Cap1: El ave que voló.
Mi cerebro trataba de conectar los cables necesarios para procesar la información, pero la imagen que estaba frente a mí, de una chica con ondulado pelo rosa, ojos verdes y cuernos había despertado cierto aire de interés. Había quedado inmóvil en mi lugar, no solo por la belleza de aquella chica, había algo en ella que me parecía extrañamente familiar. Su mirada desinteresada no solo imponía respeto, si no también, cierto aire de superioridad que hacía que se me erizaran los pelos de la espalda.
-¿?: Y bien? Vas a decir algo o solo te quedaras mirándome todo el día?
-Axel: YO! (Mi voz se rompió un poco en este punto)…ejem, soy Axel
Le dije extendiendo mi mano y parándome firme. Cambio su expresión a una de extrañes, al principio, contuvo un poco su risa y luego soltó una fuerte carcajada.
-Axel: Em que es lo gracio…
Ante la distracción, ella aprovecho para abalanzarse sobre mí y pasar su lengua contra mi mejilla.
-Axel: QUE…Pero que…
Si ya estaba estupefacto antes, ahora lo estaba mucho más.
-¿?: mmm me gusta tu sabor, sabe a… confusión, miedo, pero también un poco de determinación.
-Axel: Amiga, mi sabor es único y detergente.
-ZeroTwo: Por tu ropa supongo que debes tener relación con esos raros y sus animales mecánicos…Soy Zero Two, mucho gusto.
-Axel: Axel, y si, esos "RAROS" como los llamas son mis amigos, suponiendo que hablamos de los mismos raros y es muy raro viniendo de alguien CON PELO ROSA.
-ZeroTwo: Pensé que dirías algo sobre los cuernos.
-Axel: Si te lo esperas no tiene gracia.
Una puerta se abre detrás de la chica y entran 2 personas. Un sujeto muy alto con un brazo y el cuello roto y un respirador y una especie de científico con media cabeza y un brazo mecánico. Mi primera reacción al ver esto fue…supongo que la que cualquiera hubiese tomado.
-Axel: En qué clase de cuento de hadas me metí?
El sujeto alto toma del brazo a Zero Two y la aparta de mí.
-Doctor F: No es ningún cuento de hadas ni mucho menos jovencito, yo soy el Doctor Frank y te encuentras ni más ni menos que en mi nave de desembarco y más te vale alejarte de aquella chica si quieres mantenerte con vida, no es alguien con muy buena reputación.
-ZeroTwo: Adiós Axel, suerte a donde quiera que vallas.
Dijo mientras salía de la habitación.
-Axel: Pues a mí me parece bastante agradable…un poco loca supongo, pero agradable.
-Doctor F: No viene al caso, solo aléjate de ella sí? Bien, déjame adivinar, caíste en una especie de portal y solo quieres volver a casa.
-Axel: En realidad me deje caer con mi pajarito mecánico para venir a salvar a mis compañeros…si es que siguen vivos…porque si no…bueno, seria incómodo.
-Doctor F: "suspira" creo que se a lo que te refieres…bien cuando lleguemos a la ciudadela hare algunas llamadas a ver dónde te metemos. Y si, están vivos.
Acompaño al doctor hasta la cabina, me sorprendió lo increíblemente moderno que es todo. Es como si en este universo nunca hubiese pasado la pelea contra VIRM o el error informático. Unos momentos luego de llegar uno de los pilotos llamo al doctor, no pude escuchar bien lo que dijo, pero luego de eso hizo una señal a Zero Two, quien se encontraba sentada junto a una ventana.
-ZeroTwo: Bien Darling, es hora de trabajar.
Ella salió de la sala junto con el sujeto alto, este último no parecía muy contento, es más, se le notaba nervioso y al borde de las lágrimas.
-Axel: Doctor, podría preguntarle qué está pasando?
-Doctor F: Tranquilo chico, nada de lo que debas preocuparte, solo siéntate, bajaremos en cuanto hayamos acabado con el inconveniente.
-Axel: Inconveniente?
Esto me olía cada vez peor. Pero sin más opción, simplemente tome el lugar de Zero Two y comencé a mirar por la ventana. Pero en el momento que puse mis ojos, vi en el suelo una gigantesca bestia color negro y azul, era muy parecido a una bestia galáctica, pero al mismo tiempo totalmente diferente. Esta cosa carecía de la seguridad que aquellos enormes animales nos habían dado desde que éramos niños.
-¿?: Abriendo compuertas, liberando a Strelitzia.
De la nave, calló una gigantesca mujer de hierro, su color, blanco y con retoques en rojo, empuñando una gran lanza con la cual intento empalar a la criatura desde el cielo.
-Axel: Que…es eso?
-Doctor F: Eso es Strelitzia un FranXX, enormes damas de acero, pilotadas por un hombre y una mujer. Son quienes nos protegen de la amenaza Klaxosaurio.
-Axel: Ósea esa criatura negra y azul?
-Doctor F: Precisamente joven.
Estaba pegado al vidrio, admirando la batalla entre esos 2 titanes, algo dentro de todo esto me causaba una increíble emoción, de no haber sido porque había un vidrio de por medio, me hubiese tirado al vacío. Parecían bailar al compás de una danza mortal, esos movimientos, esa agilidad era increíble para ser un robot. La pelea no duro demasiado, Strelitzia tuvo sus momentos de flaqueza, pero finalmente sobrepaso a la criatura, logro voltearla de espaldas de un solo golpe con la parte trasera de su lanza. Parecía que iba a acabarla, tenía su arma levantada, pero esta no se movía.
-¿?: Doctor! Lo perdemos! Perdemos al estambre.
-Doctor F: Demonios, ordene la retirada.
-Axel: Que pasa?
Nadie se dignó a contestarme. Vuelvo mi mirada a la pelea, Strelitzia había soltado su arma y temblaba de una manera muy errática. La criatura no se hizo esperar, se reincorporo y de un golpe lanzo lejos a Strelitzia, seguido a esto, salió corriendo. Luego pude ver como aquella dama de hierro, cambiaba su forma, de una femenina a la de un animal. Parecía una especie de león, muy parecido al diseño de las bestias galácticas.
-Doctor F: (hablando por un comunicador) Zero Two, vuelve, deja que los demás se encarguen de este.
No hubo respuesta al llamado, aquel león simplemente comenzó a perseguir a la criatura.
-Axel: A donde se dirige?
-Doctor F: A la ciudadela…Avisen que se acerca un clase Mohorovic! Rápido antes de que llegue.
En la distancia, pude apreciar un domo gigante de metal donde gigantes puertas de metal se habrían, y a la criatura dando un cabezazo a una de estas, impidiendo su apertura.
-¿?: Señor, las compuertas A, B y C se averiaron, no pueden liberar a los FranXX y los demás no llegarían a tiempo.
-Doctor F: mmm…que remedio, avise a los Nine que se preparen para actuar.
Mientras tanto, el león de hierro embistió a la criatura, lanzándola lejos de la puerta. El…"Klaxosaurio" creo que ese era su nombre, abrió su boca y comenzó a girar una turbina que se encontraba en su parte trasera. Strelitzia corrió rápidamente hacia él, saltando en zic zac hasta finalmente embestir la cabeza del monstruo quien, momentos antes, lanzo un potente láser de color azulado, este apenas daño la ciudadela, pero el impacto de Strelitzia logro desviar el ataque, haciendo que impacte con una de los alerones de la nave en la que me encontraba. Esta rápidamente se inclinó y comenzó a caer, nosotros fuimos empujados a la parte opuesta de la cabina, impactando con las ventanas. Parecía el fin, de todas las formas en las que pensé que moriría…esta no estaba tan mal la verdad.
Pero algo paso…la nave se enderezo rápidamente, y disminuyo la velocidad de caída. Aterrizamos casi sin ningún rasguño.
-Axel: No me diga, usted también construyo esta nave para no morir en casos extremos?
-Doctor F: En realidad, ni siquiera yo sé que paso.
A las afueras de la nave, pude escuchar un rugido familiar, uno de un ave, para ser exacto.
-Axel: Pero le apuesto que yo si lo sé.
Escale a través de las computadoras y aparatos rotos de la nave, solo para saltar fuera por una de las ventanas rotas. Y ahí, me esperaba un viejo amigo. Una enorme ave de hierro alzaba sus alas ante nosotros y me miraba desde arriba.
-Axel: No pudiste llegar en mejor momento jajaja…bien amigo, es hora de demostrar para que nos entrenaros…evitemos que esa cosa entre al domo.
Dragozord bajo su cabeza y abrió su pico.
-Axel: Em…quieres que entre? Bien…supongo que puedo confiar…
Al final del gran pico, no podía ver más que oscuridad absoluta, era como si toda la luz que estuviese alrededor fuese tragada al pasar por ahí. Al aproximarme lo suficiente, pude ver la razón, no era como una garganta común y corriente, era más bien, un material que se sostenía por sí mismo rompiendo toda ley de la física, al ser sólido y a la vez traspasable…aunque supongo que a estas alturas, las leyes de la física ya no importaran en lo más mínimo, así que simplemente salte dentro. La sensación fue sin duda una experiencia completamente nueva, era como si estuviera dentro de la mente de Dragozord, no podía hablar, moverme o siquiera respirar, así que simplemente pensé "VE ADELANTE" y el ave rápidamente camino en esa dirección. Ahí fue cuando todo cobro sentido, ahora somos 1, su cuerpo y mi mente…una Unión Simbiótica había leído esto en los libros, pero no se compara con experimentarlo uno mismo…aun así, no es momento de pensar, si no se actuar.
El Klaxosaurio corría a toda velocidad hacia el león de hierro, su intención era atropellarlo y estamparlo contra la pared de la ciudadela. Yo no permitiría que eso pasara, le dije a Dragozord que volara a toda velocidad y golpeara las patas de la criatura, esto hizo no solo que callera, si no que derrapara contra el suelo, dándole la oportunidad a Strelitzia-leon de contraatacar, ella dio un salto y aplasto la cabeza del klaxosaurio contra el suelo. Si bien, esto logro dañarlo, no fue lo suficiente como para vencerlo. La bestia giro rápidamente y se reincorporo. Esta vez volvió a cargar el láser y lo apunto no hacia la ciudadela como la primera vez, si no hacia Strelitzia, esta última, intento detener el ataque con su cola. Lo logro, pero la fuerza del impacto lanzo hacia atrás al león gigante, impactando contra una de las paredes del inmenso domo. El monstruo volvió a cargar el láser, su intención era rematar, pero, no sé qué me llevo a hacerlo realmente, si fue el furor del momento, la necesidad de hacer lo correcto o simplemente un impulso por hacerme el héroe, pero Dragozord se puso entre Strelitzia y el Klaxosaurio y uso sus alas como una especie de escudo. Salimos volando y chocamos contra Strelitzia, el golpe fue tal, que Salí disparado desde dentro de Dragozord.
Caí a un sobre lo que parecía una especie de pasaje-mirador o ni yo sé que era eso. Lo importante ahí, fue Strelitzia, abrió si boca y de ahí salieron 2 personas, solo 1 con vida. Su mirada desinteresada, sus cuernos y las heridas que tenía en su cuerpo sin duda le daban una apariencia muy amenazadora…su compañero acababa de morir, y ella no parecía importarle lo mas mínimo.
-ZeroTwo: Estas muy loco lo sabes?
-Axel: Yo?
-ZeroTwo: Te sugiero que tomes a tu pajarito y se vallan de aquí, no hay nada para ustedes aquí.
-Axel: Y tú que vas a hacer? Enfrentarte a esa cosa tu sola para morir? Además…no eres la única a la que entrenaron para matar monstruos gigantes.
-ZeroTwo: Pues presta atención, estos no son como los que hay de dónde vienes, la única forma de matarlos es perforando el núcleo que se encuentra en su interior y lo único que traspasara esa coraza de su exterior es la lanza de Strelitzia, pero sin un estambre, no hay mucho que pueda hacer.
Mientras hablábamos, el Klaxosaurio se preparaba para lanzar otro ataque.
-Axel: Que debo hacer para ayudarte?
-ZeroTwo: Solo debes montar a Strelitzia conmigo…y correr el riesgo de terminar como él (dijo señalando al sujeto en el piso).
-Axel: Hagámoslo entonces.
-ZeroTwo: No temes a la muerte?
-Axel: (una sonrisa se dibujó en mi rostro al escuchar esa pregunta) Soy un animarían…si fue elegido fue por algo y no fue para quedarme sentado mientras gente inocente muere…así que subamos a ese maldito robot y hagamos para lo que fuimos creados tanto tu como yo…PROTEGER A LA GENTE!
Luego de mis palabras, una sonrisa se dibujó en el rostro de Zero Two, y extendiendo su mano me dijo.
-ZeroTwo: Realmente, no tienes idea lo que dices…pero me gusta tu coraje.
Extiendo mi mano y le doy un fuerte apretón, y rápidamente me jala junto con ella dentro del inmenso león de metal.
-ZeroTwo: Asi que…déjame probar si eres digno…DE LLAMARTE MY DARLING!
Luego de eso, y tomándome por sorpresa, fundió sus labios con los míos…y todo se fue a negro para mí.
