierta.

El pegaso se quedó una vez más viendo todo los que preparaban, los deliciosos y cautivadores olores y lo que más le llamo la atención. Fue que una unicornio algo joven estaba decorando un pastel de tres capas de alto con betún de varios tonos de anaranjado. El pegaso quedo viendo el pastel, notando que en los bordes había trozos de duraznos.

En eso el pegaso babeando se acercó un poco y vio lo que hacia la unicornio.

-Oh Hola señor, ¿le gusta cómo está quedando el decorado? - Pregunto la joven unicornio al pegaso muy alegre y energética, como si lo conociera de toda la vida, pero Starburst, no contesto con palabras, simplemente afirmo con su cabeza, imaginando el delicioso sabor del pan, el durazno y la dulce consistencia del betún de pastel en su boca –Me alegra, este pastel es de durazno, y además también debo hacer uno de Manzanas Zap-

Al escuchar eso el pegaso salió de su nube de fantasía.

-¿Qué es eso?- Pregunto incrédulo

-Son esas manzanas de colores- Contesto señalando en una mesa lejana una cesta con muchas manzanas con franjas de 6 colores -Son una variedad que solo se da una vez al año en un solo día, siguiendo condiciones específicas se obtienen de la mejor calidad y son exquisitas- Decía la unicornio mientras acercaba las manzanas y se las mostraba al pegaso, este volvió a entrar en su nube de fantasía y se las saboreo con ojos de deseo –Son muy costosas, una sola puede llegar a costar 50 mondas si son las ultimas, esta fruta es la preferida de la señora Blue River- El pegaso no quitaba sus ojos de encima de las manzanas, deseando al menos probar una, pero al escuchar el precio su nube se desinfló al instante en su mente.

-¿Y… esas manzanas… son tan deliciosas como suenan?- Pregunto como si de un niño pidiendo un dulce se tarace, sus ojos se notabas más atentos y con un brillo de deseo indescriptible.

-Claro que lo sí, pero estos postre solo es para la señora River- Dijo señalando el pastel, unos pequeños Cupcakes adornados con frutos rojos incluso una tarta de manzanas verdes todo formados en una mesa larga en la misma cocina –Ni siquiera nosotros la servidumbre podemos probar estas delicias, pero bueno es todo un placer prepáralas y saber que a la señora les gusta nuestra forma de prepararlas ya que, es muy difícil logar un pastel perfecto, en especial las de Manzanas Zap- Después de eso la unicornio se llevó el pastel y las manzanas a otra mesa para guardar el primero que era el de duraznos y comenzar a preparar el siguiente, dejando al pegaso babeando sin moverse imaginando el delicioso sabor de esas manzanas tan coloridas en su boca.

Su fantasía de el mismo mordiendo una de esas manzanas fue interrumpido por el toque en su hombro del mayordomo que le estaba levitando cerca de su ojo un saco con monedas.

-Seria todos señor, muchas gracias- Dijo el mayordomo retirándose de ahí, siendo seguido por el pegaso que ahora tenía tres sacos de moneda que tanto trabajo le había costado conseguir.

Al salir el pegaso se encontró con su esposa, esta estaba en su misma posición de esperar, echada en el césped con sus hijos jugando cerca de ella, sus ojos cerrados y respirando como un ejercicio. El pegaso se acercó y la todo de su hombro con cuidado para no asustarla y llamar su atención.

-Ya está cariño- Green levanto su mirada y vio a su esposo, después vio entre sus plumas notando los sacos con monedas –Hoy podremos comer postre, no pasaran hambre-

Ambos caminaron a la salida, mientras los pequeños los seguían de cerca.

-Con esto podremos comprar tu medicina, y algo de avena y pan, algo de leche y más heno- Decía el pegaso mientras caminaba, pero al notar que su esposa tenía la mirada baja se detuvo de golpe -¿Te pasa algo amor?-

-Ahh no, no es nada, solo mi paga jeje- La unicornio le mostro otro pequeño saco de monedas, está un poco más pequeña que la normal

-Esta algo… ¿cuánto te dieron? - Pregunto el pegaso obstruyendo el paso de su esposa, esta fingió una sonrisa

–Me dieron 40 monedas-

-¿cuarenta? ¿Cuantas habías pedido? -

-Pedí lo que era, las 40…- Pero en eso Green Jewel fue interrumpida por su hija más pequeña

-No mami, habías pedido 60, ¿se te olvido?- Pregunto la pequeña Little Sun, la mama solo asintió apenada

-Si jeje, lo había olvidado- Vio a su esposo a los ojos, pero solo encontró una mirada seria

–Hija ve a jugar con tus hermanos, creo que en ese árbol hay una ardilla- Señalo Starburst en dirección a un árbol que estaba a la vista de ambos, en ese momento los 5 pequeños corrieron a buscarla, dejando a sus padres solos con Green Jewel manteniendo su mirada muy baja -Habías pedido 60, entonces te robaron-

-No cariño, eso es lo que la señora River quiso pagar, la sirvienta me dijo que La señora River reviso el vestido y vio que dos piedras brillantes estaban trocadas una en el lugar de la otra, y me pago menos solo por eso- Termino confesando la unicornio verde, esta vio a su esposo que al parecer se estaba molestando por lo que escucho, sin decir nada rodeo a su esposa y camino a la puerta de la mansión, pero fue detenido por Green quien lo sujeto de su pecho para que no avanzara mas

-¡No! Por favor… fue un error mío y fue justo- Dijo Green preocupada, su esposo se detuvo al verla

-Pero Green, te esforzaste por esa prenda y esa engreída pony rica se está quejando por tonterías- En eso Starburst abrió sus alas y trato de volar directo a la puerta pero fue sujetado por la magia de su esposa -¡Jewel suéltame esa tonta pegaso me va a escuchar!-

-Cariño por favor no lo hagas, no es para tanto…- En eso la magia de Jewel parpadeo y esta se debilito cayendo al sueño lentamente, comenzó a respirar de forma agitada llamando la atención de Starburst, quien bajo rápidamente con ella.

-¿Green?... ¿cariño estas bien?- Starburst bajo hasta con ella y abraso a su esposa, escucho su respiración agitada y su corazón igual, fue cuando decidió calmarse y mantener el abraso hasta que su amada unicornio se calmara

-Star… por favor no hagas nada, ella no volvería a darme trabajo si lo haces, hubiera sido peor que no me pagara nada- Murmuraba Green en voz baja, Starburst bajo sus orejas y vio hacia la mansión con odio, solo para suspirar en forma de derrota

-Está bien, no diré nada, perdóname por hacerte esto-

-No te preocupes…- Green en eso cerro sus ojos, y comenzó a respirar regularmente –Estoy bien- Green sintió las suficientes fuerzas para levantarse y caminar un poco, su respiración se normalizo y puso mantenerse de pie sin caer otra vez –Sera mejor irnos, cerraran las puertas-

Después de eso la pareja camino hasta las rejas de salida donde los esperaba otro mayordomo esta vez un pegaso con las llaves que uso para abrir las rejas, al salir los dos adultos y los 5 pequeños este cerró la puerta y se fue volando. Mientras que la familia caminaba de regreso al centro del pueblo, Starburst renegaba y maldecía en su mente a esa pegaso que se atrevió a hacer injusticia con el trabajo de su esposa.

Ahora su furia aumentaba al imaginar que esa pegaso engreída y ridícula podría disfrutar de cosas como lujos y comidas deliciosas a cambio de ser una mandona que no sabe valorar el trabajo de sus empleados. Imaginaba a esa pegaso disfrutando del pastel y de las Manzanas Zap, pensando en que de verdad no se merecía nada de eso.

-Ella no trabaja y tiene todo el dinero que quiera además de lujos y postres sin hacer nada, y nosotros que nos matamos trabajando y ganándonos un pedazo de pan con esfuerzo, no podemos siquiera comprar manzanas comunes… La vida es injusta…- Mientras caminaba repasaba todo lo que había pasado hasta que llego a la parte donde charlo con su amigo unicornio –Él dijo que el destino ya está escrito, si eso es verdad el destino fue muy generoso con esa tal Blue River, y con nosotros, está siendo muy cruel- El pegaso vio a sus pequeños, reían y caminaban detrás de su madre –Mis hijos incluso pasan hambre, eso es impensable… incluso yo pase hambre cuando mi padre falleció, se lo que se siente… he hecho todo lo que puedo para que mis pequeños no pasen lo mismo-

Green Jewel caminaba por al frente de todos, guiando a sus pequeños y con su esposo vigilando por detrás no podrían perderse, hasta que llegaron a una casa en el centro del poblado que tenía unos dibujos de medicinas y un estetoscopio arriba del mismo.

-Ahhhh mami, no quieto entrar no quiero- Exclamaba Flower corriendo a los cascos de su madre, junto a los demás cuatro que casi hicieron que perdiera el equilibrio.

-Yo tampoco mami-

-El doctor me da miedo, y ese pony con sus agujas- Murmuraban temblando del miedo al ver a donde se dirigían.

-Jajaja Pequeños, no venenos a recibir vacunas hoy, eso será para otro día- Con esa afirmación de Green Jewel, los potros suspiraron más relajados mientras veían como su padre entraba y salía poco después con una bolsa de papel sobre su lomo –Ya está, ahora vamos por lo demás ustedes me ayudaran a cargar las cosas-

-SIII- Dijeron los 5 pequeños al unísono alegres de seguir a su padre muy lejos de la casa de salud, siguiendo a su padre Green hizo lo mismo

Los siguientes 30 mustios la familia había ido a comprar heno, compraron algo de leche, avena y el pan que los pequeños habían pedido, además de la sorpresa de galletas que su padre les había prometido si se portaban bien. Cuando tenían todo eso se encaminaron de regreso a su pequeña casa para al fin almorzar después de una larga mañana de caminata. Starburst cargaba el heno y los demás pequeñas bolsas con las cosas que consiguieron. Starburst analizo todo. Ya había gastado casi todo su dinero ese día, quedándole a él solo la mitad de lo que le pagaron por la leña, mientras que Green había gastado todo en comprar su medicina que le duraría un mes entero.

AL llegar a la casa, todos entraron emocionados de que podrían comer algo rico. Green Jewel se concentró en guardar las cosas que habían traído en el pequeño cuarto que usaban de alacena, y Starburst de prender el fuego para preparar avena esa mañana, o mejor dicho, medio dia.

Un rato después los 7 integrantes de la familia estaban sentados alrededor de la mesa cada uno con un rico Cupcake sin glaseado y una tasa de avena. Cada uno comía muy emocionado su parte, mientras que Starburst y Green Jewel compartían juntos una sola tasa y un rico pan francés.

El momento parecía perfecto, el pegaso amarillo de melena carmesí vio a su esposa sonreír y disfrutar de su comida. A sus pequeños felices y con emoción de poder algo dulce como lo sería esa rica avena. Ese momento estaba siendo atesorado en su mente, para recordarlo siempre que necesitara darse fuerzas para seguir adelante.

El resto del día Green se dedicó a su pequeño jardín, donde conservaba bolsas con pequeñas plantas florales, las cuales ponía agua y dedicaba tiempo en mantenerlas hermosas, y los pequeños, se divertían jugando en las cercanías de la casa, jugando a cualquier cosa que les gustara, incluso corriendo de un lado a otro como caballos desbocados.

Starburst no hacia otra cosa más que observar y cuidar a sus pequeños, mientras el mismo afilaba su hacha que usaban en su trabajo, igualmente una más que tenia de repuesto por precaución, un serrucho y varios juegos de cuerdas, además de atender a cualquiera que quisiera un poco de leña de su reserva.

El día paso como todos, ese día solo entrego a los lugares donde debía entregar leña a diario, sin embargo, al siguiente tenía que ser en donde pedían solo cada tercer día, pequeñas casas. Se había llegado la noche al final, reuniéndose toda la familia a cenar un poco antes de acostarse, siendo solo una taza de elche y unas galletas para los niños.

Una hora después ya todos había terminado, y los pequeños estaba dormidos cada quien en su lugar. Starburst estaba afuera de su casa a pocos pasos de la puerta observando la tenue luz que la luna daba a la noche. El silencio lo ayudaba a relajarse. Su mente provechaba esos momentos para pensar y recordar cosas. Esa noche no podía sacarse de la cabeza el caso de esa pegaso rica.

Aun no podía sacarse de la cabeza lo injusto que era todo eso, por más vueltas que le daban no le encontraba ningún solo sentido.

-Me gustaría ver a esa paso hacer todo lo que los demás hacen… cocinar como mi esposa y sus cocineras, hacer pan como los panaderos, o incluso hacer un juguete con madera… nunca podría, los ponys ricos son tan inútiles sin dinero, como los unicornios sin magia, no sirven de nada…- AL darse cuenta de lo que pensó el mismo se dio un golpe a la cara -¡Soy un completo tonto! ¡Es mentira, es una mentira! Un unicornio sin magia no es inútil…- En eso recordó a su esposa –No eres una inútil cariño, eres la pony más maravillosa que conozco… la uncía que logro hacerme salir adelante…-

Y como si hubiera sido invocada con magia, la unicornio Green Jewel se acercó a paso lento a su esposo, echándose a un lado de él y reclinando su cabeza hacia la suya, juntándose cariñosamente Starburst correspondió el acto abrazándola su ala.

-Hoy fue un buen día, buena paga y los niños se fueron a la cama con una sonrisa- Menciono Green feliz, eso le gustaba a Starburst

-Nunca entenderé como eres tan positiva amor, eso es lo que más amo de ti…- Dijo el pegaso juntando su mejilla con la de su esposa –Si hoy fue un buen día, mañana será aún mejor- Pensaba el pegaso recordando el acuerdo que había hecho con el pony panadero

-Me gusta ser así, y quiero que tú también lo seas…-

La noche paso y la pareja quedo viendo la noche por un largo rato, hasta que se decidieron irse adormir. Dentro de la casa, ambos ponys se acostaron en sus camas quedando dormidos a los pocos segundos.

Gracias por leer.

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