Todos los personajes no me pertenecen, todo es obra y propiedad de Sega.
ADVERTENCIA: A pesar de no ser Lemon, el capítulo muestra contenido para adultos (y no tan adultos, pero bueno... XD).
{CAPÍTULO 1}
... Este tiempo ...
Hacía un largo tiempo desde que los dos erizos habían emprendido su viaje por la carretera. Sentado en el lado del copiloto estaba Shadow the Hedgehog, manteniendo su vista fija en el paisaje detrás de la ventanilla. A los alrededores, además de algunas montañas llenas de maleza y soca bones de diferentes tamaños, se podían llegar a distinguir los restos de lo que una vez fueron gasolineras, áreas de descanso e incluso algunas partes que faltaban dentro de la carretera. El erizo azabache miraba pasivo los desperdicios que quedaban de lo que una vez fue una carretera nacional. Mientras tanto a su lado, Sonic the Hedgehog conducía el coche, mirando hacia todos lados, mientras intentaba mantener el rumbo correcto, buscando lo que tanto anhelaba. Él sabía perfectamente que podía ir "como loco" a la hora de conducir, pues casi nadie por los tiempos que corrían tenía un vehículo para desplazarse, y si lo tenía no solían salir por miedo. No quería hacerlo, no por ahora... Sabía que si lo hacía corrían el riesgo de llamar mucho la atención... Y no quería ser perseguido por trescientos soldados del imperio de Mephiles mientras a su derecha tenía a su compañero recriminándole por hacer el imbécil. Pero... Las ganas lo mataban. Quería sentirse libre, otra vez, ir a toda velocidad por cualquier lugar. Sin miedo a ser encontrado. El erizo azul seguía buscando alguna luz que marcará su "final de trayecto" dentro de esa negra noche. Cuando habían empezado el viaje esa tarde no se habían imaginado que les costaría tanto encontrar algún área de servicio. Aunque fuera del mismo Imperio, estaban seguros de que hubieran hecho una parada... Ambos empezaban a perder la paciencia en su búsqueda, Sonic se dejó caer en su asiento, cansado de buscar algo que no aparecía. Estaba a punto de parar en seco e intercambiar posiciones con su compañero, cuando de repente... "¡Bingo!" Con una oleada de felicidad el erizo vocalizó ese pensamiento, haciendo que Shadow lo mirara interrogante. A pesar de su constante mirada, ni siquiera le devolvió la mirada siguiendo embelesado con su descubrimiento. Intentando responderse solo, él siguió la mirada del ojiverde. "Bingo" afirmó a la vez que se volvía a recargar en el respaldo del copiloto.
Pov Shadow
-Estamos a punto de llegar, Shads.
-¿Cuántas veces te he dicho que no me llames así?- Le dije acompañando la frase con un suspiro.
-Unas dos mil... Tal vez veinte mil. ¡Échale cuentas! Desde que nos conocimos... Ya he perdido la cuenta.
Desde que nos conocimos... Cuándo nos conocimos el mundo aún era un sitio agradable en el que estar. Cuando nos conocimos...
FLASHBACK
-Y tú, ¿cómo te llamas?- Un pequeño erizo azabache con franjas rojas le preguntó a el compañero que estaba sentado a su lado, terminando de pintar un muñeco, que era el símbolo de su clase.
-¡Sonic!- Le respondió de forma eufórica el erizo azulado, quien se había levantado haciendo una presentación para recalcar su nombre.- Y dime...- Dijo mientras se volvía a sentar- ¿Cuál es tu nombre?
-Shadow.
Después de esa pequeña, pero directa, conversación cada uno siguió con su dibujo. Hasta que otro niño apareció, dejando una pequeña silla de color verde alrededor de la mesa circular en la que estaban hasta ahora ellos tres.
-¿Puedo sentarme con vosotros?- Les preguntó un pequeño zorro delgaducho de pelaje anaranjado. Los dos niños asintieron en respuesta. Ahora todos seguían pintando su símbolo mientras solo se escuchaba el sonido de su profesora hablando con la directora del centro. ¡Pero a la pandilla se le uniría un nuevo chico! El último era un niño de muy baja estatura comparada con la de sus compañeros, era un erizo albino de ojos dorados, el cual llegó con una silla del mismo color que la de Sonic, azul, y se sentó con ellos en la pequeña mesa.
FIN DEL FLASHBACK
Que curioso que pueda recordar aquello... Aunque bueno, supongo que el hecho de conocer a un chico como el atolondrado erizo azul que tengo por compañero servicial, no es fácil de olvidar.
-¡Llegamos!- A la hora de responder me limité a asentir.
Bajamos del coche, agarrando Sonic, la mochila en la que estaban todo lo importante, y seguimos andando sobre la tierra mojada hasta llegar a la entrada del...
-Sonic...
-Dime.
-¿Qué es esto?
-¿Qué? Acaso no lo ves.
-¡Claro que lo veo, pedazo de idiota! A lo que me refiero es que, ¿qué hacemos aquí?
-Creo que es muy obvio.
Definitivamente tengo de única compañía a el erizo más bobalicón de este mundo. Pensaba que había encontrado un área de servicio, un hotel... Algo a lo que poder darle uso esta noche. Pero no, él prefiere fijarse en un prostíbulo.
-Si estas pensando en "eso", adelante... Yo te espero en el coche.
-¿¡Qué!? No, no, no, no, no...- Antes de poder darme la vuelta, se posicionó delante mía agarrándome de los hombros impidiéndome que siguiera.- Escúchame bien amigo. Hoy, aquí y ahora. Tú y yo entraremos ahí.
-¿Qué ocurre? Te da vergüenza ir solito.- Dije intentando hacerle rabiar.
- ¡Ja! Parece mentira que todavía creas que esos trucos de niño pequeño funcionan conmigo... Pero para tu información no me da vergüenza ir solo.- De eso estoy seguro, tú a la vergüenza no la has conocido...- Pero como te he dicho, ahora mismo vamos a entrar ahí. Y te daré una razón, la cual será más que suficiente.
-Sorpréndeme.
-Bien... Shadow the Hedgehog te recuerdo que llevamos más de un año y medio a dos velas.- ¡Dios mío! Llevo con este hombre toda una vida, literalmente, y nunca le había visto con tantas ganas de... De... ¿Desfogarse? Supongo que en cierta parte tenía razón. Sí, habían pasado muchos meses desde la última vez, pero... ¿Acaso importaba? Para él sí.
-¿Esa es tu gran razón para convencerme?
-¿Te parece poco?
Sinceramente, estaba muy cansado como para seguir escuchando millones de razones para poder entrar dentro del lugar. Y sabía que no pararía hasta intentar convencerme de que era NECESARIO y VITAL estar dentro, así que con falta de ganas le dije que entraría con él y esperaría a que terminara su faena. A lo que por supuesto respondió con un comentario sarcástico: "Ya verás como al final de esta noche ambos salimos siendo, de nuevo, hombres."
-¡Venga! ¿A qué estamos esperando?- Renegó Sonic queriendo entrar desesperadamente.
-Primero, ¿puedes tranquilizarte? Nadie puede saber quienes somos. Hay que hacer lo de siempre.
Él asintió e hizo lo que solíamos hacer para "pasar desapercibidos". Los dos teníamos en el cuello un pañuelo, así que simplemente nos dignábamos a subirlo un poco, lo suficiente como para tapar media cara. A primera vista parece que es una tontería, pero funcionaba a la perfección.
-No sé como esto puede funcionar...- Susurró mi compañero, mientras se reía en silencio.
-Dejémoslo en que nadie entendería por que dos protectores se querrían esconder.
Entramos a la vez por la puerta principal, en la misma recepción se encontraba una coneja, bastante adulta, la cuál vestía muy formal, con un vestido rojo larguísimo acompañado de una boa. La señora nos recibió a ambos con una sonrisa, acercándose guiándonos hasta el final de la que se suponía era la recepción.
-Como pueden ver, a pesar de todo el desastre que se ha originado en estos últimos años, nosotras seguimos en pie.- La coneja seguía guiándonos hasta llegar a la última puerta pospuesta del "Gran Salón". Al llegar se giró hacía nosotros, haciendo una última pregunta antes de pasar.- Normalmente por aquí solo se acercan soldados de Lord Mephiles. Ustedes no tienen pinta de serlo, ¿o me equivoco?
-No... No señora, no somos parte del ejercito.-Contestó de forma muy directa Sonic.
-Entiendo... ¡Púes bien! No les molesto más, ¡disfruten de la noche! Y se les interesa alguna chica... Solo díganmelo.
La mujer abrió la puerta y tal como lo hizo, salió corriendo en dirección a la entrada llamando a alguien. Eso fue lo único que se escucho antes de que entráramos allí.
2 HORAS DESPUÉS
Se podría decir que, una hora es lo que le hacía falta a Sonic para emborracharse, un cuarto de hora para "enamorarse" y tres minutos para buscar la mochila agarrarla y salir disparado a buscar a la Madame, para terminar su faena.
En cambio a mi, a estas alturas, me hacían falta tres horas para emborracharme, años para "enamorarme" y sin necesidad de ir a buscar a nadie, para terminar la faena.
Pero, no siempre fue así... Hace años era MUCHO más sencillo. Media hora para emborracharme, segundos para "enamorarme" y por mi mismo terminar la faena.
Bueno... Realmente he tenido diferentes etapas, así que, no podría decir que siempre a sido el mismo ritmo. Lo que si puedo afirmar con mucha seguridad esque a una chica no le costó años enamorarme, pero a mi tampoco me costó mucho tiempo fallarle... Fue hac...
-¡CABALLEROS!- Esa voz me sacó, repentinamente, de mis pensamientos. Haciéndome prestarle atención.- Les agradecemos a todos los que hallan aguantado hasta esta hora, solo para poder deleitarse con nuestra mejor sorpresa. Después de horas y horas en las que una gran variedad de chicas han bailado en este escenario, finalmente llega el más esperado momento de la noche. El último baile... Como siempre nuestra querida estrella final hará su función. Y como siempre, ella será la que dará la sorpresa final.- ¿Sorpresa final? ¿Qué clase de estriptis es este?- ¡DISFRUTEN!
Veamos que tal está la gran estrella final...
Los focos se apagaron y cuando volvieron a encenderse, se enfocaron en la forma femenina que estaba en el centro del escenario de espaldas. Era una eriza de pelaje rosado, tez pálida, no muy alta y algo delgada, pero sus curvas daban forma a ese cuerpo escultural, su pelo caía hacia atrás mezclado entre liso y ondulado, llegándole hasta un poco después de los hombros. Llevaba un sujetador negro de encaje y unas bragas a conjunto, acompañados finalmente de unos tacones de aguja negros. Al darse la vuelta vi su rostro, pestañas largas que adornaban sus ojos, verdes oscuros, una pequeña nariz con forma de botón y labios recubiertos de pintalabios mate.
Una música empezó a sonar, mientras ella bailaba al son de esta, paseando por todo el pasillo a la vista de cientos de hombres. Si no se estaba paseando por el escenario estaba balanceándose por la barra de acero colocada en el medio.
Una vez paró la música, los focos se apagaron y los más cercanos a el escenario empezaron a aplaudir descontrolados o a silbarle. Mientras yo... Yo seguía embelesado en la nada pensando en ella y en nadie más que ella... ¡DIOS!
Estaba en la misma posición desde que había empezado el espectáculo, con las piernas medio abiertas y con la mano en la barra sosteniendo el tercer baso de cerveza. Cuando sentí en la oscuridad un peso extra en mi pierna derecha... Las luces siguieron apagadas.
Sentí como alguien se inclinaba hacia mi, apoyando su mano en mi nuca.
-Sabes... Te llevo mirando desde que empecé. ¿A qué viene eso del pañuelo?- ¿Era ella? ¡Claro! ¿Quién si no? De un momento a otro, sin darme cuenta, empezó a bajarme la pañoleta. Acción que hizo que me tensara en respuesta, supe que ella lo había notado cuando dijo.-Shhh, no diré nada. Tampoco te voy a ver. Solo quería...- Antes de seguir con su oratoria me beso. Yo... Esa dulzura... Ese sabor... Yo...
FLASHBACK
Era 13 de diciembre. Todos salían de su semestre de catequesis dispuestos a empezar las vacaciones de navidad, se suponía que todas las aulas de el colegio ya habían sido abandonadas por los alumnos pero... Escondidos detrás de dos mesas tumbadas estaban dos niños.
-¿Qué quieres?- Dijo riéndose una pequeña niña de siete años.
-Quiero darte tu regalo de cumpleaños.- Dijo el azabache acercándose a ella.
-Pe...Pero, todavía quedan unos días...
-Quiero que mi regalo sea con antelación y el primero.
Ella se limitó a sonreír y dejar que le diera su regalo.
Poco a poco el niño se fue acercando y la beso, él le dio el que fue el primer beso, en la vida de ambos.
FIN DEL FLASHBACK
Conque esto es un Déjà Vu... Que sensación más... más relajante. No quería que ese momento se acabara nunca, es como si por un momento pudiera volver a esa época en la que no existían tantas fronteras. Quería volver a sentirme un niño. Pero por desgracia ella paró, volvió a inclinarse y me susurró: "Esta noche tú eres mi sorpresa final. Si aceptas solo tienes que ir a la tercera y última planta, y yo te estaré esperando." Dicho esto, dejo en mi mano libre un objeto, antes de que su peso fuera inexistente y mi pañuelo volviera a su sitio.
Las luces volvieron y todo volvió a ser como antes de que apareciera ella.
Al ver mi mano supe el objeto que me había dejado... Una llave.
CONTINUARÁ...
NOTA FINAL:
Sinceramente, no pensaba que en este mismo día haría el primer capítulo. Pero me han venido tantas ideas que sabía que si no las sacaba ahora mañana sería demasiado tarde. Tengo millones de ideas para los próximos capítulos, y los "bocetos" (por llamarlos de alguna forma) de los siguiente capítulos están listos.
No estaba segura de empezar este proyecto, ¡y mucho menos con tres historias más a la espalda! ¡Pero! En mi defensa he de decir que esta historia la tenía escondida mucho tiempo como para no sacarla (POR FIN) a a luz.
Como curiosidades más relevantes de este Fanfic, tengo que decir que inicialmente no iban a protagonizarlo personajes de Sonic, pero dando muchísimas vueltas a quien encajaría mejor decidí que, sin lugar a dudas, esta franquicia de personajes era la más adecuada. Otra cosa que no es fiel a la idea original esque las esmeraldas del caos no iban a ser la fuente de poder de los "protectores" sino que iban a ser una perlas. ¡Si, si! ¡Unas perlas! También a variado el principio, el original empezaba con Shadow narrando, pero me he decantado más por este. Muchas escenas se han alargado y el resultado final ha sido este.
Personalmente, me ha encantado como ha quedado y no puedo esperar para hacer el segundo capítulo. Pero... ¡Aquí en España son ya las 2:10 de la madrugada y yo tengo sueño!
Así que sin más que decir excepto:
¡Muchísimas gracias por llegar hasta aquí!
¡Hasta la próxima! Muaaaaaaaaaaaaaaaaaks :3
