Pairing Time

Suele ser algo habitual el que, tarde o temprano, la gente termine buscando a alguien con el que mantener una relación mucho más profunda, e intensa, que la de simple amistad, aunque varias de estas personas terminan encontrando a ese alguien especial, precisamente, de uno de sus amigos o nakama.

Los Mugiwara no iban a ser menos que el resto de la gente.

Tras su paso, problemático paso, por shima Gyojin, y antes de que pudieran continuar con su viaje, les llegó la noticia de que Boa Hancock había sido relegada de su puesto de shichibukai por haberse descubierto su implicación en los sucesos de Impel Down y por su comportamiento durante la batalla contra Barbablanca. Lo peor de todo fue que, como castigo, fue devuelta a los tenryuubitos de quienes había sido, previamente, esclava.

El tenryuubito Roswald Sei, precisamente al que, en la Casa de Subastas de Shaboady, le había caído encima Usopp y padre del que Luffy golpeó sin piedad.

Luffy llevó a los Mugiwara con él para asaltar Mariejoa, el hogar de los tenryuubitos y sede del Seika Seifu y el Gorousei, y poder rescatarla. Ni que decir que dicha acción, tras la batalla contra Shirohige tan reciente, fue un fuerte golpe a la autoridad del Gorousei. Por supuesto que esta no era la intención de Luffy sino la de devolver el favor a una tomodachi y, una vez rescatada, nakama de los Mugiwara.

Hancock recordó, cuando Luffy la rescató, como hacía años había sido rescatada también por un hombre, un gyojin para ser más exactos, sin miedo al Seika Seifu o a lo que representan los tenryuubitos: Fisher Tiger.

No lo sabía pero, tal vez esta semejanza fue lo que le confundía sus sentimientos por Luffy. Sólo el tiempo le mostraría la verdad acerca de ellos.

La llegada de Boa Hancock a la tripulación trajo consigo una serie de consecuencias que, cualquiera que conociera a Hebihime, sabría que se iban a dar sobre todas las demás. El que Chopper recibiera las patadas de Hancock cada vez que se cruzaba con ella y el tener que convertir en piedra a Sanji cada vez que le empezaba a babear encima. Por supuesto que, para evitar matar a Luffy de inanición, tenía que devolverle su estado habitual, para desgracia de Zoro que lo prefería convertido en estatua.

Viendo que esta situación no podía seguir dándose, uno de los Mugiwara decidió tomar cartas en el asunto y enseñarle unos cuantos modales a Hancock. El que se presentó voluntario, y quien tuvo este pensamiento, fue Franky. Ya estaba acostumbrado a tener que devolver al buen camino a sus antiguos nakama y no se iba a cortar porque fuera una onna. Para evitar interferencias externas decidía darle las lecciones cuando Sanji se encontraba convertido en piedra y tras dejar totalmente borracha a la gran arma serpiente de Hancock.

Franky se encontraba en la cubierta, concretamente en el costado de babor del Sunny, y parecía que se encontraba admirando el horizonte o, podría ser que, pescando. La verdad era que no se trataba de ninguna de estas dos posibilidades.

-La verdad es que puedo seguir así todo el día-. Dijo Franky mientras retraía la cadena tras usar su Strong right.-Así que, ¿qué me dices?

Cuando su brazo volvió a unirse se pudo ver que estaba sujetando a Hancock que, obviamente, se encontraba totalmente empapada.

-¿Có… cof, cof… cómo te… atreves…?-. Boa se encontraba irritada y enfadada por el trato de Franky.-Soy Boa Haaaaahhhh!!!

Franky volvió a dejarla caer al agua donde la dejó unos segundos antes de volver subirla. La verdad era que se trataba de una imagen bastante amalgama ya que, por una parte, tosiendo y escupiendo agua resultaba algo no muy agradable de ver pero, por otra parte, completamente empapada, y con el escueto vestuario que llevaba, se la veía totalmente erótica. Lo malo de esto era que, al enfadarse por este trato, le resultaba incapaz el poder embaucar a Franky con su belleza.

-Veamos. Te comportarás como deben hacerlos las buenas chicas o seguimos con esto un poco más-. Le explicó la situación a Hancock.

-… cof, cought… cought… cuando salga de aquíiiiiiiiiihhhhh!!!

El gritó de Hancock al ser, una vez más, arrojada al agua le llegó al resto de los Mugiwara aunque, únicamente un par de ellos se molestaron en ver como iba la educación especial de Franky.

-Aún no entiendo por qué tienes que lavar a Hamcock de esa manera, Franky-. Dijo Luffy desde la cabeza del Sunny.-Incluso sería más sencillo usar el acuario sino el propio baño.

-Ya te expliqué, Mugiwara. Sólo le estoy enseñando buenos modales.

Una vez de vuelta a la superficie la mirada de Hancock se dirigió hacia un Luffy que aún se veía algo confuso por toda esta situación. Desde que había aceptado la petición de Luffy había tratado de acercarse a él pero parecía que, la mayor parte del tiempo, no se enteraba de su presencia.

… oh, Luffy … me está mirando-. Pensó poniéndose algo ruborizada. No importaba que Luffy no le hiciera caso, sus sentimientos aún seguían ahí.-Seguro que está preocupado por míiiiiiiiiihhhhhh

-No lo entiendo-. Dijo Luffy ladeando la cabeza.

-Y ni falta que hace-. Intervino Nami en su camino hacia la sala del acuario en donde Sanji, previamente a ser convertido en piedra, le había dejado algo para comer.-Sólo debes saber que es por el bien de Chopper y bueno, Sanji-kun no tiene remedio así que, el de ella misma.

Franky volvió a traer a Hancock que ya no parecía tener fuerzas para seguir gritándole pues ya llevaban algo más de cuarto de hora lanzándola al agua y sin visos de que fuera a parar pronto. A pesar de ello pudo escuchar la voz de Nami, algo que la ponía de malas cuando comprobó la cercana relación que tenía con Luffy, y trató de abrir los ojos y ver que sucedía.

-¿Vas a comportarte como una buena chica?-. Volvió a preguntarle Franky.

-Gomen, no fue mi intención-. Se disculpó Hancock poniendo una carita inocente y haciéndole ojitos a Franky.-¿Podrías perdonarme y dejarme en cubierta?

Por un momento el rostro serio de Franky parecía indicar que no se veía conmovido por las palabras, y gestos, de Hancock…

-¡¡Bueno, si no fue tu intención pues asunto arreglado!!-. Dijo un baboso, Sanji en sus mejores tiempos, Franky.

… por un momento. Afortunadamente estaba Nami para estas situaciones.

-¡¡No seas baka!!-. Le gritó Nami lanzándole uno de los zapatos de Sanji, que se le cayó, vete a saber cómo, antes de que Hancock lo hubiera convertido en piedra, directamente en la cabeza.-Deja de comportarte de manera tan ingenua y babosa, que, para mí, aún no ha aprendido la lección-. El tono de voz de Nami sonaba muy diabólico.-Será mejor que sigas poniendo a remojo a esa bolsa de té.

Hancock le clavó su mirada más letal a una Nami que, imitándola, puso cara inocente sacándole la lengua.

-¡¿Cómo te atreveeeehhhh?!

El grito de Hancock, y su entrada en el agua, vino acompañado por las risas de Nami que, en parte, le gustaría que estas lecciones no terminaran en mucho tiempo. Eran demasiado divertidas para que desaparecieran de golpe.

-Esto me ha dado hambre-. Dijo Nami atrayendo la atención de Luffy que, de inmediato, se estiró hasta quedar plantado al lado de Nami.

-¿Tienes meshi?-. Le preguntó todo ansioso, y sorprendido por ello, mientras se le hacía la boca agua.

Nami esperó a que Hancock se encontrara de nuevo a la vista antes de contestarle a Luffy. Esperó hasta que los estuviera observando.

-¿Y bien?-. Preguntó Franky, aunque Hancock no le escuchaba porque su atención, su visión borrosa a causa del agua salada, estaba en Luffy y la akage.-¿Has aprendido lo que tienes que hacer?

Pasándole, claramente con flirteo interés, el índice derecho por la barbilla de Luffy levantándole la vista, Nami le contestó con fogosa voz.

-Claro que si, Luffy-. Nami le cogió de la mano llevándolo al interior del Sunny.-Ahora mismo te daré lo que te mereces… y podrás repetir si te gusta.

Una gran sonrisa de satisfacción se formó en el rostro de Luffy.

-¡¡Claro que me gusta!! Shishishishishi ¡¡Claro que quiero repetirlo!!

Y con esto se cerró la puerta dejando en cubierta a Franky y Hancock.

-¿Me escuchaste, aneki?

Franky miraba algo preocupado a Hancock pensando que tal vez se había pasado con la lección por la cara melancólica y triste que tenía la onna; pero ella no estaba así por la lección de Franky sino porque sabía que Luffy nunca podría estar con ella porque ya estaba con alguien más.

Alguien elegido por él mismo.

-Si, sé lo que tengo que hacer.

Esta vez Franky supo que no se trataba de ningún tipo de truco por su parte para librarse de sus enseñanzas, así que la devolvió a cubierta. Solamente fue el soltarla para que Hancock estuviera a punto de caerse al suelo. No tenía fuerzas para mantenerse en pie. Por culpa de tantos remojones en el mar y por la revelación que tuvo respecto a Luffy.

Afortunadamente Franky la cogió a tiempo.

-Tal vez me haya pasado un poco-. Dijo cogiéndola en brazos y dirigiéndose hacia el baño.-Será mejor que te lleve porque, por muy Hebihime que seas, no está bien que una onna se vaya arrastrando por ahí.

Por una vez Hancock no tenía nada que decir y se dejó llevar. No le importaba que estuviera en brazos de un hombre que vestía un simple tanga y una playera de colores estridentes. Tampoco que su comportamiento fuera de lo más molesto, gritando y, supuestamente, bailando a cada rato mientras adoptaba posturas de lo más ridículas.

Ahora mismo estaba agotada y le daba igual estar empapada y chorreando agua a cada paso que daba Franky. Necesitaba pensar en lo que debía hacer a continuación. Había aceptado la invitación de Luffy para ser su nakama porque pensaba que, estando más tiempo a su alrededor, pudiera ver lo que ella sentía por él, pero se había equivocado. Podía estar en su corazón pero nunca ser su corazón.

-¿Eh, qué te sucede ahora?

La pregunta de Franky no encontraba ningún tipo de respuesta porque ella no sabía como podría contestarla y porque no tenía fuerzas para hacerlo. No se había dado de cuenta, hasta que Franky le había vuelto a hablar, que estaba llorando en silencio.

Lloraba porque había perdido a la persona que amaba sin siquiera haber sido una rival por su amor. Su derrota estaba dispuesta de antemano y sólo su ceguera de amor le había impedido verlo. Ni siquiera podía consolarle el que hubiera pasado unos días en su compañía cuando le conoció. Cuando se enamoró de él… porque era amor, ¿verdad?

-Nada.

Una respuesta escueta que no podría llegar a engañar ni a alguien tan crédulo como Luffy, aunque este no fuera el mejor ejemplo en estos momentos.

Hancock no podía dejar de pensar en que lo que había sentido por Luffy no fuera, realmente, amor, sino un simple deseo de haber podido encontrar a alguien que la comprendiera, que no la juzgara por su pasado. Era algo sencillo porque los únicos hombres que había conocido siempre se comportaban de la misma manera con ella. Los primeros la maltrataron, vejaron y humillaron durante años y los segundos sólo ven lo que ella decidió mostrarles: su belleza, su cuerpo. Y con ello una personalidad fuera de su familia de persona egoísta, solemne, cuando se trata de si misma, y, sumamente, arrogante; todo ello sin importarle mostrarse cruel y despiadada ante cualquiera que no fueran sus hermanas, en un principio.

Pero Luffy conoció su secreto, compartió su odio a los Tenryuubitos y demostró ser de confianza. ¿Suficiente para engañar a sus sentimientos y creer que se había enamorado de él?

-Oi, aneki-. La voz de Franky la despertó de sus pensamientos.-Ya hemos llegado al baño. Ahora sería mejor que te bañases para evitar ponerte enferma y que Chopper me eche una bronca por ello.

Con cuidado la volvió a poner en el suelo, esperando a que Hancock asentara con firmeza las piernas antes de soltarla. Únicamente tuvo un ligero temblor cuando se separó de Franky.

-Arigatou, aniki.

Hancock le dio la espalda y, sin esperar a que Franky se fuera, empezó a quitarse la parte superior de su conjunto. Lo hizo sabiendo qué su nakama seguía ahí o no le dio importancia por estar medio aturdida por los sucesos recientes.

No importaba mucho el por qué… lo que si importó fue la reacción obtenida.

-¡Arigatou a ti!-. Dijo Franky al ver como Hancock se quitó la parte superior y quedando medio desnuda ante él.-Te lo agradezco enormemente pero no hacía falta, te traje porque así debía hacerse.

'Porque así debía hacerse'-. Repitió Hancock las palabras de Franky.-¿Fue por eso mismo que mi reacción fue el tratar de amar a Luffy? ¿Porque debía hacerse? Por ser alguien que no veía de la misma manera que los demás hombres y pensaba lo mismo que yo de esos monstruos…

Hancock volvió su mirada por encima del hombro y, para su sorpresa, Franky se dirigía hacia la salida del baño aunque, eso si, más contento de lo habitual en él. El recuerdo de Luffy viéndola desnuda, y por dos veces, sin que tuviera ningún tipo de reacción por ello. Como si su belleza y su cuerpo tan sensual no tuvieran la más mínima importancia para él. En un principio había pensado que era por la marca de su espalda que la distingue como esclava de los Tenryuubito, "El dragón galopante". Pero, tras ver el comportamiento de Luffy con el resto de las amazonas de Amazon Lilly, supo que no era por ello sino que Luffy era así. No parecía tener interés alguno por las onna.

Me equivoqué nuevamente.

Sino hubiera visto con sus propios ojos el comportamiento de Luffy con Nami no lo habría creído posible, pero así era. Cuando se encuentra con ella, a pesar de los abusos a los que le somete entre gritos y puñetazos, sin contar con las veces en que se burla de él provocándole con la meshi.

Estaba claro que Luffy tenía una relación con Nami mucho más profunda de lo que él mismo pudiera llegar a sospechar en un principio; pero era algo que ella nunca podría tener con él.

-Lo entiendo-. Habló Hancock con cierta desolación en su voz.-Es algo horrible de ver, lo que me hace ser alguien horrible también.

Franky se detuvo y se volvió a mirar a Hancock, levantando sus gafas de sol, para que pudiera ver que decía verdad por la sinceridad de la mirada.

-Cierto que el significado de esa marca no es nada Super, pero no por ello te convierte a ti en algo horrible, aneki. Fue algo que te fue impuesto siendo tú inocente-. La seriedad con la que hablaba resultaba siempre extraña al tratar con su habitual actitud desenfadada. Los ojos de Hancock no podían apartar la mirada de él.-Pero debes saber que, a pesar de ello, cualquier marca que puedas tener siempre será… ¡¡Algo hermoso!!

Aquellas palabras habrían tenido un mayor impacto y seriedad si no fueran dichas mientras realizaba su postura "Franky ha llegado" habitual en él para rematar sus frases, cuando no hacía sino empobrecer su discurso en vez de alentarlo.

Hancock se quedó en silencio viendo como Franky le hacía un gesto con el pulgar levantado mientras se volvía a colocar las gafas de sol, y salía del baño.

-¡Arigatou, Franky!-. Dijo atropelladamente antes de que Franky hubiera salido del baño. Dándole la espalda al momento al sentir como se ruborizaba por semejante acción tan impropia de ella.

¡¿Por qué le he dado las gracias?! ¿Por qué lo he dicho? Pero, sobre todo, ¿por qué me siento así?

-No es nada-. Le aseguró.-Debo cuidar de mis chicas para que puedan estar perfectamente y encontrar a la pareja que les están aguardando ahí fuera.

Aquello no hizo sino aumentar el sonrojo de Hancock. Por lo que, sus palabras, tal vez se debieran al acaloramiento de su sangre y la alta presión en la que se encontraba aturdiéndola un poco.

-¿También hay una esperando por ti?

Franky sonreía abiertamente mientras salía del baño señalándose con orgullo.

-Por supuesto que la hay-. Aseguró con gran seguridad.-Una Super onna como no puede ser de otra manera para alguien tan Superr como yo.

Finalmente la puerta se cerró dejando sola a Hancock con sus pensamientos. Unos pensamientos que habían estado dando vueltas por su cabeza aturdiéndola y haciendo que se sintiera bastante confusa. Que pasara de amar, o creer amar, a Luffy a que su corazón palpitara de una manera muy diferente, pero con ecos parecidos, por alguien tan extraño y peculiar como era…

-Me pregunto como tendré que hacer para poder llegar a ser alguien… ¡Superr!

Franky logró que Hancock mudara al Amor.

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Pues si, habéis leído bien. Esta es la pareja que, en mi absurda opinión, podría llegar a darse si Oda-sama, algún día de estos, cuando la serie esté a punto de concluir, pueda atreverse a mostrarnos. Bueno, esta y la del resto de los Mugiwara, por supuesto.

La manera de ser, a veces tan seria para, al rato, actuar de una manera totalmente absurda, por parte de Franky lo acerca bastante a la de Luffy por lo que, obviando su parte pervertida, o precisamente por ella, puede llegar a tratar con Hancock en todos sus niveles. Tanto cuando se comporta como una bruja desalmada, como cuando es toda vergüenza y dulzura.

O eso pienso yo que, como ya se sabe a estas alturas, no pienso como la mayoría.

REVIEWS.

REVIEWS.

Nos veremos en el próximo capítulo y, por cierto, pasaros por mi fic crossover de Dragon Ball Z y One Piece, "Cross Epoch".

Nos leemos.^^