Los personajes no me pertenecen, solo los utilizo como participes en esta historia.
La trama es completamente de mi autoria.
Sin mas que decir.
Capitulo dos. Lagrimas de angel
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Dicen que en ocasiones la vida da muchos giros inesperados. Y para Sakura fue un giro realmente violento. Durante el ultimo periodo de invierno se habian detectado varios casos de homicidio en el poblado, sin contar las desapariciones en el pueblo Le`mount, bajo la colina. Aquella mañana se sentía pesada y con fuertes dolores de cabeza aun era de madrugada cuando se levanto de la cama con el vago recuerdo del dia anterior, Sasuke iria por ella. Tembló ligeramente al pensar en aquel hombre. Suponía un gran problema para ella.
Dejo que un suspiro escapara de sus labios antes de fijar sus orbes jades hacia los estantes de su habitación, tomos y tomos de manga por doquier, todos ellos eran de un genero en especifico, shojo. Había de vampiros, incesto, de diferencia de edades, chicos rebeldes, ella amaba a esos personajes. Un mundo en donde la protagonista sufría, lloraba y al final lograba terminar junto a su gran y eterno amor. Algo que ella añoraba, como las niñas sueñan con príncipes y cuentos de hadas. Pese a vivir muy alejada de las ciudades mas civilizadas de paris, su hermano siempre habia encontrado la manera de regalarle aquellos libros.
— Solo son eso, cuentos. Y es algo que no se vuelve realidad. — Susurro al aire mientras se desperezaba y se dirigía a la ducha, aun eran las 5 de la mañana y para ella el arreglarse no tomaba mas de 15 minutos.
Enredo su sedoso y lindo cabello en un moño alto para no mojarlo ya que sabia que se enfermaría si este no se le secaba, y ella odiaba usar secadoras. Lavo su rostro y fijo su mirada en su reflejo del espejo al terminar de ducharse. no le tomo mas de 10 minutos terminar. Suspiro observando las leves pecas que se asomaban por su nariz, dándole un toque adorable, y aunque su vista era muy borrosa ya sabia distinguir su rostro.
Acomodo su cabello en una cola baja, dejando algunos mechones sueltos, tomo unos pantalones verdes y una blusa larga tipo vestido de color crema. El vestuario era muy cómodo. Poso sus gafas sobre el puente de su nariz y sonrió frente a su se sentía hermosa, pero era ella misma, autentica y real.
Bajo las escaleras de la amplia casona y se dirigió a la cocina, tomo una rebanada de postre de queso que estaba en el refrigerador y un vaso de leche de manera rápida. Con eso estaba satisfecha.
Su mirada se ensombreció al notar la foto familiar, en donde sonreía junto a sus padres y su hermano, a quien hace tiempo no veía.
— Nada ha sido lo mismo sin ti. Eliot. — Susurro al tiempo en que se escucho el claxon de un auto frente a su casa.
Un inexistente sudor frio bajo por su espalda. De alguna manera ya sabia de quien se trataba pero no era alguien agradable.
Camino hacia la puerta y salio cerrando con llave. Observo con quietud sepulcral elegante automóvil frente a ella. El chico la observó sereno, como si hubiera despertado de "buen" humor. Pero la magia se rompió al momento en que el gruño y le grito que subiera al auto.
El cielo se encontraba nublado y gris, el clima era fresco pero no helado y había un leve roció, anunciando que pronto llovería. Sakura fijo su mirada hacia la ventana de aquel pálido y luminoso salón, observando como leves gotas de lluvia escurrían por el cristal empañado.
— Bien. Ese es el medicamento que se debe administrar a los pacientes con asma prolongada.— Termino la profesora de Procesos *Kushina*
Suspiró. Volteando su mirada a los apuntes que hizo sin siquiera prestar atención, era algún tipo de don o algo así, por mas distraída que estuviera escuchaba y apuntaba. Al instante se puso alerta, sintiendo que era observada de una manera intensa y fría.
—...solo no miraré, y todo estará bien— Penso al darse cuenta que Sasuke la observaba con escrutinio desde su lugar.
Varios pares de libros cayeron sobre su escritorio causándole un respingo. Volteo rápidamente por encima de su cabeza, una pelirroja la observaba como si fuera una cosa rara, una mirada cargada de cinismo y falsa lastima.
— Sakura, cariño. Necesito mi tarea para mañana, espero la contestes bien, después de todo eres un pez seco*. Y vamos, todos saben que las personas como tu viven bajo una pila de libros.- Fue la chillona y molesta voz que salio de los labios de la chica de cabellos rojos.
— No. — la respuesta no salio de Sakura.
El tono tétrico y frió causo un respingo por parte de las dos chicas. Y la escena del día anterior se repitió.
La de mirada jade quedo atónita, pues, no noto cuando el pelinegro ya había guardado sus cosas y había estado tras la pelirroja, con un semblante bastante molesto.
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Sakura Pov
Estaba enfadado, no estoy segura porque, pero claramente se nota enojado. - ¿Sera por lo de la señorita Uzumaki?- No estoy segura. El clima hacia que me temblaran los huesos y de cierta forma, la mirada de Sasuke me pone muy nerviosa, siento como si quisiera regañarme por algo, pero esta esperando el momento correcto. El auto se detuvo y salí de mis pensamientos, fije mi mirada hacia la ventana -Esta no es mi casa...-Cuando voltee la mirada hacia Sasuke, el ya me estaba observando.
— No puedo creer que seas tan tonta.— Su mirada onix estaba fijamente sobre en mi. Sasuke estaba demasiado molesto.
—Lo lamento. — hable por lo bajo. La mirada de Sasuke destello de color escarlata, pero al instante volteo bruscamente su rostro hacia fuera del auto. -Rojo, tan rojo como la sangre. No puede ser, seguro lo he imaginado.- Pensé al instante.
—Te recomiendo que aprendas a negarte alguna vez. — Comento evadiendo mi mirada mientras encendía el auto de nuevo.
Solo pude esconder mi rostro avergonzada.
Sakura entro a su casa -vacía- pero su casa al fin y al cabo. Camino con pesadez hacia las escaleras y subió a su habitación arrastrando sus pies, se le observaba decaída. Dejo su mochila a lado de su cama y se tiro sobre esta.
Suspiró.
Se reincorporo rápidamente y corrió hacia la librería de su casa, había una duda que rondaba por su cabeza y ahora que estaba sola, nadie le prohibiría ver los libros familiares.
Caminó a paso firme, subió hacia la ultima estantería y tomo uno de los 8 tomos que había ahí -Cherry Rose Legacy-
Siempre quiso saber sobre la extraña marca de flor de cerezo que habia en su cuello, mas nunca le explicaron. Le habían comentado que se encontraba en uno de los diarios familiares, que era alguna clase de marca hereditaria y que solo aparecía en algunos integrantes de la familia. Pero todo había quedado en aquello.
Se sentó en uno de los largos y rojos sofás que había ahí y abrió el libro.
Comenzó a leer en voz baja.
-/ .Jamas se encontró registro de aquella desaparición. Después de aquel acontecimiento, Haruno Rose no volvió a ser vista. Conforme pasaron los años cada 6 generaciones uno de los integrantes Haruno nace poseyendo la marca Cherry rose, cuya maldición, esta situada 3 años después de la desaparición de la primera mujer de linaje. Cuyo nacido con la antigua marca en forma de petalos en flor, sera cuidado y criado como fue cuidada Rose, madurara y cuando este preparada sera sacrificada o entregada a la soledad en el bosque Le`Noir depound, en donde deberá ser cazada y devorada por el demonio que reside en aquel lugar. Cuyos familiares tendrán que dar sus vidas a cambio de la nacida bajo la maldición de no ser entregada.../- No continuó, pues sus jades ojos estaban cubiertos por lagrimas y estaba comenzando a hipar.
No podía ser cierto, sus padre nunca le harían algo así -¿verdad?- pero al instante junto las piezas de su memoria, sus padres nunca quisieron apegarse mucho, cuando ella era pequeña, su madre solia llorar, pero nunca le comento el porque. Su padre no la escuchaba y solo le sonreía de manera triste y su hermano, aquel chico de cabellos platinados, habia discutido con sus padres una noche antes de huir de casa. Lo ultimo que le dio fue una flor de cerezo conservada en un extraño liquido. Mencionando algo como -te sera de buena suerte mientras lo portes.- Y después de eso, no lo volvió a ver.
Eso quería decir, que sus padres se habían estado despidiendo de ella poco a poco. ¡No! Eso era demasiado cruel.
Al pasar de hoja para tratar de seguir leyendo, el libro cayo de sus manos.
Un retrato de ella estaba en aquel libro. -No. No soy yo.- Pensó asustada. Pues la joven de aquel retrato portaba ropajes victorianos. Fijó su vista bajo el retrato -Haruno Rose.- susurro, cayendo de rodillas. Aquella antepasada era idéntica a ella, a excepción que el retrato estaba en blanco y negro, si no, se hubiera visto a si misma en aquel libro. Pero la mirada de Rose era triste y vacía, casi lúgubre. Y justo ahi, en su hombro derecho, portaba la marca que ella también poseía.
Escucho pasos cerca de la puerta, mas no sintió fuerza para huir de ahí. Sus padres la observaron sorprendidos, peroal ver el libro en el suelo frente a su hija, comenzaron a soltar pequeños sollozar silenciosos. El padre de la pelirrosa, un hombre de cabellos violetas trato de consolarla, mas la mirada vacía y llorosa de la pelirrosa lo hizo detenerse.
— Hija... — La grave voz de su padre la hizo salir de aquel pequeño trance, pero solo agacho la mirada, su voz salio fría.
— Déjame padre. comprendo lo que sucede, es por el bien de la familia.— Comento distante la pelirrosa, levantando una falsa sonrisa hacia sus padres. Su madre comenzó a llorar con fuerza. — Solo deseo saber cuando sucederá... — Comento concluyendo sus comentarios. Su padre ensombreció su mirada.
— En tres meses, cuando cumplas diecisiete.— El tono de voz de su padre era dolido, como si recordar aquello le lastimara. Abrazo a su esposa, una bella mujer de cabellos rubios y mirada jade. Aquello termino por romperla.
— Ya veo. Si me disculpan... que descansen. — El tono de la pelirosa era vació, como si la que hablara no fuera ella.
Subió las escaleras y se perdió por los largos corredores de aquella casona.
Estaba en shock.
Solo le quedaban 3 meses de vida y al cumplir años todo acabaría de muy mala manera.
— Esto... no puede estarme pasando.—Soltó suavemente mientras se desvanecía en su cama.
