Bueno bueno...nos encontramos después del algún tiempo, xD...hace ya cuatro meses que subí el capitulo de esta historia y que hoy les traigo la continuación, cortita, pero prometo que la siguiente lo compensara, les cuento rápidamente, hace ya cuatro meses me mude de ciudad, cambie de trabajo y entonces me toco mudarme, dejando mi computador obviamente con la historia en casita, me encanto recibir todos sus comentarios en este tiempo acerca de la historia y me moría por continuarla, pero ya tenia el capitulo 2 empezado y no quería rehacerlo borrando la idea original, hace dos semanas pude ir a visitar mi antigua casa y pues por consiguiente al regresarme me traje conmigo la continuación ya empezada, pero por una cosa o por otra de que llegaba muerta del trabajo y así no le había dedicado tiempo, hasta hoy que recibí un PM de Aly G quien no solo me había dejado review con su usurario y luego como usuario invitado, sino que ahora se tomaba la molestia de preguntarme por la continuación por mensaje, y me mato, me mato que hubiera alguien a quien le hubiera gustado tanto mi historia y que estuviera al pendiente, dirán que era exageración pero bueno, le prometí que mañana cuando despertara encontraría la continuación publicada por eso a pesar de ser las 3:35 de la madrugada y de que en 2 horas me estoy yendo para el trabajo ya, aquí les traigo esta pequeña continuación y como les dije, les prometo que en la siguiente compensare
Notas rapidas
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Quien ya haya leido antes mis historias sabe que acostumbro agradecer uno por uno los comentarios pero por esta ocasion lo omitire porque la verdad es que caigo de sueño xD, sin embargo si me tomo el tiempo para decirles que me encantaron todos y cada unos de sus reviews y que les agradezco infinitamente el tiempo que se tomaron para dejarme saber sus opiniones que siempre me hace muy feliz recibir y que igualmente espero recibirlas ante esta actualizacion.
Una nueva debido a que recientemente me entere que hay varias plataformas que se robaron por completo los contenidos de fanfiction
Esta historia está protegida por derechos de autor, se prohíbe su publicación o edición para cualquier uso o con cualquier fin sin la autorización de la autora que soy yo y solo deberá ser compartida a través del link de la página oficial de fanfiction . net
Espero sinceramente que les guste el capitulo y espero contar enserio con sus comentarios que ya saben que se aceptan comentarios, sugerencias, criticas constructivas, etc.
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Capítulo 2.- Tus ojos, tus labios y tu piel
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Con el estómago clamando por alimento y tanteando con la mano en la pared en busca del interruptor de luz, así entro a su departamento la recién ingresada al mundo laboral Korra, el agotamiento mental era un poco mayor al físico, y eso que había pasado las últimas dos horas entrenando arduamente en el gimnasio al que acostumbrada acudir al menos cuatro veces a la semana, un habito que adquirió apenas en el primer año de vivir en Ciudad Republica, así como ir a correr todas las mañanas apenas al despertar, además de participar activamente en un club de artes marciales mixtas durante los últimos tres años, la adrenalina que sentía al estar en el octágono se había vuelto una especie de adicción para la joven que, a pesar de sus apenas 22 años, ya había podido crearse una reputación por sus múltiples victorias y escasas, casi nulas, derrotas.
Pero en ese momento ya no quería pensar en nada más, ni siquiera en el combate que tenía programado la siguiente semana y que apenas esa mañana esperaba ilusionada, no, en esos momentos lo único que la ojiazul quería, era tumbarse en su cama y cerrar los ojos para dormir, ni siquiera el hambre que sentía le pudo impedir dirigirse directamente a su habitación para dejarse caer sobre su, en ese momento muy cómoda y antojable cama.
Tantos nuevos nombres que tenía que recordar, pertenecientes a sus nuevos compañeros de trabajo, personal con el que colaboraría directa e indirectamente en Industrias Futuro y con el que fue presentada ese mismo día. Gente muy amable en su mayoría, y aunque ella era sociable por naturaleza, finalmente se alegró de que llegara la hora de la comida donde nuevamente compartió mesa con su amigo Bolin, para posteriormente pasar las siguientes tres horas en su nueva oficina afinando detalles acerca del plan de trabajo, así como examinando las regulaciones a las que tendrían que adecuarse para desarrollar los nuevos métodos de seguridad de los vehículos. Es decir, solo con eso no hubiera bastado para agotar su mente, estaba en el ambiente que había soñado trabajar, para la empresa que quería, con su amigo a su lado y se sentía animada y con muchas ideas novedosas para producir.
El único problema era que durante todo el día no podía sacarse de la cabeza ese momento tan "curioso" que había vivido esa misma mañana.
La morena se estiro lo más posible ya bajo las sabanas y después de tallarse la cara con la mano en claro signo de frustración, lanzo un suspiro y perdiendo la mirada en las líneas del techo comenzó a recordar.
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Flashback
-Soy algo torpe así que estoy acostumbrada a las caídas, esto pasa más de lo que cree- continuo la ojiazul sonriendo afectada, ante la mirada aturdida de su jefa, quien sin dar ninguna explicación tomo el rostro de la morena con ambas manos y recortando la distancia entre ellas unió sus labios en un beso, al tiempo que Korra abría los ojos como platos y las puertas del elevador se cerraban.
Sintió que se congelaba su cuerpo ante el beso, o al menos así le parecía, ya que por más que su cerebro trataba de dar la orden, ni un solo musculo se movía de su lugar, trato en vano de hilar un pensamiento detrás del otro buscándole sentido o alguna lógica ante el contacto de los labios color carmín de nada más y nada menos que Asami Sato CEO de Industrias Futuro, su jefa…y sus labios cálidos que con firmeza tomaban los suyos propios, su jefa que la sujetaba suavemente del rostro con sus manos, rostro que aun reflejaba total desconcierto, su jefa que comenzó a deslizar su lengua sobre el labio inferior de la morena como pidiendo permiso para profundizar el beso, su jefa que…su jefa…besando…SU JEFA LA ESTABA BESANDO!
Como un resorte se levantó apenas su cerebro reacciono ante la situación y como resorte se impulsó hacia la pared del ascensor mirando con expresión de incredulidad a su jefa que solo por un instante le pareció confundida, claro eso solo por un instante, porque inmediatamente pareció recompuesta y con intención de acercarse nuevamente a ella.
Apenas había dado medio paso hacia la morena que seguía recargada contra la pared cuando las puertas del ascensor volvieron a abrirse.
-¡Haruka!...-dijo casi en un grito la morena
-Vaya señorita Shimizu, que pronto nos volvimos a encontrar- respondió una voz alegre que ingresaba en el ascensor- ¿Venias al primer piso?
-Eh…-la morena abrió la boca para responder pero no logro formar respuesta alguna
-¿No bajas?- la cuestiono apunto de oprimir el número 6 en los botones del elevador
-Eh…
Si hubiera un premio a la elocuencia la morena sabía perfectamente que ella jamás lo ganaría, se sentía como tonta incapaz de responder las preguntas, las sencillísimas preguntas que le hacia esa mujer que había sido tan amable con ella en la mañana.
-No te pongas nerviosa, si me extrañabas y ya no resistías las ganas por ir a visitarme no tienes por qué avergonzarte- añadió con un guiño coqueto la encargada de recursos humanos poniendo más nerviosa a Korra de lo que ya estaba y oprimiendo el botón antes de acercársele
-No…no es eso…
-Vamos Korra, no te avergüences, yo también te extrañe un poco lo admito- agrego sonriendo y cruzando su brazo izquierdo con el derecho de Korra- Voy a por mi segundo café del día, que los lunes siempre batallo un poquitín más de lo normal para poder ser funcional, ¿te apetece uno?
-¿Te llamas Korra?- interrumpió sin intención y sin darse cuenta la CEO que observaba en silencio la interacción de ambas mujeres frente a ella con un ligero toque de molestia y que se sorprendió al escuchar el nombre de la morena.
-Buenos días señorita Sato, no me había dado cuenta que usted también venia en el ascensor- le sonrió Haruka amablemente -¿No le habían presentado a su nueva encargada del DESEA? la ingeniera Shimizu Korra fue contratada esta misma mañana- agrego aun sin soltar el brazo de la ojiazul, detalle que no pasó inadvertido por Asami quien les dedico a ambas una mirada suspicaz.
-No había tenido el honor- respondió Asami extendiendo su brazo para darle la mano a Korra quien aún parecía abrumada por la situación y en modo automático le devolvió el saludo
-Bueno Korra, llegamos- anuncio Haruka al tiempo que las puertas se abrían nuevamente mientras el 6 parpadeaba en pantalla del ascensor
-¡EH!...-exclamo Korra al notar como había pasado de su piso hacia abajo y ahora iba para arriba nuevamente
-¿Aun no te explican los pisos Korra?, si quieres después del café te llevo personalmente a recorrer el edificio para que te adecues- respondió sonriente
Pero ni tiempo le dio a terminar cuando noto que la ojiverde pasaba enseguida de ella para salir del elevador no sin antes oprimir el 13 en la pared.
-Que sus compañeros le den un mapa señorita Shimizu- le dijo con altanería justo antes de que se cerraran las puertas dejándola sola rumbo a su piso.
Fin del Flashback
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-tsk…-chasqueo los labios la morena con frustración mientras daba vueltas por su cama, quería dormir, lo necesitaba, pero el recuerdo de la actitud de su nueva jefa la tenía demasiado confundida impidiéndole apagar su cabeza.
Primero seria y despectiva, luego ese beso inesperado y del cual no recibió explicación alguna, luego grosera nuevamente.
Cerro los ojos tratando de desconectarse para poder descansar pero inmediatamente fue asaltada por la imagen de la ojiverde…tan imponente, tan elegante, ese gesto de soberbia con el que la había mirado, preocupado cuando la ayudo a levantarse, confundido después de besarla y altanero al salir del ascensor.
Su perfil proyectándose una y otra vez dentro de su cabeza, su cabello negro ébano, su piel blanca como porcelana, sus labios perfectamente cubiertos por carmín y sus ojos, sus bellísimos ojos esmeralda.
Inconscientemente se tocó los labios sonriendo.
Sus labios carmín y sus ojos verdes. Y con ese último pensamiento se rindió por fin al sueño.
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Por otra parte y a pesar de que el reloj marcaba ya casi las 9 de la noche, Asami aún se encontraba en su oficina, sentada frente a un legajo de documentos que a pesar de haber releído ya en tres ocasiones no lograba comprender del todo.
Giro en su silla hacia la ventana sin poder concentrarse.
Se tocó los labios e inmediatamente el recuerdo de esa mañana vino a su mente.
Suspirando saco un cigarro e inmediatamente después de encenderlo le dio una profunda calada con los ojos cerrados.
Que poca satisfacción le dio por primera vez el cigarrillo entre sus labios, poniéndose de pie se dirigió a la ventada y mirando hacia el exterior observo la noche oscura que ya había caído sobre Ciudad Republica.
Entre calada y calada los cálidos labios de la morena volvían a su memoria y sabiéndose incapaz de concentrarse tomo su abrigo del closet para tomar camino rumbo a su apartamento.
Apenas salir al estacionamiento cayo en cuenta realmente de lo tarde que era cuando al abrir la puerta de su carro y dar un vistazo alrededor noto que era el único auto que aún seguía ahí.
Sin pensarlo más ascendió al vehículo y encendiendo el motor acelero a fondo llegando en menos de 10 minutos a su edificio.
Al entrar ni siquiera se molestó en encender la luz del recibidor, ni de la sala, se dirigió únicamente hacia su habitación, más precisamente a su baño, donde desprendiéndose de la ropa se metió a la ducha agradándole la sensación de agua tibia en el cuerpo.
Nuevamente apenas comenzó a sentirse relajada el recuerdo de Korra contrataco en su cabeza.
Por más que buscaba una razón no encontraba que es lo que la había llevado a comportarse como lo hizo en ese ascensor, jamás había besado sin su consentimiento a alguien y mucho menos a una mujer, el beso no era en si el problema puesto que ella era libre de besar a quien ella quisiera, a pesar del hecho que en ocasiones de fiestas o salidas acostumbraba compartir un beso o dos con Iroh, entre ellos no había una relación formal que la limitara, sin embargo, lo que había pasado con la morena la tenía tan confundida. Ella siempre sabía lo que hacía y porque lo hacía, todas las decisiones que tomaba estaban perfectamente calculadas y jamás se comportaba de esa manera.
Peor aún, no sabía porque sintió añoranza todo el día de volver a verla, dentro de su oficina de donde no salió en lo que resto de la jornada para no topársela de vuelta no logro concentrarse en nada, absolutamente en nada, incluso cuando volvió y se encontró nuevamente con el trabajador que a su parecer tenia las cejas más raras del mundo vagamente supo de que se trató el intercambio de palabras que tuvieron.
Cerró la llave del agua y saliendo de la regadera secó su cabello y cuerpo y vistiendo su pijama procedió a acomodarse bajo las sabanas suspirando nuevamente.
¿Qué no iba a poder tener un segundo de descanso de ahora en delante de la imagen de la morena en su cabeza?
Esa profunda mirada color zafiro, esa decisión con la que la enfrento, la sonrisa afectada que le dedico momentos después con intención de saludarla antes de que ella misma se diera media vuelta para de forma grosera dejarla con la mano extendida, poco le importaba el haberse visto maleducada, jamás le confesaría a nadie que en realidad tuvo que huir de ahí al verse por primera vez sin saber cómo actuar o que responder, se quedó muda.
Y luego esa cara de sorpresa cuando la vio dentro del ascensor, quiso preguntarle todo el trayecto que compartieron en silencio el porqué de su nerviosismo y posteriormente el porqué del suspiro que soltó cuando las puertas se abrieron en el piso 13, pero cuando quiso cuestionarla la hizo tropezar, se sintió tan torpe y abochornada por primera vez en su vida.
Sintió electricidad al recordar el tacto de la morena cuando le tendió la mano para ayudarle a ponerse en pie.
¡Qué demonios le había pasado!, había besado a una mujer y sobretodo sin explicación alguna, se había olvidado de todo apenas había probado sus labios. Había disfrutado tanto ese beso como hacía mucho no lo hacía.
Sonrió ligeramente tocándose los labios y recordando el beso y sobre todo a la morena, su expresividad, su calidez, su mirada…esa mirada.
Y cayó dormida con un último pensamiento.
Sus ojos azules y su piel morena
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La semana paso relativamente rápido entre juntas, reuniones, propuestas, más gente que conoció y de la cual ni de chiste se acordaba del nombre.
Casi a diario ella y Bolín desayunaban y almorzaban en la terraza del piso 22, Mako pocas veces se les unía, siempre estaba yendo de aquí para allá entre avisos del señor Tomoya y salidas fuera de la empresa por diligencias.
Sin embargo cuando estaba con ellos el trato era igual de cordial que había sido siempre.
Todos los días salían alrededor de las 4 lo que le daba el tiempo perfecto a Korra para invertirle dos horas al gimnasio, llegar a su piso y preparar la cena para luego trabajar un poco sobre su propuesta de trabajo antes de proceder a dormir.
Para el viernes se encontraba bastante emocionada pues aparte de ser viernes, ese día saliendo del trabajo la habían invitado sus compañeros incluido Bolín, a un bar bastante popular de Ciudad Republica llamado "La cosa", propiedad de un empresario muy importante, Iknik Blackstone Varrick.
No acostumbraba salir a ese tipo de lugares, pero realmente se le antojaba beber algo en buena compañía, debía reconocer que el trabajo si le requería energías y concentración que le desgastaban un poco, y ahora tenía la perfecta ocasión para relajarse antes de disfrutar de su fin de semana y de la pelea que tenía programada para el día siguiente por la tarde.
Apenas si notó el transcurrir de las horas entre risas con Bolín mientras trabajaban en su oficina, únicamente salieron a la hora del almuerzo, donde mientras como su amigo acostumbraba, coqueteaba torpemente con la encargada de la cafetería, ella sentada dirigió la mirada hacia los ventanales de varios pisos arriba donde noto la terraza saliente del piso 27 y donde se encontró por un instante con esa mirada que había temido por alguna razón encontrarse en toda la semana.
Desvió la mirada rápidamente hacia su amigo que en ese momento se acercaba a ella con dos ensaladas en las manos.
Levanto la vista una vez más encontrándose con el balcón vacío haciéndose preguntar internamente si no habría imaginado la imagen de su jefa recargada sobre la barandilla con un cigarro en los labios y mirándola fijamente.
No le dedico mucha más atención a eso pues su amigo se ocupó de distraerla rápidamente con su conversación y durante el resto del día entre tanto trabajo no tuvo ni ocasión de recordar la pregunta.
Apenas dieron las 4 se dirigió junto con Bolín y sus demás compañeros hacia "La cosa" que se encontraba a tan media hora de ahí.
Al llegar les toco esperar poco más de 20min a que les atendieran ya que el lugar se encontraba bastante lleno, pero al final no les molesto la espera puesto que les ayudaron juntando varias mesas para permitirles a todos compartir juntos la velada.
Comieron agradablemente haciendo comentarios acerca de la semana y permitiéndole a Korra integrarse con sus demás compañeros y conociéndose un poco mejor.
El sonido de un micrófono ajustándose llamo la atención de todos, puesto que era acostumbrado que los fines de semana tenían música en vivo en ese lugar, y en ese momento veían a un joven que con una guitarra tomaba asiento frente al micrófono antes de comenzar a entonar varias melodías que disfrutaron bastante.
Así paso otra hora entre bebidas y plática y música hasta el momento que Korra se disculpó para levantarse al sanitario a refrescarse.
Volviendo se sentó en la barra sin notar a la persona que en ese momento iba entrando al lugar y que apenas dar un paso poso sus ojos sobre ella.
El barman se acercó a Korra y después de tomarle la orden le entrego una bebida preparada no sin antes tratando de coquetear un poco con ella, siendo ignorado dicho coqueteo monumentalmente por la morena quien recibía inocentemente los halagos que el joven le hacía hacia su persona.
Apenas le iba dando un trago a su bebida cuando casi sale disparada por su nariz al ver la persona que en ese instante se aproximaba a ella.
Como siempre imponiendo respeto con su presencia, atrayendo las miradas de los demás a su alrededor, a excepción de la del barman que seguía esperanzado tratando de sacarle alguna platica a la ojiazul, que en ese momento ya ni siquiera lo miraba pues se había quedado hipnotizada ante la mirada esmeralda y la sonrisa seductora que llegaba frente a ella.
-Bueno chéri, veo que te lo estás pasando bastante bien eh?- y antes de darle tiempo de contestar le sujeto la mano donde aún mantenía la copa y llevándosela a los labios le dio un ligero trago a la bebida dejando la marca de carmín sobre el cristal de la copa –Buen sabor, sin embargo creo que yo conozco uno mejor
Y dejándola sin capacidad de reacción por un segundo la tomo de la cintura con una mano mientras con la otra la tomo gentilmente del cuello para acercarla a ella y plantarle un beso ante la mirada sorprendida del barman quien no pudo menos que quedarse con la boca abierta ante la escena frente a él.
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continuara
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bueno eso es todo por hoy, espero subir la conti muy pronto y sobre todo que este capitulo les haya gustado, si es asi dejenmelo saber, saludos...
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