Capítulo 1:"Noticia"

Los años habían pasado velozmente para aquellos que alguna vez jugaron fútbol juntos, ya sea como amigos o como rivales, diez años habían sido como menos de una semana para ellos. Amores, desilusiones, despedidas; había ocurrido de todo en esos años, pero lo más importante era el hecho de que muchas parejas se habían motivado a declararse a las personas que más amaban en el mundo.

Miraba el paisaje más que aburrido, no sabía por qué se dirigían a la casa de sus ex compañeros de instituto si aquel día tenían planes para pasar la jornada juntos. Bufó resignado, no podía negar que hacía semanas que no sabía nada de la pareja navideña que tenía por amigos. El apodo de "navideña" se lo había designado él mismo por los colores de cabello de sus amigos: rojo y verde; cosa que él asimilaba directamente con la navidad.

-Ryuuji dijo que era importante-comentó un chico peliblanco de ojos claros mirando a su novio al oírlo bufar.

-Lo sé…es sólo que…-un leve rosa se posó en sus mejillas-Hoy quería estar todo el día en la cama, contigo.-comentó desviando aún más la vista hacia el paisaje de edificios. Su cabello era rojo y sus ojos ámbar.

-Jejeje, lo sé, tenía los mismos planes-corroboró con voz ronca y sensual.

-Pervertido-alegó siendo víctima de su propio comentario.

-Bueno, igual podemos quedarnos un rato y luego volver a "jugar"-aprovechó un semáforo en rojo para robarle un beso.

-Tonto-dijo sonrojado a más no poder.

El resto del trayecto se desarrolló entre besos y caricias fugaces por parte del joven de cabellos blancos. Le gustaban las reacciones que tenía su pelirrojo ante cada insinuación o acto, sus facciones cambiaban rápidamente, pasando desde el enojo hasta que un sonrojo más rojo que su cabello se apoderaba de sus mejillas. Adoraba cada fibra de su ser, y eso era algo que había admitido una vez que hizo a un lado su orgullo y se permitió ser querido y querer a ese alegre chico.

Llegaron a una gran casa blanca, con un hermoso jardín lleno de flores a ambos lados del sendero que llevaba hasta la entrada. El mayor estacionó el automóvil en el lugar de siempre y esperó que su pequeño bajara para hacerlo también. Dejó abierto, después de todo estaba en la casa de sus amigos. Tomó la mano de su pareja y entrelazó sus dedos, haciendo más íntimo el contacto.

-Fu-Fuusuke…-le miró sonrojado, pese a los años aún no lograba acostumbrarse al accionar de su amor de hielo.

-Vamos-susurró depositando un beso en su frente.

Sólo atinó a asentir, le encantaban las sensaciones que causaba el toque de su novio en su piel, cada caricia y beso eran siempre como el primero, siempre cargados de ese amor que se tenían ambos. Su corazón casi había estallado cuando el peliblanco le buscó para decirle lo que sentía por él después de aquel partido de reencuentro hace cinco años. Desde entonces que vivían bajo el mismo techo y compartían los buenos y malos momentos, sin separarse en ningún momento el uno del otro.

Tocaron a la puerta y segundos más tarde un joven de cabellos verdes y ojos negros abrió. Saludó emocionado y les invitó a pasar, les guió hasta la sala donde un joven pelirrojo leía el periódico.

-Hola-saludó el chico acercándose a los recién llegados.

-Hola, Grant-saludaron ambos al unísono.

-Tomen asiento-invitó el peliverde con una sonrisa.

-Gracias-dijo el menor de los novios.

-Ryuuji, ¿Cómo has estado?-preguntó el de cabellos albos con voz suave.

-Muy bien. Fuusuke, ¿me acompañas a la cocina?-preguntó con una sonrisa.

-Claro-contestó con una sonrisa se medio lado. Con sus amigos más cercanos podía demostrar emociones libremente, para el resto era alguien frío y serio.

La mañana pasó rápida, entre bromas y comentarios, los cuatro chicos se pusieron al corriente con todo lo que no habían hablado dentro de esas semanas. Llegó así la hora del almuerzo, mientras ambos pelirrojos alistaban la mesa, los otros daban los toques finales a la comida. Los platillos fueron servidos y todos tomaron asiento en una mesa circular.

La hora de la verdad había llegado, era hora de dar aquella noticia para la que llamaron a sus amigos.

-Bueno, con Ryu-chan los llamamos por algo muy importante que queríamos que ustedes supieran-comenzó con voz tranquila el pelirrojo de ojos esmeralda.

-Sí…-secundó el nombrado con un pequeño rubor en sus mejillas-Hiro-chan y yo…

-Seremos padres-finalizó con una gran sonrisa. En su mirada se reflejaba el entusiasmo y la alegría que le causaba el decir aquello.

-Me alegro mucho por ustedes-comentó con una enorme sonrisa y entusiasmo el de ojos claros, una extraña expresión en él, pero era lo que en verdad sentía.

-Eso es genial-afirmó el pelirrojo de ojos ambarinos-Es algo fantástico.

-¿Y cómo lo supieron?-interrogó curioso Fuusuke.

-Pues…-las mejillas de Ryuuji se sonrojaron un poco más, por lo que su novio tomó la palabra.

-Bueno, Ryu comenzó a sentirse mal hace algún tiempo, y no sabíamos por qué era, por lo que decidimos ir a ver a Osamu, después de todo es el único doctor en el que confía Mido, así que él hizo los estudios correspondientes y dictaminó el diagnostico-explicó tranquilamente sin que la sonrisa abandonara sus labios.

-Pero… ¿Cómo es eso posible?-intervino Haruya-Es decir, después de todo Ryuuji es hombre.

-¿Cómo que después de todo?-reclamó el susodicho a punto de golpearle.

-Verán, según las investigaciones de Dessarm es debido a la radiación del meteorito-comenzó abrazando a su novio para que no cometiera un homicidio ahí mismo-Dijo algo así como que la radiación del meteorito desarrollaba a fondo las cualidades de uke de algunos que se veían bajo su influencia.

-Woh-soltó asombrado el ex capitán de Prominence-Eso es algo realmente inesperado. ¿Y cuántos meses tienes?

-Dos-contestó Ryuuji ya más calmado.

-Y Mido no es el único-continuó Hiroto-a Zel le pasó lo mismo.

-Seeh bueno, se veía que algo así le pasaría-comentó el pelirrojo menor con una sonrisa traviesa.

La tarde transcurrió tranquila en aquella casa, todos felices comentando el cómo sería la llegada a la familia del pequeño o pequeña que estaba esperando el ex capitán de Gemini Storm. Cada quien decía lo que le enseñaría y entre risas pasó la hora, hasta que el de ojos negros prefirió comenzar a preparar la cena.

-Bueno, nosotros queríamos pedirles algo-interrumpió el de ojos esmeralda esperando que su pareja saliera de la cocina.

-¿Ah, sí? ¿Y qué es?-quiso saber el menor.

-Queremos que sean los padrinos de nuestro retoño-anunció Midorikawa llegando hasta ellos y sentándose en las piernas de su novio.

Ambos chicos se miraron con duda, pero bastó una sonrisa del ex capitán de Diamond Dust para que ambos asintieran más que felices.

-Cuenten con nosotros-afirmó el ojiámbar con una sonrisa en el rostro.

-Nos encantaría-secundó el mayor.


Bueno, aquí les dejo el cap uno

no tardé tanto porque estaba desocupada xD

espero les guste, porque personalmente encuentro que no quedó como quería.

le agradezco a Nekita Nya, Gana Hibiki, LauriiiSaku97 y Sarah Casquel por sus reviews

la respuesta a la que la mayoría me dijo es fácil, Haru es la madre porque es el uke con cualidades de uke.

La verdad es que siempre he dicho que Haruya es el uke por los doujinshis que he pillado por ahí, siempre es el uke.

Bueno, espero comentarios, golpes, críticas, reclamos, quejas, etc

dejen reviews.