La Bruja del 71

Capitulo Uno

Doña Clotilde era una mujer mayor de edad; antigua vecina de Don Ramon cuando vivía en la vecindad, siempre fue amable con él y con su hija, en ocasiones la cuidaba cuando Ramon salía a trabajar por las noches. Siempre recordaba a la anciana que vivía sola con sus perros Lucifer y Satanas, y como los niños del vecindario la llamaban bruja debido a sus excentricidades.

Clotilde para ese entonces tenía 67 años de edad y vivía de su pensión, no tenía enemigos y vivía bastante tranquila sin mucha incomodidad ya que tenía todas las amenidades cerca de su residencia. No se sabía si tenía hijos o si en algún momento estuvo casada, realmente nunca hablaba mucho de su pasado más que en alguna otra ocasión mencionaba cuando vivía en Zaragoza, España.

En su pequeño apartamento no había fotos ni recuerdos de su vida; tenía un par de fotos con algunos de los chicos de la vecindad como Federico y Roberto, ahí entre todo el polvo había una foto de la Chilindrina sonriéndole a la cámara. Ramon siempre pensó que ella nunca tuvo el deseo de tener hijos, y que en algún punto salió huyendo de alguien en España y llego a México buscando refugio.

Para el año 85, la venerable mujer recibió una llamada de su querido Ramoncito, tenía un par de años que no lo veía y eso realmente le alegro el día. Quería que su apartamento se viera lo más presentable y ofrecer un par de bocadillos, en ese momento se le ocurrió ir al restaurante de Florinda y comprar algo para almorzar, no quería nada complicado, pero quería ver a su querido Ro-Ro y hacerlo sentir como lo hizo sentir en aquellos días.

Habían pasado tres años desde la muerte del Señor Barriga, y una parte de Ramon se sentía vacía, quería retroceder en el tiempo en ese punto en el que era feliz con su vida, con lo poco que tenía y con su querida hija. Sabía que no podía recuperar esos momentos, pero hacer lo correcto y seguir adelante, porque no valía la pena lamentarse. Aunque todo lo que quería era ver la Chilindrina, pero no sabía si la volvería a ver.

Habían pasado más de cinco años desde la última vez que había estado en la vecindad, la pequeña calle seguía igual, y los recuerdos seguían dolorosos. Parecía que el tiempo estaba estancando, aun podía ver a los niños jugando; el barril del Chavo seguía en la misma posición, aunque cuando se acercó se dio cuenta que era usado más como basurero que como escondite. El apartamento de la escalera estaba ocupado por una familia y donde él solía vivir, estaba una madre soltera que vivía con sus dos hijas.

Cuando tocó la puerta de Clotilde esta lo recibió con una sonrisa, él le dio un abrazo y esta lo invitó a pasar. El apartamento no había cambiado, seguía teniendo esas pequeñas escaleras que creaban un desnivel y le daba una impresión de sótano al pequeño apartamento. Siempre se ponía a pensar en donde los niños inventaron que era una bruja, no sabía con exactitud, pero tenía la seguridad que era por los inciensos.

"Ro-Ro, gracias por venir"

"No hay de que, le doy gracias por darme un momento de su tiempo"

Doña Clotilde se sonrojo, le pidió que se sentara por un momento, ya que iba a ir por un tacita de café, Don Ramon la interrumpió y le dijo en tono burlón que no eran Doña Florida o el Profesor Girafales. A ella le causo gracia y le dijo que ya venía. El apartamento de la señora no había cambiado mucho, estaba lleno de estatuillas y unas pinturas de antaño, había varios estantes de libros, de los cuales algunos le llamaron la atención porque trataban de Satanismo Levayan y astronomía.

"Clotilde" le dijo en ese tono áspero debido al abuso que tenía a los cigarrillos con mentol.

"Ramoncito, por favor no tenga pena, le daré toda la información que se, no es mucho"

"Cuénteme, ¿cuál fue su primera impresión cuando vio a Zenón muerto en su puerta?"

"Felicidad, ese viejo verde al fin tuvo lo que se merecía"

"Espérese un momentico, repítame"

"Por una cantidad de años estuvo extorsionando a Doña Florinda, la muy zorra no es que me importe, pero ninguna mujer debe irrespetarse; no solo eso, le hacía pagar a Gloria con favores sexuales, por eso fue que esa se fue con su sobrina a las pocas semanas. Él nunca me tocó, no le gustaba la piel arrugada"

Don Ramon estaba en blanco, no sabía que responderle, solo dejo que continuara hablando antes de interrumpirla.

"Ro-Ro, todas nos alegramos cuando ese panzón termino muerto, fue una pesadilla por años"

"Pero, ¿Por qué no me di cuenta de esto?"

"Usted pasaba por fuera trabajando. Lo más doloroso era que el abusó de la Chilindrina por años, por eso nunca le cobraba la renta, o nunca se la cobraba de un todo. Ro-Ro entiendes, fue más un favor lo que ese viejo hizo al morirse que lo que hizo en vida"