Nota de Axl: Hola a todos, espero que les guste la segunda parte de mi fic, Pokémon no es propiedad mia y esto lo hago por puro entretenimiento mio.
Un Saludo
Redemption
Escrito por: Axl
Acto II: Running With the Devil
La lluvia caía fuertemente aquel día, era como si todo se hubiese juntado a la perfección para generar un ambiente rodeado de tristeza y desolación, un cementerio, la lluvia que no da señales de parar y dos siluetas paradas en medio de la lluvia, una de ellas acurrucada en frente de una lápida, la otra de pie compartiendo su paraguas.
"¿Qué haces aquí?" Pregunto la figura acurrucada poniéndose de pie, aquella figura corresponde a la de un joven de cabello negro.
"Vine por ti" Le respondió la otra denotando un poco de temor por la reacción que pudiese tener, esta figura corresponde a una chica de pelo azul oscuro.
El joven pelinegro se pone de pie y comienza a alejarse lentamente sin mediar alguna palabra, la lluvia empapándolo parecía no importarle o quizás no era consiente de ella en aquel momento, simplemente guardo sus manos en los bolsillos de su abrigo y se alejó caminando bajo la lluvia.
"¡ASH!" Grito la joven, su sombrilla cayendo a un lado de ella. "¡Vuelve conmigo!, ¡Viajemos juntos!, ¡Han pasado cuatro años no puedes seguir así!" El joven pelinegro se detuvo ante los gritos y ella trato de acercarse, pequeñas lágrimas comenzaban a formarse en sus ojos.
"Lo siento, no puedo" Respondió sin voltear a verla luego de un momento reanudo su marcha, las lágrimas comenzaban a descender por el rostro de la joven.
"¡No fue tu culpa!... ¡nunca lo fue!" Grito desesperada, las lágrimas descendían mezclándose con la lluvia.
Ash volteo a verla una sonrisa melancólica en su rostro. "Por favor…" Hizo una pausa lo que iba a decir era demasiado doloroso. "No vuelvas a buscarme" Luego simplemente se fue de allí mientras la joven murmuraba cosas para sí misma bajo la lluvia mientras sus lágrimas se confundían con la lluvia.
Por alguna razón se sentía en calma cada que visitaba aquel lugar, tenía por costumbre visitarlo una vez al año en la misma fecha, le gustaría visitarlo más seguido pero normalmente su trabajo se interponía, si hubiese más gente allí pensarían que está mal de la cabeza al hablarle a una lápida pero para él es como si ella siempre estuviese allí con una sonrisa esperando por él.
Una presencia que no representaba ninguna amenaza lo saco de sus pensamientos.
"Señora Grace" Soltó el pelinegro al verla llegar allí
"Hola Ash, ¿Cómo estás?" Saludo educadamente la señora, algunas canas hacían presencia en ella, lo cual era normal para lo que fue obligada a vivir, la culpa crecía en Ash, simplemente permaneció callado ante ella.
La mujer se acercó a la lápida y dejo allí unas flores, luego se colocó al lado de Ash y presento sus respetos a la difunta, durante todo este tiempo el azabache permaneció en silencio, Grace le hablaba a la lápida de su hija como si ella estuviese allí con ellos, era la única persona aparte de él que hacia algo así.
"Gracias Ash"
"¿Por qué?" Repuso calmado el pelinegro.
"Eres la única persona aparte de mí que sigue visitándola luego de estos seis años".
Ash la observo por unos momentos antes de suspirar y responder calmadamente. "Después de todo es lo mínimo que puedo hacer".
Grace le dedico una mirada algo triste, ella no lo culpaba de nada, es probable que la única persona que lo hacia fuese el mismo, en el tiempo que aquello ocurrió ella culpo al joven de cabellos negros y sus amigos pero con el tiempo se dio cuenta que no merecían cargar con la culpa, simplemente fue algo que ocurrió, algo que no se pudo evitar.
Dirigió su mirada al rostro del entrenador de pueblo paleta, le parecía curioso que no le guardase rencor alguno luego de cómo le trato hace seis años, le dedico una pequeña sonrisa.
"¿Tienes tiempo?, ven a mi casa a tomar algo" Le sugirió al tiempo que comenzaba a alejarse de allí con un paso lento invitando al azabache a seguirla.
"Está bien" Respondió Ash en un tono bajo mientras comenzaba a seguirle, para el cualquier cosa que pudiera hacer por ella sería lo mínimo que pudiese hacer por el dolor que creía haber causado.
Era su primera vez dentro de aquella casa hace seis años durante el funeral de Serena no entro en ella y pensándolo bien en aquella época Grace tampoco lo hubiese permitido, Grace se fue a preparar él te y lo dejo en la sala de aquella vivienda.
La casa era similar a la de su madre en Pueblo Paleta nada fuera de lo normal, en su análisis de aquel lugar capto algo de interés, se levantó de su puesto y se acercó a ello, se permito una sonrisa al ver aquella fotografía.
Clemont, Bonnie, Korrina, Serena y El, era una fotografía de hace seis años el aun guardaba su copia en Pueblo Paleta junto con las demás fotografías de sus viajes era lo único que quedaba de la gran mayoría de sus amigos.
"Ella me envió esa fotografía hace seis años, le guardaba bastante cariño" Le comento Grace al verlo con la fotografía en las manos, Ash la dejo en su sitio y se sentó en un sofá frente a Grace y tomo una tasa con té.
"Dime Ash, ¿a qué te dedicaste estos seis años?" Pregunto amablemente la señora, el no considero prudente ni necesario contarle la verdad acerca de su trabajo y la inspiración tras este mismo.
"Lo siento…no puedo hablar de ello" Contesto calmadamente mientras evitaba el contacto visual.
"Tranquilo, por cierto, ¿aun la llevas contigo?" Inquirió Grace para luego tomar un poco de té.
Lentamente Ash dejo la taza de té sobre la mesa y deslizo su mano por el cinturón hasta toparse con sus Pokébolas, tomo la última de ellas y la sostuvo por un momento.
"No puedo dejarla con el Profesor Oak, ella insiste en seguirme" Se detuvo y tomo un poco de té antes de continuar. "Aun así jamás ha obedecido una orden mía" Nuevamente dio un sorbo a su té. "Sin embargo me ha salvado un par de ocasiones en el pasado sin que se lo pidiera, la verdad no sé qué pensar o hacer con ella."
De repente su comunicador sonó indicando la llegada de un mensaje, Ash puso de nuevo la pokébola en su cinturón y procedió a leer el mensaje, suspiro y se despidió de Grace.
"Lo siento, debo irme"
"Está bien, vuelve cuando quieras, a ella le gustara verte más seguido"
Ash asintió con la cabeza antes de salir de aquella casa.
Molesto así se encontraba mientras salía de Pueblo Vaniville, furiosamente busco entre los contactos de su comunicador para llamar al Agente Looker.
"¡Se puede saber qué demonios estás pensando!" Espeto furioso nada más ver que el destinatario acepto la llamada.
"Siempre es un gusto hablar contigo, Ash" Contesto calmadamente Looker.
"Ya te dije que no necesito un compañero" Ya no gritaba pero en su voz se sentía su nivel de ira. "¿Por qué me asignaste uno?"
"Yo no lo asigné, es cosa de los altos cargos, por ello esta vez no puedo librarte de tu compañero" Explico Looker.
"Pues habla con ellos, yo no necesito y no quiero tener un compañero" Respondió de mala gana el pelinegro.
"Ya te dije que no puedo hacer nada por ti" Respondió Looker comenzando a perder la paciencia. "Como te dije en el mensaje debes estar en dos días en Ciudad Carmín para encontrarte con él, los demás detalles de la misión te los daré luego". Ash iba a protestar pero fue interrumpido.
"Te enviare los datos de tu compañero, asegúrate de revisarlos" Dijo Looker para luego cortar la llamada impidiendo que Ash siguiese con su protesta.
Ash bufo fastidiado, en el pasado Looker trato hasta cinco veces de asignarle un compañero y siempre logro que se retractara, sin embargo esta vez no parecía tener escapatoria.
"Por lo menos es en Kanto, tendré tiempo de ir a casa" Pensó el pelinegro antes de liberar a Charizard y emprender vuelo hacia Ciudad Luminalia.
De nuevo se encontraba ocupando un asiento de un avión, esta vez sería un tedioso vuelo de más de doce horas, en menos de veinticuatro horas habría tomado dos vuelos, recostó la cabeza tratando de descansar un poco, hace poco menos de treinta minutos el avión había despegado.
Al llegar al Aeropuerto de Ciudad Luminalia tuvo suerte de encontrar asientos disponibles en el vuelo de esa misma noche, aunque tuvo que esperar hasta la noche que este salía, aprovecho el tiempo y paso por el Centro Pokémon asegurándose del buen estado de sus Pokémon además de comer algo, algunos de sus viejos hábitos seguían latentes y su constante hambre era uno de ellos.
Volviendo al presente Ash se encontraba demasiado aburrido, en condiciones normales prefería viajar por mar pero dado el tiempo que puso Looker no tenía otra opción que viajar por aire, tomo una revista que se encontraba frente a él y comenzó a ojearla tratando de alejar su aburrimiento. Un título en la revista llamo su atención.
"Gran Final del Torneo de la Liga Sinnoh
El Torneo de la Liga Sinnoh de este año decidió a su campeón en un vibrante duelo entre dos entrenadores muy talentosos, nuestros finalistas Paul y Barry dieron todo de si al igual que sus respectivos equipos Pokémon, como resultado nos deleitaron con un gran espectáculo cuyo ganador fue Barry luego de una larga batalla seis contra seis que nunca tuvo un claro dominador".
"Así que se tomó revancha" Murmuro Ash para sí mismo recordando la ocasión en la que Paul derroto a Barry en el mismo torneo para luego ser derrotado por él.
Dejo la revista en el lugar de donde la había tomado, una sonrisa se formó en su rostro, de cualquier manera de haber participado el habría barrido con todos los competidores del torneo y no, no era presunción, en los últimos seis años sus Pokémon habían crecido junto a él.
La sonrisa se tornó en una expresión seria, él ya había dejado eso atrás, no tenía interés alguno en los torneos de liga o en cualquier cosa parecida, su objetivo era solo uno y estaba cerca de completarlo.
Luego de más de doce horas de vuelo estaba en Ciudad Carmín, la diferencia horaria entre las dos regiones provoco que llegara en horas de la madrugada, al salir del Aeropuerto se dirigió al Centro Pokémon, no tenía como costumbre reservar habitación en ningún hotel y dada la hora era su única opción.
Luego de llegar allí y pedirle una habitación a la muy cansada enfermera Joy se encontraba en la cama de la habitación, tomo su comunicador y reviso nuevamente el mensaje enviado por Looker, según decía allí su "compañero" llegaría a Ciudad Carmín el día siguiente en horas de la mañana, dejo el comunicador a un lado y cerró los ojos momentáneamente.
"¿Qué tienes pensado hacer ahora?"
"La verdad no lo sé, solo quería verte"
"¿Por qué no viajas con nosotros?"
Un ruido ensordecedor, todo en color blanco
Silencio total, todo en color negro
Una reunión de personas vestidas de negro
Se despertó gritando bastante alterado quedando sentado sobre la cama, su cuerpo cubierto por una capa de sudor, su respiración entrecortada. Trato de calmarse, analizo la habitación donde se encontraba mientras recuperaba el aliento.
"Solo fue un sueño" Murmuro al recordar donde se encontraba, era habitual tener sueños de este tipo, se dejó caer en la cama y quedo observando el techo de la habitación.
Buscó a tientas su comunicador, al encontrarlo observo la hora y se dio cuenta que era medio día, había dormido algo más de ocho horas, quizás había ignorado cuan cansado estaba realmente, encendió la televisión de la habitación y busco desinteresadamente algo interesante, al no encontrar nada se levantó de la cama y se dirigió al baño al poco tiempo se empezó a escuchar el sonido del agua golpeando contra el piso.
Luego de pasar la tarde en Ciudad Carmín sin realmente tener nada que hacer volvió a su habitación en el Centro Pokémon, se recostó en la cama para quedar mirando el techo de la habitación, tomo de mala gana su comunicador, lo había dejado en la habitación cuando salió a pasear por Ciudad Carmín.
Tenía un nuevo mensaje de Looker, al ver el contenido de este se detallaba la hora de llegada de su compañero, llegaría a las nueve de la mañana en un barco proveniente de Unova.
"El desgraciado puede viajar en barco y a mí me toca estar doce horas en un avión." Comento fastidiado, luego recordó lo que le dijo Looker y decidió revisar un poco la información sobre su compañero.
"Liam Wandell, vaya nombre más extraño" La información que le proporcionaban era realmente poca, salvo que era originario de Unova y de que termino el periodo de entrenamiento en dos años. Una sonrisa se formó en su rostro, su entrenamiento solo duro un año, la sonrisa desapareció al ver la fecha de ingreso, aquel sujeto era un novato, había terminado el entrenamiento hace menos de un mes.
"Es un año menor" Menciono al ver la edad, se le hizo curioso no ver datos sobre su anterior ocupación, ni registros sobre su equipo pokémon o competiciones en las que ha participado, examino la fotografía por un momento, tenía la piel blanca y una boina cubría su cabello, pero lo que le llamo la atención eran los ojos de aquel sujeto, sus ojos eran de color amarillo, ciertamente no parecían naturales.
La brisa marina golpeaba suavemente su rostro dándole una agradable sensación de frescura mientras veía pacientemente a las personas desembarcar de aquella nave proveniente de Unova.
Dado que Looker aún no le había asignado la misión tenía tiempo libre para ir a Pueblo Paleta, aunque no le gustaba la idea tendría que ir acompañado a casa, a la distancia vio como una figura algo pequeña vistiendo un abrigo azul que combinaba con una boina del mismo color empezaba a descender de la embarcación, se acercó calmadamente a la embarcación.
Al llegar junto a la persona de la boina, noto que esta no se había percatado de su presencia.
"¿Liam Wandell?" Pronuncio en un tono neutro, estando a pocos centímetros de aquel sujeto.
Al verse sorprendido dio un pequeño grito acompañado de un salto para terminar resbalándose y quedar sentado en el piso, para Ash aquello era ridículo aun así aprovecho que el sujeto estaba en el piso para examinarlo un poco.
Su complexión no era fuerte, para ser un hombre daba la apariencia de tener un cuerpo bastante delicado, sus brazos eran delgados en comparación a los del pelinegro, su cabello de color morado se ocultaba bajo la boina, Ash calculó que le sacaba por lo menos una cabeza en estatura.
"Detective…Ketchum" al reconocerlo el sujeto se levantó rápidamente del suelo.
"Es un placer conocerlo señor, mi nombre es Liam Wandell y a partir de hoy seré su compañero" Le extendió la mano, Ash sin meditarlo la tomo y la apretó.
"Que te quede claro que yo no quería ni necesitaba un compañero, solo me retrasaras" Dijo mientras soltaba el agarre sobre la mano de Liam. "Solo acepte porque Looker me obligó" Termino para darle la espalda y comenzar a alejarse de él, luego de unos cuantos pasos y sentir que su compañero no lo seguir se detuvo y volteo a mirarlo.
"¿Qué esperas?, ¿una invitación?" Pregunto Ash algo fastidiado dándole a entender que lo siguiera y luego reanudo su marcha seguido de Liam.
Luego de tomar prestado un auto proporcionado por la Policía Internacional se dirigieron hacia Pueblo Paleta, Ash conducía sin decir palabra alguna mientras Liam le observaba con algo de curiosidad.
"¿Tengo algo en la cara?, no has dejado de mirarme todo este tiempo" Pregunto Ash calmadamente sin quitar la mirada del camino.
"No…la cosa es que quería…" Se quedó callado después de todo no era el momento correcto así que decidió probar con otra pregunta. "¿Hacia dónde nos dirigimos?".
Ash suspiro pero decidió aprovechar esta ocasión. "Vamos hacia Pueblo Paleta, voy a visitar a mi familia." Decidió detener el auto en ese momento y cruzar su mirada con la de Liam.
"Necesito que hagas algo por mí"
"¡Claro, lo que necesite detective Ketchum!" Respondió emocionado el de ojos amarillos.
"Mientras estemos en Pueblo Paleta, no se te ocurra hablar de nuestro trabajo" Dijo antes de reiniciar la marcha hacia pueblo paleta, de seguir a ese ritmo llegarían entrada la noche.
"Claro, no hay problema".
Pasaron algo más de veinte minutos en silencio, Ash lo observaba sin que él se diese cuenta y decidió preguntar algo que le molestaba desde la noche anterior.
"¿Por qué tu registro de información esta tan incompleto?, nada sobre competencias, equipos pokémon, por no hablar de tus familiares". La pregunta sorprendió a Liam.
"Yo…lo siento, no quiero hablar de ello" Respondió en tono bajo mientras desviaba su mirada hacia la ventana, Ash decidió no insistir en ello, cada quien tendría su pasado oscuro.
"Realmente, es tan agradable como los rumores dicen" Comento Liam con sarcasmo causando una pequeña y casi imperceptible sonrisa en la cara del pelinegro.
Era una calmada noche en Pueblo Paleta, la tranquilidad del pueblo contrastaba con la de las ciudades, Ash y Liam bajaron del auto y se dirigieron a la entrada de la casa del primero, al poco tiempo de tocar el timbre una señora de cabello castaño entre el cual se veían unos pocos cabellos de color blanco los atendió.
"Hola mamá" Saludo el pelinegro esbozando una sonrisa, Liam se extrañó un poco ya que era la primera vez que lo veía sonreír.
"Bienvenido Hijo" Dijo emocionada la señora de cabello castaño para luego abrazarle cálidamente, Ash correspondió al abrazo dejando de lado aquella mascara que usaba usualmente, al terminar el abrazo la señora de cabello castaño fue consciente de su presencia.
"¿Y ella quién es?, ¿amiga tuya?" Pregunto Delia inocentemente.
"No es ella, es el" Aclaro Ash para luego seguir con la presentación. "Él es Liam Wandell, lo encontré perdido en el camino y decidí traerlo conmigo" Explico Ash para luego internarse en la casa.
"oh, lo siento, mucho gusto, soy Delia Ketchum, la mamá de Ash" Se presentó la señora. "Pero no te quedes ahí, adelante, sigue".
"Está bien, con su permiso" Liam entro tímidamente a la casa.
Al subir a su habitación lo encontró durmiendo, su mejor amigo, su primer Pokémon, aquel a quien dejo atrás para evitar perder de nuevo algo valioso para él.
"Pikachu, despierta" Pidió suavemente, el roedor despertó lentamente para encontrarse de frente el rostro de su entrenador, al reconocerlo el pequeño roedor se llenó de alegría y se lanzó hacia su entrenador.
"Lo siento amigo, yo también te he extrañado" Decía el pelinegro al tener a su amigo abrazado contra él.
Hace seis años Ash y Pikachu dejaron de viajar juntos, Ash pensó que algo como lo que le paso a Serena podría ocurrirle a Pikachu y prefirió dejarlo en casa no soportaría pasar por algo así de nuevo, algo a lo cual claramente el pequeño roedor se opuso pero al ver la determinación de su entrenador no le quedo más que aceptar y esperar pacientemente a que volviera.
Sin embargo para Ash existía otro motivo además de la seguridad de Pikachu, el siempre culpo a su debilidad por lo sucedido, de haber tenido más poder podría haber salvado a Serena y nada tendría que haber cambiado, por ello se hizo fuerte, entreno arduamente para no volver a sentirse impotente mientras alguien querido para el desaparece.
"Así que esta es su habitación" Comento interesado Liam sacándolo de sus pensamientos.
Pikachu al ver al joven de ojos amarillos salto de los brazos del joven Ketchum para dirigirse a los de este ultimo de manera muy amigable, esto sorprendió visiblemente al joven pelinegro.
"Hola Pikachu" Saludo Liam al pequeño roedor el cual le respondió alegre con su grito característico.
"Es extraño" Comento el pelinegro.
"¿Qué cosa?"
"Pikachu solo reacciona de esa manera con mis amigos" Dijo Ash acercándose a Liam y Pikachu. "Es muy extraño que sea tan amigable contigo".
"Si tú lo dices" Respondió nerviosamente Liam al tiempo que acariciaba la cabeza del roedor, de repente algo en una de las paredes de la habitación capto su atención.
"¿Son fotos de sus viajes?" Comento interesado mientras se acercaba a un cuadro donde se encontraban fotografías de Ash más joven con distintas personas en lo que parecían ser recuerdos de sus viajes pasados.
"Eso no es asunto tuyo" Respondió de mala gana el pelinegro saliendo de la habitación, Pikachu lo miro de manera extraña y pareció suspirar antes de saltar de los brazos de Liam para perseguir a su entrenador.
En la casa de la familia Ketchum tres personas cenaban en aparente calma, calma que fue interrumpida cuando la señora Ketchum interrumpió el silencio.
"Dime hijo, ¿Cuándo volverás a participar en alguna liga?" Pregunto Delia muy calmadamente.
"Aún no he terminado mi entrenamiento" Respondió rápidamente el pelinegro.
"Es solo que, llevas seis años entrenando y aun no se para que si no quieres participar en ninguna liga" Comento mientras Liam solo observaba interesado la situación.
"Bueno es que…" Ash se encontraba sin que decir, cada que visitaba su casa en Pueblo Paleta esta conversación se repetía, ni el mismo se explicaba como había sido capaz de ocultarle el asunto de su trabajo a su madre.
"Por cierto, ¿Cómo se encuentra Grace?" Delia cambio el tema para agradecimiento interno del azabache.
"¿Quién es Grace?" Pregunto Liam interesado.
"No es nadie y nunca dije que hubiese ido a Kalos" Respondió el pelinegro algo fastidiado.
"Todos los años vas en esa fecha" Delia le repuso calmadamente.
"Se encuentra bien" Soltó el pelinegro en un tono bajo.
"Scott vino hace poco, dijo que la oferta para ser un Cerebro de la Frontera sigue en pie"
"No estoy interesado"
"¿Cuánto tiempo te quedaras?"
"Mañana a medio día me iré"
Liam solo observaba la conversación entre madre e hijo calladamente, la señora Ketchum era un poco insistente y eso incomodaba al Detective Ketchum el cual se había esforzado por no contar nada acerca de su trabajo.
"Estoy cansado iré a dormir" Comento Ash levantándose de su lugar y dejando solos a Liam y Delia.
"Está bien, descansa, yo le mostrare el cuarto de invitados a Liam" Se despidió de su hijo para luego dirigir su mirada a Liam. "Bien, Liam, ¿Por qué no me cuentas más acerca de ti?" Propuso Delia con una expresión que asusto a Liam.
Cerró la puerta de su habitación quedándose a solas con Pikachu, el cual salto su cama y se preparó para dormir, a diferencia de cuando viajaba para participar en las ligas regionales sus visitas a Pueblo Paleta eran más frecuentes, aunque esto le traía algunos problemas.
A pesar de ser uno de los mejores agentes de la Policía Internacional el también ha recibido heridas durante sus misiones. Costillas, Brazos, Piernas por lo menos una vez había sufrido una fractura en estos dejándolo fuera de servicio temporalmente y sin otro remedio que volver a Pueblo Paleta para recuperarse.
Eso sin contar las demás lesiones que pudo haber sufrido en estos años, siempre que su madre le preguntaba él contestaba que se las hizo entrenando aunque él estaba seguro que Delia sabía que mentía, agradecía que no le cuestionara mucho acerca de ello.
Suspiro y luego se acercó a su cuadro de fotografías. Kanto, Johto, Hoenn, Sinnoh, Unova y Kalos siempre encontraba la manera de ponerse en peligro el mismo y a quienes lo acompañaban, era un milagro que nada trágico hubiese pasado antes de Kalos. Les dedico más atención a las mujeres en las fotografías.
"Misty, May, Dawn, Iris…" Susurro, si en lugar de Serena les hubiese pasado algo a alguna de ellas, ¿Cómo hubiese reaccionado?, ¿hubiese sido distinto?, quizás ellas no hubiesen dicho aquellas palabras con una sonrisa en el rostro a pesar de saber su destino.
Un ruido lo saco de sus pensamientos, supo de inmediato que era y tomo su comunicador, se permitió una pequeña y momentánea sonrisa, al menos tendría trabajo que hacer para no pensar en ello, dejo el comunicador en una mesa y se desvistió quedando solo en ropa interior, luego se acostó en su cama para quedar rápidamente dormido.
Continuara…
Acto III
Un baile hostil…
"Eres demasiado extraño"
La dama verde aparece…
