Ciao! Aquí la continuación de este intento de fic :3 juro por ore-sama que intentare actualizar rápido!

Disclimer: Hetalia le pertenece a Hidekaz Himaruya-san (si me perteneciera a mi, haría una orgia de todosxtodos XD)

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¿Ropa interior estampada con tomates? ¿Enserio? Bueno, ese español dejaba bastante que desear…al menos para el exigente gusto del británico.

Arthur sacaba la ultima de las extrañas prendas del castaño, que como su estúpida memoria le hacia recordar a cada rato que pasaba, le había obligado a desempacar, una por una, toda las cosas que traía en su maleta y que a juicio del ingles, eran bastantes.

¿Ya terminaste, Kirkland? Vaya que te demoras bastante en desempacar un par de cosas…-. Antonio reía internamente por su malintencionado comentario, y es que con la corta media hora que llevaba de conocer al rubio, se había convertido en una obsesión el molestarlo. Si que era divertido sacar de sus casillas al impaciente Inglés.

¿Un par de cosas? ¡Si traes esta fucking maleta llena de porquerías!-. Nuevamente Arthur sentía que su orgullo le golpeaba por dentro, queriendo liberarse del malnacido que tenia enfrente, dándole órdenes como si fuera su sirviente. No, debía aguantarse, ya vería la forma de vengarse.

Antonio solo lo observaba satisfactoriamente ¿En verdad estaba tratando a una persona de esa manera? Bueno, si se le podía llamar persona, pues su actitud más parecía la de un demonio…Ya no podía echarse atrás, nunca creyó que llegaría a amenazar a alguien, ni mucho menos creyó que hubiera una persona en el mundo con una actitud que le produjera odio instantáneo.

Son of a bitch…-. Murmuro Arthur entre dientes-.

Bien… se me antoja salir un rato de esta habitación que desgraciadamente tendré que compartir contigo, y me gustaría que me enseñaras un poco de este lugar-. Le dijo Antonio a modo de petición/orden.

Arthur solo le lanzo una mirada envenenada, mezcla de odio y rabia contenida. Pero que daba... la amenaza estaba impuesta, y debía obedecer. -Como quieras, spain-.

¿Spain? Mi nombre es Antonio, por si no lo recuerdas-. Le corrigió el pelicastaño.

No ensuciaré mi boca pronunciando el nombre de alguien como tú-. Sentencio serio el británico. Cada palabra que decía la soltaba como si de veneno se tratara.

Bueno, así es mejor, no dejare que alguien tan despreciable como tú se atreva a decir mi nombre-. Trató de responder para salvar su orgullo-.

Ambos salieron de la habitación compartida, lanzándose miradas de reojo, impregnadas de desprecio.

¿Y a donde quieres que te lleve?-. Preguntó el británico.

Eso deberías saberlo tú, Kirkland-. Antonio le hecho una pequeña ojeada al pasillo. Realmente no sabía por que le había pedido al antipático inglés que le enseñara el edificio. Le podía haber pedido perfectamente a Lovino que lo hiciese. Después de todo, vino a parar a aquel lugar por sugerencia del Italiano.

Primero se encaminaron hasta el comedor, el cual estaba vacío, pues la hora de almuerzo había pasado hacia ya un par de horas.

No necesito decirte que es este lugar, pero pareces tan estúpido que te lo diré. Es un c-o-m-e-d-o-r-. Dijo remarcando cada letra como si estuviera tratando con un bebé-. Y este lugar se usa para comer, por si te lo preguntabas.

Que gracioso, inglés de mierda-. Definitivamente no podía aguantar mas cerca de ese individuo, en esos momentos se arrepentía profundamente de haberle obligado a hacer aquello.

Bien, no sé que mas quieres ver de este edificio… con que conozcas el comedor será suficiente-. Arthur arreglo su chaqueta haciendo ademan de irse, pero las palabras de Antonio lo detuvieron.

No creo que sea suficiente, aunque ya se donde queda la oficina del director-. ¿Nuevamente estaba amenazando? Vaya, seguramente se estaba contagiando con la maldad del británico.

Arthur estaba apunto de replicar cuando sintió que alguien le tocaba el hombro.

¡HAHAHAHA, IGGY! -. La molesta y estruendosa voz de un conocido americano le hizo voltearse.

Que quieres, Alfred-. Un tono de impaciencia se instalo en su voz-.

Bueno, solo caminaba por aquí en busca de Mattie ¿Lo has visto?-. El americano se distrajo de su propia pregunta cuando diviso que el rubio estaba acompañado de otro chico-.

No lo he vist…-. Pero fue interrumpido por la molesta voz de Alfred-.

¡HAHAHAHA! ¡Vez Iggy, te dije que si te comportabas te harías de algún nuevo amigo!-. El americano le dio unas palmaditas en la espalda a Arthur-. Permíteme presentarme, ¡Yo soy el Hero, Alfred F. Jones!

Pobre y despistado Alfred, no debió haber dicho aquello…

N-ni te atrevas a decir que soy amigo de ese tipo-. Antonio tartamudeo sus palabras de pura rabia, ese tipo que ahora le sonreía le estaba diciendo algo que posiblemente era lo único que lo haría enfadar, vincularlo con ese inglés con el que poco se llevaba-.

El británico soltó una risa sarcástica-. -Nunca, pero jamás en la vida me haría amistad con tipo tan despreciable como este bastardo español, Alfred.- Incluso un tic en el ojo acompaño su mueca de enfado, provocando un escalofrío al rubio americano.

Pero yo creí que, como estaban juntos charlando…-. El americano estaba algo confundido, pero en realidad era de esperarse… No había muchas personas que aguantaran el humor de Arthur.

¡Bloody Hell, Alfred! ¡Ya vete a buscar a Matthew a otro lado!-. La paciencia de Arthur ya se había colmado-.

El americano solo asintió, yéndose del lugar en busca de su hermano perdido.

¡Nos vemos, chico del cual no se su nombre! ¡Nos vemos Iggy!-. Se despidió Alfred, volviendo a su cara la típica expresión de alegría desbordante-.

Vaya, incluso así tratas a los que intentan ser tus amigos, no me sorprendería que toda la academia te odiara-. Antonio otra vez se preguntaba de donde salía tanto odio hacia el británico, nunca se había imaginado siendo así de molesto con alguien-.

Pero esta ves no escucho replica alguna de sus palabras, no, claro que no las escucho…

Arthur se abalanzo sobre el castaño con todas su rabia contenida, tirándolo al suelo de un solo puñetazo, en el que claramente expresaba su opinión a lo anterior dicho por Antonio. No, ya no aguantaba mas ese estúpido trato, que lo expulsaran y ya, en esos momentos le daba igual, solo quería darle su merecido al bastardo que se había atrevido a desafiarlo, a él, al mejor alumno de toda esa puta academia, al presidente del comité estudiantil, al estudiante de mejor comportamiento y educación de todos…Aunque en esos momentos no estuviera demostrando sus cualidades, pero ¡Y una mierda! Se estaba liberando de la amenaza que el mismo se había ganado por no asegurarse de la fecha en que llegaría su nuevo compañero, pues, de nada servía ponerle llave a la puerta, si el director también le había dado una al español.

Un fuerte puñetazo en su mejilla izquierda le tiro al otro lado, esta vez era el español el que estaba sobre el, devolviéndole aquel golpe que seguramente le dejaría un ojo morado.

De pronto sintieron como dos fuertes brazos los separaban bruscamente, rompiendo aquel ajetreo de puñetazos y golpes llenos de rabia.

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Ya puedes irte, Ludwig, gracias por ayudarme a separar a este par de revoltosos-.

No hay de que-. Dijo secamente un fornido y rubio alemán de ojos azules mientras cruzaba la puerta y la cerraba sin cuidado alguno-.

Volviendo a ustedes, ¿Quiere decir algo al respecto, señor Fernández? Un alumno nuevo que ni siquiera lleva un día en esta academia, ¡Y ya causando alborotos!-. La voz del director sonaba rasposa e incluso amenazante a los oídos de ambos estudiantes.,

El español solo calló, no sabía como defenderse ni que decir en aquel momento, después de todo, tenia todas las de perder…no llevaba ni un día en aquel lugar y ya se había involucrado en una pelea con su propio compañero de cuarto…

Y usted, señor Kirkland, me decepciona tanto…-. El hombre hizo un gesto de decepción exagerada-. Dueño de un excelente comportamiento, solo me queda pensar que ha sido el señor Antonio el que ha iniciado todo esto ¿No es cierto?-.

Antonio estaba listo para escuchar la falsa acusación del británico, después de todo era lo mas obvio y razonable, nadie en su sano juicio se quedaría sin intentar defenderse… además, le quedaba como haz bajo la manga aquella escena que vio al llegar a la habitación…

Arthur se paro de la silla en la que estaba sentado, arreglándose su corbata, listo para hablar-.

Director, fui yo el que empezó la pelea, Antonio solo se defendió del golpe que yo le di en primera estancia-.

Tanto el director como Antonio se quedaron pálidos ante la confesión del británico, era algo que verdaderamente ninguno de los dos se esperaba-.

P-pero…señor Kirkland…-. El director incluso llego a tartamudear, no se imagino en ningún momento que su alumno estrella empezara algo como aquello, menos con un alumno nuevo.

No es justo que castigue a mi compañero, después de todo es su primer día y no seria nada bueno que se llevara una mala impresión por mi culpa-.

Arthur trataba de decir todo con completa calma, simulando que la rabia en su interior no existía. Solo defendía al español por que era lo justo y lo que un correcto caballero inglés haría. Además, si lo acusaba falsamente se arriesgaría a que el castaño lo soltara todo.

Bien, Arthur, considerando tu expediente perfecto solo te impondré un castigo, pero no aguantare que esto se repita nuevamente ¿entendido? -. El director se sentó en su silla y les hizo un gesto para que se retiraran-. No tendrás permitidas las visitas los sábados y domingos por esta semana y tendrás que ocuparte del aseo de la habitación tú solo-.

Bueno, el castigo no estaba tan mal… y el español había sido bastante amable al no decir nada sobre lo que vio, si los papeles se hubieran invertido, seguramente el, por venganza, lo hubiera soltado todo.

Solo lamentaba que Peter no podría venir a verlo esta semana, tendría que llamarlo, después de todo era viernes y seguramente su pequeño hermano se estaría preparando para venir por la mañana.

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Ambos entraron a la habitación, ya no había tanta tensión entre ambos y el ambiente estaba algo mas calmado.

Le agradecería por no decir nada, pero si lo hiciese su orgullo resultaría herido, y un caballero con el orgullo herido no era un caballero.

Gracias…-. Antonio le dedico una sonrisa al momento en que soltaba esa palabra-.

Ni creas que fue por ti Spain, solo era lo que mas nos convenía a ambos-. El británico hablaba mientras sostenía su taza de te en las manos, sorprendido del agradecimiento del español-.

Yo creía que solo las niñas tomaban el té en esas tacitas pequeñas-. Se burlo el español, pero ya no era una burla cargada de odio, si no que era una burla algo más inocente.-

¡Bloody Hell! Me canso de repetir que no es una costumbre de niñas…-. Es muy común acá en Londres.

Como digas-. Dijo mientras una risa infantil salía de su boca-.

Después de todo, no se llevaban tan mal… bueno, no es que se llevaran bien, pero por lo menos lo estaban intentando…

Solo habían necesitado un par de golpes para que el ambiente se calmara, vaya par de raros…

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Bueno, este capitulo fue un poquito mas largo pero no tanto, lo sé…

El próximo lo subiré en cuanto pueda, pero no dejare el fic botado, claro que no.

Gracias por tu review Kanada-maple3000! :3 me animaste a continuar, además, yo también me extrañaba de que no hubieran fics escolares, la mayoría eran de piratas y me gustan mucho, pero me canso de ver ese lado rudo y sádico, a veces deseaba ver un lado mas 'inexperto' y hormonal en esos dos XD. Y lo de Seychelles, bueno, a mi me gusta mucho la pareja, pero no la pondré en el fic, incluso llegaría a odiar a Seychelles si se interpone entre mi amado Arthur y Antonio :3 ¡AH SI! Lo de Matthew, si saldrá, (amo a mattie!) ¡pero no se cuando, pero si aparecerá!

Gracias a todos los que leen!

Sayonara!-.